22 nov. 2017

Una divinidad en el barro


  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Por mucho que en la actualidad esté reviviendo algunos de sus viejos laureles siendo capaz de Maradona Napoli Nápolescompetir títulos en Italia, si a cualquier aficionado del Napoli le preguntamos con qué época de su equipo se queda la respuesta será unánime. Todos dirán que en la ciudad de Campania nunca se jugó al fútbol como lo hizo el equipo de finales de los años 80, cuando Diego Armando Maradona lideró al club del sur de Italia a conseguir los mayores logros de la historia. Pero no sólo de éxitos deportivos vivía el mito del Diego. El futbolista argentino supo acrecentar su leyenda también fuera de los terrenos de juego.

El Pelusa llegó a Nápoles en julio de 1984 procedente del Barcelona y fue presentado en medio de un baño de multitudes. Más de 70000 aficionados acudieron a ver cómo el gran fenómeno de masas del fútbol de la época  se vestía con el azul de su equipo. Era el primer acto del futbolista argentino en la ciudad en la que pronto se convertiría en capitán y alma. Esta condición no le llegó al Diego de la nada, sino que fue labrándosela con su característica personalidad de futbolista del pueblo.

Uno de los episodios que más contribuyó a su status de divinidad en la ciudad napolitana ocurrió al poco de que el futbolista llegara a ella. En 1984, el padre de un niño enfermo de una localidad cercana a Nápoles hizo llegar al propietario del club, Corrado Ferlaino, una petición para organizar un partido benéfico en favor de su hijo. El club rechazó ayudar en ese asunto, pero cuando el problema llegó a oídos de Maradona todo cambió. El jugador argentino sentía la obligación de ayudar a aquel joven aficionado del equipo, y habló con sus compañeros para buscar su ayuda. Si el club creía que no merecía la pena exponer a su equipo en un partido amistoso, sería el equipo quién decidiría lo que realmente valía la pena.

Maradona consiguió organizar a sus compañeros para que accedieran a jugar un partido contra un conjunto local amateur y pagó de su propio bolsillo los gastos de organización necesarios. Debido al pulso con la directiva, era evidente que el campo en el que se había de disputar el encuentro no podía ser celebrado en el Estadio San Paolo, con lo que se buscó un emplazamiento más modesto. Tan modesto que acabó siendo un humilde campo destartalado en uno de los barrios obreros de los alrededores de Nápoles. El mejor Napoli de la historia llegó a jugar un partido en el barro por obra y gracia de Diego Armando Maradona, que ponía de aquella manera una de las primeras piedras para convertirse en el dueño de la grada.

No quedó prueba alguna del resultado de aquel encuentro, pero sí numerosos relatos de los asistentes que todavía recuerdan cómo el 10 se vació a pesar de las condiciones del terreno de juego y ofreció un recital que pocos olvidarían. El Pelusa y sus compañeros consiguieron hacer realidad la operación del niño que necesitaba de su ayuda. A partir de aquel momento su historia de amor con la grada comenzó a hacerse eterna. La estrella que se había formado en el barro de su barrio natal y había sabido volver a él una vez en la cúspide de su carrera había demostrado a los aficionados que era un humano como ellos, a pesar de que todos le hubieran elevado a la categoría de divino.


18 nov. 2017

La Liga de aquí al parón invernal




Con casi un tercio de competición disputada, los equipos de La Liga empiezan a posicionarse con grandes diferencias dentro de la tabla, estando el Barça como líder y el Málaga como colista. Tras 11 jornadas, los equipos de La Liga Santander empiezan a demostrarnos de lo que son capaces y hasta donde pueden llegar. Cada vez se acerca más rápido el parón invernal, lo que quiere decir que dentro de poco podremos concretar quien será el campeón de invierno. Sin duda, el favorito en los pronósticos de LaLiga es el FC Barcelona, pues saca cuatro puntos al segundo, el Valencia y ocho a tercero y cuarto, que son Real Madrid y Atlético de Madrid respectivamente.

Para ser campeón de invierno, hay que acabar liderando la clasificación en la jornada 17, justamente la que da pie al parón navideño. De aquí al 22-23 de diciembre quedan seis jornadas por disputar, con un total de 18 puntos en juego, un mundo para cualquier equipo.

