8 sept. 2016

Jan Koller: El goleador que no se dejó golear

 Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Jan Koller fue uno de los delanteros más carismáticos de la Bundesliga de principios del presente siglo. Desde muy pequeño comenzó a interesarse por el fútbol, y debido a su gran altura (que en edad adulta alcanzaría los 2,02 metros) el puesto de portero fue el primero que sus entrenadores le hicieron ocupar. El futbolista checo jugó en esa demarcación durante bastante tiempo, aunque no sería la que le haría destacar en el fútbol: Años antes de convertirse en profesional, fue reubicado en la punta de ataque y pasó de protector de la portería a letal atacante de la misma.

Con el paso de los años y los goles, Koller se fue convirtiendo en uno de los delanteros más seguidos de Europa. Sus grandes temporadas en la liga belga le valieron para fichar por el equipo en el que se hizo grande, el Borussia de Dortmund, y fue en su etapa en el club alemán donde, por un día, todo aquel tiempo de entrenamiento de portero en su juventud se volvió útil.

Durante la segunda temporada del punta alemán en Dortmund (02/03) y después de que el propio Koller abriese el marcador en un partido de máxima rivalidad en el Olímpico de Múnich contra el Bayern, el Borussia vio cómo sus rivales acababan por remontar el partido al anotar Pizarro el 2-1 en el minuto 67. No obstante, los visitantes no estaban de acuerdo con la legalidad del gol, pues estimaban que había sido en claro fuera de juego. Las enérgicas protestas acabaron con la expulsión del siempre controvertido portero Jens Lehmann cuando su equipo ya había realizado los tres cambios. Ante esa situación, el entrenador Matthias Sammer decidió optar por la única posibilidad que tenía a mano: situar a su delantero, el único con experiencia en el puesto, a defender la portería.

La incógnita sobre si el atacante conseguiría ofrecer una buena actuación cuando todavía quedaban 20 minutos flotaba en el ambiente, pero las expectativas fueron superadas. El Bayern llegó a su meta en repetidas ocasiones, con Koller solventando siempre la papeleta (incluso con alguna intervención de mérito) y ofreciendo seguridad. El checo consiguió mantener la portería imbatida a pesar de que la expulsión de Frings acabó dejando con 9 a su equipo e incluso se atrevió a subir al área rival en un corner, aunque el Borussia no pudo conseguir igualar el partido. En reconocimiento a su labor la revista Kicker le otorgó el premio al mejor portero de la jornada en la Bundesliga.


Un nuevo comienzo

Septiembre es el mes de la vuelta a la realidad. Los tímidos intentos de agosto por hacerse ver como el mes de la vuelta al trabajo oficial en el fútbol siempre resultan artificiales, con el verano todavía en la mente de los aficionados y los estadios mostrándose aún a un nivel de ocupación más bajo de lo normal debido al periodo vacacional.

No obstante, la llegada del noveno mes del año es el punto de inflexión en el que empieza a verse un nivel cercano al real en los equipos y en el que se vuelve a la rutina del partido oficial cada fin de semana, después de meses de desconexión por parte de profesionales y seguidores. Es la época de la vuelta a las costumbres, de desempolvar las bufandas, de amortizar los abonos y, en el caso de algunos, probar suerte con apuestas en los distintos servicios de bookmaker disponibles en la actualidad. 

Será este uno de esos años interesantes que vivimos de forma bienal, pues las temporadas inmediatamente posteriores a grandes torneos internacionales tienen siempre un aura diferente, con la incógnita de ver si las revelaciones de la competición se confirman como jugadores destacados en el panorama europeo. Quizás muchos esperábamos saltos de mayor nivel en los jugadores de la principal sorpresa del torneo, Islandia, pero la mayoría de fichajes que protagonizaron sus jugadores fueron con destino a clubes de tercera fila continental (salvo, quizás, Sigthórsson, el inteligente '9' que fichó por el histórico Galatasaray), y está por ver si siguen haciéndose un nombre para dar el siguiente paso.

