22 sept 2017

TOP 10 2017: Porteros


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Vuelve una de las secciones más demandadas de la web. Un año más, los rankings por posición llegan a FCP para generar debate y opinar sobre el contexto deportivo actual de los principales referentes del fútbol mundial.

Como debe ser, comenzaremos por los habituales portadores del número 1, los porteros. Esta es la subjetiva lista de los 10 mejores de la actualidad:



Nº10 Hugo Lloris, 30 años 

Hugo Lloris Tottenham 2017

Equipo: Tottenham Hotspur
País: Francia

El Tottenham fue el equipo menos batido la temporada pasada con una impresionante cifra de tan solo 26 goles encajados en 38 partidos, y una parte importante del mérito la tuvo su portero. Lloris es un guardameta muy sobrio, que sin hacer el ruido que hacen otros consiguió establecerse consistentemente entre los mejores del mundo en su puesto desde hace casi una década. Un portero de grandes reflejos que le permiten ser uno de los más difíciles de batir cuando se encuentra bajo el larguero.


Nº9 Gianluigi Donnaruma, 18 años

Gianluigi Donnaruma 2017 Milan

Equipo: Milan
País: Italia

Con tan solo 18 años el italiano afronta su tercera temporada defendiendo como titular la portería de uno de los históricos del fútbol europeo. Tras un verano movido con los rumores de su marcha, afronta con más calma el inicio de temporada después de conseguir finalmente ligar su futuro a medio plazo al Milan. Tiene una gran envergadura y capacidad de estirada, condiciones que le permiten llegar a los balones más complicados con una aparente facilidad sorprendente.

Nº8  Samir Handanovic, 33 años
  
Samir Handanovic 2017 Inter Milan


Equipo: Inter de Milan
País: Eslovenia

Año tras año el esloveno continúa siendo uno de los porteros más sólidos de Europa a pesar de que suele mantenerse muy alejado de los focos mediáticos. A sus 33 años sigue siendo un seguro en la portería del Inter de Milán, equipo al que salvó innumerables veces la pasada campaña convirtiéndose en su jugador más importante tras Icardi. Con una altura de más de 1,90 metros abarca más espacio en la portería del que a los rivales les gustaría, algo que combina espectacularmente con una gran agilidad para alguien de su tamaño. Uno de los mejores parapenaltis de Europa,
 

 Nº7 Marc-André ter Stegen, 25 años

Marc Andre Ter Stegen Barcelona 2017


Equipo: Barcelona
País: Alemania

El alemán, si bien es titular indiscutible en un grande como el Barça, tiene todavía la asignatura pendiente de acabar de explotar del todo su talento. A pesar de su edad, todavía deja entrever que su madurez futbolística no llegó del todo y que su potencial debería llevarle a más. Su juego con los pies es sorprendentemente bueno para un portero, y sus reflejos llevan impresionando a propios y extraños desde que comenzó a despuntar en su etapa en el Gladbach. Quizás su mayor problema esté en la concentración, que en algunas ocasiones le lleva a ser sorprendido en colocación deficiente.


Nº6 Gianluigi Buffon, 39 años
 
Buffon Juventus 2017


Equipo: Juventus
País:Italia

Uno de las leyendas vivas del fútbol europeo sigue en activo como titular de la Juventus y de su selección a sus ya casi 40 años. El año pasado defendió la portería de su equipo a un gran nivel hasta llevarlo a un doblete de Serie A y Coppa, además de a una final de Champions. Su colocación en la lista resultó complicada, pues a pesar de su excepcional nivel de la temporada pasada este nuevo curso está empezando con muchas dudas que hacen temer un posible inicio del declive de un portero que marcó a toda una generación. Hablar de Buffon es hablar de un portero de época, que a pesar de que el paso de los años hizo que sus reflejos no sean tan felinos como antaño supo utilizar su enorme inteligencia y colocación para subsanar ese problema.


Nº5 Keylor Navas, 30 años

Keylor Navas Real Madrid 2017


Equipo: Real Madrid
País:Costa Rica

Siempre expuesto al debate y siempre con la sensación de que se le busca eternamente sustituto para la defensa de la portería del Madrid, lo cierto es que el costarricense lleva ya varios años estableciéndose como la principal opción de Zidane y sabiendo responder a la confianza. Su desempeño en el tramo final de la campaña pasada fue extraordinario y contribuyó enormemente al éxito final de su equipo. Un portero de reflejos de la mejor categoría y un uno contra uno brutal, cuyo principal handicap está en el juego de pies.


Nº4 Thibaut Courtois, 25 años

Thibaut Courtois Chelsea 2017

Equipo: Chelsea
País: Bélgica

El belga recuperó el año pasado el nivel que había perdido hace un par de temporadas, estableciéndose como un seguro de vida para el último campeón de la Premier League. Ya dejado atrás el rol de promesa y asentado como una de las mayores realidades de la actualidad, Courtois afronta ahora el reto de mantener la regularidad como uno de los mejores guardametas de Europa. Sus larguísimos brazos llegan a todo balón humanamente alcanzable y su capacidad para manejar la presión  en momentos complicados hacen de él un arquero muy fiable.


