23 feb. 2018

Un análisis estadístico-futbolístico de la temporada del Dépor


   Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Esta temporada, junto con la del último descenso, es de manera indiscutible la peor de todas las disputadas por el Dépor en las últimas dos décadas y media. Se está viendo a un equipo que no ofrece esperanza, no deja ver muestras de mejora y no es capaz de sacar victorias de hace meses, pero sobre todo se ve a un equipo que desconcierta a propios y extraños. Si uno echa un vistazo a la plantilla puede verse que no está compensada, pero lo cierto es que existen nombres (aunque el rendimiento diga lo contrario) para hacer algo más que ser simples comparsas. En este contexto de desconcierto quizás sea útil hacer un análisis de los fríos números para ayudar a sacar conclusiones, siempre tomadas en cuenta desde una aproximación cauta y sabiendo que la estadística es tan poderosa si se usa adecuadamente como engañosa si se entrega todo a ella, y así buscar explicaciones lógicas a lo que estamos viendo. Se expondrá el tema primero de línea a línea y se pasará más tarde al contexto global:

PORTERÍA

Sin duda es el puesto que más quebraderos de cabeza lleva dando al equipo no sólo esta temporada, sino que se convirtió en un problema endémico desde la marcha de Fabricio. Si observamos las estadísticas del portero titular del conjunto deportivista, Rubén Martínez, lo único que se puede concluir es que a nivel numérico estamos ante el peor guardameta titular de la categoría. En el caso de un portero, el dato del ratio de goles encajados por disparo a puerta es quizás el dato que más relevancia tenga a la hora de valorar a un arquero lo más objetivamente posible, pues es cierto que hay defensas que dejan rematar más cómodamente a los rivales que otras, pero por lo general la mayoría de disparos que van a puerta llevan un mínimo peligro y exigen habilidad para ser detenidos. Si observamos la gráfica que expone estos datos frente al número de partidos jugados vemos que Rubén tiene el peor ratio de todos los porteros de la máxima categoría del fútbol español (se excluye al Villarreal, pues su portero titular jugó apenas 10 partidos como titular y su media no sería tan representativa como la de sus competidores:

La gráfica muestra los disparos a puerta recibidos por los porteros en esta Liga frente al ratio de goles recibidos por disparo a puerta

Vemos que una herramienta tan simple como una gráfica permite dar una útil visión del panorama, separando a los muy buenos (Oblak y ter Stegen) los buenos (principalmente Guaita), los porteros en la media y los que están por debajo del nivel medio de la categoría, siendo el peor parado por sus números el guardamenta deportivista.

Si vamos más allá y queremos estudiar más valores estadísticos, podemos buscar el porcentaje de balones parados o el número de goles encajados por partido, datos que tampoco resultan nada halagüeños para el conjunto blanquiazul:

A la izquierda, porcentaje de paradas frente a disparos a puerta recibidos. A la derecha, goles encajados por partido jugado
Si buscamos dar una vuelta de tuerca y hacemos la comparativa entre los porteros del propio Dépor, el resultado es muy curioso y encontramos que (si tenemos en cuenta todos los partidos de liga jugados por Tyton en su estancia en el Dépor y no sólo el jugado esta temporada para hacer que sus datos sean más significativos) el ratio de goles encajados por disparo empeora de manera casi perfectamente exponencial desde los datos del portero con mejores números - un Francis que, por otra parte, sólo jugó dos encuentros que no resultan demasiado determinantes para juzgarlo - hasta el peor, que no es otro que el titular Rubén:

En la gráfica se ve un empeoramiento exponencial en el ratio de goles recibidos por disparo a puerta teniendo en cuenta los datos para los porteros que jugaron en el Dépor esta temporada

Las  conclusiones estadísticas, por tanto, son bastante claras y dejan a Rubén como la peor opción no sólo entre los titulares de la categoría, sino también entre las opciones utilizadas en su propio equipo. Mala temporada para el portero gallego en cuanto a sensaciones, que son refrendadas por los números.

Teniendo todo lo expuesto en cuenta, las conclusiones se pueden sacar en base a ellas en un primer momento y en base a lo futbolístico posteriormente se exponen a continuación:

  • ¿Qué dicen las estadísticas? 
 A la vista de las gráficas, no cabe duda de que la elección para la portería no es acertada y que las peticiones de Mel a principios de temporada estaban más que justificadas. No se invirtió en un portero de nivel para primera división y el equipo lo está pagando con unos números que resultan ser más que mejorables.
  •  ¿Qué dice el fútbol?
 Desgraciadamente, no se puede decir que las sensaciones a nivel de campo sean diferentes a las arrojadas por el análisis estadístico. El Dépor tiene un problema claro en la portería que costó puntos en más partidos de los que son aceptables en esta categoría y es evidente que algo tiene que cambiar. La llegada de Pantilimon en verano (si bien sus datos se vieron considerablemente buenos en comparación con el resto) fue una muestra de que lo barato sale caro y el experimento con un Koval que todavía ni debutó y no parece estar cerca de hacerlo muestran una gestión negligente de esta parcela que podría acabar siendo uno de los motivos de más peso a la hora de acabar llevando al equipo al descenso.
DEFENSA
La línea defensiva está siendo también uno de los grandes problemas del equipo, pues está claro que la mayor parte de la culpa de llevar 53 goles encajados en 24 partidos jugados no se puede achacar sólo al portero. El entramado defensivo blanquiazul es endeble y lleno de carencias, despistes e incluso podría decirse que falta de picardía en algunos momentos.

