3 sept 2014

Un repaso a la plantilla del Depor y un análisis del futuro inmediato (I)


 Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

La temporada del Deportivo de La Coruña se presenta todavía como una incógnita. Con un nuevo entrenador que llega para intentar darle un estilo diametralmente opuesto al equipo y una importante cantidad de fichajes para mejorar la plantilla, en Coruña se vive con cierta duda lo que puede dar de sí esta temporada tras un periodo de fichajes aceptable para algunos y decepcionante para otros. Es momento, ahora que la plantilla está cerrada (ya no quedan dorsales profesionales libres) de analizar a este grupo de jugadores y especular sobre lo que pueden dar de sí este torneo que significará de nuevo la vuelta a la máxima categoría.

Entrenador: Víctor Fernández (53 años)

Fuente: stadiosport.es

El entrenador aragonés llegó apostando por un juego combinativo, vertical y de presión avanzada. Desde su fichaje se caracterizó por buscar la movilidad en los jugadores de ataque y la utilización de una defensa adelantada. En cuanto a la táctica, vimos alternancia entre el 4-2-3-1 y el 4-3-3, y parece que será esta última la que predominará durante la temporada si nada cambia.

No parece, por otra parte, que la cantera vaya a tener presencia destacada en el equipo, teniendo en cuenta que los únicos futbolistas del filial convocados durante los dos primeros partidos de liga, cuando la plantilla aún no estaba cerrada, fueron Remeseiro y Iago, sin que ninguno tuviera minutos oficiales. Parece que este año se favorecerá la inmediatez del presente.

Portería: Germán Lux (32 años) | Fabricio (26 años)


La portería será una de las posiciones mejor cubiertas esta temporada. A pesar de que Lux está teniendo un inicio de temporada  dubitativo y con actuaciones lejos de su nivel, no es algo que haga olvidar su anterior año, donde demostró ser un portero de sobrado nivel para Primera División. Tiene personalidad, autoridad y sangre fría, es muy solvente con el balón en ambos pies y sus reflejos están sobradamente probados.

Por su parte, Fabricio es un portero que creció enormemente desde que se fue de Coruña con destino a Valladolid. Debutó en Primera con 20 años, con ciertos problemas de confianza y mostrando verdaderos apuros para atrapar balones por alto, pero regresó más maduro, con personalidad y confianza. Un portero más expeditivo que su rival por el puesto, al que le gusta meterse en el partido y salir del área pequeña cuando se presenta la ocasión. No ofrece tantas garantías con el balón en los pies, pero sus reflejos están a la altura de la categoría.

Lateral derecho: Laure (29 años) | Juanfran Moreno (25 años) | Manuel Pablo (38 años) | Seoane (26 años)


Laure parte como teórico titular en el puesto más masificado de la plantilla. El madrileño derrocha trabajo y pundonor en la banda, y a pesar de que sus dotes ofensivas no son del todo fiables, su esfuerzo hace que sepa subsanar estas carencias con cierta solvencia, además de ser un portento físicamente. Es el primero en empezar a correr y el último en cansarse. Siempre cumple.

Juanfran Moreno llegó en el último día del periodo de traspasos con el cartel de poder jugar también como extremo, pero creo que su posición habitual será en la linea defensiva. Es un futbolista con recorrido y voluntad, pero la pasada temporada demostró ser probablemente el peor lateral de la categoría. Le faltan conceptos defensivos y sentido táctico. 

El que estará por 17ª temporada en la plantilla deportivista será el capitán Manuel Pablo, que muy posiblemente encare su último año como profesional. Un luchador nato que a pesar de que la edad no pasa en balde posee la veteranía suficiente como para no sufrir contra extremos rivales que no le superen excesivamente en velocidad. Aportará mucho en el vestuario, pero sería extraño verle jugar con asiduidad. La Primera División es un reto bastante complicado para un lateral de 38 años, aunque puede ser útil como central en partidos determinados.