Más allá de eso, también estamos ante la temporada de los gastos record y de los bailes de entrenadores en muchos de los principales equipos europeos (Barça y Madrid son de los pocos que optaron por la continuidad en el banquillo entre los gigantes). La Premier League se muestra este año especialmente atractiva en ese aspecto, con la vuelta del enfrentamiento entre Mourinho y Pep Guardiola, esta vez en una misma ciudad. El desembarco en la liga inglesa de entrenadores de primerísimo orden no se queda sólo en esos dos ilustres nombres, sino que otros como Klopp o Conte llegaron recientemente para crear también proyectos a largo plazo. No obstante, por el momento y hasta final de año, la corona inglesa pertenece a Ranieri y su modesto Leicester.

Será, en definitiva, un año para seguir de cerca. Todo está en marcha y el camino será largo. Nos quedan nueve meses por delante antes de poder valorar si el espectáculo cumplió las expectativas.

3 ago. 2016

Futbol instantaneo (XII): Una celebración de narices

 Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Hay celebraciones de gol que pasan a la historia. Los bailes de Roger Milla, las cunas de Bebeto, Mazinho y Romario o o el robot de Peter Crouch son imágenes que se quedaron grabadas para el recuerdo en la memoria popular. No obstante, no todas las celebraciones son actos de alegría, sino que de vez en cuando obedecen a otras razones. La que hoy protagoniza este artículo fue una reivindicación mezclada con provocación y provocó gran conmoción en la Inglaterra de finales de los noventa.

'Una celebración de narices'


A Robbie Fowler siempre le persiguió la fama de futbolista polémico, y no es que él se esforzase demasiado por cambiarlo. Su controversia más conocida fue, sin duda, la que protagonizó en un derby entre Liverpool y Everton. En los días previos a aquel partido, los aficionados rivales se habían empeñado en hacer de Fowler (probablemente debido a que conocían su impredecible personalidad) el principal objetivo de sus provocaciones. Entre los aficionados toffees se propagaba el rumor de que el delantero red consumía sustancias nada legales en su tiempo de ocio, y todo aquello llegó a oídos del futbolista, que no pareció tomárselo nada bien. 

En el día del encuentro, un 3 de abril de 1999, el Everton empezó adelantándose muy pronto, cuando Olivier Dacourt batió a David James en el minuto 1 de partido. El ambiente en Anfield se ponía de esa forma muy tenso, y Fowler no era ajeno a ello. Quince minutos después, el colegiado señaló penalty a favor de los locales y fue él el encargado de ejecutarlo. Sin pensárselo demasiado, lo lanzó raso y ajustado al palo izquierdo del portero, que no pudo hacer nada para detenerlo. Fue un gol más en un partido más, que no habría pasado a la historia de no ser por la celebración que sobrevino. Fowler corrió a la línea de fondo, se arrodilló sobre la cal y comenzó a avanzar lentamente tapándose una fosa nasal con la mano y acercando la nariz al suelo. 

Sus compañeros reaccionaron rápidamente y McManaman lo levantó para que dejase su curiosa actividad, pero Fowler seguía dirigiendo gestos de rabia hacia la hinchada rival. Cuando su compañero le soltó, confiando en que se había calmado y volvería con todos a campo propio, volvió a hacer exactamente lo mismo, siendo en ese momento reprendido por Rigobert Song. El partido transcurrió después de eso con relativa normalidad hasta la victoria final del Liverpool por 3-2, pero el incidente no pasó desapercibido para nadie. Cuando se le preguntó a su entrenador Gérard Houllier lo que opinaba de todo aquello, no se le ocurrió más que decir que era una celebración africana en la que se simulaba comer hierba y que su compañero Song le había enseñado, una excusa que resultó poco creíble.

El incidente conllevó seis partidos de suspensión para el jugador, que además se vió obligado a ofrecer disculpas públicas tras el gran revuelo causado en Inglaterra.

2 ago. 2016

Un portero colosal


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com


Aquel que siga con asiduidad esta página sabrá que me gusta especialmente hablar de fútbol histórico. La actualidad tiene su atractivo y resulta interesante debatir sobre lo que está pasando a día de hoy en el mundo del fútbol, pero también es cierto que eso es algo que abunda bastante en otros medios con más recursos y más sabiduría para hacerlo. Echar la vista atrás y conocer historias y anécdotas del pasado más remoto es algo menos común en los medios dedicados al fútbol, y muchas veces se encuentras situaciones dignas de mención y que ahora serían impensables. El hombre del que hablaremos hoy es uno de esos pioneros de este deporte que difícilmente podríamos asimilar ver en el fútbol profesional moderno.