El gran problema del Dépor está en los goles encajados. Los goles marcados están dentro de una media decente, pero son los goles en contra los que condenan al equipo al pozo. Si se representa para cada jugador el ratio de goles encajados por minuto que está sobre el césped podemos sacar algunas conclusiones:

Goles encajados por el Dépor por minuto en que el jugador está en el campo

El Dépor es un equipo en el que la salida de balón resulta también muy problemática. Si analizamos el acierto en los pases de la línea defensiva podemos encontrar dónde puede estar el problema:


Representación del porcentaje de acierto en el pase frente a los pases realizados por los defensas del Dépor

Otro factor clave del desempeño defensivo son las recuperaciones, cuyo ratio por minuto para la línea defensiva se deja ver en la siguiente representación:


Recuperaciones conseguidas por minuto jugado para los defensas del Dépor

Y las intercepciones de pases por minutos disputado también deben tenerse en cuenta para una valoración completa de tareas defensivas:

Estadísticas de pases cortados por minuto


Por otro lado, las entradas con éxito se pueden normalizar a las entradas totales o a los minutos jugados, representándose ambas estadísticas a continuación:

Entradas logradas con éxito normalizadas a entradas intentadas totales

Entradas con éxito normalizadas a minutos jugados

Teniendo en cuenta lo desprotegida que suele estar la portería, echar un vistazo a quienes son los defensas que más ratio de bloqueos por minuto tienen también puede ser interesante:

Tiros bloqueados por minuto de juego disputado
Del Dépor suele decirse que es un equipo blando en defensa, y una nueva estadística nos da cuenta de las faltas realizadas por sus integrantes:

Faltas realizadas por minuto

 Para el caso particular de los centrales, una estadística interesante es la de balones aéreos ganados, que nuevamente se puede normalizar a su total o a los minutos jugados:

Duelos aéreos ganados frente a duelos aéreos disputados


Duelos aéreos ganados por minuto disputado


Y la capacidad defensiva de los laterales puede medirse burdamente mediante los centros realizados por minuto:

Centros realizados por minuto para los laterales del Dépor


Expuestos ya todos los datos, podemos pasar ya a un análisis de los mismos, como antes primero sin entrar en mayor debate que lo que establecen las matemáticas y pasando después a un debate más futbolístico del tema.


  • ¿Qué dicen las estadísticas?
 Vemos que el Dépor tiene centrales de estilos bastante variopintos, lo que es un factor que debería ser aprovechado. Sidnei se impone como un valor innegociable convirtiéndose en un baluarte tanto en distribución de balón (sus estadísticas de pases son muy altas) como en las recuperaciones además de conseguir hacer muy pocas faltas. Es el defensa más completo, y por ello su presencia en el equipo debería ser innegociable. Schär, por su parte, mostró un talento muy superior al resto para ir al corte, para ganar duelos aéreos y en la realización de entradas exitosas. Albentosa dista mucho de ser un gran recuperador y sus estadísticas en el pase son muy flojas, pero su ratio de goles por minuto jugado es el mejor de los centrales, con lo que a pesar de lo discutido que está puede llevar a pensar que aporta cosas correctas al esquema. Por último, los números de Bóveda son muy fluctuantes debido a los pocos partidos disputados, pero su desempeño tenderá con el tiempo a ser más parecido al de Albentosa que el del resto de centrales.
 
En cuanto a los laterales, el desempeño ofensivo de Juanfran está fuera de toda duda con su número de centros, aunque el porcentaje de ellos que resultan exitosos es ínfimo. Luisinho llega menos, pero sus centros tienen mayor efectividad. Navarro, por su lado, tiende más a guardar la posición en defensa siendo menos impetuoso que su competidor por el puesto Luisinho, que cuenta con un porcentaje de faltas  mucho más alto que los otros dos defensas de banda, pero también es mucho más efectivo en sus entradas. Juanfran destaca interceptando pases y recuperando balones, pero no tiene estadísticas de pase demasiado optimistas, como también pasa con Luisinho y Navarro
 
 
  •  ¿Qué dice el fútbol?
 
El estudio estadístico muestra que Sidnei y Schär ofrecen rendimientos numéricos importantes, pero lo cierto es que el análisis de los resultados no es tan halagüeño. La defensa nunca se conjuntó en línea de 4 cuando estos dos centrales se alinearon juntos porque, si bien tienen muchas virtudes, también tienen carencias que no casan bien entre ellos y que se extienden con la disposición habitual de la línea de mediocentros. Si bien las estadísticas parecen complementarse entre el suizo y el brasileño, lo cierto es que algo falta. La solución más evidente pasa por ver que este sistema defensivo necesita una protección extra, y una línea de tres centrales parece lo más coherente. Albentosa supo rendir siempre en defensa de 5, al jugar más compactados con compañeros que compensan sus carencias evitándole tener que abarcar mucho terreno o correr hacia atrás.
 
En cuanto a los laterales, es inevitable pensar que tener tres futbolistas en el centro de la zaga puede ser también beneficioso. Con la proyección ofensiva de los dos jugadores titulares (que además suelen carecer de ayudas efectivas por parte de sus extremos), tener más gente quedándose atrás puede ayudar de manera vital a evitar las autopistas que suelen formarse especialmente por banda derecha y que suelen ser fatales para los intereses deportivistas al dejar el entramado defensivo peleando en inferioridad de condiciones. Una defensa formada por Juanfran-Schär-Albentosa-Sidnei- Luisinho parece la opción, a priori, más acertada teniendo en cuenta la globalidad de la estadística y los criterios futbolísticos.

MEDIOCENTROS

Es más que sabido que el centro del campo del Dépor tiene carencias importantes, debido principalmente a tener jugadores de corte muy similar y a que el único que difiere del estilo del resto (Valverde) no tuvo protagonismo significativo esta temporada. Algunas estadísticas pueden ayudarnos a ver cómo se puede valorar el desempeño habitual. Debido a que el de mediocentro defensivo es un puesto que lleva todo el curso siendo motivo de debate y disgusto, comenzar por el desempeño defensivo de los jugadores es una primera aproximación necesaria. En cuanto a recuperaciones, los números indican que se tienen a jugadores con diferentes capacidades para este aspecto:


 

Recuperaciones de balón por minuto jugado para los mediocentros del Deportivo
En el contexto de las entradas, tenemos dos datos importantes, la normalización a entradas totales y a minutos jugados:

Entradas buenas normalizadas al número total de entradas realizadas


Entradas exitosas normalizadas a minutos jugados
Comenzando con la construcción de juego tras robo, es útil echar un vistazo a los pasadores más fiables:
Porcentaje de acierto en el pase frente a pases totales realizados

 Y para valorar la llegada a área rival, los disparos nos permiten ver cuestiones interesantes:
Tiros a puerta por minuto


Tiros a puerta normalizados a tiros intentados
¿Quienes son los mejores creadores de pases clave entre los jugadores del centro del campo? Aquí se representan:
Pases clave por minuto