El que necesitaría poco menos que un milagro para tener minutos será Diego Seoane, que parte una temporada más como descarte, aunque no sería la primera vez que acabase asentándose en el equipo tras no contar inicialmente. Es un caso curioso, diría que infravalorado por unos y sobrevalorado por otros, pero lo que sí es cierto es que es un futbolista válido. Tiene recorrido y es sin duda el más productivo en ataque de todos los laterales diestros en plantilla, aunque tiene lagunas defensivas importantes.

Lateral izquierdo: Roberto Canella (26 años) | Luisinho (29 años)


Roberto Canella, un clásico nombre relacionado con el Depor en los mercados de fichajes, llegó por fin a Coruña y parece que tiene su sitio como lateral zurdo titular. Es un jugador bastante completo que defiende con solvencia y ataca con sentido, siendo consciente de sus limitaciones y con una buena colocación. Contra el Rayo los dos goles llegaron por su banda, pero apenas se le puede achacar nada en ellos.

El portugues Luisinho parte como un hombre de banda polivalente. En la pasada temporada mostró desborde, descaro y valentía (quizá demasiada) y debe demostrar que tras el salto a primera puede seguir siendo aquel jugador que sabía crear peligro al acercarse al área. Parece que Victor Fernandez cuenta con él como revulsivo para las segundas partes.

Centrales: Pablo Insua (20 años) | Albert Lopo (34 años) | Sidnei Rechel (25 años) |Modibo Diakité (27 años)


El centro de la defensa fue la posición que más quebraderos de cabeza dio a la dirección deportiva del club, al menos en apariencia. Hasta hace 24 horas, sólo dos futbolistas eran aptos para jugar en esa posición, siendo uno de ellos Pablo Insua, uno de los principales productos de la cantera. Después de un año excepcional en Segunda, esta vez se le plantea el exigente reto de la máxima categoría. Buen posicionamiento, convincente salida de balón y un enorme potencial son probablemente sus principales virtudes.

Su acompañante hasta el momento fue Albert Lopo. El ex jugador del Getafe llegó el año pasado y fue uno de los baluartes en la segunda vuelta, contribuyendo en gran medida a dar estabilidad defensiva al equipo. En Segunda demostró dar el nivel, pero a sus 34 años y después de ser suplente habitual en los últimos años quizás no esté para ser primera opción en esta categoría. La velocidad nunca fue su fuerte, y aunque en el último partido su actuación fue notable, la defensa adelantada no es algo que le beneficie.

El portugués Sidnei fue uno de los fichajes a última hora del Depor. Llega como un jugador con gran salida de balón, buena capacidad de reacción y autoridad en el juego aéreo. Es muy fuerte, pero la velocidad no es una de sus virtudes. Podría tener también algún que otro problema a la hora de jugar adelantado.

Por último, Modibo Diakité fue la llegada más tardía, una vez cerrado el periodo de fichajes. Sus más de 1,90 metros de altura dan buena fé de su capacidad por alto y su fuerza, pero a pesar de su corpulencia tiene bastante velocidad. Lo que no se puede esperar de él es ningún tipo de garantía con el balón en los pies, pues es un futbolista bastante torpón en ese aspecto. Sirva este gif a modo de anécdota para describir su habilidad. Una incógnita.


Mañana más...

2 sept 2014

Veteranos de Guerra (XLI): Changui



Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Quizás el protagonista de hoy no tenga el caché ni el glamour de otros jugadores homenajeados en esta sección como Teddy Sheringham o Edgar Davids, pero lo que es innegable es que es un veterano en activo y que últimamente está dando bastante guerra, aunque a un nivel bastante más modesto que en sus tiempos en el fútbol de Primera División.