El Barça es el gran favorito actualmente, pues además de las diferencias ya comentadas con sus rivales, solo ha empatado un partido, el que disputó en el Wanda Metropolitano ante el Atlético. El resto de encuentros los cuenta por victorias, más o menos brillantes, pero suma tres puntos jornada tras jornada. La regularidad es la clave de una competición que sin duda podría sentenciar el propio 23 de diciembre en el Santiago Bernabéu. Si el Barcelona consigue llegar a la decimoséptima jornada con la misma diferencia de puntos con respecto al Madrid y vence, podría dejar prácticamente ganada la Liga.

Pero no será fácil, pues en el calendario hasta ese encuentro tiene partidos muy complicados. Este fin de semana visita al Leganés en Butarque, campo muy complejo contra un equipo que es el tercero menos goleado de Primera División. La siguiente jornada tendrá que visitar el campo de Mestalla, en el que el Valencia tratará de recortarle puntos al líder al que tiene tan solo a cuatro puntos. Una vez pasadas esas dos salidas, aún tendrá dos más complicadas, frente al Villarreal y la ya comentada contra el Real Madrid.

Sin duda, le espera un calendario muy exigente al equipo de Ernesto Valverde, que tendrá solo dos 
partidos en el Camp Nou, ambos ante equipos gallegos. El Valencia no parece ser aspirante al título, al menos no está dentro de sus objetivos prioritarios. Su lucha está con los de atrás, con rivales como el Atlético de Madrid, Villarreal o Sevilla. Los ches están siendo la gran revelación de la temporada y tras varias catástrofes en los últimos años han conseguido aumentar su nivel. Su principal objetivo es estar entre los cuatro primeros y si consiguen finalizar en tercera posición no estaría nada mal, ya que evitarían jugar la previa de la Champions League en verano. De momento marchan segundos con 27 puntos, siendo junto con el Barça, el único equipo de La Liga que no ha perdido ningún partido en todas las competiciones en las que ha jugado.

Su calendario de aquí a navidades puede consolidarle en esa segunda plaza, llegando a la segunda vuelta con grandes aspiraciones para conseguir sus objetivos. Este domingo visita al Real Club Deportivo Espanyol, una de las salidas más complicadas que le quedan estas seis jornadas. Después solo le quedaría visitar al Getafe y al Eibar, equipos que están luchando por la parte media y baja de la clasificación. En casa, tendrá los partidos calientes, sobre todo contra el Barça en dos fines de semana y contra el Villarreal ese 23 de diciembre.

Por el momento, el técnico Marcelino García Toral ha conseguido ilusionar a la afición y reavivar el espíritu competitivo de la plantilla, obteniendo unos resultados asombrosos. Habrá que ver si es capaz de seguir este ritmo de buen juego y espectáculo o si sufre algún bache importante en alguno de los meses clave de la temporada para ver donde le colocamos, si en la lucha por la Champions o si en la lucha por LaLiga. Un hándicap importante para tener en cuenta es que no juega competición europea y sus jugadores no llegan tan cansados al fin de semana.

A priori, el candidato número uno a disputarse la Liga con el Barcelona es el Real Madrid. De hecho, los blancos eran los favoritos antes de que comenzase la competición para alzarse con el título. Hay que recordar que son ellos los actuales campeones y que sus exhibiciones en las dos Supercopas, además, claro está, de también haber ganado la Champions League, dejaban a los blancos como el mejor equipo del mundo. Pero la falta de puntería y las dudas del equipo a principio de la temporada han hecho al Madrid perder muchos puntos tanto en Liga como en Champions.

En la competición doméstica han empatado dos partidos y han perdido otros dos. Números muy poco regulares que alejan al Madrid de su objetivo: ganar LaLiga. Y más si tenemos en cuenta que hay un líder que en 11 jornadas solo ha perdido dos puntos.

Por tanto, parece que el Madrid tendrá que apretar mucho de aquí al clásico para poder ser campeón de invierno o estar lo más cerca posible del Barça cuando llegue este encuentro. De momento se tiene que centrar en el partido de este fin de semana, un derbi contra el Atlético de Madrid en el nuevo estadio de los rojiblancos. Esta será la jornada más complicada de los madridistas hasta el 23 de diciembre cuando reciban al Barça. Pero entre medias no lo tendrá nada fácil, pues le toca recibir al Málaga y Sevilla y visitar al Athletic Club de Bilbao. Hay que recordar que su visita a Butarque queda aplazada para más adelante, pues el Madrid tiene que ir a jugar el Mundialito de Clubes esa semana, justamente antes del clásico.

