8 mar 2012

Goles míticos (VII): Martín Palermo al Levante (2001)


Hablaremos hoy del gol que el 'Loco' Palermo desearía no haber marcado, el que le mantuvo durante más de medio año alejado del fútbol debido a un desafortunado incidente en la celebración. Los 1/16 de Copa del Rey en 01/02 emparejaron a Levante y Villarreal. Las eliminatorias por aquel entonces se disputaban a partido único (todavía imperaba la cordura) y aquel encuentro acabó sus 90 minutos reglamentarios con empate, 0-0. Ya en la prórroga, el delantero argentino del submarino amarillo recogió un rechace después de una internada de Craioveanu que remató Víctor y estrelló el balón contra la red. Era el 0-1. Palermo llevaba un mes sin marcar y su alegría por acabar con la sequía lo llevó a acercarse al público para celebrar el tanto. Una buena cantidad de aficionados se agolparon sobre una de las vallas del Ciutat de Valencia para acompañar al feliz goleador, que no se esperaba lo que iba a ocurrir. La valla cedió y cayó sobre su pierna, rompiéndole tibia y peroné. Fue el gol más amargo de los cientos que consiguió a lo largo de su carrera, pero al menos ayudó a que el Villarreal se llevase la eliminatoria. Pero por penaltis, ya que los rivales consiguieron empatar posteriormente.

7 mar 2012

Los cracks que nos perdimos (I): Sebastian Deisler


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Comienzo hoy una serie de artículos sobre esos jugadores que apuntaban muy alto y que todos daban por hecho que se convertirían en los próximos ídolos del mundo del fútbol pero qué, por una razón o por otra, se quedaron en el camino y no pudieron convertirse en lo que un día prometían. Todavía no sé de cuantos artículos constará la serie, pero hay suficientes casos como para hacerla casi infinito. El primero será un futbolista con un talento privilegiado, pero sobre el que cayó la maldición de las lesiones:

  • Sebastian Deisler, el genio que no supo salir del pozo 

Hace una década, Alemania se fijaba en un chaval de apenas 20 años que llamaba la atención de forma poderosa cada vez que saltaba al campo.Maravilló en sus inicios en el Borussia Monchengladbach y se confirmó en el Herta como la mayor promesa del momento en el país germano. Su diestra era capaz de hacer magia y Deisler confiaba en ella de forma notable. El campo era su refugio, el lugar donde más cómodo se sentía y todo parecía sonreirle, los principales clubes del país lo seguían de cerca. Debutó con 19 años en la Mannschaft y se esperaba que fuese uno de los hombres clave del equipo nacional dirigido por Rudi Völler en el Mundial 2002, pero no pudo ser. Una lesión de rodilla le dejó KO poco antes de la gran cita.

A pesar del revés, el Bayern lo fichó con el cartel de estrella apenas superada la veintena y con confianza en su recuperación. El propio Deisler encaraba el fichaje con optimismo, pero se equivocó. Su nueva etapa, que sería un sueño para cualquier jugador alemán, se convirtió pronto en pesadilla. Su rodilla derecha nunca dejó de dar problemas, y las lesiones fueron continuas. Nunca consiguió tener regularidad debido a los problemas físicos, que se cebaban con su pierna derecha que tantas alegrías le había dado. No supo hacer frente a la situación, su personalidad era demasiado frágil y llegó a verse internado en varias ocasiones en centros psiquiatricos para tratar sus continuas depresiones. Después de numerosas vueltas al fútbol que se vieron pronto frustradas por nuevos problemas se vio sin fuerzas para continuar y en 2007, con tan sólo 27 años de edad, Deisler puso fin a su carrera, una carrera que en otras condiciones habría sido (y todavía seguiría siendo) brillante.