Nombre: Marcos Javier Yáñez Fernández

Apodo: Changui

Nacimiento: 10/04/1977

Edad: 37

Club del debut: SD Compostela

Club actual: Ribadumia

Veces internacional: -

Demarcación: delantero



 
Curiosidades:

  • Nació en una localidad de Boiro llamada A Changuiña, y de ahí viene su apodo futbolístico.
  • Fichó por el Compostela procedente del Boiro a cambio de un lote de material deportivo.
  • Comenzó su carrera siendo una firme promesa. Llegó a levantar el interés del Atlético de Madrid, pero su cláusula era demasiado elevada, el equivalente a unos 6 millones de euros. (dato extraído de Renaldinhos).
  • Discrepancias con la directiva del club le llevaron a ser expedientado y cedido como castigo al Pontevedra, que militaba en 2ªB. Lejos de hundirlo, se convirtió en el máximo goleador de la categoría y se revalorizó.
  • No salió bien del Compostela, y cuando se enfrentó contra su ex equipo vistiendo la camiseta del Elche manifestó: "Es un secreto a voces que mi relación con el Compos siempre fue mala, sobre todo con los directivos. Lo siento por mis ex compañeros, pero para mí cuanto más abajo estén, mejor"
  • Uno de los artífices de la llegada de Changui a Coruña fue David Vidal. El entrenador explicó en una entrevista que después de que el presidente del Compos, Jose María Caneda, le dijera que el equipo atravesaba apuros económicos, decidió basar el juego del equipo en el lucimiento del delantero y así conseguir sacar dinero por su venta, algo que hizo que el Deportivo se fijase en él.
  • Su época en el Depor no fue de ayuda para su carrera. Su papel en el equipo blanquiazul se limitaba al de ser el habitual máximo anotador de los partidos de pretemporada, pero finalmente siempre acababa siendo cedido a equipos de 2ª e incluso al Skoda Xanthi. 
  • Su estancia en Xanthi terminó mal. Rescindió su contrato con el equipo griego sin permiso del Depor y acabó siendo expedientado y despedido, un despido que años más tarde se declaró como improcedente y obligó al club coruñés a indemnizar con más de 200.000€ al futbolista.
  • Actualmente es el máximo anotador del Grupo I de la Tercera División, con 6 tantos en 2 partidos, que colocaron al modesto y recién ascendido Ribadumia como lider de la categoría.

Trayectoria:

  • 1996-1997 Vista Alegre
  • 1997-1998 SD Compostela 
  • 1998-1999 Pontevedra (cesión)
  • 2000 Deportivo
  • 2000-2001 Elche (cesión)
  • 2001-2002 Poli Ejido (cesión)
  • 2002-2003 Deportivo
  • 2003-2004 Las Palmas (cesión)
  • 2004-2005 Deportivo / Pontevedra (cesión)
  • 2005-2006 Skoda Xanthi (cesión)
  • 2006-2007 Extremadura
  • 2007-2009 Ciudad de Santiago 
  • 2009-2010 Santiago
  • 2010-2011 Boiro
  • 2011-2012 Estradense
  • 2012 Ribeira
  • 2012- Ribadumia
Palmarés:

-


21 ago 2014

#ONosoDerby, de vuelta a primera


En el día de hoy, Galicia vuelve a vestirse de corto para ver como los dos principales equipos de la Comunidad Autónoma se enfrentan con rivalidades renovadas tras un año en el que el conjunto vigués permaneció en la máxima categoría mientras el Deportivo que pelear por volver a la élite tras una temporada en el infierno de la Liga Adelante.

El encuentro enfrenta a dos equipos en dinámicas bastante distintas. El Celta llega tras una buena temporada pasada y un buen juego afianzado este curso de la mano de Eduardo Berizzo, que vuelve a disputar un derby una década después, esta vez en los banquillos. Por su parte, el Deportivo llega tras un último año convulso y sin encontrar buenas sensaciones en este primer tramo liguero, incluso llegando a perder 2-8 ante el Real Madrid en su último partido en casa. No obstante, un derby es uno de esos partidos en los que todo puede pasar, y ganará el equipo que mejor sepa manejar la tensión combinándola con efectividad.