Un calendario muy apretado para un equipo que tiene la necesidad de sumar los 15 puntos que le quedan de aquí al parón invernal y que deberá ganar contra el Barcelona si no quiere distanciarse aún más de la cabeza de la competición.

El cuarto en discordia en la lucha por las primeras posiciones es el Atlético de Madrid. Los rojiblancos están con los mismos puntos que su rival de este fin de semana el Real Madrid. Llegan invictos en Liga a este duelo, aunque con unas sensaciones un tanto extrañas. La falta de puntería es evidente en un equipo que no ha podido fichar en el pasado mercado de verano y está a la espera de que volvamos de las navidades para incluir en su plantilla a Víctor Machín y a Diego Costa. Dos atacantes que le pueden dar ese plus de experiencia, desborde y sobre todo gol al equipo de Diego Pablo Simeone.

Hasta el momento ha empatado en cinco partidos y solo ha ganado en seis. Números muy pobres para un conjunto que nos tiene acostumbrados a ganar partido tras partido. El derbi en el Wanda Metropolitano puede ser un partido clave ene l cambio de dinámica de los rojiblancos. Si el Atlético consigue la victoria este sábado, la plantilla podría coger ese plus de confianza que necesita para elevar el listón un poco más alto y entrar de lleno en la lucha por LaLiga.

Seguramente, de aquí al parón, es el equipo de los cuatro de arriba que mejor calendario tiene. Recibe al Madrid, Real Sociedad y Deportivo Alavés y le tocará visitar al Levante y al Real Betis Balompié. Un calendario en el que solo juega contra rivales a partir del séptimo puesto, si excluimos a los blancos.

La idea es llegar al menos con la misma diferencia con el Valencia a las navidades y a partir de ahí, con las incorporaciones que va a hacer y el salto de calidad que esto conlleva, intentar luchar para estar entre la segunda y tercera posición por lo menos. Ya cuando se vaya acercando el desenlace de LaLiga, analizar y ver si es real pelear por una Liga que ya ganó hace cuatro temporadas.

La lucha por la Europa League más abierta que nunca

El Sevilla es un claro aspirante a acabar entre los cuatro primeros, pero viendo la gran campaña que está realizando el Valencia, es complicado que puedan alcanzarles. Entonces, parece claro que los de Nervión tendrán que luchar por la Europa League, estando atentos a lo que pase entre los cuatro primeros por si acaso alguno bajara el ritmo y pudiera darles caza para volver a entrar en Champions League una temporada más.

De momento, marcha sexto a cuatro puntos de Atleti y Madrid y a solo uno del Villarreal, que tiene la quinta posición. Un inicio un tanto irregular ha puesto en entredicho al nuevo técnico sevillista, Eduardo Berizzo, que de momento intenta llevar a los suyos hacia lo más alto. Lo que si parece claro es que tanto Sevilla como Villarreal son dos de los claros favoritos para estar en Europa la temporada que viene.

El ‘Submarino Amarillo’ ha ganado cuatro de sus últimos cinco partidos, empatando hace dos jornadas en el Wanda Metropolitano. Y es que, desde la llegada de su nuevo técnico, Javier Calleja, el Villarreal ha crecido mucho colocándose de lleno en la lucha por la Europa League y quien sabe si por la Champions. Veremos cuanto es capaz de aguantarle el físico a una plantilla que está inmersa en las tres competiciones.

Otros rivales para los puestos europeos son la Real Sociedad, el Betis o el sorprendente Leganés. Entre ellos forman un grupo de equipos que están jugando muy bien al fútbol y que son muy difíciles de ganar. De hecho, los tres tienen los mismos puntos, 17 y están a solo dos del Sevilla. Habrá que ver cuales de estos cinco equipos son capaces de mantener el ritmo y cuales van decayendo poco a poco con el paso de las jornadas hacia abajo.

Los más sorprendentes son el Betis y el Leganés, pues son dos equipos que en los últimos años estaban acostumbrados a luchar por el descenso. Sobre todo, el Leganés que mantuvo una dura lucha con el Sporting d Gijón la pasa campaña, pero su fortaleza física y su gran táctica han conseguido que sea el tercer equipo menos goleado de toda la Primera División.