Nº3 Jan Oblak, 24 años



Equipo: Atlético de Madrid
País: Eslovenia

Otro esloveno en la lista. A pesar de que todavía está en una edad que para los porteros suele ser de última fase de desarrollo, lo cierto es que Oblak parece un veterano desde que se asentó en la portería del Atlético procedente del Benfica. Lleva dos trofeos Zamora en tres temporadas en España, lo que no sólo habla maravillas de la defensa orquestada por Simeone, sino también de sus capacidades bajo palos. No es, ni mucho menos, uno de los porteros que más para, pero sí que es de los que más paradas clave realiza. Su punto fuerte es su capacidad para estar siempre metido en el partido para poder reaccionar convenientemente las pocas veces que el rival llega con peligro a su meta.



Nº2 Manuel Neuer, 31 años


Manuel Neuer Bayern Munich 2017


Equipo: Bayern de Munich
País: Alemania

Uno de esos porteros que parece que siempre van a acertar. Sus capacidades van más allá de las de un arquero habitual, y aunque con Ancelotti las desempeña menos que con Guardiola, lo cierto es que el alemán no sólo defiende su portería, sino también toda su área. Fiable con los pies, lo que permite que los defensas le vean como un apoyo válido en situaciones apuradas, es un portero muy completo cuyo principal problema es que su rendimiento a veces tiende demasiado a tener picos y valles. Propietario incontestable de la portería de la Mannschaft.


Nº1 David de Gea, 26 años

David De Gea 2017 Manchester United

Equipo: Manchester United
País: España

Su adaptación a Manchester fue difícil durante su primer año, pero a día de hoy está totalmente consagrado como un portero de garantías de equipo grande y afianzado también como la primera opción en la selección española. De Gea es un portero con tendencia a realizar paradas espectaculares y que además tiene una regularidad en su rendimiento sorprendente. Sabe afrontar los grandes partidos como pocos, haciendose gigante en los momentos más complicados.

Menciones destacadas:
(Este apartado está dedicado a mencionar a algunos jugadores que, pese a no entrar en el ranking merecen una mención especial, ya sea por su excelencia durante la temporada o porque existe algo interesante que comentar sobre ellos. Habrá jugadores de grandísimo nivel que no aparecerán ni aquí ni en el TOP 10 porque simplemente puede que sean sobradamente conocidos y su nivel o situación no haya cambiado recientemente o porque ya aparecieron en las menciones destacadas de otros años sin que ocurriesen novedades significativas)


- Kepa Arrizabalaga, 22 años

Equipo: Athletic Club
País:España

Tras conseguir consolidarse con cesiones a Ponferradina y Valladolid, volvió el año pasado al equipo que le formó para convertirse en la primera opción de su portería. Un portero que a pesar de su juventud es capaz de ser decisivo y dar puntos por sí mismo a los suyos.

- Kasper Schmeichel, 30 años

Equipo: Leicester City
País: Dinamarca

Los genes fueron determinantes en el caso del danés, hijo de uno de los mejores porteros de la década de los 90. Hace dos temporadas fue un muro que contribuyó de forma vital a la gesta del Leicester que levantó el trofeo de Premier League. La madurez le sentó bien, y con el tiempo se consiguió convertir en un jugador muy consistente y capaz de hacer paradas determinantes.

- Oliver Baumann, 27 años
Equipo: Hoffenheim
País: Alemania
Sobriedad alemana. El guardián de la meta del Hoffenheim es, sobre todo, un portero completo y con muy pocos fallos. Choca que a sus 27 años todavía no haya debutado con su selección, algo debido a que a día de hoy Alemania tiene un exceso de porteros de alto nivel.

- Jack Butland, 24 años

Equipo: Stoke City
País:Inglaterra

Quizás el portero inglés con mayor proyección de futuro del momento. A sus 24 años ya acarrea experiencia con la selección y es indiscutible en el Stoke City. Tras una temporada casi en blanco por lesión aspira este año a volver al nivel que le convirtió en una de las promesas más seguidas de la Premier.

- Rui Patricio, 29 años
Equipo: Sporting CP
País:Portugal
Uno de los héroes de la gesta de Portugal en la pasada Eurocopa continúa en el equipo de su vida, el Sporting de Portugal, donde es dueño y señor de su portería. Al portugués siempre se le achacó cierta tendencia a la irregularidad, pero con el paso de los años fue subsanando el problema.

21 sept 2017

El factor Luisinho


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

El partido de ayer entre Deportivo y Alavés fue un espectáculo infame. Futbolísticamente hubo pocos alicientes y probablemente ninguno de los espectadores del encuentro pueda decir que completó los 90 minutos sin emitir uno o más bostezos. Fue realmente aburrido, pero en cualquier caso es posible sacar alguna que otra conclusión para que no pueda decirse que fue una completa pérdida de tiempo.

En el encuentro vimos a un Lucas Pérez al que todavía le falta un punto para llegar a su tono ideal y que todavía necesita ayuda para ser determinante, y lo cierto es que contra el Alavés no abundó dicho auxilio. Se vio un buen desempeño de un Fede Cartabia que nunca fue un gran jugador de apoyo sino más bien un individualista y de un Valverde que probó sus habilidades con descaro durante todo el partido. También fue destacable el trabajo del que está siendo la grandísima sorpresa de la temporada, Fabian Schär: el suizo lleva cuatro partidos demostrando que su nivel es de equipo de competición europea y tanto su colocación como su desplazamiento en largo ahorran muchos problemas a Mel. No obstante, si hay que quedarse con algo yo me quedo con otra clave de este partido, una clave que suele aparecer cuando el Depor está embotado e incapaz de atreverse a afrontar el partido (algo que pasa, desafortunadamente, con gran frecuencia): la aportación de Luisinho.