Si algo tiene para motivar ilusión este partido es que ambas aficiones llegan en un gran momento, y el seguimiento que alcanzan ambos equipos por parte de sus respectivas gradas goza de buena salud. El Celta supo rentabilizar en forma de apoyos la rivalidad contra el Depor en la liga de la temporada de su último ascenso, y desde su vuelta a primera su seguimiento se mantiene en buenos números. Por su parte, al Depor no le faltaron ánimos desde las gradas durante los momentos más delicados de su historia, y esta temporada no parece que las cosas cambien. Prueba de ello son las buenas cifras de abonados y las grandes ventas de la nueva segunda camiseta, agotada en cualquier lugar que vendiese equipaciones de fútbol de forma rápida desde su lanzamiento.

Será un encuentro en el que ambos equipos querrán demostrar quién es el mejor de Galicia, y de hecho una victoria colocaría como tal a cualquiera de los dos, al menos a efectos de clasificación en la tabla. Disfrutemos, esta noche tenemos por delante dos horas de fiesta de fútbol.

17 jul 2014

Jugadores olvidados (XIX): Fabiano Eller


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

El protagonista de hoy en esta sección dedicada a devolver a la memoria a aquellos jugadores a los que el paso de los años fue borrando de nuestra mente es uno de los fiascos más recordados en los últimos años por la afición del Atlético de Madrid.
Fabiano Eller dos Santos


Demarcación: defensa central
Nacionalidad: brasileño
Edad: 36
Sus equipos en España: Atlético de Madrid(2007-2008)



¿Cómo llegó a España y qué hizo en nuestra Liga?

Fabiano Eller se inició en el mundo del fútbol a la edad de 10 años, en las categorías inferiores del modesto (y desaparecido) club de su localidad natal, el Linhares Esporte Clube. 8 años después fichó por el prestigioso Vasco da Gama, donde debutó como profesional en 1996. Por aquel entonces jugaba como pivote, y aunque su papel en el equipo era de poco peso, ganó en dos ocasiones el Brasileirão (1997, 2000) con el equipo carioca, además de una Copa Libertadores (1998) y un puñado de competiciones menores. Su ciclo en el Vascão llegó a su fin en 2002, después de una etapa complicada tras ser uno de los señalados en la derrota del equipo ante el Flamengo en la final del Campeonato Carioca de 2001, algo que, según el propio futbolista reconoció años después, pudo haber hundido su carrera.

Curiosamente, tras un infructuoso y breve paso por Palmeiras, recaló en 2003 en el equipo que le había hecho pasarlo tan mal dos años antes, el Flamengo, con el que, esta vez sí, levanto el Campeonato Carioca en 2004. Fue en esta etapa cuando su posición fue retrasada a la de central, y en sus dos años con el Fla fue uno de los jugadores indiscutibles, antes de ser cedido al Al-Wakrah qatarí.

En su regreso a Brasil, fichó de nuevo por un equipo de Rio, el Fluminense, donde no permaneció mucho tiempo antes de dar su salto a Europa para engrosar las filas del Trabzonspor turco, aunque no tardó mucho antes de volver a Brasil mediante un fructífero préstamo a Inter de Porto Alegre. En el club gaúcho ganó una Libertadores y el Mundial de Clubes de 2006, siendo titular en la final que ganaron al Barcelona de Frank Rijkaard por 1-0. En aquella competición fue, además, en la que su compañero de equipo Alexandre Pato se confirmó como joven promesa. Su buen hacer en aquella etapa le valió ganarse de nuevo su llegada a Europa, en este caso al Atlético de Madrid, que desembolsó un millón y medio de euros al Trabzonspor por su fichaje.