El descenso, más competido que el año pasado

A pesar de que tanto el Málaga como el Alavés empezaron muy mal la temporada, parece que ambos están sumando puntos y comienzan a ver algo de luz en el fondo del túnel. Sobre todo, el Alavés que ya ha conseguido adelantar una posición y se ha colocado el decimoctavo de La Liga Santander, estando a solo dos puntos de salir del descenso en el que lleva metido desde la primera jornada.

Sin embargo, el Málaga aún es el colista, con solo cuatro puntos de 33 posibles. Unos números que dejan al entrenador, Míchel González, en una situación drástica. Pero parece que la propia plantilla le apoya y están dispuestos a ir hasta el final con el madrileño. Habrá que ver si los resultados empiezan a acompañarle, o si de lo contrario, se sigue hundiendo en lo más profundo de la clasificación.

El otro de los tres nominados es Las Palmas, pues está con seis puntos empatado con el Alavés. El club canario no empezó tan mal como los otros dos, pero ha cosechado un total de siete derrotas consecutivas en Liga, lo que le dejan como penúltimo clasificado. Los amarillos necesitan salir de la mala racha y sumar algún punto cuanto antes si no quieren estar aún más alejados de la salvación. De aquí al parón, el equipo canario tiene un calendario asequible para conseguirlo, pues no juega partidos ante equipos grandes, destacando el enfrentamiento ante el Alavés, un rival directo.

El equipo que marca la salvación es el Eibar con ocho puntos. Además, a partir de él hay un escalón de otros tres puntos para llegar al siguiente rival, que está algo alejado ya para Alavés y Las Palmas. El equipo armero no gana un partido desde hace dos meses, hecho que le está pasando factura, pues es un conjunto del que se espera que no esté luchando por descender a final de temporada. Veremos si son capaces de recuperar su juego físico y aguerrido y consiguen hacer de su casa ese fortín que año tras año les ha hecho permanecer el Primera División.

10 nov. 2017

Raymond Domenech y la astrología



El banquillo de la selección francesa perteneció a Raymond Domenech desde 2004 hasta 2010, llegando al puesto después de un periplo de más de una década al frente de la selección sub 21 del país. El combinado galo necesitaba un lavado de cara ante el ocaso de su generación más gloriosa y eligió al técnico que mejor conocía a las nuevas generaciones del país para efectuarlo.

Domenech fue siempre un entrenador peculiar, y a lo largo de su carrera se encuentran sucesos como la convocatoria de Claude Makélélé para disputar la EURO 2008 cuando el por aquel entonces jugador del Chelsea se había retirado del fútbol internacional dos años antes, las continuas disputas con los pesos pesados del equipo que le llevaron a una situación insostenible que le estalló en la cara durante el Mundial 2010 o sus continuas decisiones extravagantes. Consiguió llevar a la final del Mundial 2006 al combinado nacional, pero a partir de ese momento no fue capaz de hacer funcionar nada en Francia y podría decirse que en los últimos años en el cargo se convirtió en el seleccionador más custionado del mundo: pocos entendían cómo seguía al frente del equipo teniendo en cuenta sus resultados y las tensiones generadas en el vestuario.

A pesar de todo, lo más sorprendente del técnico francés fue su amor declarado por la pseudociencia de la astrología. De hecho, su creencia en esta infundada disciplina fue el comienzo de sus polémicas internas con las estrellasmdel equipo, pues ya en el Mundial de 2006 sorprendió dejando fuera de la convocatoria a dos de sus mayores referentes: Ludovic Giuly y Robert Pirès, que venían de hacer grandes temporadas con Barça y Arsenal respectivamente.

¿A qué se debían estos sorprendentes descartes, que conllevaron la primera convocatoria de Ribèry con Les Bleus? Según el propio técnico reconoció en la televisión de su país, todo tenía que ver con la astrología: consultaba el zodíaco de sus futbolistas antes de realizar cada una de sus convocatorias, manifestando además que existían algunos signos zodiacales a los que vetaba por verlos poco beneficiosos para el grupo. El propio Pirès manifestó tiempo después su indignación reconociendo que el entrenador creía que los escorpio creaban mal ambiente y por ello sus opciones de volver al combinado nacional habían sido nulas.