El lateral portugués es uno de esos jugadores que suelen pasar inadvertidos cuando todo va bien, pero que cuando las cosas se tuercen se engrandece para intentar reconducirlas y contagiar a su equipo. Dejadas atrás definitivamente las dudas sobre su conflictividad en el vestuario, el de Porto se convirtió en un futbolista capaz de aportar algo que los demás no aportan: se concentra en dar lo mejor de sí mismo, lo intenta, lucha y contagia. Es posible que Luisinho nunca sea el mejor del partido, pero desde luego que nunca es el peor. Habría que remontarse a épocas muy lejanas para recordar un mal partido del portugués en el Depor.

Desde su llegada se le reprochó falta de cabeza, dificultades defensivas y cierta tendencia a jugarse la expulsión, pero lo cierto es que esos problemas ya son historia. No sólo está mucho más centrado en los partidos, sino que además suele realizar intervenciones en defensa que resultan importantes conjuntamente con su habitual buen hacer en ataque. En el partido de ayer marcó su primer gol en Primera División como jugador del Depor y dio al equipo la primera victoria de la temporada. Y su personalidad sobre el campo se reflejó a la perfección en la celebración: lo festejó como si fuese el gol de su vida, porque también juega todos los encuentros como si fuesen los partidos de su vida.

A día de hoy, Luisinho es el capitán de la grada y el corazón del equipo. Un futbolista infravalorado que siempre aporta al equipo y que consiguió hacer una de las cosas más respetables que se pueden lograr siendo humano: esforzarse por cambiar para convertirse en exactamente en aquello que le habían criticado por no ser.

La portería o la vida


  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Bert Trautmann creció en la Alemania de entreguerras, y como producto del tiempo y lugar que le tocó vivir acabó sirviendo en la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial. Trautmann sirvió como paracaidista militar durante tres años en el bando nazi con tan buen desempeño que llegó a recibir la Cruz de Hierro, una de las condecoraciones militares más significativas de la Alemania de Hitler. Sus servicios a las potencias del Eje durante la Guerra fueron intachables, pero tras tres años sirviendo en filas fue capturado por los ingleses y llevado a una carcel de Chesire primero y más tarde a otra cercana a la ciudad de Liverpool. En esta última tenía permitido salir a trabajar en granjas locales y jugar al fútbol, deporte en el que comenzó jugando de central hasta que una inoportuna lesión provocó que se cambiara con el compañero que ocupaba la portería. A partir de ese momento no abandonaría esa posición de guardameta nunca más.

Una vez terminada la guerra y cerrados los campos de prisioneros, Trautmann declinó la posibilidad de ser repatriado a Alemania y se quedó a vivir en Inglaterra, donde pronto fichó por el modesto St Helen's Town. A pesar de ser un equipo amateur, sus dotes como portero le dieron una gran fama en el país y no tardó mucho en llamar la atención de equipos de la First Division. De esa manera acabó fichando por el Manchester City en 1949. Sus primeros días en Manchester no fueron del todo fáciles, pues los seguidores estaban en desacuerdo con la decisión del club de fichar a un ex combatiente del bando nazi. No obstante, las protestas fueron silenciadas en cierta medida por el capitán del equipo, Eric Westwood, que instó a todos a dejar la Guerra como algo que pertenecía al pasado y defendió que el nuevo compañero era bien recibido en el vestuario.

A pesar de los problemas iniciales, Trautmann supo ganarse el respeto de la afición gracias a sus grandes actuaciones partido tras partido y a su gran profesionalidad. Su momento más increíble como defensor de la portería citizen lo vivió en la final de la FA Cup de 1956, en la que su equipo se enfrentó al Birmingham. El partido fue en todo momento bien encaminado para el Manchester City, que en el ecuador de la segunda parte se imponía ya por 3-1. No obstante, en el minuto 75 ocurrió algo que hacía prever lo peor: en una acción fortuita en la que se había lanzado a capturar un balón, la cabeza de Trautmann se golpeó fuertemente con la rodilla de un rival y la acción resultó en un importante traumatismo cervical. En aquellos tiempos no se permitían sustituciones (no comenzaron a introducirse hasta bien entrados los años 60, ni siquiera por lesión), con lo que el equipo Sky Blue parecía tener un gran problema.

Tras unos momentos de incertidumbre, Trautman se levantó del suelo con cierto aire mareado y se dispuso a seguir jugando contra todo pronóstico. El guardameta alemán no sólo se mantuvo en pie durante los 15 minutos restantes, sino que incluso llegó a hacer varias paradas de mérito que salvaron a su equipo de perder su ventaja, convirtiéndose en el héroe del encuentro que dio al City el tercer título de FA Cup de su historia antes de reconocer que había vivido el final del encuentro sumido en una especie de niebla.