En sus dos temporadas en Madrid se convirtió en objeto de la ira de la afición colchonera a partir de su llegada en el invierno de 2007. Llegó como el ansiado central zurdo pedido por Javier Aguirre, pero no supo adaptarse al fútbol español y su papel fue más que mediocre. Uno de los momentos más recordados de su paso por España fue su gol contra el Villarreal, muy criticado por haber sido tras una jugada en la que el Atleti siguió el juego (con el consentimiento de Muñiz Fernández) mientras Guille Franco permanecía en el suelo visiblemente lesionado. Los futbolistas rivales habían recriminado también a los del Atlético posteriores burlas, y Jose Enrique llegó a manifestarse en estos términos: "Para acabar de rematar lo sucedido sólo faltaba el tonto de Eller". Su tiempo en el club rojiblanco acabó en verano del 2008, tras rescindir su contrato y compartir vestuario con un amplio elenco de fiascos recientes del equipo madrileño a pesar de su breve estancia, como Cléber, Mista, Pernía, Maniche, Costinha o Seitaridis.


"para acabar de rematar lo sucedido sólo faltaba el tonto de Eller

Ver más en: http://www.20minutos.es/deportes/noticia/villarreal-tonto-eller-220789/0/#xtor=AD-15&xts=467263
"para acabar de rematar lo sucedido sólo faltaba el tonto de Eller

Ver más en: http://www.20minutos.es/deportes/noticia/villarreal-tonto-eller-220789/0/#xtor=AD-15&xts=4672
¿Qué fue de él?

Volvió a Brasil desencantado con el fútbol europeo para recalar en el Santos, donde reverdeció algunos viejos laureles, pero su historia no acabó bien. Tuvo problemas con los técnicos cuando pidió no jugar un partido contra Sport Recife, ya que de esa forma acumularía 7 partidos en el campeonato brasileño y no podría firmar por otro equipo de la misma liga, objetivo que el jugador perseguía. Tras este incidente fue apartado del equipo durante un mes hasta que finalmente rescindió su contrato.

En 2009 amenazó con denunciar al Atlético por impago de medio millón de euros, algo que les habría impedido fichar en el mercado invernal de aquel año, pero al final el problema se quedó en nada.

Una vez se deshizo de su compromiso con Santos volvió a Internacional, con quienes consiguió su segunda Copa Libertadores antes de regresar al fútbol de Qatar, esta vez al Al-Ahli. Se llenó los bolsillos durante un año para acabar de una forma que ya se hacía habitual en su carrera: la rescisión de su contrato en febrero de 2011.Después de esto, se dedicó a ir y venir por equipos modestos del fútbol de su país, fichando primero por el São José de Porto Alegre y más tarde por el Brasil de Pelotas y Audax Río, antes de llegar a principios de 2014 a su actual equipo, el Red Bull Brasil, donde a sus 36 años da ya sus últimos pasos en el fútbol profesional.

15 jul 2014

La insoportable levedad de la canarinha


   Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

¿Qué hace que Brasil lleve años siendo mucho menos temida de lo que desde siempre fue lo habitual? La respuesta puede llegar a ser compleja, pero sin duda genera un curioso debate del que existen numerosas versiones. La canarinha, la eterna fábrica de talento y espectáculo, lleva poco menos de una década (el Mundial 2006 marcó el inicio del presente declive) sin brillar, sometida a una monotonía y una falta de ideas que hizo que, progresivamente, dejasen de provocar pánico en sus rivales. Brasil lleva tiempo sembrando más dudas que temores, y eso es preocupante cuando se habla del país con más Campeonatos del Mundo y más Copas Confederaciones de la historia.