El hecho de que la astrología sea una disciplina sin ningún tipo de base científica que apoye su veracidad explica que las decisiones tomadas por el técnico le llevaran al fracaso tanto en la EURO 2008 como en el Mundial 2010, en el que además perdió el control del vestuario y sus problemas con Nicolas Anelka dieron la vuelta al mundo. 

Tras esta etapa como máximo responsable deportivo del fútbol internacional francés, de la que salió muy quemado, decidió (o quizás decidieron por él, al no hacerle ofertas interesantes) alejarse de los banquillos de primer nivel y se dedicó simplemente a dirigir algunos equipos de base de modestos clubes franceses y, en la actualidad, ejerce como seleccionador de la región de Bretaña, ajena al fútbol FIFA.

9 nov. 2017

La memoria de Marcelo Gallardo



Marcelo Gallardo es el actual DT de River Plate y uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente del club Millonario. Criado en la cantera riverplatense y llamado a Europa para defender la camiseta del Mónaco durante varios años (1999-2003), el futbolista argentino acabó volviendo a River en 2003, pasando allí 4 años antes de regresar a Francia para jugar en el PSG.

En aquella segunda época en el club franjirrojo  le sobrevino una anécdota que difícilmente será olvidada en su ámbito familiar. Durante una entrevista para El Trece TV en 2006, el presentador aprovechó el motivo del inminente nacimiento de su tercer hijo para preguntarle acerca de sus vástagos. Cuando comenzaron a hablar de los nombres de todos ellos, el futbolista comenzó a ponerse nervioso al ver cómo había olvidado el nombre de uno de ellos, al que después de titubear por unos segundos acabó por llamar Tomás antes de corregirse y decir el nombre correcto: Matías. 



Matías Gallardo, que actualmente tiene 14 años, fue noticia esta semana por haber debutado en las categorías inferiores del club en el que su padre ejerce tareas de técnico del primer equipo.

31 oct. 2017

¿Un equipo nuevo?


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Después del partido que el Dépor disputó ayer en Las Palmas es necesario dejar establecidas dos claves. La primera es que el equipo tiene todavía malos vicios que fue adquiriendo con el tiempo y seguro que aún va a sufrir mucho en enfrentamientos contra equipos de zona alta, pero la segunda clave es la realmente importante en el contexto blanquiazul: dichos malos vicios están siendo visiblemente identificados y paliados por el nuevo técnico, que ayer dejó ver a un equipo que estuvo ordenado, asentado y sabiendo lo que se esperaba de él en todo momento.

En este artículo se repasarán las principales claves de lo visto ayer y de lo que se puede esperar del futuro inmediato.

Portería sin soluciones

De los defectos principales, uno de ellos no tiene solución. Los problemas en la portería no se pueden resolver hasta la vuelta de Rubén, pues tanto Tyton como Pantilimon demostraron sobradamente que no son porteros de Primera División y el gol en contra del encuentro de ayer fue incluso de mal gusto. No se puede competir sin un portero que al menos detenga los balones que todos los demás en la categoría detienen, y quizás una llamada a Àlex Cobo hasta la recuperación del guardameta titular sea una opción a tener muy en cuenta. No obstante, nadie en el club conoce al portero del filial mejor que Cristóbal, y será él quien decida si es una opción o no lo es.

Una fragilidad psicológica que va a mejor

Por otro lado, volvimos a ver ayer otro de esos problemas recurrentes a los que tan acostumbrados estamos durante esta temporada, que es el de un equipo algo desbordado psicológicamente después de encajar gol. De nuevo, el conjunto pareció contagiado algunos minutos tras el gol en contra por una ansiedad y un agarrotamiento que durante varios minutos conllevaron una falta de ideas y de concentración que hicieron temer lo peor, incluso llegando a estar cerca de encajar el segundo después de un rechace de Pantilimon que Vicente mandó al larguero. No obstante, a diferencia de otros partidos, el equipo supo rehacerse antes del descanso y volverse a los vestuarios con empate. Reforzar la mentalidad del equipo es un aspecto clave, pues marca la diferencia entre hundirse y encajar el segundo o venirse arriba para lograr el empate.

Mejora táctica: presión avanzada creando dificultad en el rival para iniciar la jugada

En cuanto al aspecto táctico, la mejoría va dejándose ver poco a poco. Si en la etapa de Mel se veía una formación en la que las líneas se intuían más que verse, en el partido de ayer hubo orden y funciones marcadas en el campo. También se siguió viendo, como ya pasó en el partido de Copa, una apuesta clara por comenzar la presión en posiciones avanzadas. No hubo frecuente suerte en el robo efectivo, pero sí que sirvió para incomodar mucho el inicio de jugadas de Las Palmas y provocar numerosos errores forzados que permitieron recuperar la posesión.