William Henry Foulke nació en 1874 el condado de Shropshire. Desde muy joven comenzó a trabajar en minas de carbón, y comenzó a jugar de portero en los partidos que jugaba con sus compañeros de la empresa Blackwell Colliery. Foulke se ganó un nombre en el fútbol aficionado por sus buenas maneras, pero también porque destacaba sobre el resto a simple vista: rozaba los dos metros de altura. 

En 1894, el Sheffield United lo compró por la escalofriante cantidad de 20 libras, y rápidamente se hizo con el puesto de portero titular, dejando en el banquillo a Arthur Wharton (el primer futbolista profesional negro de la historia). Allí se convirtió rápidamente en una de las estrellas del equipo, consiguiendo  bajísimas cifras de goles en contra y llegando a debutar con la selección inglesa en 1897. No obstante, fue su primera y única internacionalidad, pues su relación con la federación inglesa nunca fue la mejor debido a su fama de ir contra las reglas. No en vano, era conocido por su tendencia a abusar de las pérdidas de tiempo cuando le convenían e incluso en alguna ocasión llegó a colgarse del larguero disparos de larga distancia para curvarlo hacia abajo ligeramente y hacer la portería más pequeña, por insólita que parezca esta práctica. Tuvo también un polémico incidente con un delantero del Liverpool, George Allan, tras un encontronazo en el área que Foulke no se tomó bien: levantó a a Allan en el aire por una pierna, lo puso del revés y lo soltó al suelo. El árbitro no se lo pensó mucho antes de pitar penalty.

No obstante, lo que le hizo digno de mención especial no fue su buen hacer el la portería ni sus puntuales prácticas antideportivas, sino sus imponente físico. A pesar de que cuando empezó en el fútbol profesional era un jugador más bien delgado, con el paso del tiempo comenzó a ganar peso de manera desmedida, ganándose el sobrenombre de 'Fatty' (Gordinflón). Al corpulento portero nunca parecieron, no obstante, afectarle los motes, pues en una ocasión llegó a pronunciar las siguientes palabras:

"No me importa lo que me llamen, siempre que no me llamen tarde para comer"

Poco importaba, aún así, su notable exceso de peso. Siguió como titular indiscutible y consiguiedo ser habitualmente uno de los porteros menos goleados de la Division One. Con él en la portería, el Sheffield United vivió la etapa más exitosa a nivel de títulos de su historia.Ver a un gigante de casi dos metros y 125 kilos defendiendo la portería rival y luciendo unos reflejos sorprendentes para su tamaño era un panorama aterrador para cualquier delantero. Su imponente personalidad sobre el campo siempre se hacía notar, y difícilmente podía ganársele un balón en el área pequeña sin acabar malparado. Un ejemplo de esto pudo verse en un derby ante el Sheffield Wednesdey, en el que un rival chocó contra Foulke y lo desequilibró, haciendo que el colosal guardameta cayese con las rodillas sobre su espalda. Foulke confesó más tarde que se llevó uno de los mayores sustos de su carrera cuando miró hacia abajo y vió la expresión del jugador, creyendo que lo había matado (aunque por fortuna no fue así). 

A pesar de que consiguió mantener un buen nivel durante bastantes años, los excesos tienen un precio y siempre se llega a un límite. Su peso no dejaba de incrementar, y en sus últimos tiempos en Sheffield mermaba en gran medida su capacidad de reacción. Los delanteros sabían que podían batirle fácilmente con disparos rasos y solían probar con éxito esa vía. Los aficionados rivales empezaron a aprovechar su mala situación para burlarse de él, y su club le propuso una importante rebaja de sueldo debido a su bajo rendimiento que no quiso aceptar. Foulke recogió sus cosas y fichó por el recientemente fundado Chelsea en 1905 en un traspaso valorado en 50 libras.