Tras ganar la Copa América en 2004 y la Confederaciones en 2005, la Verde-Amarelha llegaba a la gran cita del Mundial 2006 como una de las grandes favoritas. Aquel equipo tenía al que era vigente Balón de Oro, Ronaldinho, y al siempre temible Ronaldo (que había vuelto a ser un delantero enormemente determinante tras sus graves problemas con las lesiones) como principales estrellas, rodeados por veteranos ilustres como Roberto Carlos y Cafú y jóvenes que pisaban muy fuerte como Robinho, Adriano o Kaká. Parecía que lo tenían todo, pero Francia se cruzó en el camino para dejarles fuera en cuartos de final. A partir de ahí comenzó una monótona etapa del conjunto brasileño que hasta el día de hoy parece no querer llegar a su fin, y que vivió una nuevamente decepcionante etapa en el Campeonato del Mundo celebrado en su país, donde el hecho de que llegasen más lejos que en las dos anteriores ediciones no puede hacer olvidar que el juego no estuvo a la altura de las expectativas, y el histórico 7-1 sufrido ante Alemania será un buen recordatorio de ello.

¿Qué pasa en la cuna del talento? Quizás, a día de hoy, lo más evidente sea el hecho de que hace falta un delantero, una referencia en el frente de batalla que se dedique a algo más que a ser un pivote que ayude a que Neymar reciba el balón de cara, la que pareció ser la única labor destacable de Fred en el entramado táctico de Scolari durante el torneo que acabó recientemente. Alguien con el talento necesario para decidir partidos por sí mismo como lo hacía Ronaldo en sus mejores tiempos (aunque dudo que volvamos a ver en mucho tiempo a alguien que lo haga de forma tan bestial). 

En la generación que estaba destinada a coger el relevo tras el fracaso de 2006, Adriano se erigía como el heredero ideal de O Fenómeno, lo tenía todo, incluso similitudes asombrosas en cuanto a definición. Parecía el heredero ideal y justo aparecía en el momento del declive de su predecesor, pero todo acabó saliendo muy mal para El Emperador y el mundo del fútbol perdió al que podría haber sido el mejor 9 de su generación. Más tarde llegó Alexandre Pato, que irrumpió de forma firme, como queriendo decir que con él por fin Brasil tendría una referencia. Era un jugador distinto a los dos mencionados, pero igualmente genial. Parecía que habría quien cubriese bien ese puesto que llevaba más de 10 años siendo especialmente bien ocupado por jugadores más que brillantes, y que se había convertido ya en un quebradero de cabeza importante. Pero la historia de Pato fue también un relato de fracasos y decepciones, hasta el punto de que a sus tan sólo 24 años parece difícil que vuelva a ilusionar a nadie, y hoy por hoy no parece haber mucho más donde buscar para este puesto.

Tras ver estos dos ejemplos de estrellas fugaces, resulta preocupante ver que no fueron ni mucho menos los únicos jugadores de referencia que perdió Brasil en los últimos años, ya fuese en forma de promesas que nunca llegaron a cumplirse o de futbolistas que sí consiguieron ser cracks pero su estrella se apagó rápidamente debido a variopintas causas. En el primer grupo podríamos situar a Robinho, Ganso o Leandro Damiao, mientras que al segundo pertenecerían Kaká o Ronaldinho. Fuese como fuese, los 5 mencionados son nombres que Brasil perdió y que habrían podido, a día de hoy (unos como veteranos y otros como estrellas en auge) haber hecho de esto una historia más feliz. No fue así, y la pentacampeona seguirá siéndolo, sin poder aumentar a seis su colección de trofeos. 

El talento se apagó demasiado pronto en las grandes estrellas del Brasil de los últimos años, y eso provocó que la selección actual esté formada de veteranos cumplidores pero no geniales (Thiago Silva es genial en su posición, pero no es ese tipo de genialidad la que definió a Brasil desde sus orígenes), clase media y jugadores que serán estrellas pero aún les queda dar el paso definitivo (Neymar, Oscar y el ausente Lucas), lo que dio como resultado un conjunto insuficiente para pelear por lo importante. Brasil depende precisamente de que esa nueva generación de genios no se apague y consigan crear la magia de nuevo. Estamos ante una Brasil de transición, algo que ya ocurrió en otras épocas a lo largo de la historia, y que siempre acabaron desembocando en lo mismo: el resurgir de la genialidad. Hay que esperar y tener paciencia. Brasil siempre renace.