Las bandas, protagonistas del ataque

Cristóbal demostró saber el tipo de juego por banda que necesita al equipo. Hace algunos días comentaba la futilidad de buscar un juego veloz y profundo acabado en centro debido a las condiciones de Lucas, que hacían que al llegar demasiado rápido muchas veces no hubiera rematador en el área. Si bien ese recurso puede ser útil en algunas ocasiones, no puede buscarse que sea la norma como muchas veces habíamos visto con Mel. Ayer vimos un juego desde las bandas por parte de Bakkali y Cartabia que partían de posiciones abiertas y permitían anchear el campo para facilitar su contacto con el balón. En los ataques rápidos se buscó el desborde hacia el centro para poder aprovechar los movimientos sin balón de Lucas rompiendo a la defensa y creando superioridades de cara al disparo. En los ataques con más calma se buscó aportar gestión de tiempos y combinar para buscar el centro de manera efectiva, dando margen a la segunda línea para llegar al remate y a Lucas para asentarse en el área. De esta manera llegó el primer tanto de Borges, un futbolista con un don para estar en el momento adecuado en el lugar preciso en el área rival.

La fragilidad defensiva sigue presente

A pesar de las buenas noticias generales, no puede obviarse que sigue siendo excesivamente fácil hacer daño al Dépor. Juanfran suele estar demasiado adelantado en transición defensiva y suele ser incapaz de llegar a tiempo para dar un apoyo efectivo, algo que Schär nota debido a que le obliga a tapar más campo del asumible y se junta con la evanescencia de un Guilherme que esta temporada está mucho menos enchufado que la pasada. El mediocentro cae demasiado a menudo en fallos de posicionamiento que provocan líneas de pase abiertas para el rival y contribuyen aún más al sufrimiento de la línea de centrales.

Un equipo mucho más definido

La mejor noticia no fue la victoria, sino que el equipo comienza a tener unos ideales de juego que se consiguen ver de manera clara. El equipo está adquiriendo identidad y asimilando ideas, algo que es necesario para progresar en ellas. Es complicado salir de la zona baja una vez te asientas en ella, pero todavía hay tiempo para un giro de timón que permita mirar hacia arriba en vez de hacia abajo, y la única mala noticia es que está a punto de comenzar la fase difícil del calendario deportivista.

Parralo empieza su aventura liguera con tres puntos que en el contexto del Depor saben a algo más. Saben, por primera vez en mucho tiempo, a ilusión.

27 oct. 2017

Algunos apuntes sobre el debut de Cristóbal Parralo en el Dépor


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

En el día de ayer el Deportivo jugó su primer partido con Cristóbal como entrenador. Fueron sólo dos días los que tuvo el técnico para preparar el encuentro, con lo que evidentemente no existió margen para hacer visible su idea de juego, pero sí quedaron palpables algunos aspectos dignos de comentario. A continuación se enumeran algunos de ellos:

Un problema que continua establecido en la portería

Tyton nunca llegó a dar buenas sensaciones desde su llegada a Coruña y ayer no fue una excepción. Un guardameta de buena planta pero que cuando ocupa la portería blanquiazul ofrece simplemente dudas. Ante Las Palmas volvió a dar muestras de su inseguridad y falta de dotes para la categoría. Sólo tuvo dos intervenciones positivas, y en una de ellas el disparo de Calleri le llegó directo al cuerpo. No se puede competir sin un portero que al menos pare lo parable, más aún cuando el rival sí que efectúa paradas de mérito como fue el caso ayer.

Juanfran sigue sin ofrecer el nivel esperado

El lateral derecho titular llegó incluso a sonar para el Barça hace unos meses, pero desde que el Dépor dijo que no aceptaría ofertas su rendimiento fue en una cuesta abajo sin frenos. Su forma de defender en el primer gol fue muy laxa y dejó a sus compañeros vendidos y en inferioridad para detener el ataque. Poco después acabó expulsado de manera absurda (y probablemente  también injusta).

