Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmailRubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
¿Visteis la película 'Intocable'? Si lo hicisteis recordaréis aquella gran escena en la que el protagonista engaña a uno de sus ricos invitados vendiéndole un cuadro pintado por su cuidador, contándole que
es una obra de un nuevo genio extranjero. Si trasladásemos esa situación al fútbol, el hombre timado sería, y no se me ocurre un mejor ejemplo, Florentino Pérez.
Y es que el fútbol en España no es más que una muestra de lo que es su sociedad. Una muestra de que los que mandan prefieren apostar por increíbles perlas llegadas de la Atlántida antes que echar un vistazo a lo que tenemos a escasos kilómetros. Cuando leo que el Real Madrid no está convencido de pagar dinero por Isco cuando, además de ser a buen seguro uno de los futuros jugadores dominantes del fútbol europeo, saldría más barato que alguno de los nombres extranjeros que suenan (su cláusula es de 35 millones), no puedo evitar esperar que el jugador se vaya a un lugar donde su valía sea debidamente reconocida.
Resulta curioso ver como cuando a la hora de aflojar el dinero por gente que habla nuestro idioma todo son trabas, aunque eso no pasa con jugadores como un Kaká que ya llevaba años descafeinado o un Coentrao que a pesar de ser un muy correcto lateral no debería costar casi tanto como el once titular del Borussia Dortmund. Y nombro intencionadamente al equipo alemán, un club que sí es un ejemplo de apostar por lo cercano y distinguir perfectamente la diferencia entre los términos 'bueno' y 'caro'.
Pertenecemos a una generación que se verá obligada a abandonar su tierra porque quienes dirigen son los principales responsables de reventar los cimientos desde dentro, y aunque los futbolistas sean económicamente privilegiados no escapan de esto, y los signos de la debacle son exactamente iguales. También gastan el dinero en formarlos para acabar por no confiar en ellos. También se sienten ninguneados cuando hay que compararlos con uno que llega de fuera y también tendrán que demostrar en otro país lo que valen para que alguien de aquí se acuerde de ellos. Pero espero que cuando llegue ese día, el jugador les cierre la puerta en las narices como en su día le hicieron a él.
Hablaba antes del Borussia Dortmund, y también veo justo dar reconocimiento (aunque haya otros aspectos en la política de club en los que no comulgue con el equipo catalán) al Barcelona, que en
los últimos años supo apostar por los de dentro de forma ciega con resultados que están a la vista de todos. Algunos podrán criticar el escaso carisma de Rosell, otros preferirán lanzarse hacia el caracter catalanista de un club que juega en la liga española (aunque nadie que no sea aficionado del equipo debería juzgar eso), pero lo cierto es que en cuanto a confianza en los suyos pocos equipos le ganan en España, y es un ejemplo positivo siendo uno de los dos gigantes.
los últimos años supo apostar por los de dentro de forma ciega con resultados que están a la vista de todos. Algunos podrán criticar el escaso carisma de Rosell, otros preferirán lanzarse hacia el caracter catalanista de un club que juega en la liga española (aunque nadie que no sea aficionado del equipo debería juzgar eso), pero lo cierto es que en cuanto a confianza en los suyos pocos equipos le ganan en España, y es un ejemplo positivo siendo uno de los dos gigantes.
Personalicé en Florentino porque me sería imposible tratar los casos de todos aquellos que tienen el mismo patrón. Y tan culpable es él como los que no tienen lo que deben tener para aconsejarle debidamente y decirle que en materia de fichajes no tiene ni idea, y que deje de crear proyectos multimillonarios abocados al fracaso por creer que lo más caro es lo mejor. A veces, señores, lo mejor está mucho más cerca de lo que creen.


