6 mar 2012

TOP 10 2012: Laterales derechos


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

NUEVA VERSIÓN -> TOP 10 2017: Laterales derechos

Seguimos poniendo al día los ránkings de jugadores por posición, y después del de porteros esta vez le toca el turno a la posición del '2', los laterales diestros. Estos son los 10 elegidos:


Nº 1 Daniel Alves, 28 años



El lateral brasileño no tiene rival ofensivamente en su puesto. Sus recursos de ataque van más allá de lo que puede aspirar cualquier otro jugador que se desenvuelva en su posición, y mejora con los años en el aspecto táctico, aunque no es una de sus mejores virtudes. Tiene ciertos problemas defensivos que podrían causarle problemas si jugase en otro equipo, pero en Barcelona es un jugador desequilibrante y un añadido que hace muy peligrosa su banda.

Nº2 Micah Richards, 23 años



Puede resultar una sorpresa ver a Richards en una posición tan alta, pero a mí no me lo parece. El inglés es una bestia, un portento físico que aprovecha de manera envidiable, tanto en defensa como en ataque. Su mejoría es considerable con respecto a hace un par de años. Mejoró su concentración, algo que le evita cometer los errores incomprensibles de tiempos pasados, y tácticamente es mucho más disciplinado. Sus incorporaciones al ataque son imparables, un derroche de potencia que pocos defensas pueden frenar, y su solidez está fuera de toda duda.

Nº3 Bacary Sagna, 29 años



Puede que estemos hablando del lateral diestro más completo de Europa. El del Arsenal es un jugador que se desenvuelve como pez en el agua tanto en defensa como en ataque y es, temporada tras temporada, uno de los mejores valores del equipo gunner. Le gusta subir, haciendo gala de su velocidad y buen centro, pero además es rápido al corte y tiene un gran posicionamiento defensivo.

Nº4 Maicon Douglas, 30 años



Un lateral superlativo y completo, con virtudes por encima de la media tanto en el ataque como en la defensa. No obstante, el delicado momento que vive el Inter le está afectando y su rendimiento dista de ser el que lo encumbró como el mejor del mundo. El verano será clave en el futuro de este jugador, si se queda en Milán deberá ser una de las bases del nuevo proyecto que necesita formar cuanto antes el club neroazurro, y si cambia de aires deberá demostrar en otro lugar que nunca dejó de ser el que era.

Nº5 Glen Johnson, 27 años



Tercer jugador Premier en el Top 5. El mayor handicap al que Johnson debe hacer frente son las lesiones, que lo castigaron en exceso a lo largo de su carrera. Es un lateral de corte ofensivo, pero que también sabe defender con solvencia. La banda derecha de Inglaterra se venderá muy cara en la inminente Eurocopa, ya que a parte del mencionado Richards, tendrá que rivalizar también con el joven Kyle Walker por la titularidad en el flanco diestro del seleccionado británico.

Nº6 Branislav Ivanovic, 28 años





El serbio del Chelsea es un jugador eminentemente defensivo, aunque también es eficiente jugando el balón. Siempre está bien colocado y sobre el campo muestra un buen hacer de veterano, a pesar de que todavía no llega a la treintena. Su altura le lleva a ser difícil de superar por alto. Un seguro de vida atrás.

Nº7 Stephan Lichtsteiner, 28 años



Regular, trabajador y un derroche de pundonor en el lateral derecho de la Juventus. Nunca se rinde mientras el árbitro no pita el final, y es fortísimo mental y físicamente. Puede que sean habilidades que definan al típico lateral defensivo, pero  el suizo se siente incluso más cómodo en ataque que en labores defensivas, de hecho tiene algunos defectos de marcaje y en ocasiones no está bien colocado. Incansable y rápido.

Nº8 Mauricio Isla, 23 años



El jugador del Udinese es un futbolista polivalente, pero donde mejor se desenvuelve es como lateral (o carrilero) diestro. Se trata de un futbolista con capacidad para la ida y vuelta, que puede incorporarse al ataque y regresar a su puesto defensivo para cortar la contra con solvencia, aunque donde se encuentra más cómodo es en campo rival. Tiene una gran técnica individual y le gusta subir con el balón jugado, mostrando su velocidad y regate.