La pareja de centrales, a debate

Nadie dudaba a comienzos de temporada de que Sidnei y Schär debían ser los titulares en el centro de la zaga, pero lo cierto es que en algunos partidos parecen no compenetrarse del todo bien, como fue ayer el caso. Individualmente son dos futbolistas de nivel superior a la media de la plantilla, especialmente el suizo, pero conjugados ofrecen dudas. En el partido contra Las Palmas sufrieron debido a la falta de apoyos y a la presión adelantada del equipo blanquiazul, que en ocasiones provocaba que el rival pudiera lanzar ataques rápidos debidos a espacios dejados entre líneas. Sidnei es un jugador que abarca mucho campo y con espacios a su alrededor sabe desenvolverse cómodamente, pero cuando se encuentra defendiendo ataques rápidos sufre. Schär es bueno corrigiendo marcas, pero con la falta de un lateral puro apoyando en su flanco la mayor parte del partido se vio superado también en casi todo momento en labores defensivas.

No obstante, no se puede echar toda la responsabilidad defensiva en la línea más atrasada, pues es algo en lo que todo el equipo suele errar. El juego sin balón del conjunto deja mucho que desear y el posicionamiento no es el ideal, pues para los rivales es muy sencillo romper líneas en campo deportivista. No parecen existir mecanismos adquiridos de conjunto en las labores de defensa en campo propio y es algo que no se puede permitir en primera división. La evanescencia de un Guilherme que esta temporada no aporta apenas nada relevante en el apoyo es también algo a tener en cuenta.

Fragilidad psicológica

Hubo algo que pudo verse tras encajar el primer gol: el equipo, en una situación que viene repitiéndose demasiado tiempo, da la impresión de que se descentra y frustra de manera muy rápida cuando las cosas se presentan mal dadas. Tras los buenos minutos iniciales de la primera parte el equipo dio muestras de embotamiento después del gol en contra hasta que llegó el descanso. No sé si falta confianza en los compañeros o autoestima en cada jugador, pero al menos visto desde fuera parece que algo falla en el aspecto psicológico.


Una presión adelantada real y notablemente efectiva

Por ahora sólo hablé de cosas negativas, pero lo cierto es que a pesar del resultado el partido no me dejó malas sensaciones generales. Vimos que las ideas que prometió el técnico en su presentación se fueron plasmando en el juego, pues conseguimos ver una presión adelantada que demostró ser bastante efectiva, con un buen número de balones robados en campo contrario. Esta mejoría respecto con la etapa de Mel es un signo positivo, pues tras dos días de trabajo se puede achacar más al hecho de que Cristóbal supo hacer calar las ideas y enchufar a los jugadores más que al trabajo en los entrenamientos. Que los futbolistas crean en el estilo y estén dispuestos a ejercerlo es un paso muy importante.

Edu Expósito y el futuro

El jugador del Fabril tuvo ayer la oportunidad de jugar como titular en el primer equipo y no la desaprovechó. Demostró que tiene condiciones y saber estar, aportando una buena gestión del ritmo de juego y dejando ver su calidad con balón. Tiene mucho futuro y merece tener oportunidades en el presente.

Fede Valverde en banda: un recurso útil, pero a utilizar con moderación

Ayer volvimos a ver al futbolista uruguayo jugando en banda en lugar de en su posición inicial. Este recurso puede ser de utilidad en algunos contextos de juego, como cuando se necesita crear superioridades y abrir mediante combinaciones huecos en la defensa rival. No obstante, situarlo ahí no debe ser la tónica general. Valverde por banda aporta cosas, pero no aporta lo mejor que tiene. Ayer llegó al área y tuvo las dos oportunidades más claras del encuentro, pero erró ambas. No es un jugador de tres cuartos, es un futbolista para influir en el juego de construcción en la zona media del campo. Ayer fue de los mejores del encuentro, pero en su posición real sería más útil porque podría aparecer más en aquellos lugares donde hace daño.

Capacidad de reacción

Dejó muy buenas sensaciones el Dépor desde la salida de vestuarios, con 0-2 en el marcador, hasta que Calleri sentenció estableciendo el 1-3. Fueron algo más de 30 minutos en los que dio la sensación de que el equipo había cogido el toro por los cuernos y estaba cerca de remontar el partido, pero de nuevo un error defensivo y un error grotesco de colocación en un Tyton que estaba casi fuera del área pequeña defendiendo un tiro desde 14 metros. El resultado final no refleja lo que se vio en el césped.