22 jun 2012

La leyenda del polaco que supo ser alemán


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Hay historias vitales que se hacen exitosas gracias a un giro del destino. Hechos que cambian el rumbo de una persona para llevarla por un camino distinto al marcado y convertirla en algo diferente. Esos hechos no se advierten hasta pasado un tiempo, cuando algo sin trascendencia aparente se convierte en el responsable de algo grande.

En el caso de Miroslav Klose, el cambio de rumbo que le levó al éxito fue una temprana emigración. Nació en territorio polaco, de padre futbolista y madre jugadora de balonmano. La frontera germana quedaba a unos 300 kilómetros de su ciudad natal, distancia demasiado corta como para luchar contra su destino. Nuestro protagonista tenía 7 años cuando su padre decidió retirarse del fútbol y instalarse en la pequeña localidad alemana de Kusel para regresar al país del que procedían sus antepasados. Allí, el pequeño Miro dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol. La mecha estaba encendida.


Con una familia con antepasados alemanes no le costó mucho hacerse con un pasaporte germano. Llegó a la máxima categoría del fútbol alemán de la mano de aquel sorprendente Kaiserslautern de Otto Rehhagel y formó dupla atacante con el ídolo local, Olaf Marschall, que pasaba por el ocaso de su carrera y buscaba sustituto. Encontró un perfecto reemplazo en un Klose que temporada tras temporada demostraba que tenía gol y fútbol a partes iguales. En esta época empezó a celebrar los goles con su característico 'front flip'. Llevaba apenas dos años en la élite cuando Jerzy Engel, seleccionador por aquel entonces de Polonia, viajó a su encuentro para convencerle sin éxito de que se uniera a ellos. El jugador manifestaba así su ilusión de jugar con Alemania, un sueño que se cumpliría meses después y empezaría la historia de un jugador que se hizo eterno en la Mannschaft. Un futbolista que se convirtió en un asiduo de las convocatorias y que empezó a sorprender a propios extraños. Aquel extranjero nacionalizado demostraba con orgullo que sentía los colores de su país de adopción, sus actuaciones en representación de su bandera superaban incluso a las que desarrollaba con su club.

Su leyenda empezó a tomar forma en el Mundial 2002, cuando se convirtió en el 2º máximo goleador del campeonato, 'su' campeonato, con 5 goles anotados de cabeza. Empezaba el exitoso peregrinaje de Miroslav por los torneos de selecciones, aunque la Eurocopa de 2004 fue una decepción debido a que no pudo llegar en buena forma. Su mala competición europea no impidió que tras el campeonato el Werder Bremen se hiciera con sus servicios. En su nuevo equipo vivió sus mejor época a nivel de clubes, con cifras impresionantes tanto de goles como de asistencias.

En el Mundial de su país de adopción, Alemania 2006, volvió a sorprender. Nuevamente convirtió 5 goles que lo llevaron esta vez al más alto escalón del podium de anotadores. Llevaba 10 tantos en 2 Copas del Mundo y se ponía a tan solo 4 del goleador más implacable de la historia, su compatriota Gerd Müller, además de ser el primer futbolista alemán en 30 años que se convertía en máximo goleador de un Mundial.

Llegó la Euro 2008 y sus dos goles ayudaron al equipo ya dirigido por Joachim Löwa a alcanzar la final, pero en el partido decisivo contra España no consiguieron llevarse la victoria. Nuevamente la selección alemana se quedaba a las puertas de un gran título internacional. 

Dos años pasaron hasta que volvió a encontrarse con su torneo preferido. Sudáfrica 2010 llegó para reconciliarle con el gol, un gol que le había abandonado desde que recaló en el Bayern de Múnich debido a la irregularidad y falta de continuidad, especialmente en sus dos últimos años en el equipo de Baviera. Como no podía ser de otra forma, en la nueva cita internacional volvió a incluirse entre los máximos realizadores, con 4 tantos que le dejaron a las puertas de alcanzar el récord de Ronaldo, que llegó a los 15 tantos en sus participaciones en Copa del Mundo.

Ahora, con 34 años recién cumplidos llegó a la cita de Polonia/Ucrania para intentar llevarse el título que nunca consiguió vistiendo la camiseta con la que más tardes de gloria vivió. La emigración le hizo ser quien es y pasar a la historia de los Mundiales alcanzando una cifra goleadora que con su Polonia natal sería poco probable que pudiera igualar. 