Nº9 Ignazio Abate, 25 años





La mejora experimentada por el lateral italiano en los últimos años fue sorprendente. Hace poco era un jugador dubitativo y con tendencia al error, algo que le hace estar actualmete infravalorado por muchos. Rápido y participativo en ataque, su fiabilidad defensiva aumentó conforme adquirió confianza y minutos, y actualmente es uno de los jugadores más en forma en este puesto del continente. Debutó recientemente en la selección absoluta, y es probable que acuda a la Eurocopa.


Nº10 Lukasz Piszczek, 26 años



Una de las sensaciones de la pasada temporada. El polaco se ganó la titularidad tras la lesión de Owomoyela y revolucionó la banda derecha del Borussia con su juego ofensivo y sus centros, muy bien compenetrados con los de Schmelzer, y el equipo consiguió sacar una ventaja del ataque por ambos flancos. En defensa no destaca tanto, pero sus incursiones ofensivas son un peligro para cualquier defensa.

5 mar 2012

Goles míticos (VI): Roberto Baggio a Checoslovaquia (1990)


Todavía no llevaba a la espalda el número 10, que se ganaría a pulso con el paso de los años (y que por aquel entonces pertenecía al omnipresente Nicola Berti), pero Roberto Baggio ya era uno de los jugadores más a tener en cuenta de la selección italiana. El delantero, que por aquel entonces estaba a punto de dar el salto a la Juventus, consiguió anotar frente a Checoslovaquia el mejor gol del Mundial 90. La acción partió del centro del campo, en una impecable combinación con Giuseppe Giannini, y a partir de ahí Baggio se ocupó del resto. Dejó atrás a todo defensa que se interpuso en su camino y definió con un disparo que Jan Stejskal no pudo atajar.

29 feb 2012

Desmontando el brazalete



 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

"Tú estás acostumbrada a ganar, y no se es un líder hasta que se ha perdido"

Leo la noticia sobre Scott Parker siendo nombrado capitán de Inglaterra y no puedo evitar reflexionar  sobre la figura del líder en un equipo de fútbol. Un rol determinado a simple vista por un simple brazalete, un trozo de tela adherido al brazo que denota quien es el jugador del equipo que lleva la voz cantante, a veces la extensión del entrenador, y otras simplemente un futbolista al que todos respetan. A veces damos demasiada importancia a esa banda diferenciada que luce en el bíceps del elegido, y nos pensamos que por portar dicho símbolo el futbolista es el faro que alumbra a sus compañeros. En algunos casos no es un pensamiento desencaminado pero, ¿qué buscamos en un capitán?.

Empecé el artículo nombrando el caso de Scott Parker. El mediocentro del Tottenham sólo lleva 10 partidos como internacional en casi otros tantos años, y no es capitán en su actual equipo (sí lo fue en etapas anteriores), pero Stuart Pearce decidió darle el brazalete, en una decisión que por el momento parece provisional y sólo para el partido frente a Holanda. La noticia sorprendió a todos, ya que el nombre esperado era el de Steven Gerrard. Pocos esperaban que sonase el nombre de Parker en este debate pero aún así creo que la decisión no es del todo desacertada. Usaré su ejemplo para determinar qué rasgos y funciones debe tener el líder ideal.

La principal característica que ha de tener un jugador que reciba la distinción de capitanear un grupo es, sin duda, la del liderazgo. Scott no es un jugador que destaque en cuanto a personalidad con respecto a otros gallos del vestuario como Gerrard, pero su concentración en el juego, orden táctico y trabajo incansable lo hacen ser respetado por todos. No en vano está siendo el director de orquesta del mediocampo del Tottenham durante toda esta temporada, con grandes resultados. Otra característica importante es la de ser un jugador con mentalidad de equipo, que se aleje de las individualidades y busque la mejor opción para todos, y no para sí mismo, algo que define perfectamente al '8' del Tottenham. En el campo realiza de forma efectiva el trabajo oscuro del fútbol, ese que hace que los genios puedan lucirse, y no busca la gloria para sí mismo.