La recuperación de Trautmann duró varios meses, pero finalmente logró volver a la competición sin problemas, consiguiendo defender el arco del Manchester City hasta 1964 y convirtiéndose en uno de los porteros más emblemáticos de la historia del club, siendo su partido homenaje un encuentro entre un combinado de los dos grandes equipos de Manchester (que incluía a los legendarios Charlton y Law) contra un seleccionado británico en el que destacaba Stanley Matthews. Tras su retirada, Bert Trautmann inició una larga carrera en los banquillos antes de jubilarse definitivamente. En 2004, 10 años antes de su muerte, fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico, consiguiendo el curioso logro de haber sido condecorado en vida por Gran Bretaña y por la Alemania Nazi.


1 sept 2017

Lucas Pérez y lo intangible


  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

El Deportivo logró ayer lo que a estas alturas parecía ya imposible: asegurarse los servicios del único futbolista capaz de ilusionar a toda la ciudad de Coruña para la temporada 2017/2018. Tras un verano entero de noticias contradictorias e incógnitas por resolver, la historia acabó llegando a buen puerto cuando el mercado estaba a punto de cerrarse y la incerteza por saber qué pasaría finalmente comenzaba a tornarse en inquietud.

Las formalidades de su llegada quizás no sean las ideales, es cierto. Una cesión sin opción de compra es una operación en la que rara vez se consigue un negocio redondo: si el jugador ofrece buen rendimiento volverá a su equipo de origen revalorizado y más caro todavía, mientras que si la temporada no es buena no sólo habrá que devolverlo también, sino que además no habrá dejado notas positivas durante su temporada. No obstante, este tipo de consideraciones no pueden hacerse en Coruña con Lucas. El delantero coruñés no es un futbolista más en Riazor, es el centro de todo. Es el espejo de todos. Caer en consideraciones de índole racional con un fichaje que atañe sobre todo a lo sentimental sería una locura.

¿Cuál es la nota negativa del fichaje de Lucas? Yo diría que ninguna. Es evidente que las negociaciones no fueron ideales y que desde fuera da la sensación de que podrían haberse llevado a cabo de una manera mucho más vistosa, sobre todo teniendo en cuenta la brutal predisposición del jugador a vestir de blanquiazul y sólo de blanquiazul. No obstante, la clave de todo está en ese 'desde fuera' que escribí hace unas líneas: a pesar de las preferencias del futbolista, también es evidente que no tenemos ni idea de cómo fueron las conversaciones y que el Arsenal manejaba muchas opciones más lucrativas para dar salida al jugador que les permitían no estar estar dispuestos a malvender. No es un precio barato por una cesión sin ningún tipo de opción futura, pero tampoco es un jugador cualquiera para la ciudad, es parte de ella. 

En cuanto a las notas positivas, lo cierto es que son más que evidentes y muy abundantes. El Deportivo ficha al faro que va a guiar al equipo y a contagiar de ilusión a la grada, un futbolista que es un fenómeno de masas en Coruña y que por sí mismo tiene capacidad para sacar del pozo a una afición que se veía aturdida ante un inicio de temporada como mínimo decepcionante. Se encuentra así una subida anímica bestial en el ambiente que rodea al equipo, pero también un líder de vestuario, alguien que no tolera que un compañero no lo deje todo en el campo. Su efecto en lo anímico es evidente y se empezó a notar desde el momento en que su regreso se hizo oficial. No hace falta ver más allá de las imágenes de su cálido recibimiento en el aeropuerto por un nutrido grupo de aficionados (algo que no se veía con un fichaje desde tiempos inmemoriales) para tener la evidencia de ello.

Creo firmemente que en el fútbol de Primera División tiene una alta incidencia la componente anímica. Por supuesto, no se ganan títulos sólo en base a estados mentales, pero desde luego sí que se logran permanencias. En la máxima categoría todos los jugadores saben jugar al fútbol, y sólo necesitan creérselo para que las cosas les salgan mejor que a quienes no se lo creen. En ese aspecto el Dépor ficha a alguien que le hará estar un escalón por encima en la lucha mental, pero además no podemos dejar a un lado lo más importante, y es que con él llega a Riazor un jugador de un nivel muy por encima de la lucha por la permanencia. Un jugador que disputó la pasada Champions League por méritos propios y que a pesar de que Wenger no le dio continuidad aprovechó todas y cada una de las oportunidades de las que dispuso. Se ficha gol, se ficha empuje y se ficha calidad, cualidades que unidas a la ilusión que mostró en todo momento por volver son garantía de éxito en esta nueva etapa de blanquiazul.

Me resulta imposible entender las críticas a esta llegada. Sí puedo entender que haya quien la encuentre cara, pero es un precio dentro del presupuesto para esta temporada (que al final no deja de ser una cantidad que está hecha para ser gastada) y además  deja todavía algo de margen para traer algún refuerzo de última hora que pueda cruzarse en el camino. No creo que el aficionado deba alarmarse a priori de las cuestiones económicas si se cumplen los presupuestos, con lo que opino que las preocupaciones monetarias son exageradas. Hay que tener en cuenta, sobre todo, que el club acaba de fichar al que probablemente sea el futbolista de mayor nivel al que puede aspirar a día de hoy, y que además aporta aquí mucho más que su fútbol. El fichaje de Lucas no sólo devuelve su alma al Dépor, sino que también rodea al equipo de todos esos factores que diferencian a los que terminan arriba de los que se quedan abajo: los intangibles.