Esta es la histoira del killer generoso, que tras su implacabilidad guarda la virtud de saber asistir a sus compañeros cuando están en mejor posición y la capacidad de crearse sus goles. Un delantero completo disfrazado de hombre de área que maravilló al mundo y que todavía se guarda unos cuantos cartuchos. La duda que nos queda es si conseguirá guardar alguno de ellos para Brasil 2014 y podrá alcanzar el récord del gran Ronaldo Nazario.

20 jun 2012

Euro 2012: Las anécdotas de la fase de grupos


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Si algo tienen los grandes eventos deportivos como los Mundiales o Eurocopas es que todo el mundo habla de ellos, por lo que creo que tratar el tema desde el punto de vista futbolístico no sería más que redundar en lo ya dicho por otros y ofrecer cosas que el lector ya tiene más que sabidas (además quien quiera conocer mi personal opinión de cada encuentro no tiene más que seguirme aquí y la encontrará escrita al minuto). Por todo ello, veo oportuno encarar el resumen atípico y desenfadado de lo que fue la fase de grupos sin caer en análisis futbolísticos ya escritos, sino con las anécdotas y sucesos curiosos que ocurrieron durante la misma.

  • Anécdotas:

- Tymoshchuk, troll avanzado

El jugador ucraniano saludó de esta 'cariñosa' forma a su compañero en el Bayern, Franck Ribery. Al francés no le sentó muy bien ver como su pelo era manipulado de tan gratuita manera.





- El ritmo ucraniano

Las gradas del Ucrania - Francia nos dejaron una exhibición memorable, y es probable que no podamos ver nunca nada parecido en un campo de fútbol. Ritmo, alegría y desparpajo en el Donbass Arena. A disfrutarlo:






- Löw y las nuevas generaciones

El seleccionador alemán encontró a un recogepelotas en su camino y no lo pudo evitar. Como un sigiloso guepardo se acercó a su presa y, sin que esta se diera cuenta, provocó el sonrojo del chaval que se encontraba hipnotizado ante el partido que presenciaba:






- El árbitro impasible

Mucha profesionalidad la mostrada por el esloveno Damir Skomina en el Suecia - Inglaterra. Andy Carrol recogió la bola en una acción y la golpeó con furia, sin poder evitar que el proyectil fuese dirigido a una zona complicada de la anatomía del colegiado que, sin emitir una simple protesta, se mantuvo estoico ante el duro trance.






  • Mejor gol de la fase de grupos: Zlatan Ibrahimovic  (Suecia - Francia) 




  • Mejor jugador de la fase de grupos: Steven Gerrard (Inglaterra)


El eterno capitán red está ofreciendo en este torneo algo que recuerda a su mejor versión reestructurada  y convirtiéndose después de tanto tiempo otra vez en el alma de la selección de los tres leones. Andrés Iniesta (España), que junto con David Silva se convirtió en el principal responsable de la clasificación de España para la siguiente fase y Mario Gómez (Alemania), implacable goleador vital para la clasificación de su equipo, completan el podio de mejores futbolistas hasta el momento.


  • Revelación:
                   - Jugador:  Theodor Gebre Selassie (República Checa)



Llegó a esta Eurocopa como el llamativo jugador de raza negra de la siempre caucásica selección checa y se convirtió en una pieza clave para su clasificación. El lateral derecho destacó con su velocidad, su habilidad para el centro y por demostrar con su actitud que quiere que su nombre aparezca en las quinielas para dar el salto a un grande.
 

                  - Equipo: Grecia


Pocos se imaginaban que con un juego rácano y carente de jugadores desequilibrantes pudieran dejar fuera a Rusia y Polonia, pero manejados por el incombustible Karagounis y con una buena efectividad arriba correspondida con solidez defensiva lograron hacerse con un puesto en cuartos, recordando mucho a aquel estilo que Otto Rehhagel instauró para hacerles campeones de este torneo en 2004.

Decepción:

                - Jugador: Cristiano Ronaldo (Portugal)



Brilló en el último partido, pero se esperaba mucho mas de él. Estuvo apagado y fallón contra Alemania y Dinamarca y deberá resarcirse en las eliminatorias. Su siguiente reto llegará en el partido contra uno de los rivales a priori asequibles, República Checa.