También cabe destacar que es un jugador que a lo largo de su carrera pasó por etapas con altibajos, con lo que se labró una importantísima cualidad para un líder (puede que la más importante), la de saber ganar y también perder. Empezó pisando fuerte en el Charlton, convirtiéndose en una de las promesas de su generación. Este temprano éxito y posterior fichaje por un grande como el Chelsea hicieron que su actitud se tornara a veces poco profesional, pero su mala experiencia en el equipo blue, donde apenas contó con oportunidades, le devolvió nuevamente a la tierra, dándose cuenta de que el talento sin trabajo no sirve de mucho.Después de su infructuoso paso por el Chelsea triunfó en Newcastle y se convirtió más tarde en ídolo del West Ham, sufriendo en su último año en el equipo hammer la amargura del descenso. Harry Redknapp lo rescató de The Championship con la campaña ya empezada y lo convirtió en el pilar sobre el que se asienta el juego de los Spurs, con éxito notable.

Todo esto desemboca en una madurez, tanto futbolística como personal, que hacen que tenga aptitudes necesarias para llevar el peso del brazalete de una selección tan exigente como la inglesa. Tendrá que hacer frente a un gran handicap, el de la inexperiencia internacional, que le hará ser observado con lupa por la afición, pero si sobrepasa el obstáculo del debut de forma solvente habrá solventado el último escollo para convertirse en un gran capitán, la prueba de fuego. Personalmente creo que será un extra de motivación para un jugador que en cierta medida desaprovechó su primera gran oportunidad, pero supo darse cuenta y trabajar para recuperar el tiempo perdido. 

Por último, su posición en el campo es la idónea, si dirigiese a un equipo mi capitán siempre sería un centrocampista. Una de las funciones añadidas es también la de presionar, estar en todo momento en el lugar donde transcurren las acciones polémicas y, siempre de forma inteligente, hacer que el árbitro dude antes de señalar en contra del equipo, y jugando en el centro del campo tiene accesibilidad a todas las parcelas. Pearce confía en él, por lo que no tendrá inconveniente para ser la extensión del entrenador en el campo. Lo principal será que se dé cuenta de que su nuevo rol dista mucho de ser un entretenimiento, aunque sí es un orgullo, y que es una responsabilidad añadida.

De todas formas, creo que Steven Gerrard será el capitán de cara a la EURO, y que el motivo de que no lo sea hoy es por cuestión de intenciones técnicas, ya que después del duro partido en la final de Carling Cup del pasado domingo, seguramente Pearce no tenga intención de que el jugador del Liverpool juegue el partido completo.

26 feb 2012

El día en el que un Goliat casi encuentra a su David


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com
 
Bonita la tarde de fútbol que se vivió en Wembley en el día de hoy. Era la final de un torneo, por así decirlo, menor, pero que no deja de ser un título oficial que da derecho a jugar Europa League. Se enfrentaban dos equipos con historias muy diferentes, uno de los históricos ingleses, el Liverpool, y uno de los dos equipos galeses (junto con el Swansea) que juegan en el fútbol profesional inglés: el Cardiff.

Londres acogía un año más (a diferencia de España, en Inglaterra las finales de Copa tienen sede fija, para evitar circos como el visto en las últimas semanas), la final de Carling Cup en su estadio de gala, Wembley. 90.000 espectadores se dieron cita en el recinto de las grandes citas británicas, llenándolo hasta los topes y tiñéndolo mayoritariamente de rojo, pero con toques de azul galés presentes para ver a su equipo intentando hacer historia, peleando por su primer título oficial en 85 años.