30 ago 2017

La cuenta atrás del Depor



  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Quizás sea alarmista decirlo a estas alturas de la temporada, pero el Depor se encuentra ahora mismo en una situación muy delicada con dos días como plazo máximo para solucionarla. Este alarmismo está justificado, pues si nos paramos a analizar la plantilla podemos ver que estamos ante un grupo en el que fallan unos mimbres clave para garantizar la tranquilidad durante esta temporada.

Existen tres puntos clave que muestran signos de debilidad. Dos de ellos son conocidos: la portería y el gol. No obstante, creo que existe un problema más preocupante todavía, y está en la medular. El Depor mostró en este inicio de Liga tener un mediocampo totalmente descompensado y falto de jugadores que sepan unir fases. Tampoco es un mediocampo que en conjunto sepa equilibrar las transiciones, lo que hace que las pérdidas de balón sean más frecuentes de lo deseable. A día de hoy el gran debate está en si hace más falta un portero o Lucas, pero lo cierto es que ponerle solución a este vital detalle (pues es lo que marca la diferencia entre poder jugar al fútbol o simplemente echar balones fuera del campo propio con la esperanza de que tus delanteros cojan alguno) me parece el mayor de las preocupaciones que debería tener el club a día de hoy. Por suerte, en este aspecto tenemos todavía algo a lo que agarrarnos: la incógnita sobre si Fede Valverde puede llegar a ser el jugador que aporte a esa posición los mecanismos clave para conseguir una mejor canalización del juego entre la linea defensiva y la delantera. 

¿A qué puede jugar Mel sin centro del campo? Con la plantilla actual, mucho me temo que a nada. Especialmente preocupante fue su renuncia manifiesta al balón en el partido contra el Levante, en el cuál se recurrió al balón largo durante prácticamente todo el partido cuando el único jugador de la ataque con condiciones para jugar a eso era Florin Andone. Echar mano de ese recurso durante todo el partido relegó a la intrascendencia a Emre y Cartabia, incapaces de jugar a eso por condiciones físicas y por estilo de juego. 

Yo lo tengo claro, si Lucas no puede llegar al Depor, mi apuesta estaría en un futbolista capaz de solventar los problemas de construcción del Depor. Existe un overbooking evidente de mediocentros en plantilla, pero casi todos tienen condiciones terriblemente similares. El sentido común dicta que no se puede tener una plantilla con 5 mediocentros y querer traer otro (de hecho estoy seguro de que no pasará), pero echar un vistazo a los jugadores de ataque con los que cuenta el equipo deja claro que no es una plantilla apta para jugar al pelotazo y el problema de la medular es más grave de lo que puede parecer. Si no se consigue solventar esta falta de juego, el equipo parece estar condenado a sufrir de manera abundante.

Por otro lado está el aspecto de la portería. Es innegable que el año pasado no estaba bien cubierta y este año está todavía peor, pues más allá de reforzarla se perdió uno de sus activos. El Depor tiene dos porteros de profesionalidad innegable, pero lo cierto es que ninguno de ellos sería titular en la amplia mayoría de los equipos de la Primera División actual. No obstante también es cierto que, dejando aparte eso, Rubén demostró ser un portero correcto y la carencia de un guardameta que dé puntos por sí mismo siempre se puede minimizar con disciplina defensiva.

En otro orden de cosas, algo que no tiene solución posible si se carece de él es el gol. Un jugador tocado por esa habilidad de mandar el balón al fondo de la portería cuando le llega la oportunidad es un recurso por el que se pagan muchos millones en el fútbol actual y que el Depor no tiene. No vamos a dudar en ningún momento de las capacidades de Andone, uno de los jugadores de más nivel de la plantilla, pero es cierto que no es un killer. Es un jugador capaz de crearse por sí mismo un número increíble de oportunidades, pero no tiene tanta facilidad para llevarlas a acabar al fondo de la portería. Un equipo que lucha por lo que buscan luchar los coruñeses este año (salvarse con tranquilidad y sin agobios) tendría en un cazagoles un recurso muy valioso para conseguir el objetivo.

En ese contexto, Lucas lleva apareciendo prácticamente desde que se fue como la opción deseada por la dirección deportiva y la afición. Es un jugador que se adecua perfectamente a ese estilo de juego inexistente de este Depor de balones para arriba y confianza en que los recoja alguien para correr hacia área rival. El ahora mismo futbolista del Arsenal demostró en Coruña que sabía jugar a eso, y poder asumir sus servicios conllevaría hacer efectiva la única opción del Deportivo de hacerse con un delantero Top 5 de España, algo que haría subir varios escalones al equipo. Ningún plan B para el ataque sería efectivo, ninguno de los nombres que suenan más allá de Lucas Pérez asegura gol. El contexto del Depor es delicado, y a dos días del cierre de mercado y teniendo en cuenta los esfuerzos centrados en su figura, sólo se puede describir de esta coyuntura de una manera: Lucas Pérez o barbarie.

20 ago 2017

La Eurocopa que Franco no quiso ganar


Recientemente finalizó la celebración de la última edición del principal torneo de selecciones a nivel Logo oficial de la EURO 1960europeo con la victoria final de Portugal. No obstante, esta edición poco tuvo que ver con la primera de ellas, que tuvo lugar hace ya más de medio siglo. Las ideas sobre crear un campeonato de naciones a nivel europeo comenzaron a mediados de la década de 1920, pero debido al complicado panorama geopolítico del continente en aquel tiempo no fue hasta 30 años más tarde cuando se comenzaron a llevar adelante los trámites necesarios para hacerlo realidad .