               - Equipo: Holanda



El último finalista del Mundial dejó mucho que desear en este torneo. Comandado por el mismo capitán que en 2010, Bert Van Marwijk, esta vez no consiguió cumplir las espectativas y sucumbió ante su pésima defensa y nula capacidad para subir el balón hacia la zona de talento. La pasividad ante los evidentes problemas hicieron mella en un equipo que se vuelve a casa por la puerta de atrás.

18 jun 2012

¿Qué hacer cuando se acaba el fútbol?



La vida deportiva para un jugador de fútbol es relativamente corta, la edad media de retirada suele estar entre los 33 o 34 años, exceptuando los porteros en la que se suele ampliar un par de años o incluso más. 

A partir de ahí muchos jugadores comienzan un segundo ciclo en el que permanecen ligados al mundo del fútbol ocupando diferentes puestos, ya sea en el cargo de entrenadores, secretarios técnicos o, por qué no, representando a jugadores a los que todavía no les llegó la hora del adiós. 

Otros enfocan su vida al mundo del periodismo "fichando" por medios de comunicación para retrasmitir partidos de fútbol o participar en debates y programas sobre el mismo tema. También existe un gran número de ellos que se desvinculan completamente del mundo del fútbol, invirtiendo en negocios o dedicándose a otros deportes. Uno de esos deportes que cada vez está acogiendo a más ex jugadores de fútbol es el poker. Es bastante curioso cómo un futbolista de alto nivel cambia la dinámica del deporte físico por el ejercicio de concentración necesario en este juego de cartas. 

Teddy Sheringham es uno de los claros ejemplos. Ex jugador de equipos como Manchester United o Tottenham, ahora se dedica profesionalmente al mundo del poker y ha llegado a competir en campeonatos con bastante prestigio como el Fahrenteit Poker Festival o incluso llegando a una mesa final del World Series of Poker 2009.

Un jugador español que también se está dedicando al poker es Poli Rincón, quien incluso pertenece al equipo profesional de PokerStars, una de las empresas más importantes de este sector, aunque él no se ha desvinculado totalmente del deporte rey, algo que se puede comprobar viéndole comentar partidos en diferentes medios de comunicación. Otro jugador de alto nivel que ha abandonado todo lo referente al fútbol por las cartas es el italiano Christian Vieri, que incluso ha manifestado que quiere dedicarse profesionalmente al mundo del poker y llegar a convertirse en campeón del mundo de esta disciplina. 

El sueco Thomas Brolin es otro de los jugadores que después del mundo del fútbol dedicó su vida a gestionar negocios propios y a jugar profesionalmente al poker, llegando a participar en el World Series of Poker.

En cuanto a futbolistas en activo, la lista tampoco es corta, ya que Francesco Totti, Gianluigi Buffon y Gerard Piqué, entre otros, reconocen que practican el poker, y la mayoría de ellos prefiere el Texas Holdem. Y es que aparte de hobby o afición, alguno lo considera una ayuda a mejorar la capacidad de concentración.

Es tanta la afición que está creciendo dentro de las personas ligadas al deporte profesional que incluso se creó una categoría especial para estrellas del deporte en el WSOP 2011.
Diferentes alternativas para afrontar la vida después del fútbol y no perder la competitividad.

Veteranos de Guerra (XXVIII): Ulises de la Cruz


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Rescato una sección que hacía un tiempo que estaba parada para hablar de un nuevo veterano en activo, el ecuatoriano Ulises de la Cruz, que tuvo su época dorada en el fútbol británico de principios de siglo.



Nombre: Ulises Hernán de la Cruz Bernardo

Apodo:  -

Nacimiento: 8/02/1974

Nacionalidad: Ecuatoriano

Edad: 38

Club del debut: Deportivo Quito

Club actual: Liga de Quito

Veces internacional: 102

Estilo de juego:
Lateral derecho potente y  con llegada ofensiva. Buen disparo desde media distancia.