Dalglish sacaba su alineación de gala (dando a su predilecto Henderson la titularidad en lugar del siempre ambicioso Bellamy) para buscar ganar con comodidad, pero desde el principio quedó claro que el equipo de Malky Mackay no iba a dejarse ganar tan fácil. De hecho los Bluebirds se adelantaron en el marcador en el minuto 19, con una inteligente acción rematada por Joe Mason a pase de Kenny Miller. El gol llevó e los galeses a asentarse en el campo con intención de no encajar gol e intentar sorprender al contraataque, algo que fueron consiguiendo gracias a las grandes actuaciones del portero, Tom Heaton, y Ben Turner. El partido se transformó en algo diferente con el gol de Skrtel en el minuto 60, anotado con fortuna tras un corner botado por Downing y una serie de rebotes que propiciaron el 1-1. Ahora el Cardiff sabía que otro gol encajado borraría gran parte de sus aspiraciones, y aumentaron la intensidad en su juego. Con las ayudas defensivas de los delanteros (principalmente bajando en las salidas de balón para hacer que más jugadores pudieran emplearse en labores eminentemente defensivas) consiguieron llegar al final de los 90 minutos reglamentarios con empate en el marcador. Tocaba prórroga, con la ilusión todavía por las nubes.

Los jugadores volvían a saltar al campo para llegar hasta los 120 minutos. Apenas tuvieron descanso después del pitido final, pero había un trofeo en juego, no había lugar para el cansancio. El guión del partido continuaba por los mismos cauces, con el Cardiff consiguiendo aguantar las llegadas del todopoderoso rival. Al borde del final de la primera parte de la prórroga Dalglish decidió acabar las sustituciones, y sacó a Dirk Kuyt en lugar del desafortunado Andy Carrol. Escasos 5 minutos en el campo le hicieron falta al holandés para anotar el 2º gol de su equipo, que enardecía a la parroquia red. Mackay tenía claro que habían llegado demasiado lejos como para tirar la toalla y dio instrucciones de ir con todo a por el empate. El esfuerzo hacía mella, y algunos jugadores, como Gunnarsson jugaban con visibles problemas físicos, y las esperanzas se convertían en desesperación. Después de luchar con orgullo, cuando el final del partido ya asomaba, Ben Turner conseguía un empate que sabía a gloria en el 118'. La lotería de los penaltis se presentaba, inclemente e inevitable, en el horizonte de ambos equipos.

Se había acabado el correr detrás del balón, el detener ataques rivales y el buscar con ahínco el gol que diera la opción de levantar el ansiado trofeo, y llegaba el turno de la pura tensión. El momento en el que el corazón se dispara a pesar de que el movimiento es mínimo: 5 lanzamientos separaban al elegido (que aún estaba por determinar) de la gloria. Todo o nada para los dos bandos. El Liverpool empezó de forma preocupante, dos disparos errados para iniciar la tanda, pero respiraron con el fallo de Kenny Miller, que propició que la diferencia sólo se quedara en 1-0 después de los 4 primeros lanzamientos. Los 3 siguientes turnos del equipo de Dalglish acabaron en el fondo de las mallas, y con 2-3 en el marcador, todo pasaba por las botas de Anthony Gerrard y los guantes de Pepe Reina. Después de unos tensos segundos, el defensor del equipo galés remató a puerta, pero el balón salió desviado. El Liverpool celebraba y lo demás es historia. La historia del humilde que, a pesar de la derrota, abandonó Wembley con el orgullo intacto y la sensación del trabajo bien hecho. El equipo grande levantó el trofeo, pero el pequeño consiguió algo mucho más importante: hacer soñar a su afición durante unos mágicos 120 minutos.


24 feb 2012

Futbolistas de cine (I): Encontrando a Eric


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

El fútbol es una búsqueda constante de mitos. Cada día, cada año, hay alguien que se atreve a pronósticar quien será el siguiente ídolo del fútbol mundial, el que perdurará durante años en el recuerdo de todos los aficionados. Son muchos los que se nombran, pero muy pocos los que consiguen cumplir las espectativas. Hay incluso unos pocos que son capaces de superar lo que se esperaba de ellos para convertirse en leyendas que superan la comprensión del que ve el fútbol como un simple deporte. El primer nombre que se me viene a la cabeza en este selecto grupo es el de un genio atípico, un entrañable y a la vez temible francés que no es un hombre, sino que simplemente es él mismo. A estas alturas muchos sabréis a quién me refiero, y su nombre es Eric Cantona, The King.