En los aspectos negativos, ver quién es el jugador más y menos fiable a la hora de perder el balón también tiene un peso innegable:
Balones perdidos por minuto

Por último, se representa la comparativa de regates con éxito:
Regates con éxito frente a regates intentados


  • ¿Qué dicen las estadísticas?
El aspecto defensivo del mediocampo del Dépor es un quebradero de cabeza importante, y en este contexto Guilherme parece tener los números más destacables. No es tan bueno en las entradas como Mosquera, pero recupera significativamente más y pierde muchos menos balones que sus compañeros además de tener unas estadísticas de pase mucho mejores que el resto (salvo Krohn). Por otro lado, Borges se establece en cuanto a sus números como el jugador con presencia en más fases, pues es un llegador con un ratio de tiros por partido muy importante y que a pesar de no ser un gran pasador sí suele saber irse de su marca de manera efectiva - buenas estadísticas de regate - y no pierde demasiadas balones como sí hacen Mosquera y Valverde. El uruguayo, por su parte, se establece como el más determinante por su capacidad para ofrecer pases clave muy superior a la del resto, pero su tendencia a la pérdida del balón es un handicap importante. Mosquera, por su parte, destaca en entradas exitosas, pero sus estadísticas de regate, pérdidas y acierto en el pase son excesivamente flojas.


En definitiva, Guilherme se establece como el jugador más equilibrado en cuanto a estadísticas y Borges como el presente en más fases del juego, pues rinde bien en números tanto en ataque como en defensa. Las estadísticas en el pase arrojan resultados preocupantes, pues salvo Guilherme y Krohn-Dehli, los restantes mediocentros tienen estadísticas por debajo de la media.
 
 
  •  ¿Qué dice el fútbol?
 
Las estadísticas de Guilherme son muy positivas, pero su presencia en el campo, no obstante, suele restar más de lo que suma. Esto es debido a que su utilización en el medio defensivo no es la ideal, pues no sabe jugar en esa posición ya que tácticamente no tiene esa noción que le permita ser un tapón efectivo para una defensa ya renqueante. Recupera mucho, pero también es cierto que muchas de esas recuperaciones son fuera del área crítica, y es un buen pasador pero en la salida de balón no suele ofrecer soluciones. Creo que es un buen jugador pero un mal medio defensivo y una entrada exitosa de Muntari en el equipo deportivista tras su fichaje sería la clave para tener alguna opción. 
 
Borges es un mediocentro muy cumplidor que rinde satisfactoriamente en prácticamente todo y muy bien en algunos aspectos (llegada, principalmente) , con lo que tampoco renunciaría a él. Por otro lado, a la vista de los números de Mosquera y Krohn-Dehli renunciaría a darles un papel relevante a priori, pues si bien las estadísticas del pase del danés son interesantes la visión de sus partidos denotó que sus combinaciones suelen ser intrascendentes. Por último, Valverde es un futbolista que ofrece cosas interesantes y debe jugar más de lo que lo hace para conseguir ventajas en ataque, pero no tengo claro que la titularidad sea su lugar. Con cinco defensas, un mediocampo formado por dos (esta opción sólo la plantearía si Muntari consigue rendir) o tres hombres serían opciones válidas. Si Muntari está a buen nivel, quizás un doble pivote formado por el futbolista ghanes junto a Guilherme ofreciendo su capacidad para la combinación y su destrucción de juego en la zona cercana al cento del campo o junto a un Borges cuya llegada es siempre bien recibida puede ser una opción clara. Si Muntari no está bien, visto que ninguna opción de las usadas como medio defensivo funcionó hasta ahora, la única vía que puedo llegar a contemplar sería un trivote, quizás con Guilherme-Borges-Valverde, aunque si se prueba la defensa de 5 podría ser que también se minimizaran los problemas de Guilherme jugando en el rol de MCD y pueda ser posible un doble pivote formado por él y Borges a pesar de no haber funcionado hasta ahora.

MEDIAPUNTAS

El ataque es la línea que más alegrías prometía a principios de temporada, pero contagiados por el mal rendimiento atrás tampoco están consiguiendo brillar adecuadamente. Hay calidad, pero no se consigue materializar en goles. 

Los apoyos defensivos de la línea de mediapuntas (sobre todo en el caso de los extremos) es un detalle importante. Si echamos un vistazo a las estadísticas de recuperaciones podemos ver cómo ayudan los jugadores de esta línea a los compañeros de atrás:


Recuperaciones realizadas por minuto jugado


Comenzando a analizar las estadísticas más importantes de este tipo de futbolistas, las ofensivas, se presenta un gráfico con el acierto de los pases:


Porcentaje de acierto en el pase frente a pases totales intentados


En cuanto a faltas recibidas por minuto, algo que puede dejarnos ver la capacidad del futbolista para proteger el balón, vemos lo siguiente:


Faltas recibidas normalizadas al número de minutos jugador

Importante también para saber cómo protege el jugador la posesión para el equipo está cuando vemos el números de pérdidas:

Número de pérdidas por minuto

Imperioso para juzgar a una línea de mediapuntas es tener en cuenta sus asistencias, donde el equipo se desempeña de forma muy variopinta:

Asistencias por minuto de los futbolistas de la línea de mediapuntas
Y los pases clave, esos que hacen que pasen cosas, tienen un líder indiscutible en el Dépor que no debería sorprender a nadie:

Pases clave por minuto

También es importante tener mediapuntas capaces de dar la vuelta a una jugada con un regate, por lo que la representación también es significativa:



Por último, ver la capacidad de adecuar los disparos entre los tres palos también tiene peso estadístico:


Tiros a puerta normalizados a tiros totales

  • ¿Qué dicen las estadísticas?
Se ve a un Fede Cartabia innegociable cuando la defensa flaquea, pues es el jugador más incansable a la hora de ofrecer apoyos a los laterales y presionar, algo que se ve perfectamente en sus excelentes estadísticas de recuperaciones. En cuanto a Adrián, su estadística en este aspecto es muy negativa, lo que no habla demasiado bien de la efectividad de sus ayudas. También resulta preocupante la estadística de pases del jugador asturiano, pues su flojo porcentaje de acierto está muy por debajo del esperable en un futbolista de su categoría.
 