Curiosidades:

  • Es el 4º jugador con más internacionalidades de la historia de la selección ecuatoriana, con 102.
  • Fundó en el año 2002 una ONG, FundeCruz, para llevar a cabo labores humanitarias en su región.
  • Debutó en Primera División con Deportivo Quito con sólo 17 años.
  • Disputó 5 Copas América y 2 Mundiales.
  • El Hibernian escocés lo fichó en 2001 por una cifra record para el club después de que el entrenador, Alex McLeish, lo viese jugar con su selección.  
  • En el Hibrnian coincidió con un compatriota y compañero de selección, Eduardo Hurtado.
  • En 2008 Robinho lo volvió loco con un hábil y eléctrico regate en un partido internacional. El regate llevó a Robinho a ser homenajeado por la Federación Brasileña mediante la colocación en una de las salas del estadio de Maracaná de una exposición fotográfica con la secuencia de la jugada.


Trayectoria:
  • 1991-1994 Deportivo Quito      
  • 1995 Barcelona SC             
  • 1996 Aucas             
  • 1997-1999 Liga de Quito                         
  • 1999 Cruzeiro                      
  • 2000 Liga de Quito
  • 2001 Barcelona SC             
  • 2001-2003 Hibernian                    
  • 2003-2006 Aston Villa                 
  • 2006-2008 Reading                      
  • 2009 Birmingham City                    
  • 2009- Liga de Quito       
           

Palmarés:
  • 3 Serie A de Ecuador (1995, 1998, 2010)
  • 2 Recopa Sudamericana (2009, 2010)
  • 1 Copa Sudamericana (2009)

17 jun 2012

Goles míticos (X): Ronaldinho al Villarreal (2006)


Un gol que sorprendió al mundo en un momento en el que su protagonista, a pesar de que empezaba su caída libre como futbolista, demostraba en cada partido que todavía sabía jugar al fútbol de forma nunca vista. Este gol llegó en una época en la que estaba discutido, sus actuaciones empezaban a no ser tan espectaculares e importantes como antes, y con esta chilena decidió dar el golpe sobre la mesa.

Transcurría la jornada 12 de la temporada 06/07 en el Camp Nou en un partido que enfrentaba a los locales contra aquel brillante Villarreal de Pellegrini. El equipo blaugrana llegaba en una buena racha, y en aquel partido la iban a continuar. Después de 3 goles anteriores, el encuentro se culminó con una obra de arte del Gaúcho. Tras una larga jugada del equipo culé, el siempre carismático Santi Ezquerro recogió un rechace de Barbosa, dejándole el balón a Xavi para que pusiera un centro hábilmente controlado y rematado por el crack brasileño, que puso en pie a todo el estadio.

15 jun 2012

19 días y 500 noches


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com




Eramos dos desconocidos que siempre nos cruzábamos, aunque no solíamos saludarnos aquellas primeras e inconscientes veces. Pero estabas en demasiados sitios y tus ecos rodeaban el mundo de cualquier recién llegado a la existencia que da sus primeros pasos en un país en el que es costumbre nacional practicarte y admirarte delante de esa pantalla que todo lo ve y todo muestra. Era imposible escapar de ti, y mucho menos para una mente receptiva a acercarse a tus dominios.

Reconozco que la primera vez que te vi supe que aquello duraría para siempre, pero tardé en reconocerlo. Desconfiaba, no comprendía lo que estaba viendo pero a la vez lo disfrutaba como si aquellas bases del juego se encontrasen inconscientemente grabadas de forma hábil en mi memoria para ayudarme a caer por completo en aquella red de pases, regates y disparos tejida para enredar los sueños de cualquier joven hombre.

Como todos, quise que formases parte de mi vida, y traté de conquistarte compitiendo como uno más de la legión de enamorados que arrastras desde tempranas edades. La dificultad de hacerse contigo como acompañante de vida es atronadora y son unos pocos elegidos los que tienen el placer de conseguirte, sin que parezca importarles que practiques una extensa poligamia y estando, al contrario, agradecidos de que supieras acogerlos en tus amplia familia. En medio mundo, un niño deja de serlo cuando renuncia a ti y se conforma con verte desde fuera, admirando melancólicamente tu belleza. 

No negaré que hubo un momento en el que te vi cerca. La autoconfianza del crío con poco mundo a sus espaldas le lleva siempre a creer que está unos cuantos escalones por encima de la realidad, pero la ilusión dejó paso a la locura y la locura al cariño. Un cariño que se tiene a una relación pasada, un cariño que me lleva todavía a buscar cualquier escusa para pasar un tiempo contigo, en el césped o a través de la pantalla, y es inconcebible que un sólo día pase sin que quiera tener noticias tuyas.