Los origenes del mito no fueron fáciles, y sí muy humildes, pero la humildad dejó paso al ansia de superación y creó con el tiempo a un personaje digno de mención en la historia de este deporte. En su infancia empezó de portero, pero pronto dió evidencias de que su destino era otro. El principio de la leyenda estaba en camino.
“Dejé de jugar al fútbol porque ya había hecho todo lo que tenía que hacer. Necesitaba algo que me ilusionara tanto como me había ilusionado el fútbol”
 
Puede que no todos entendáis lo que escribiré hoy aquí. Para algunos no será más que un muy buen jugador, pero para otros Cantona fue un jugador único, que se ganó el apelativo de Dieu por méritos deportivos y actitudes extradeportivas tan geniales (kung-fu aparte) como polémicas. Hablamos hoy de un jugador que consiguió ser idolatrado por sus aficionados como probablemente nadie en su época lo fue (no exagero ni un ápice con esta frase), y se convirtió en el hombre más consentido de la grada de Old Trafford en un equipo que contaba en sus filas con gente como Peter Schmeichel, Denis Irwin o un prometedor joven llamado Ryan Giggs.



Un delantero que resultaba por momentos conflictivo, de hecho se paso una importante parte de su estancia en Manchester sancionado, pero que era respetado por todos en el vestuario, siendo capaz incluso de levantar la admiración (que se convirtió en mutua) de un hombre tan impasible como Sir Alex Ferguson, que veia a su pupilo como alguien irrepetible que era capaz de compensar con el balón en los pies toda posible problemática acaecida en torno a él.

"I am not a man. I am Cantona"

Es imposible entender la figura de Eric sin tener encuenta lo que hubo detrás del futbolista. El protagonista de hoy es uno de los pocos jugadores de la historia que vale la pena estudiar más allá de un campo. La personalidad del King, demostrada sobre todo a partir de su multitud de citas célebres (seña de identidad) y su particular forma de pensar (alejada de lo que suele ser común en su profesión), es una imprevisible bomba de relojería capaz de explotar en cualquier momento en forma de frase filosófica o acto sorprendente.


Recuerdos nítidos en directo de este jugador no tengo demasiados (a partir de ellos me lancé  posteriormente a ver todos los partidos suyos que pude), su carrera en Manchester se desarrollo cuando a la vez yo desarrollaba mi más temprana infancia, pero esos pocos apuntes aislados son los que probablemente hicieron que el Manchester United sea uno de mis equipos predilectos. Recuerdo aquel equipo como una apisonadora, recuerdo a Peter Schmeichel como un portero impresionante, pero sobre todo recuerdo a un jugador que en aquel momento me parecía de dibujos animados y que se convirtió en uno de mis firmes ídolos. Ese jugador no era otro que el hombre que llevaba el 7 a la espalda y los cuellos de la camiseta subidos, y que hoy protagoniza estas lineas

“Nunca me he movido por dinero. Habría jugado sin cobrar nada. Habría pagado por jugar en Wembley”


No es extraño que, además de idolatrías, fuese capaz también de levantar odios entre rivales y detractores. Nunca le importó complacer a quien no hacía nada por ganarse su respeto, ni mucho menos a quien no lo respetaba, y actuó siempre de forma consecuente.



La película Buscando a Eric, de Ken Loach, es imprescindible para entender mejor la figura de este francés elevado a la categoría de dios en Old Trafford, y lo que significó para aquella afición de mediados de los 90. Un deportista que buscó la ilusión de sentir que lo que hacía era aquello para lo que estaba destinado y que nunca tuvo miedo a arrojar los dados para efectuar el siguiente movimiento. Unos dados que le llevaron, una vez retirado, a probar suerte en el fútbol playa,  la interpretación o incluso la política.