Las estadísticas de faltas recibidas tampoco dejan del todo bien a Adrián López, dando razones para pensar que quizás su capacidad para proteger la posesión del balón no es tan buena como, por ejemplo, la de un Cartabia que recibe muchas infracciones a favor de su equipo. No obstante, esto se ve que es una impresión algo errónea, pues si vemos las estadísticas de pérdidas Adrián es el mejor de todos sus homólogos en contraste con los flojísimos números de Cartabia. Estos dos jugadores vuelven a ser la noche y el día en asistencias, pues Adrián consigue una buena media por minuto mientras que Cartabia tiene números pobres. No obstante, tienen números de pases clave casi análogos, mientras que Carles Gil y Colak tienen la hegemonía clara en este aspecto.
 
Cartabia se muestra también como un regateador exitoso, mientras que Carles Gil es un futbolista que no suele intentarlo. En cuanto a la habilidad de disparo, Colak no prueba demasiado, pero su precisión es buena. Bakkali suele probar, pero su punto de mira parece bastante desviado. Adrián y Cartabia, en la media en este aspecto.
 
En resumen vemos que todos los futbolistas tienen cosas determinantes que aportar salvo un Bakkali que en lo que atañe simplemente a números no parece aportar realmente nada destacable.
 
  •  ¿Qué dice el fútbol?
 
Las estadísticas de recuperaciones muestran lo que se ve en el campo habitualmente, con un Cartabia que suele hacer que su compañero defensivo de banda sufra menos y un Adrián que si bien es un lujo técnico y un jugador de calidad innegable, suele provocar que quien tenga por detrás sufra más de lo debido, algo que pasa de la misma manera con Carles Gil. No obstante, Gil tiene unas sobresalientes estadísticas de pase que comparte en mayor o menor medida con sus compañeros de línea salvo con un Adrián que suele arriesgar en el pase y debido a eso pierde demasiado la posesión.

Adrián, no obstante, tiene algo a destacar, y son sus pocas pérdidas de balón. Esto se entiende, sumado a las pocas faltas que recibe, conociendo su estilo de juego y sabiendo que tiende a jugar rápido y tener muy poco tiempo el balón en sus pies en favor de otorgar dinamismo al ataque. Por su parte, Cartabia es su antítesis y recibe muchas faltas debido a que tiene a amarrar demasiado la pelota, provocando también muchas pérdidas para su equipo. Los números de asistencias son muy interesantes debido a que muestran dos jugadores muy diferentes en el mejor y peor puesto: Cartabia siempre tiende a tirar o buscar la jugada personal cuando llega a los últimos metros, lo que hace que sus datos de esta estadística son muy bajos, mientras que Adrián es un futbolista de mirada más horizontal que prefiere el último pase que la definición.

Adrián es un jugador que ayuda mucho a crear peligro en los últimos metros y que hace mejores a los futbolistas ahí. No obstante sus carencias a la hora de ayudar a su lateral hacen que en mi opinión sea más prudente usarlo de mediapunta central que como extremo, aunque caído a banda sabe influir de manera bastante importante. Colak debería jugar con mucha frecuencia por su capacidad para desatascar partidos, pero quizás sea un jugador más para reservar para las segundas partes que para disputar los 90 minutos y Cartabia es un extremo que debería usarse siempre que la defensa pueda verse superada y cuando los laterales rivales sean malos marcadores. Cuando existe un marcador más hábil quizás pueda ser más acertado recurrir a otras variantes. A pesar de que las estadísticas de Bakkali digan cosas malas de él, no puede decirse que no aporte cosas en lo futbolístico y el encuentro contra el Alavés dejó ver que puede ser importante según el contexto, pero la titularidad posiblemente le venga grande. Como revulsivo, el belga puede ser capaz de aportar según contextos.

Teniendo en cuenta todo lo visto, y suponiendo usar dos mediocentros, quizás la línea de mediapuntas titular más interesante pueda ser la formada por Gil-Adrián-Cartabia con el asturiano en el centro, teniendo a Colak como jugador indispensable en las segundas partes para desatascar encuentros.

DELANTEROS

Voy a considerar a Lucas en esta posición porque creo que es donde más puede aportar a este Dépor. Está perdiéndose bastante cuando juega por detrás debido a que sus grandes virtudes las muestra cerca del área. Para este último estudio posicional, por dar mayor significancia y no limitarse a dos futbolistas, se utilizarán jugadores de otros equipos para dar una imagen de su nivel dentro de la liga. Para comenzar, se hace un ratio de goles marcados por disparo en comparativa con los principales goleadores de la mayoría de equipos de la categoría:
Goles marcados por disparo

Y a partir de ahora se toma una selección de delanteros titulares de nivel variopinto de diferentes equipos de la competición para continuar la comparación. Para empezar, se verá el talento combinativo:

Porcentaje de acierto en el pase frente a pases intentados
Importante también ver cómo contribuyen a la presión sobre el rival cuando se pierde la posesión:

Recuperaciones por minuto frente a minutos jugados

Tampoco está de más ver cuántas faltas reciben los delanteros del equipo deportivista en comparación a otros jugadores de la categoría:
Faltas recibidas por minuto de juego
Y las pérdidas de posesión también son un factor importante:

Pérdidas de posesión por minuto jugado

Ver los regates conseguidos también da una noción de a qué tipo de delanteros nos enfrentamos:

Regates realizados normalizados a los intentados totales

Antes de ver las estadísticas goleadoras, los pases clave y las asistencias tienen que aparecer también:

Pases clave por minuto jugado

Asistencias por minuto
Por último, los goles por minuto. En la segunda gráfica se obvian los goles de penalti:


Goles anotados por minuto de juego

Goles anotados por minuto de juego (sin contar penaltis)

  • ¿Qué dicen las estadísticas?
Las estadísticas de goles por disparo de Lucas están por encima de la media de los mejores de la categoría, pero también es cierto que tira muy poco.  Andone se mantiene en la media, pero teniendo en cuanta que en esa gráfica se utiliza a los mejores goleadores de la liga puede decirse que es un buen dato.
 