En el equipo londinense tuvo un buen rendimiento, aunque alejado del de sus mejores tiempos, y sus malos hábitos alimentarios seguían presentes. Decían de él que  solía llegar antes que nadie a desayunar y aprovechaba para comerse la comida dispuesta para toda la plantilla. Su paso por el Chelsea fue efímero, y después de una sola temporada fichó por el Bradford City, donde su rendimiento fue ya poco destacable. Terminó su carrera deportiva en 1907, pesando más de 150 kilos.

Pueden verse algunos instantes de Foulke en acción filmados durante un Sheffield - Bury de 1902 (todavía lejos de su record de peso) a partir del segundo minuto del siguiente vídeo:


1 ago. 2016

TOP 10 2016: Organizadores

Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com


Cerramos los puestos de mediocampo con la clasificación de centrocampistas organizadores.

NOVEDADES IMPORTANTES: Este año se incluyen dos modificaciones (sugeridas de forma recurrente en los comentarios en otras ediciones) con respecto a los anteriores. La primera es la inclusión de una encuesta en la que podéis dar vuestra opinión sobre quien debería encabezar el ranking (se incluirá al final de cada top, para que se pueda comparar la opinión de los lectores con la de la web), y la segunda es la variación en el orden de la clasificación. Antiguamente el orden iba desde el primero hasta el último, pero esta vez se invertirá para darle algo más de intriga. 


Nº10 Thiago Alcántara, 25 años 

Thiago Alcántara 2016

Equipo: Bayern Múnich
País: España

Thiago es un jugador al que la suerte con las lesiones nunca le sonrió. Marcado desde los inicios de su carrera como el heredero de Xavi en el Barça, pronto se vió que a pesar de tener cualidades similares eran futbolistas esencialmente diferentes. Thiago es un jugador menos constante y con mayor tendencia a las ráfagas y detalles de lo que era el Terrassa. No tiene tanta consistencia en su juego, pero sí ofrece grandes recursos a la hora de desequilibrar partidos.

Nº9 Granit Xhaka, 23 años 

Granit Xhaka 2016


Equipo: Arsenal
País: Suiza

Un futbolista completo, contundente en defensa y con calidad cuando tiene el balón. Muy técnico y con gusto por ofrecerse durante toda la jugada para terminar apareciendo en la frontal del área, donde aporta un buen disparo. Tiene un gran último pase y capacidad para mover a su equipo creando los espacios necesarios para crear peligro. En la salida de balón, le gusta bajar hasta la posición de los centrales, iniciando las jugadas desde atrás y apoyarla hasta tres cuartos de campo. Uno de los grandes fichajes del Arsenal este verano.

Nº8 Ever Banega, 28 años 

Ever Banega 2016

Equipo: Inter de Milán
País:Argentina

Tras ser intrascendente y una eterna promesa durante demasiado tiempo, Emery consiguió convertirlo en un jugador importante, y con él en la base del ataque consiguió crear una versión ganadora del Sevilla. Se adaptó de forma perfecta al juego rápido del equipo hispalense, un estilo que en un primer momento no parecía favorecerle y supo aportar mucho más que distribución y marca de tiempos, lo que hizo que el Inter de Milán se fijase en él y lo contratase este verano. Cubre espacios, se aferra a la posición cuando es necesario y ofrece una calidad muy peculiar.

Nº7 Miralem Pjanic, 26 años

Miralem Pjanic 2016
 
Equipo: Roma
País: Bosnia
 
El bosnio comenzó su carrera como firme promesa del fútbol europeo, pero parecía haberse estancado hasta que tras su llegada a la Roma comenzó a creérselo y pudo sentirse importante, lo que le llevó a ser fichado esta temporada por la Juventus. Le gusta estar cerca del punto crítico del juego, y su capacidad técnica está fuera de toda duda. Muy creativo y seguro en el pase.