"Francia no merece al Auxerre. Inglaterra sin dudas, pero no Francia"

Esta es la vida y obra de un genio empañado por el recuerdo de un momento amargo (igual que pasó con Roberto Baggio y su famoso penalty), aquella patada que lo convirtió en villano y dió una excusa a sus detractores para criticarlo, pero que nunca hará olvidar lo que dio al fútbol.

23 feb 2012

Las sorpresas también la saben jugar


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Esta edición de Champions League está dejándonos mucho lugar para la sorpresa. A parte de tener reservada una amarga noticia para todopoderosos como el Manchester United o Manchester City, eliminados en la fase de grupos de forma merecida, también mostró una cara amable dando a equipos humildes y poco habituados a las grandes citas europeas la oportunidad de disfrutar de unos Octavos de Final de la mayor competición continental a nivel de clubes.

Los dos equipos que se convirtieron en la sensación del presente torneo, por lo inesperado de su presencia a estas alturas, son sobre todo el Basilea y el APOEL, aunque también resulta curioso ver a dos equipos rusos entre los 16  que siguen compitiendo, tantos como aportan ligas importantes como la inglesa (Chelsea y Arsenal) o nuestra querida Liga BBVA (Barcelona y Real Madrid, como no podría ser de otra forma). Los primeros en hacer acto de presencia en la ronda de Octavos fueron los chipriotas del APOEL , que la pasada semana se enfrentaron al Olympique de Lyon como visitantes, consiguiendo un resultado que, aunque negativo (1-0), no le quita al equipo de Nicosia las ganas de soñar. Por su parte, el Basilea consiguió ayer ante su público una victoria por la mínima sobre la bocina ante el Bayern, que le da opciones de repetir su mejor resultado en la competición, Cuartos de Final, a los que llegaron en 1974.

Estos dos equipos son por ahora igualmente exitosos en cuanto a lo que a méritos de Champions League se refiere, pero lograron llegar hasta aquí utilizando estilos diametralmente opuestos. Las palabras clave que definen al APOEL son 'orden' y 'conciencia' de las limitaciones que tienen como equipo. Su entrenador, Ivan Jovanovic, consiguió formar en estos casi 4 años que lleva al frente del equipo de Nicosia un grupo férreo e inteligente en sus decisiones, un conjunto de jugadores que hizo historia primero llegando a la fase de grupos, algo que nunca habían conseguido hasta la fecha, y luego consiguiendo la épica de avanzar todavía un paso más. Puede que no sea un equipo vistoso en el sentido de espectacular, pero tácticamente es uno de los equipos más atractivos de la competición. 

El Basilea, por su parte, apuesta por un fútbol muy diferente, buscandole siempre la cara al partido, sin importar el poderío del rival. Comenzaron a forjar su estilo tras la llegada de Thorsten Fink al banquillo RotBlau, un entrenador que les dotó de caracter ganador y dió papel de importancia a jóvenes estrellas como Shaqiri o Xhaka (probablemente la gran sensación del partido de ayer). El conjunto suizo juega para ganar, conscientes siempre de que puede que no se encuentren entre los más talentosos ni temibles de la competición, algo que puede ser incluso una ventaja debido al factor sorpresa. Saben aguantar la presión cuando es necesario, ya que su defensa es más que correcta (con una pareja de centrales, Dragovic y Abraham, que personalmente me resultan muy seguros) y además su portero, Sommer, está dejando grandes sensaciones. Saben atacar en el momento justo, utilizando los puñales que poseen en las bandas (especialmente Shaqiri) y sobre todo saben que cada partido es un mundo y nadie es favorito cuando ambos equipos salen concentrados y sin miedo.

Esta fase final de Champions puede no tener tantos grandes nombres como en ocasiones anteriores, pero lo que está haciendo grande esta edición es, en gran medida, la presencia de equipos humildes, no acostumbrados a estar donde están y que llegan a poner en serios aprietos a rivales con alguna que otra Copa de Europa en sus vitrinas. Será atractivo ver hasta donde pueden llegar y a cuantos equipos pueden hacer frente.