En cuanto al juego de combinación, Andone pasa poco y mal mientras que Lucas tiene unas estadísticas muy aceptables. Ninguno de los dos tiene una sobresaliente contribución a la presión en forma de robos, pero son intensos y nunca es fácil superarlos. Andone pierde muchos balones, mientras que Lucas tiene buenos números en ese aspecto. Ninguno de los dos está siendo un gran regateador este año, pero Lucas está consiguiendo un gran número de pases clave. Por su parte, Andone destaca en goles por minuto, especialmente teniendo en cuenta que no es quien lanza los penaltis.
 
  •  ¿Qué dice el fútbol?
El fútbol nos dice que la temporada de Lucas no está siendo buena, pero hay que mirar también un poco más allá de la individualidad y buscar un contexto colectivo a este fenómeno. Sabemos perfectamente que el coruñés es un buen jugador, pero este año no está encontrando su juego y tampoco lo están sabiendo buscar sus compañeros. El mejor nivel de Lucas en el equipo blanquiazul se vio junto a Luis Alberto, un compañero ideal para su manera de atacar. Los desmarques del '7' suelen seguir siendo este año muy buenos y capaces de romper líneas, pero a diferencia de un Luis Alberto que siempre buscaba sus movimientos, esta temporada vemos jugadores que no casan adecuadamente con él y suelen perderse muchos movimientos de gran utilidad. Cartabia y Bakkali suelen tener tomas de decisiones bastante deficientes en los últimos metros, Andone tiene la cabeza más ocupada con la portería que con sus compañeros y quizás sean Adrián y Colak los únicos que sepan sacar partido de los movimientos del coruñés, pero el turco no suele jugar demasiado junto a él. Estoy convencido de que Lucas debe ser importante en este Dépor, pero ha de tener claro que su sitio es cercano al área, donde sabe romper líneas con sus movimientos, y no tratar de influir desde atrás porque ahí no es donde sabe ser diferencial.

No es tolerable que un jugador con tan buenos números en el ratio goles/disparo como el que tiene Lucas no remate más (sólo 15 disparos en todo el año), y más cuando el equipo necesita mucho gol para compensar todos los tantos que encaja. Las estadísticas de pase dictan que Andone debe limitarse al juego de área y de remate, mientras que Lucas puede permitirse combinar más, aunque lo expuesto anteriormente también dice que resulta más interesante su juego sin balón que con él y lo más cercano posible a los últimos metros. Las cifras de pérdidas también defienden esta idea de que Andone ha de dedicarse sobre todo al remate, pues el rumano pierde un gran número de balones.
 
Creo que pueden jugar juntos, pero siempre que lo hagan como doble punta en lugar de relegar a Lucas a la línea de mediapuntas. Son bastante complementarios como delanteros, pero atrasar excesivamente al coruñés siempre será un error, pues es en el área y alrededores cercanos donde se magnifica. Además, buscar acercarle a futbolistas que mejor aprovechen sus movimientos sería importante para que vuelva su mejor versión y la grada se olvide de sus malos momentos. 
 
GLOBALES
 
Hay algunas representaciones que se pueden hacer en las que todas las líneas pueden estar presente. Por ejemplo, ¿qué tal lo hacen al salir de revulsivo? Se representan los puntos ganados por partido en que el futbolista salió desde el banquillo y disputó al menos 10 minutos y menos de 45:

Puntos ganados por partido en encuentros en los que el futbolista salió de revulsivo

Navarro lidera esta clasificación, aunque también es cierto que suele sacársele para defender resultados y además el partido en Riazor contra el Levante lo vio entrar con un 2-0 y finalmente acabó en 2-2.

Los puntos conseguidos por partido jugado (tomando sólo aquellos en los que el futbolista jugó al menos una parte entera) también son curiosos:

 
Esta representación dan la sorprendente imagen de que el ya no presente Pantilimon es con diferencia el futbolista que más puntos otorgó al equipo, con Çolak y Valverde en puestos destacados. Albentosa, Adrián, Mosquera y Rubén salen los peor parados.

ALINEACIONES PROPUESTAS

Un análisis del fútbol y la estadística me lleva a proponer dos formaciones posibles para abordar el tan complicado intento de permanencia en esta difícil temporada. La primera, mi preferida, utiliza tres centrales y doble pivote. Para la portería tomo la elección de Koval porque al menos todavía es incógnita y es jugador del primer equipo, pero cualquiera de los porteros del filial me parecería también una opción más adecuada que Rubén:


En una se utiliza doble pivote y en la otra trivote. La presencia de dos laterales muy profundos hace que los extremos puedan ser negociables en ciertos contextos y pueda utilizarse la alineación de la derecha, donde la tendencia tanto de Lucas como de Andone a caer a banda puede ser una ventaja cuando no hay extremos ocupando esta parcela, pues da mayor margen de maniobra y las llegadas de Borges y la presencia de Adrián pueden complementar perfectamente esos movimientos.

22 feb. 2018

José Mourinho y el gradual despertar del gigante dormido


   Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Por simpatía hacia el club de Old Trafford llevo lustros viendo partidos del Manchester United siempre que puedo. Vi partidos de épocas de vacas gordas de la etapa de Alex Ferguson y también me tocó ver aberraciones constantes en las tenencias de Moyes y Van Gaal. Con estos dos primeros sustitutos del siempre insustituible Sir Alex el United fichó caro y mal, sólo es necesario ver los fiascos de Di María, Depay, Shaw o Schneiderlin (que entre los cuatro se acercan más a los 200 millones que a los 100). Otros jugadores, como Darmian o Schweinsteiger fueron considerablemente más baratos, pero tampoco rindieron. Por último, jugadores como Martial o Rojo fueron fichajes de precio elevado que tampoco consiguieron ser un activo válido al principio, pero con la llegada de José Mourinho al banquillo supieron reencauzarse y ser importantes.