Es un sentimiento extraño, que algunos demonizan por no tener la suerte de entender. Un sentimiento que hace que sólo con escuchar tu nombre dos desconocidos que algún día compitieron por llegar a ti y todavía guardan esa melancolía latente se abracen como hermanos, aunque es un fuego que también puede encender las bélicas antorchas de la rivalidad. Cuando suena tu nombre el balón hecha a rodar y empiezan tus 90 minutos de existencia, que al igual que el fénix renace eternamente en todo su esplendor para traernos nuestro placebo, que durante dos partes con su descanso nos hace sentir que todavía somos aquellos ilusos niños que soñaban con ser un día aquel elegante hombre que portaba el número 10 sobre el tapete verde del campo de nuestros recuerdos. Tanto te quería, que aún no aprendí a dejarte tras mucho más de 19 días y 500 noches.

7 jun 2012

Manolo Preciado, el hombre que supo vivir


 
No pudo despedirse. La vida le arrebató de este mundo con inclemencia, de la forma que lo había tratado ya en anteriores ocasiones. Vio en pocos años como iba perdiendo lo más importante que tenía en su existencia, se vio privado de poder seguir compartiendo momentos con demasiadas de las personas que nunca quiso perder. La severidad del destino hizo que su mujer, su hijo y su padre le dejaran demasiado pronto. 

Las circunstancias lo convirtieron en un luchador, en un hombre que supo hacerse a sí mismo y levantar admiraciones por su entereza, bondad y actitud frente a la vida. No quiso ser el nadador que muere en la orilla, y siempre buscó dar una brazada más, siempre con éxito. Y supo transmitir todo ese coraje a sus equipos, más concretamente al que fue el club de su vida, el Sporting de Gijón. Ascendió a Primera División al equipo asturiano y permaneció siempre en el banquillo de El Molinón con la misma forma de actuar, con el coraje por bandera y sus jugadores como fieles soldados dispuestos a cumplir cada una de sus órdenes con el orgullo de quien sabe que su líder es un hombre justo.

Muchos hubieran querido que su reino en Gijón fuese eterno, pero sus superiores decidieron cortarlo de raíz con resultados inertes, sustituyéndolo por un hombre que no sólo no supo hacerse respetar por la vía del hombre sabio, sino que tampoco consiguió su objetivo. Todo ello mediante métodos cobardes, deshaciendo el legado de lucha orgullosa dejado por su predecesor. 

Al dejar su casa de color rojiblanco sintió haber perdido a un nuevo ser querido, ya que en el pasional mundo del fútbol, un equipo se convierte en un ente con vida para quien lo  siente de verdad. Su nombre y su vida quedarían ligados a aquel club al que alguien bautizó un día como Sporting de Gijón, y su hogar siempre estaría en su estadio.

La vida siguió su curso, su profesión le llevaba a tener que buscarse un futuro lejos de aquel escudo que siempre guardaría grabado a fuego en el corazón, y un buen día se hizo oficial que volvería a sentarse en un banquillo para dirigir a otro equipo. Pero su destino estaba ligado a vivir con el Sporting, y nunca le dejaría volver a defender a otros colores que no fueran aquellos. Como una historia sacada de un poema del Romanticismo, su vida se apagó justo el día antes de presentarse en su nueva y extraña casa, como dándole una excusa para que no hiciese algo que no quería hacer. Cómo si el propio Manolo supiera que su obra de teatro no podía continuar con unos nuevos compañeros de reparto, bajó el telón y se puso fin a una función brillante, en la que el público asistente aprendió una nueva forma de fútbol y de actitud, y a pesar de la enorme tristeza, hubo aplausos, admiración y melancólica alegría por poder haber conocido a un actor tan genial en este gran escenario de la vida.

Descanse en paz, don Manolo Preciado, el fútbol nunca le olvidará. Espero que, esté donde esté en estos momentos, por fin haya salido el sol.