La primera de todas las ediciones de este campeonato se disputó en 1960 y, de la misma forma que la que se disputó este año, Francia fue el país encargado de albergar su fase final. El formato era muy distinto a lo que conocemos ahora: Comenzó con 17 equipos (este atípico número se dio debido a que Eire y Checoslovaquia disputaron una ronda preliminar para decidir qué selección se metería entre los 16 elegidos) jugándose la clasificación para la fase final en eliminatorias a ida y vuelta. Serían los 4 mejores los que acabarían entrando en la fase decisiva en territorio galo.

Aquel pionero torneo contó con ausencias destacables, pues la RFA, Italia, Holanda e Inglaterra rehusaron participar en una competición a la que no veían sentido, pero el resto de las grandes naciones sí se decidieron a participar. La primera ronda eliminatoria transcurrió con normalidad, con España clasificándose de manera muy cómoda ante Polonia, con un acumulado de 7-2 tras los dos encuentros. El combinado español, con jugadores como Di Stéfano, Kubala, Luis Suárez o Selección española EURO 1960Gento, se perfilaba como una de las grandes favoritas para levantar la copa, pero en la segunda ronda (disputada por 8 equipos) un hecho insólito ocurrió: el azar llevó a España a emparejarse con la URSS, y el gobierno de Francisco Franco se lo tomó como algo personal.

Con un equipo cuya base estaba formado por el Real Madrid que había conseguido cinco Copas de Europa consecutivas y los añadidos de Kubala y Suárez, ni los más pesimistas podrían pensar que el equipo soviético (a pesar de que llegaban como vigentes campeones olímpicos) podría plantar cara a un conjunto que lo tenía todo para hacer algo grande. No obstante, su propio gobierno fue quien rompió el sueño de aquel soberbio grupo de jugadores. El anuncio de que la selección se retiraría de la competencia se produjo, de manera cruel, el 25 de mayo de 1960, justo dos días antes de que la expedición española emprendiese el viaje previsto al país soviético, gran enemigo del gobierno español después de que se convirtieran en la única gran potencia mundial en ofrecer apoyo activo e incondicional a la causa republicana durante la Guerra Civil.

Los jugadores se sintieron indignados y pidieron explicaciones inmediatas a la Federación, que se limitó a informar de que las órdenes llegaban de arriba. Nadie podría creerse que, a sólo una ronda de entrar en la fase final, asuntos políticos se inmiscuyeran en el trabajo realizado para conseguir alzarse con la victoria en el torneo. Se dijo que Franco no quería exponer a los jugadores a un viaje a terreno hostil, pero quizás la propia normativa de la competición pudo hacer que el orgullo del dirigente se viese herido al saberse obligado a reproducir en territorio español el himno comunista y permitir a los simpatizantes de la selección rival acudir al estadio a entonar sus cantos. El panorama era inaceptable desde su perspectiva, y mucho más teniendo en cuenta que la posibilidad de una derrota existía. De esta forma, el 26 de mayo la Federación anunció a la UEFA en un breve Viñeta soviética prohibición Franco URSScomunicado que su equipo no acudiría a la cita. Se consumaba así la autoeliminación del combinado español.

Las reacciones en el bando contrario no se hicieron esperar. Desde la URSS quisieron sacar rédito político acusando a Franco de cobarde y sumiso, insinuando que se había rendido a las exigencias de sus amos americanos (que toleraban su dictadura a cambio de ciertos privilegios en la península). Con el paso del tiempo y la llegada de la democracia, muchos antiguos internacionales lamentaron aquel incidente que les privó de conseguir el ansiado título, pero ya no había vuelta atrás. La decisión de Franco llevó a la  Unión Soviética a ganar el título y encumbró a Yashin como uno de los mejores porteros de la historia tras su magnífica actuación en la fase final del torneo.

16 ago 2017

El día que Francia fue verdiblanca


  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

El fútbol de antaño tenía ciertos arrebatos de natural espontaneidad que en la actualidad resultarían Francia Atlético Kimberley Mundial 1978chirriantes dentro de un mundo balompédico milimetrado y casi militarizado en cuanto a rutinas y protocolos. Hace unas décadas existía cierto espacio para los malentendidos sin que pasase nada especialmente grave. No había mofas en Twitter ni nadie se llevaba las manos a la cabeza de manera vehemente cuando algún pequeño error ocurría. Simplemente sucedía y se le buscaba solución para que el balón siguiera rodando.

Algo perfectamente enmarcable entre esos inesperados escollos en el camino sucedió durante el evento por excelencia del fútbol moderno: el Mundial. En su edición de 1978, en tierras argentinas, una mala política de comunicación de la FIFA llevó a un malentendido que acabó con la selección francesa jugando con unos colores que difícilmente podrían asociarse al país galo de alguna manera, por remota que fuese.