Nº6 Andrés Iniesta, 32 años


Andrés Iniesta 2016

Equipo: Barcelona
País:España

Iniesta no es un organizador, pero tampoco encaja mejor en ninguna de las demás posiciones de esta sección, con lo que creí conveniente acomodarlo aquí. El manchego es un futbolista al que a lo largo de los años siempre le reprocharon sus estadísticas aparentemente pobres, pero basar el juicio en algo tan frío como un número resulta un gran error a la hora de valorar a un jugador de intangibles como este. Su peso reside en que hace aquellas cosas para las que se le tiene en el campo, y son cualidades que no muchos jugadores son capaces de ofrecer. Un centrocampista que se recicló en varias versiones durante su carrera, con esa característica fantasía presente en todas ellas como denominador común. Desordena esquemas defensivos rivales haciendo que parezca simple, con un control orientado o con cambios de ritmo y encuentra al futbolista en mejor condición para continuar el trabajo una vez abierta la brecha en la seguridad rival. No suele ser el encargado de dar el último pase, pero sí que es probablemente el mejor del mundo dando el penúltimo pase.

Nº5 Ilkay Gündoğan, 25 años


Equipo: Manchester City
País: Alemania

El flamante fichaje del Manchester City es uno de esos jugadores capaces de dar equilibrio a su equipo con su sola presencia. Tiene dotes para rendir en la mediapunta en partidos específicos y defensivamente tiene una gran influencia. Ayuda en la salida, es incansable en la presión, se desgasta al máximo y es muy combinativo. Baja a recibir, inicia el ataque y tiene llegada. Posee, además, un arma muy importante en su rol, y es que se desempeña a la perfección con ambas piernas. Técnicamente es sobresaliente, con el balón en los pies sabe encontrar el hueco necesario y girarse. Repliega y ejecuta las transiciones con una rapidez que pocos igualan, lo que le conviertió durante su etapa en Dortmund en una de las principales bazas del juego dinámico de su equipo.

Nº4 Toni Kroos, 26 años


Toni Kroos 2016

Equipo: Real Madrid
País: Alemania

Desde su llegada al Real Madrid alterna en labores de contención y parece pretenderse su conversión en box to box, pero el alemán no es eso.  Es un futbolista clarividente cuyos años como mediapunta, en los que era un futbolista de mucha movilidad y creador de espacios, casi no se ven reflejados en su labor actual. Ya no se mueve tanto, pues en el conjunto madrileño se le otorgó una labor más posicional, incluso de pivote, pero en ese rol no brilla como debería, le falta físico para ello y sus cualidades defensivas no son tan buenas. Lo que sí sabe es crear juego, ver espacios y darle salida al balón complementándose con Luka. Siempre presente en el apoyo, siempre ofreciendo alternativas y con un porcentaje de acierto en el pase difícil de superar. No es uno de esos organizadores que controlan el juego de su equipo, aunque sí que lo condiciona debido a su influencia en fases clave.

Nº3 Cesc Fábregas, 29 años


Cesc Fábregas 2016
Equipo: Chelsea
País: España
 
Debe dejarse claro que el Cesc que aparece en esta posición es el de sus buenas rachas, que desafortunadamente no suelen llegar al final de temporada. Fábregas es un jugador complejo, no exactamente un organizador, sino más bien una mezcla entre eso y la mediapunta. Juega mejor con un doble pivote guardándole la espalda y libertad de movimientos en su área de influencia. Tiene una claridad y visión de juego por detrás de tres cuartos que le permite ser foco de peligro constante por su capacidad de poner el balón en la situación del compañero mejor colocado. Un futbolista difícil de manejar, pero al que si se le da la manija consigue ser diferencial.

Nº2 Marco Verratti, 23 años

Marco Verratti 2016


Equipo: PSG
País:Italia

Pese a su juventud el italiano muestra una madurez y carácter impropios de un jugador de su edad. Con una técnica extraordinaria y capacidad de influencia, se crece en partidos grandes. Siempre busca la mejor opción y suele encontrarla. Se magnifica cuando cuenta con el apoyo de un compañero por detrás que condicione su juego para liberarle, pero también sabe dominar el juego desde zonas retrasadas. Este año las lesiones no le respetaron.

Nº1 Luka Modric, 30 años


Luka Modric 2016
Equipo: Real Madrid
País: Croacia

El croata es el alma del Real Madrid en los últimos años. Un jugador que sabe, de manera silenciosa, empujar a su equipo cuando hace falta, tirar del carro cuando debe y tranquilizar el partido cuando el momento lo pide. Es el pilar básico sobre el que se asienta el equipo y cuando falta se hace aún más evidente. De él parte el juego ofensivo real del equipo, mueve los hilos y decide por dónde se ataca. Es imposible arrebatarle el balón de los pies y le gusta cubrir una amplia zona de terreno, siendo muy dinámico y sabiendo llegar a tiempo al lugar en el que se le necesita dentro de su área de influencia.