9 jul 2014

Un hombre de grada



  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
 
En el día de ayer los menos madrugadores nos despertamos con una noticia cuanto menos inesperada: Fernando Vázquez era destituido como entrenador del Deportivo a escasos días de comenzar la pretemporada, tras lograr un ascenso que a comienzos de campaña se preveía complicado y después de que la directiva le ratificara como el hombre que llevaría el timón del equipo en Primera División.

Vázquez siempre fue un tipo peculiar, un hombre con un estilo marcadamente diferente que le llevó a chocar con algunos egos en el vestuario, siendo Carlos Marchena el ejemplo más destacado. También tuvo sus detractores en la grada, algo de lo que ningún entrenador escapa en este mundo en el que cada aficionado tiene dentro una vanidad inherente que le lleva siempre a creerse más válido para los trabajos ajenos que el prójimo que los ocupa. Pero fuera de todo eso, el paso del técnico eternamente vinculado a su Castrofeito natal, dejó en mucha gente una gran sensación de identificación.

Cuando llegó, lo hizo como un elefante en una cacharrería. Su extravagante personalidad fue precisamente lo que necesitaba un vestuario hundido y una afición afligida en uno de los peores momentos de la historia blanquiazul. Los jugadores le respetaban, el público le quería y la directiva cogía aire gracias a un final de temporada que a punto estuvo de reflotar a un transatlántico hundido desde hacía mucho tiempo. Era un momento idílico, que parecía que se mantendría de esa forma durante mucho tiempo. Parecía que había proyecto de futuro, a pesar del doloroso descenso y la complicada situación económica.

Llegó el duro año en segunda con un comienzo desalentador, con fichajes que no conseguían hacer una plantilla del todo fiable, problemas económicos y muy pocos futbolistas con contrato profesional en un equipo obligado a ascender, lo que hizo que la afición comenzara su viaje hacia la angustia. Fernando Vázquez supo hacerlo bien, aportó cordura en lugar de artificio, y mediante un juego conservador consiguió alcanzar el objetivo de los puestos de ascenso directo antes de Navidad, época en la que le quitaron al jugador sobre el que cimentaba su ataque, Culio. Le trajeron a otro, Salomao, pero el nuevo equipo que creó para aprovechar su figura duró apenas un mes, lo mismo que aguantó la pierna del portugués antes de lesionarse de gravedad. Ante esto no tuvo más remedio que buscar un último pilar ofensivo, y lo encontró en un Sissoko genial, pero fuera de forma. Así, privado dos veces de ese hombre diferencial que marcaba las diferencias y hacía bueno el gran trabajo de su defensa y teniendo que dosificar al tercero, llegó a la jornada final con el ascenso en el bolsillo. Un mérito encomiable, tachado de minucia por un sector importante de una grada caída ya en depresión porque su equipo no jugaba como los ángeles, sin valorar que lo importante (y lo realmente complicado) era el ascenso. Su cercanía al espectador fue calificada de populismo por algunos, pero siempre opiné que simplemente era normalidad, una cuestión de entender lo que era una grada. En un mundo de egos y narcisismos, un hombre que no rehuya al contacto con el aficionado es extraordinario y necesario, porque dota de normalidad a un mundo basado en lo absurdo, que erige a personas corrientes en deidades con derecho a todo.