Si juzgamos las incorporaciones de los dos últimos años, no puede negarse que Mourinho tiene también una plantilla de fichajes multimillonarios (aunque, no nos engañemos, el fichaje de Pogba es una nota discordante dentro de un resto de fichajes de su era, mucho más dentro de los precios medios del mercado totalmente inflado en el último bienio). Los precios de jugadores como Matic, Bailly o un Mkhitaryan que ya no está estuvieron acordes a la media de los desembolsos realizados por sus homólogos europeos y si bien Lukaku está en el límite de esa media, lo cierto es que casi nadie pagó menos por un delantero de primer nivel últimamente (ni tampoco por uno de segundo, pues el precio de Morata fue análogo al del belga). Suárez llegó a los 81M hace tres temporadas, Higuáin ascendió hasta los 90M y, si bien es cierto que Aubameyang llegó al Arsenal por 64M, también resulta evidente que la situación del gabonés en su club de origen era particular.

En este aspecto, el contexto de la plantilla de José Mourinho es mucho menos apoteósico de lo que se puede pensar aunque, por supuesto, no deja de ser un lujo. ¿Qué cosas malas puede decir un seguidor del Dépor como el que escribe de un equipo como el que cuenta el entrenador portugués? Pues poco o nada, pero una cosa es segura: si lo que se juzga es si el United tiene una superplantilla, la pregunta rotunda es que no. Y es no por varias cosas: Si lo comparamos con sus competidores, encontramos una defensa de circunstancias, en la que los laterales titulares son extremos reconvertidos que dan un nivel sorprendentemente bueno, pero que no están a la altura (Valencia quizás sí) de otros jugadores de su puesto. Los centrales habituales, toda vez que Bailly no pudo tener continuidad por las lesiones, son excesivamente lentos y de nivel más acorde a Europa League que a Champions. Sí es cierto que de mediocampo para adelante hay nombres de categoría, pero si obviamos al lesionado Ibrahimovic sólo encontramos a cuatro jugadores de indiscutible primer peldaño: Matic, Pogba, Lukaku y un Alexis aún recién llegado. Por otro lado, Lukaku se está viendo obligado a jugar sin descanso, y eso nunca es positivo. Puesto todo esto junto, a mí se me hace inevitable decir que la plantilla de que dispone a día de hoy el Manchester no está en condiciones de competir de tú a tú contra los supergigantes europeos, le falta fondo de armario.

¿Es este defecto un problema de haber fichado mal? En parte sí, pero creo que tiene una mayor parte de no. No se puede olvidar que el United tiene una historia brillante, pero venía de años siendo un equipo (con suerte) de Europa League. El todopoderoso equipo de Ferguson se desgajó hasta ser irreconocible y a la llegada del de Setúbal no era más que una sombra que se estaba descomponiendo. El técnico llegó a un lugar con una sóla estrella de clase mundial (De Gea) y tuvo que invertir mucho para conseguir atraer a más, algo indispensable para crear un equipo gigante. Acertó en algunos casos y no en otros, pero lo cierto es que desde su llegada empezaron a aparecer jugadores a la altura del escudo. Era necesario empezar a vestir de rojo a jugadores de enjundia, y ese tipo de futbolistas ya no se encuentran a precios no prohibitivos en el mercado. Nadie vende a una pieza clave a precios justos, es todo una burbuja en la que un futbolista mediocre dentro de la élite se dispara hasta el medio centenar de euros.

No se puede decir que la llegada del nuevo entrenador convirtiera a los red devils en un equipo imparable, pero sí que lo saneó de manera más que notable y lo devolvió a los puestos importantes de su país y Europa. Ganó un doblete (de títulos menores, sí, pero no títulos regalados) y esta temporada lo devolvió a la hegemonía de los puestos de Champions. Es cierto que no está siendo capaz de competir la Premier League, pero después de años en los que acceder a la máxima competición europea no se podía ni soñar no se ha de negar que la mejora es considerable. Hablar de que esa mejora se basa en gastar dinero cuando fue el cuarto equipo con más inversión esta temporada en su liga y estando muy cercano al quinto y al sexto es hacer un reduccionismo absurdo del mérito del entrenador portugués.

En cuanto al estilo de juego, puede ser rácano, puede ser defensivo y puede ser conservador, pero para nada me parece catalogable como 'cobarde' y más bien lo definiría como pragmático. Realmente no entiendo muy bien el recuerdo que guardan algunos sobre el gran United de Ferguson, pero el escocés nunca destacó tampoco por buscar un juego guardiolesco. Es cierto que siempre buscaba ir a por la victoria e imponer su estilo, algo que el actual dueño del banquillo de Old Trafford renuncia con frecuencia en favor de esa búsqueda del mínimo riesgo. De algún modo, no obstante, Mourinho es su heredero más natural en cuanto a la concepción de todo lo demás. Ambos son genios competitivos que crean un aura clara en sus equipos, un aura ganadora. Podría intentar hacer más concesiones al espectáculo, sí, pero en su manual de estilo el espectáculo (al menos el concebido por el público general) no es más que una opción. En su manual entra conseguir resultados y, no voy a engañar a nadie, coincido con él. El United está de vuelta en la élite, y no lo está por gastar mucho. Si fuera por eso, nunca la habría abandonado.

3 feb. 2018

La náusea


   Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
"El sábado los chicos jugaban a la rana y yo quise tirar, como ellos, un guijarro al agua. En ese momento me detuve, dejé caer el guijarro y me fui. Debí de parecer chiflado, probablemente, pues los chicos se rieron a mis espaldas"

El pequeño frangmento citado arriba pertenece a 'La Náusea', una de las obras más significativas de Jean-Paul Sartre, y no se refleja aquí porque tenga intención de convertir esta web en un club de lectura, ni mucho menos. Se refleja porque, en cierto modo, esa náusea en la que el autor intenta profundizar durante todo el libro y que se introduce por primera vez en esas líneas se corresponde de manera bastante fiel (aunque en un sentido  bastante menos existencial, por supuesto) con la sensación que al aficionado del Dépor puede generarle el panorama al que asiste jornada tras jornada con su equipo.

 Cuando comenzó la temporada nadie se esperaba que el equipo fuese a ir de ridículo en ridículo hasta verse a principios de febrero en una situación en la que pensar en una siguiente temporada en la segunda categoría suena como lo más probable. No obstante, no es eso lo que genera la peor sensación, sino el ver que el Deportivo no pasa de ser comparsa en cada partido y la total desgana por luchar cuando vienen mal dadas. Es ahí cuando el aficionado, que buscaba ser partícipe del juego de 'los chicos' se ve inundado de una sensación de desasosiego, desagrado y sinsentido. Una sensación de total desvinculación ante lo que representa lo que se está viendo, de sentirse parte de una pantomima que no hace honor a su escudo. Y la náusea hace acto de presencia de manera inclemente.