Aquella selección francesa no era precisamente la mejor de su historia. Si bien tenía entre sus filas a jugadores importantes como un joven Michel Platini o Marius Trésor, que ejerció de capitán, era una plantilla a la que le faltaba subir un peldaño para poder competir al nivel de las mejores de la época, y no en vano acudía a su primera cita mundialista desde Inglaterra 1966. Se estaba gestando la generación que cosecharía un cuarto y un tercer puesto durante la década siguiente, aunque quedaban por llegar pilares básicos de aquellos logros, como Tigana o Giresse. Pero este artículo no está encaminado a hablar de la deriva seguida por la selección francesa de aquella época, sino de lo ocurrido en el último partido del grupo 1 en el campeonato de Argentina 1978.

El 10 de junio de aquel año se jugaba la tercera y definitiva jornada en el grupo en el que coincidían Italia, Argentina, Francia y Hungría, y las dos últimas se enfrentaban en un partido sin trascendencia, pues ambos países se sabían ya eliminadas del torneo. En ese contexto de cierta apatía y pereza por jugar un partido sin interés más allá del puro juego, se produjo un intercambio de informaciones erróneas entre la FIFA y los equipos, que acabó con ambos conjuntos presentándose en el estadio con camiseta blanca. A pesar de que las equipaciones de ambos equipos eran roja por parte de Hungría y azul por parte de sus rivales, las televisiones en blanco y negro que todavía eran mayoría por aquella época hacían que se debiera tener especial cuidado a la hora de combinar las indumentarias de los equipos rivales, pues había colores diferentes que resultaban difíciles de distinguir entre sí en ese tipo de aparatos, y debido a ciertos errores a la hora de coordinar esto se Francia Atlético Kimberley 1978notificó a ambos conjuntos que se resentaran en el terreno de juego con la equipación visitante, que en los dos casos era de un impoluto blanco.

Ante la imposibilidad de conseguir las equipaciones titulares por parte de ninguno de los dos equipos por la inmediatez del inicio del encuentro, llegó el momento de la improvisación. Entre la expedición francesa surgió la idea de buscar la sede de algún club local que pudiese prestar sus equipaciones como medida de urgencia, y el modestísimo Atlético Kimberley (que a día de hoy disputa la cuarta categoría argentina) acudió a la llamada. Prestaron a los franceses sus equipaciones, de franjas verdiblancas, y el partido comenzó con una hora de retraso, resultando en victoria para los franceses por 3-1, convirtiendo al Kimberley en el primer y único equipo no internacional hasta la fecha cuya camiseta logró una victoria en un partido de un Mundial. 


28 dic 2016

Fabio Coentrao sale del Retiro para jugar en la liga india


Este reportaje fue encontrado esta mañana taponando la entrada de un sumidero en una céntrica calle de Madrid por uno de los reporteros de esta casa. Los trazos eran irregulares y muchos fragmentos estaban notoriamente afectados por el agua, con lo que puede que algunas palabras sean inexactas. Sobre la veracidad de lo contado en las siguientes líneas, FCP prefiere no pronunciarse por el bien de la salud mental de los lectores. Léanlo bajo su propia responsabilidad. No recomendado para mentes frágiles o fácilmente impresionables. 


Fabio Coentrão es un hombre tranquilo. Cuando me llamó para anunciar que tenía una noticia que darme no dudé en concertar una cita para charlar con él, pero tardó un buen rato en decirme qué fecha le vendría bien. "A mí en Navidad me gusta meditar y estar solo" manifestó con cierta fiereza. Hubo que insistir para concertar una fecha que le resultase adecuada: 28 de diciembre a las 5:00 AM. ¿El lugar? El madrileño Parque de El Retiro.

Aquel horario y aquel emplazamiento no casaban muy bien.  Para empezar, el parque ni siquiera está abierto al público de madrugada, con lo que me limité a esperar apoyado en la verja que clausura la entrada. Tras unos 10 minutos, con el frío creando los primeros carámbanos en mi cuerpo bañado por la lluvia, escuché una voz que pronunciaba algo. El sonido provenía de mi espalda, del interior de aquel parque cerrado donde no se esperaba que hubiese absolutamente nadie, al menos humano. "¡Sapristi!" exclamé mientras me lanzaba rápidamente hacia la dirección contraria con respecto a la que se habían pronunciado aquellas palabras que aún ahora no me atrevo a reproducir, con la vana esperanza de que todo hubiera sido una macabra ilusión orquestada por mi cerebro. Aquel lenguaje no podía ser humano, ni siquiera terrestre. Sólo podía provenir de algún ser venido de los confines de nuestro sistema solar, de algún planeta oscuro y lejano al que la luz solar no llega. ¿Qué clase de rito estaría efectuando aquel ente en un lugar tan apartado y solitario? Con prudencia y temor me fui dando la vuelta y echando la mirada hacia atrás, hacia aquella verja en la que estaba seguro de estar a punto de encontrarme el horror. Mi mano agarraba el teléfono con firmeza, dispuesto a twittear la emergencia, pero  lo que vi realmente me dejó sin palabras. Fabio Coentrão estaba allí, con un aparentemente cálido pijama de una pieza y con una taza de café caliente sujetada entre el pulgar y el índice. Me manifestó su extrañeza ante mi reacción cuando lo único que me había dicho era "hola, soy Fabio", pero yo sabía que eso no era cierto. Las palabras reales sólo podían pertenecer a los horribles dialectos hablados en los confines de la galaxia por seres de apariencia monstruosa. Quizás (temo incluso pronunciar ese nombre), fuesen pronunciadas en el tenebroso idioma portugués, lengua descrita con todo detalle en un sinfín de trabajos esotéricos del siglo XVIII como 'la que trae la destrucción'.