Vázquez se va, creo que no exagero si lo digo, después de salvar el futuro del Depor, o al menos después de conseguir suavizar de forma muy importante las consecuencias de un segundo año en el infierno. No hay personas por encima de los colores, pero sí que debería ir con el escudo el defender lo justo, y lo justo habría sido dejar a Vázquez defender lo que había conseguido y callar las bocas que lo criticaban. Es cierto que sus palabras del sábado no fueron afortunadas, que algunos fichajes podrían complicarse al saber que hay 'cantidades decentes de dinero' y que las quintas opciones se sientan descalificadas, pero demostrar de esta forma que estabas manteniendo a un entrenador en el que no confiabas también es, en mi opinión, un error que se paga. No obstante, la directiva es la que manda, la mayoría les eligió para ello y no se gana nada con luchas absurdas, sólo toca mirar hacia el futuro buscando unir a todos los sectores del club para conseguir más fuerza. Pero para mí, y para otros muchos, ayer fue un día triste en lo futbolístico. El más triste desde el descenso de 2011, y quizás más doloroso aún por el hecho de que en este caso no fue una cuestión de justicia futbolística. Gracias por todo, Fernando.

5 jul 2014

Goles míticos (XXIII): Ronaldinho al Sevilla (2003)


Ronaldinho llegó al Barcelona en julio de 2003, y sólo le hicieron falta dos jornadas para marcar su primer gol oficial como jugador del equipo blaugrana, un gol que dejó muy clara la clase de jugador que teníamos ante nosotros, y que desencadenó una reacción en la grada de tal calibre que fue registrada por el sismógrafo del Observatorio Fabra, a algo más de 4 kilómetros del Camp Nou. No fue un gol común, fue un gol que sólo marcan los genios.

Ese 2 de septiembre de 2003 no se disputaba un partido cualquiera.  Era aquel famoso Barcelona - Sevilla jugado a medianoche, a las 00:05, después de que el equipo andaluz hubiese rechazado cambiar la fecha del encuentro como había solicitado el Barcelona debido a interferencias con compromisos internacionales. En ese atípico horario, cinco minutos después del punto en el que un día se separa del siguiente, se marcó también un punto de inflexión para el equipo por aquel entonces entrenado por Frank Rijkaard. Aquel conjunto que había sido gris y triste desde comienzos de siglo, veía como un mago brasileño recién llegado contagiaba su sonrisa a todo el que le rodeaba. Era un hombre feliz, y así lo demostraba en cada partido. Aquella jugada iniciada en el centro del campo y rematada con un imparable disparo desde 25 metros fue fiel reflejo de lo que se nos venía encima. Fue el inicio del jugador que más brilló de todos los que pude ver. Un brillo tan cegador, tan imposible que hizo que la estrella se colapsara antes (demasiado antes) de tiempo. Comenzaba de esta forma uno de los mayores espectáculos de la historia reciente del fútbol. Un espectáculo que sólo necesitaba de un hombre y un balón para funcionar. El resto surgía sólo.


1 jul 2014

Se buscan profesionales



La situación podría estar sacada de una película de cine noir. Un héroe anónimo que de repente se ve con una celebridad internacional en un lugar insospechado, y a partir de ahí comienza una enrevesada trama que los protagonistas han de resolver. Lo único atípico de esta película es que los protagonistas no son Glenn Ford y Rita Hayworth, sino que el héroe anónimo podría ser el lector de estas líneas y la celebridad internacional un futbolista de la selección. Por su parte, el lugar insospechado sería una Renault Traffic con la que recorrer, de la forma más original posible, un trayecto inolvidable.

¿Qué hay que hacer para ello? Simplemente echar un vistazo a las bases del nuevo concurso que prepara Renault, seguir los pasos y demostrar respondiendo a las preguntas que sabes lo suficiente sobre fútbol como para llevarte el premio final, que no es otro que un viaje a Brasil. Para finalizar, la participación en el concurso se cerrará respondiendo a una simple pregunta: ¿A qué jugador de la selección te llevarías como copiloto en una Renault Traffic y por qué? Cuánto más original sea la respuesta, más opciones habrá para conseguir llevarse el viaje. Renault colgó el cartel de #sebuscanprofesionales y aún estás a tiempo de conseguir ser el afortunado.