Si el 7-1 en el Bernabeu resultó vergonzoso, sirvió para paliarlo en cierta medida la idea de que el enfrentamiento había sido contra una de las plantillas más caras del mundo. No obstante, una derrota por 5-0 contra un rival al que el contexto de la competición le llevó a pelear por algo similar a tu lucha no es admisible. Y no lo es porque en ningún momento el equipo intento poner freno al ridículo que hicieron sufrir de nuevo a todos aquellos a los que le interesa lo más mínimo este club. Quizás no haya plantilla para luchar por Europa como pronosticó atrevidamente el presidente en su momento, pero desde luego sí que la hay para no hacer que el aficionado sienta vergüenza en cada encuentro.

Ayer hubo dos declaraciones post-partido que dieron pie a la especulación. La primera de ellas la expuso Albentosa a pie de campo: "Al final hasta nos hemos dejado ir". Que el (inexplicable) portador del brazalete salga a reconocer públicamente algo como eso, por muy verdad que todos hubiésemos visto que era, deja claro que el equipo está totalmente crispado. La otra frase de la noche fue de Lucas Pérez, que al ser interrogado sobre el futuro de Cristóbal Parralo se limitó a decir que "los resultados mandan". Estas palabras, aún en el caso de que no insinúen como parecen que hay gente en la plantilla deseando que se vaya el técnico, dejan margen a amargas reflexiones. No se puede defenestrar entrenadores de manera tan voraz como se lleva haciendo en el Dépor durante estos años. Si los resultados mandan, el Dépor tuvo cuatro temporadas ridículas para que los perjudicados por los resultados fueran, por una vez, otros en lugar de los técnicos. Cuando algo no funciona tras cambiar mil veces la misma pieza quizás mirar si el problema está en otro sitio no sea mala idea.

En cualquier caso, y una vez sacado a fuera algunos reproches, es momento de hablar también desde el pragmatismo y valorar el contexto. En cuanto al entrenador, si bien es cierto que no es el que más culpa tiene, no se puede obviar que su manejo del timón no está siendo satisfactorio. Este equipo, carente de jugadores de corte defensivo en el mediocampo, sólo funcionó de manera medianamente sólida con trivote, y no se optó por darle continuidad cuando era evidente que así se protegían en mayor medida las carencias defensivas de la zona central. Tampoco se dio cancha a una alternativa que en la situación en la que se encuentra el equipo, con una pareja de centrales muy expuesta, podría haver sido solución tanto como para el aspecto defensivo como para proteger la salida de balón: la defensa de cinco.

Esta tendencia a obcecarse y a prácticamente sólo innovar en la parcela de tres cuartos hacia adelante fue algo que condenó a Parralo a no encontrar la manera de hacer funcionar al equipo (aunque teniendo en cuenta que los mismos jugadores admiten dejarse llevar, quizás no habría conseguido nada igualmente). El partido de ayer no se puede ni comentar en lo futbolístico porque no se vio fútbol por parte del Dépor. Sólo se puede, si cabe hacerlo sin ser injusto con él, extraer que ya no se sostiene el argumento de que Rubén tiene nivel para ser indiscutible en Primera División. No tiene, ni mucho menos, la culpa del resultado, pero volvió a mostrar carencias que en un partido que no acabase 5-0 serían fatales. El gol de falta lejana de Illarramendi podía adivinarse desde dos segundos antes de que el futbolista guipuzcoano disparara.

Por lo demás, poco se puede extraer de un encuentro en el que los coruñeses apenas hicieron cosas con la pelota y apenas hicieron cosas bien sin ella. Se puede poner el foco sobre Bóveda (un futbolista que llegó como solución a los problemas defensivos de la banda derecha y ayer dejó detalles como el de olvidarse de su marca en el primer tanto para irse a la línea de gol a hacer a saber qué mientras William José remataba sólo y a placer a la meta) pero no sería justo mencionar a nadie dentro de la hecatombe defensiva que dejó ver incluso a jugadores de la Real Sociedad rematando corners ¡con el pie! no sólo en una, sino en varias ocasiones. También se volvió a demostrar la total nulidad de este equipo en la combinación (sólo hay que echar un vistazo a las estadísticas de pases) y falta de ideas en ataque salvo en los primeros minutos de Emre sobre el campo, en los que pudieron llegar al área contraria en un puñado de ataques sucesivos. 

Ahora mismo asistimos a un equipo que no compite, y posiblemente al único equipo de la historia reciente del Dépor al que realmente se le puede achacar ese reproche tan habitual como injustamente usado desde la grada de 'falta de actitud' .La situación es desesperada y el margen de error es ya nulo. Hay que sobreponerse a la descompensación en plantilla buscando esquemas que funcionen, hay que buscar compromiso en la idea de juego y resucitar al muerto.

30 ene. 2018

La lluvia que no cesa. Reflexiones sobre la portería del Dépor


   Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
 
Germán Lux, Manu Fernández, Stipe Pletikosa, Przemyslaw Tyton, Davy Roef, Rubén Martinez, Costel Pantilimon y Francis Uzoho. Esta ingente lista, a la que presumiblemente se unirá dentro de poco el nombre de Maksym Koval, recoge los nombres de todos los porteros que jugaron algún partido de liga con el Deportivo desde que se fue el último ocupante exitoso de su portería, Fabricio Agosto. Como se puede ver son nada más y nada menos que ocho nombres (potencialmente nueve) que defendieron las mallas del equipo blanquiazul en un período que, por la exhuberancia nominal mostrada, parece mucho más largo de lo que es. Para los aficionados deportivistas parecen lustros también debido a que desde la marcha de Fabri no existió la alegría más que de manera efímera en la grada de Riazor. Sea como sea, desde el último partido con el Dépor del ahora guardameta del Besiktas sólo pasaron dos años y medio.