No me quedó otra que dejar pasar este detalle y saludar. Fabio me invitó, con naturalidad, a que pasara mientras se sacaba del bolsillo una voluminosa llave con la que abrió la verja. No entendía nada de lo que estaba pasando y por un momento me esperé encontrar allí dentro algun aquelarre organizado por misteriosas y malignas sociedades. La cara de mi interlocutor, con unas ojeras dignas de oso panda y un pelo de un tono sin vida, no invitaba a pensar otra cosa. No obstante, reconozco que me tranquilicé cuando mi ¿anfitrión? me invitó a tomar asiento en uno de esos bancos en los que la gente suele hacerse las fotos delante del estanque. La conversación que sobrevino estuvo plagada de momentos dantescos y difíciles de manifestar sobre el papel.

No pude resistirme a preguntarle qué hacía en aquel lugar y por qué tenía las llaves, a lo que me respondió con enorme naturalidad: "Me dijeron que en España, cuando alguien dejaba el fútbol, estaba en El Retiro. Así que cuando lo dejé, no me quedó más remedio que venirme aquí". Aquellas palabras me sorprendieron y me plantearon una nueva duda: "Pero Fabio, ¿cómo que dejaste el fútbol? ¿Desde cuándo?". El fútbolista portugués respondió con un halo de nostalgia en sus pupilas, en su expresión había una honda tristeza: "Aquella vez en la que me pillaron fumando se generó alrededor de mi una polémica que no supe afrontar. Me quitó todas las ganas de seguir jugando a ese deporte y dedicar tiempo de mi vida a él" dijo mientras su expresión se alternaba con rapidez entre la tristeza y el vasto nirvana que sólo alcanza aquel que medita con frecuencia. "¿Sabes? Nunca había fumado antes y nunca volví a fumar desde aquella vez" manifestó con firmeza el portugués mientras abría su cajetilla de Ducados y se metía uno elegantemente en la boca, añadiendo: "En aquel momento tomé la decisión de dejar el fútbol y entrar en El Retiro. No se lo dije a nadie, claro, porque es algo muy personal". 

Mientras tanto, allí estaba yo, enterándome de que un futbolista en activo se había retirado hace años en el marco de un paisaje gótico nocturno que evocaría en cualquiera sus miedos más originales. No obstante, no permití que el terror ante las sombras móviles que se dejaban entrever tras los árboles ni los aullidos (entre lobunos y humanos) me paralizaran y continué con mis preguntas. Le expuse claramente que no hacía mucho tiempo que le había visto jugar por la tele, y de nuevo no vaciló al responder: "Por supuesto, de vez en cuando me llama un hombre, un tal Zizou. Me dice que me necesita para algún que otro partido, supongo que benéfico, y los ex futbolistas somos gente muy solidaria". Tras esto, duda un segundo y añade: "Lo que sí tengo que decir es que se lo toman muy en serio. Suelen exigirme bastante y yo a estas alturas no estoy para eso. Se lo digo a todos, pero sólo se ríen y no me hacen caso".

No obstante, no era eso lo que Fabio quería contarme. Cuando las fuerzas me empezaban a flaquear y el miedo comenzaba a encontrar la forma de abrirse paso desde el interior de mi estoica fachada, decidí hacerle la última pregunta a mi interlocutor, la pregunta clave. Le pregunté por aquella noticia que debía darme y una mirada de ilusión se dejó ver en sus ojos. "Quería anunciarte que mañana voy a salir del Retiro, tengo una oferta irrechazable sobre la mesa. Recibí una llamada de un viejo amigo, Marco Materazzi, para irme a jugar a su equipo en la liga India. Estoy deseando contárselo a mi amigo Zizou, seguro que le hará ilusión, Incluso invitaré a Marco para que él en persona le dé la noticia". La cara del portugués era de auténtico éxtasis tras contar su noticia, y no supe sacarlo de ese trance. Después de cinco minutos intentando hablarle sin encontrar respuesta me fui dejándole allí, no sin antes pegarle un post it en la frente en el que le instaba a avisarme para estar presente en el momento del encuentro entre Materazzi y Zidane.

Mientras me dirigía a paso rápido hacia la verja del parque, noté una inquietante presencia a mis espaldas. Apreté todavía más el ritmo, pero una fuerte respiración se notaba cada vez más cercana a pesar de mis esfuerzos. Miré hacia atrás y un cuerpo humanoide y peludo se abalanzaba sin remedio hacia mí, por lo que empecé a correr a toda prisa. Me alegré cuando comencé a entrever la entrada ante mis ojos, pero mientras me acercaba todas mis esperanzas se hacían añicos: Fabio había dejado la verja cerrada. Llegué a los barrotes de metal y me sujeté a ellos con fuerza, como si así tuviese alguna opción de escapar del horror. Resignado a lo inevitable, decidí terminar con dignidad y al menos mirar a los ojos a aquel ser salvaje que se avalanzaba hacia mi con extrema fiereza. Cuando estaba a sólo unos centímetros de mi pude verlo con total claridad, y no me quedó más remedio que cerrar los ojos. Era.... Era.... Era...."