4 jun 2012

Crónica del sueño conseguido










Nos dormimos en la crueldad de un sábado, al que el azar hizo ser 21 de mayo de 2011, fecha sin particular culpa de nada que se convirtió en funesto día. Un enfrentamiento en el que nos las vimos con rivales de ya infausto recuerdo provocó aquella noche que, resistiéndonos a ello con férrea melancolía de éxitos pasados, no fuéramos capaces de mantenernos en la categoría que tantas alegrías nos había dado durante más de dos décadas.
 
Empezábamos nuestra infame procesión al día siguiente, cuando lo asimilamos. Una procesión incierta y carente de alma, en la que no veíamos representado nuestro sentimiento. Nos sentíamos rotos por no haber sido suficiente. Por no estar hasta que el equipo estaba herido de muerte. Por darnos cuenta tarde de que aquellos jugadores debilitados por los malos resultados y un juego carente de alegría necesitaban el apoyo de su afición en todo momento, y que cuando lo tuvo fue cuando el punto de no retorno ya estaba alcanzado.

Nuestras caras demostraban la carencia de vida del que pierde algo querido. Nos faltaba algo que llevábamos tiempo olvidando, nos acompañaba el recuerdo de todas las noches de gloria que habíamos dejado en el baúl de los recuerdos y que ahora ansiábamos recuperar, cuando las cosas estaban más difíciles que nunca. Pero los lamentos debían cesar. Había un sueño que empezar y finalizar, y debía hacerse lo antes posible. Las caras pasaron a no denotar tristeza, sino motivación y autoconfianza. Eramos muchos y todos queríamos lo mismo. Empezaba el viaje.


El primer paso fue el abandono del capitán del barco, capitán que sólo había sabido llevarnos a la deriva y que posteriormente hizo ir a pique también a un colosal submarino. Existieron dudas, salieron nombres, pero tras mucho estudiarlo, nos decantamos por un ilusionado José Luis Oltra, que se situó en el timón de la que probablemente era la mejor plantilla de la categoría para llevarla al éxito. Se cuestionó el nombramiento y seguiría siendo cuestionado con el paso del tiempo, pero no importaba, era ya uno de los nuestros y eso no iba a cambiar.

Se fueron los jugadores que debían irse y llegaron nombres que traían el compromiso por bandera, entre ellos uno que nunca debió dejarnos, el de Alex Bergantiños, nuestro corazón en el campo. Y después de la incerteza, la vital continuidad de Andrés Guardado se hizo efectiva. El proyecto se iba confirmando poco a poco, y 25.000 voces hacían cola en nuestras oficinas para poner su nombre junto al de un equipo hecho para el éxito. Todo ello unido a una amplia congregación de simpatizantes que siempre supo estar ahí desde los tiempos del Super Depor. Ya estábamos todos.

El sueño empezó siendo demasiado duro. Se tornó en pesadilla cuando veíamos que los primeros puestos que daban acceso a salir de este periodo de adormecimiento estaban demasiado lejos. No estábamos acostumbrados a dormir. Nos veíamos en tierra de nadie, en un incómodo octavo puesto que se perpetuaba como el más largo de los inviernos. Pero todo cambió de la forma más romántica posible. Riazor se engalanaba para reencontrarse con el eterno rival, un cuerpo celeste con el que no nos encontrábamos desde hace demasiado, y salimos del duelo de la mejor forma, con una agónica victoria gracias a un gol de Lassad y aupándonos hasta unos puestos de ascensos de los que ya no nos podrían sacar.

Apareció en esta etapa del año uno de nuestros mejores 'fichajes' de esta temporada. Un chaval llamado Juan Domínguez cogió la manija de un equipo al que le faltaba alguien que supiera darle el ritmo adecuado y, haciendo frente a la inseguridad del novato, supo llevar a cabo su trabajo con maestría, callando bocas y convirtiéndose en jugador clave, y probablemente en una de las principales razones del ascenso. 

¿Cómo olvidar aquella vigésima jornada en la que tocamos el cielo de la primera plaza? Una victoria ante el Huesca (curiosamente el mismo equipo frente al que el sueño se hizo realidad) nos hizo primeros, un puesto que ya no abandonaríamos en los siguientes meses. Estábamos felices, ilusionados, la pesadilla empezaba a dar signos de poder acabarse. Y pobre del que quisiera robárnoslo. La maquinaria empezaba a estar engrasada, y la sala de calderas funcionaba a todo trapo para darnos potencia para salir a flote.