Estos números nos dejan unas estadísticas demoledoras, de aproximadamente un portero cada 12 partidos ligueros (téngase en cuenta que si Koval debutara en el siguiente encuentro este dato bajaría hasta casi los 10 partidos). Creo que es lo suficientemente preocupante como para ver que no es casualidad, y desde luego habría que rebuscar bastante para comprobar si no sería este un record si lo extrapolamos a períodos de tiempo igual de prolongados y a equipos de máximas categorías europeas, pero eso no es realmente lo importante. Lo importante es valorar qué explicación tiene esto y qué conllevó en el devenir del equipo en los últimos tiempos. 

Para empezar, ha de ser dicho que Fabricio fue precisamente el último portero fichado por el club antes de la llegada de Richard Barral a la dirección deportiva, y eso nos lleva a una deducción clara: el hasta hace poco director deportivo del club tuvo un bagaje paupérrimo a la hora de fichar ocupantes para la meta del equipo. De hecho, creo que su incapacidad para traer a un guardameta capaz de sumar a su equipo fue la gran losa que provocó que plantillas que a priori parecían para metas más altas acabaran resignándose a luchar a duras penas por no descender. Estos tres últimos veranos se basaron en eso, en esperanzas depositadas en plantillas que acabaron desempeñando un papel terrible en comparación con las ilusiones de principio de temporada. Los errores defensivos siempre estuvieron presentes (especialmente este año), pero otros equipos también los tienen y en algunas ocasiones son salvados por el arquero, algo que en el equipo coruñés no suele pasar desde hace mucho tiempo salvo actuaciones puntuales que suelen coincidir con goleadas recibidas en las que el portero tiene que intervenir tanto que acaba realizando algunas paradas de mérito por simple estadística.

Puede sonar duro, pero la realidad es esta. El Dépor no tuvo en todo este tiempo un portero que realmente demostrara tener nivel para jugar de titular indiscutible en Primera División,  y las cifras de goles encajadas por temporada son para quitar los colores. Por supuesto que no recae en el portero toda la culpa, pero son datos muy significativos y que llevan a pensar que nunca se le prestó la debida atención a un pilar básico como es la portería. Un equipo lo tiene muy difícil para mantenerse si encaja una media de más de dos goles por partido, y a día de hoy eso es lo que señalan las estadísticas en la clasificación. 

Creo que los principales problemas de la etapa de Barral en el club, las razones que hicieron que a día de hoy ya no esté en nómina, pasan por dos detalles que realmente es el mismo aplicado a dos ámbitos: su falta de atención a dos de los puestos más importantes  (si no los que más) de un equipo de fútbol: el portero y el entrenador. En cuanto a los técnicos, el ejemplo de barajar en su día nombres que fluctuaron al mismo tiempo entre Jémez y Garitano dejó todo más que claro, y en la portería nunca se apostó por hacer un fichaje de galones y simplemente se tiró de recortes que nunca demostraron tener un nivel por encima de la media o que incluso estaban muy por debajo de esta. Estos dos errores, si bien parecen sólo un par de fallos como podrían ser otros, son realmente la peor carencia que puede tener la confección de una plantilla, pues estaremos de acuerdo en que un equipo exitoso tiene solamente dos pilares que nunca rotan en los partidos importantes: el portero y el entrenador. Puede existir la típica alternancia entre portero de Liga y Copa, pero eso se hace porque esta última siempre se suele tomar como una competición menor. Nadie se imagina a ningún equipo puntero de Europa haciendo a su portero suplente indiscutible en Champions salvo que cuente con Bravo y ter Stegen en nómina al mismo tiempo. Tampoco nadie en su sano juicio cambia al técnico cuando las cosas llegan bien dadas salvo que haga algo de gravedad irrebatible. No obstante, si antes de un partido importante Mourinho ve que Alexis Sánchez está especialmente cansado o no se adecúa a la exigencia del encuentro puede introducir a Rashford o Martial y, si bien no es exactamente lo mismo, tampoco es algo que no pase con cierta frecuencia. 

Una vez mencionadas las cuestiones más frías, pragmáticas y evidentes de lo que significa en el fútbol una portería bien cubierta resulta inevitable hablar también de esos intangibles que es imposible evitar mencionar cuando se habla de un equipo tan roto anímicamente como este Dépor. No cabe duda que el puesto de portero es también, si no el que más, uno de los más exigentes en el aspecto mental del fútbol. Es la última barrera, el hombre que siempre será juzgado cuando llega el balón a su rango de acción. Igual que del delantero siempre se espera el gol, del guardameta siempre se espera que sólo deje entrar lo imparable. Son las posiciones más ingratas del fútbol, las que siempre tienen la lupa sobre su ocupante, y cuando dicho ocupante está cada día en tela de juicio resulta todavía más insoportable llevar ese peso. Muchas veces el mundo tiende a pensar que el futbolista, al igual que el famoso en general, es simplemente un actor que está obligado a ser impasible, poner buena cara a 'quien les da de comer' y a olvidarse de que tienen un cerebro que responde a estímulos, pero lo cierto es que también les genera sensaciones lo que leen en periódicos y los improperios que escuchan en las gradas hacia ellos. Es su trabajo imponerse a ello durante 90 minutos a la semana, claro, pero cuando la sombra de la duda se cierne en todo momento sobre ti no todo el mundo sabe sobrellevarlo de igual manera.

Tampoco los compañeros suelen llevar bien tener a alguien falto de confianza y tendente al fallo como socio de batalla. El futbolista, como norma general, es un ente egoista que no tolera que el de al lado falle pero sí espera que otros entiendan sus fallos propios. Cuando siente que un compañero no rinde como debería le entra el miedo, deja de confiar y cree que cualquier fallo suyo podría magnificarse si se une a otro ajeno, con lo que la bola de nieve crece. 

Los problemas enumerados son suficientes para ver que contar con un portero extremadamente confiable es tan importante como tener un delantero que no le dé un balonazo al banderín de corner en cada ocasión de gol clara, pero aún así en este mercado en el que de ya de casi nada se puede culpar a Barral se optó de nuevo por la probatura. Yo no conozco como juega Koval, pero desde luego es innegable que no es un futbolista de rendimiento probado. El futuro a corto plazo del equipo  pasa por las manos del ucraniano, y si no responde las opciones de salvación serán ínfimas, si es que ya no lo son ahora mismo por mucha liga por delante que quede.