Encuesta: ¿Quién crees que el el mejor del mundo?



 Menciones destacadas:

(Este apartado está dedicado a mencionar a algunos jugadores que, pese a no entrar en el ranking merecen una mención especial, ya sea por su excelencia durante la temporada o porque existe algo interesante que comentar sobre ellos. Habrá jugadores de grandísimo nivel que no aparecerán ni aquí ni en el TOP 10 porque simplemente puede que sean sobradamente conocidos y su nivel o situación no haya cambiado recientemente o porque ya aparecieron en las menciones destacadas de otros años sin que ocurriesen novedades significativas)

- Jack Wilshere, 24 años

Equipo: Arsenal
País:Inglaterra

Las palabra 'talento' y 'promesa' acompañaron al futbolista inglés durante toda su carrera, pero a sus 24 años el problema es que siguen siendo esos mismos conceptos los que le definen. Dejando atrás alguna temporada en la que rayó a buen nivel, lo cierto es que todavía no consiguió tornarse en indiscutible en su club, y el tiempo pasa. Un futbolista de intensidad que disfruta con el balón en los pies.

- Mahmoud Dahoud, 20 años

Equipo: Borussia Mönchengladbach
País: Alemania

El primer futbolista de origen sirio en tener minutos en la máxima categoría del fútbol alemán no decepcionó en su primer año como titular. Con sólo 20 años, se impuso como una de las grandes promesas del fútbol bávaro y su nombre no tardará en sonar para equipos grandes de Europa.


- Youri Tielemans, 19 años

Equipo: Anderlecht
País: Alemania

Un futbolista de gran visión de juego y regate. Aún no llega a la veintena, pero cuenta con más de un centenar de partidos como profesional a sus espaldas. Sabe distribuir el juego, pero también sacrificarse en tareas defensivas.

Regresos en la última fase

Hace unos días, Christian Vieri anunciaba que volvería al fútbol a sus 43 años. He de reconocer que las noticias aleatorias sobre antiguos futbolistas de primer nivel que anuncian su vuelta al fútbol después de años de inactividad siempre me resultaron atractivas. Da igual que sean historias que suelen acabar en breves fiascos en los que el futbolista a duras penas puede rendir a una fracción significativa de su nivel de los buenos tiempos, no deja de ser una interesante oportunidad para ver si esta vez alguien conseguirá superar al fantasma de la inactividad y convertirse en un héroe resucitado.

Echando la vista atrás, casos de este tipo son bastante numerosos: Edgar Davids fichando por el Barnet dos años después de retirarse, Gica Craioveanu volviendo al fútbol ocho años después para jugar en Regional e infinidad de casos similares como Fernando Morientes, Matt Le Tissier o Roberto Carlos.

Está por ver, no obstante, si la de Vieri será una vuelta real o una simple broma, pues tres días después de haber hecho el anuncio poco más se sabe.  Puede que el italiano se una al club de los rumores de regreso frustrados, como los que protagonizó Ronaldo Nazario no hace mucho tiempo. Quizás fue un simple chascarrillo aprovechando la ocasión de subir un vídeo entrenando a sus redes sociales y  la vida de Vieri siga estando en el poker, los sportsbooks y los casinos, pero no dejaría de ser curioso ver a un jugador de su historial volver al fútbol después de 7 años retirado.

Sea cierto o no, lo que sí se está convirtiendo en realidad es que el fútbol chino slleva camino de ser en el sueño de cualquier jugador de Football Manager que se precie, con su dinero a manos llenas para fichar a jugadores muy por encima del nivel de la liga y, de vez en cuando, contratar también a algún que otro veterano de vuelta de todo por la simple curiosidad de ver qué puede hacer. 

¿Volveremos a ver a Christian Vieri vestido de corto? En caso afirmativo, también será interesante ver si su caso crea un efecto llamada y comenzamos a ver a grandes ex jugadores del fútbol europeo desempolvando las botas a cambio de un puñado de millones en un destino exótico. Habrá que esperar para saberlo.