A veces nos enredábamos en nosotros mismos, pero aprendimos la lección de la primera vuelta y supimos crear un método para conseguir victorias en la lejanía de Riazor, sabiendo sacar oficio cuando el talento era incapaz de aparecer, y el compromiso de todos nos hizo conseguirlo. 

Con el panorama favorable se ponía en el horizonte un nuevo derby, esta vez como visitantes, en el que nos lo jugábamos todo contra uno de nuestros principales perseguidores. Empezamos bien y conseguimos 2 goles de ventaja, pero sufrimos en nuestras carnes la crueldad de la remontada.  Por azares del destino, la suerte nos tenía reservado otro resultado, pero tuvimos que esperar hasta el último minuto, cuando Borja remató, no de cabeza, si no de corazón, con el corazón de los 4.000 aficionados blanquiazules que sufríamos en Balaidos y los miles de miles más que nos apoyaban desde cualquier parte, y marcó el tercer gol. Creímos por un momento que aquella victoria nos lo daba todo, pero nos equivocamos.

Empezó el cansancio, y nuestras piernas no eran las de antes, empezaban a fallar e hicieron que perdiéramos algunos puntos que nos llevaron a tener demasiado cerca a los rivales. Pero las voces no se ahogaban y la ilusión seguía por las nubes. No podíamos fallar, estaba demasiado cerca y lo necesitábamos más que nadie. Lo merecíamos.

El Valladolid se llevó de nuestra casa dos puntos que parecían vitales, el Xerez nos hizo temblar con una victoria que supo más amarga de lo habitual, y el Nástic nos llevó al borde del ataque de nervios
hasta que un salvador Xisco, convertido en héroe tras una temporada aciaga, empujó un balón franco a la red del equipo tarraconense. Sabíamos que aquella victoria aún no significaba nada, pero a la vez significaba todo.

Quedaban 2 jornadas, pero sabíamos que podía dejarse todo hecho en el partido contra el Huesca. Nos pusimos nuestra camiseta del Depor y cargamos nuestra ilusión a la espalda con mayor orgullo que nunca y nos encaminamos a nuestro templo de domingo, el Riazor que tantas noches de gloria nos había dado, confiando más que nunca en que esta fuera otra de ellas. Fuimos temprano, horas antes, como pensando que así el partido empezaría pronto, pero nos tocó esperar hasta las 20:00. Entramos en el estadio con nerviosismo, no podíamos asimilar todo lo que nos jugábamos, pero aquello empezaba. Cuando el Huesca se adelantó en el marcador, algo tembló en nuestro interior, pero confiábamos en nosotros. Riki consiguió el empate antes del descanso y sabíamos que se podía. Había ahora 15 minutos (los 15 minutos más largos de nuestras vidas) de reposo para reorganizarse e ir a por los 3 puntos. No se podía aspirar a otra cosa, y Oltra sacó al héroe de Tarragona. Xisco entró en el campo y a los pocos minutos hizo lo que todos esperábamos poniendo el 2-1 en el marcador. No era un gol, era nuestra gloria, y el sonido de aquel cuero estrallándose contra la red tuvo el detalle de hacerse escuchar en los oidos de todo el que quisiera sentirlo. Era el sonido del despertador, y no teníamos ninguna intención de quedarnos 5 minutos más entre las sábanas. Las voces resonaron en el estadio y sabíamos que faltaba poco. 20 minutos de resistencia y sería nuestro, las voces debían mantenerse con el equipo. 15 minutos. 10 minutos. 5 minutos. El tiempo se expandía  y cada vez pasaba más lento. Pero llegó el instante en el que tres silbidos liberadores sonaron, y el júbilo se hizo blanquiazul. La afonía podía aparecer, el trabajo de nuestras cuerdas vocales había sido impecable durante 42 jornadas, ya podían descansar. Empezaba la celebración y el resto es y será historia.

Todo estaba hecho. El sueño se había hecho realidad, había acabado. Ya no había necesidad de dormir, y nos despertamos. Y el despertar nos llevó a la gloria, a un mundo más bonito aún que el mundo de los buenos sueños: la Primera División, en la que volveremos a ver un derby, esta vez de primer nivel. Galicia es de Primera, y nosotros somos felices. Gracias, Depor.