7 jul. 2012

Marcelo Bielsa, la genialidad mal entendida

  Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Dice el saber popular que, cada mucho tiempo, aparecen en nuestro mundo genios inigualables con la mala suerte de nacer antes de tiempo, que intentan trasladar su sabiduría vital al resto sin que estos tengan intención de aprenderlas por falta de comprensión.

En sus inicios en San Mamés hizo frente al juicio ajeno propio del que no comprende lo que está viendo, sus métodos eran novedosos y algunos lo encaraban con recelo. Llegó a Bilbao con la intención de hacer algo grande y cambiar los cimientos de un equipo cuya seña de identidad era la garra, una garra que, aún así, quería aprovechar. Su intención era hacer un equipo de luchadores que además jugasen al fútbol de forma organizada, intensa y atractiva. Empezó con críticas, siendo cuestionado, pero finalmente lo logró.

Siempre dio muestras de ser una persona peculiar, de tener actitudes sorprendentes, pero nunca hizo nada reprochable hasta hace unos días, y cuando lo hizo tuvo el valor (o la locura, como se prefiera) de reconocerlo, plantar cara a su propia conducta y autoinculparse de su error, de una forma que no recuerdo haber visto nunca antes en un personaje público, y raras veces en una persona anónima. La costumbre humana se centra en echar balones fuera y creer que los culpables son otros.

Podríamos estar ante el final de la etapa en el Athletic de una persona a la que llaman 'Loco', pero a la que siempre vi como alguien muy cuerdo. Un hombre al que no le gusta relacionarse con la gente porque sabe que puede resultar dañina, y no hay mejor ejemplo de ello que el episodio por el que acaba de pasar. A Marcelo le gusta decir que prefiere que nadie le conozca a que le conozcan equivocadamente, y en esta sociedad la segunda opción es más que habitual. Una sociedad en la que el juicio de lo ajeno es tan común como beber agua. Pero no es totalmente asocial, sabe que en los niños está esa alegría despreocupada del que todavía no se dio de bruces con la cruda realidad y nunca dudó en hacer feliz a cualquier joven aficionado que acudía a los entrenos.

Cualquier persona que, tras llegar de vacaciones, se encontrase su casa desmantelada pondría el grito en el cielo, pero es algo que prefirió obviarse con el enfado de Bielsa. Nadie comprendió el cabreo del técnico, todos miraron hacia otro lado y reprobaron su actitud, lanzando la primera, la segunda y una larga sucesión de piedras como si estuviesen libres de pecado. Una actitud hipócrita del que emite su veredicto sobre alguien sin pararse a valorar ni a hacer autocrítica. Todo culmino con una desacreditación evidente de su junta directiva, que insinuó que, después de todo lo que había dicho en la rueda de prensa de hace unos días, era un mentiroso. 

Con la resignación del que es rechazado en su casa, el mister argentino decidió salir de un lugar al que devolvió la ilusión simplemente porque la gente que le rodeaba prefirió adoptar esa cínica e irritante corrección social que nos rodea por todas partes de una forma agobiante y asquerosa antes que la honestidad. Y es que cuando alguien busca la corrección por encima de los valores humanos, lo mejor es alejarse. Yo también preferí siempre el chandal antes que la engañosa fachada del traje y la gomina.  No sé si te irás o si decidirás quedarte, pero sea como sea, nunca cambies, Marcelo.

4 comentarios :

Ismael dijo...

Bravo, pedazo de artículo. Personas como este hombre deberían de haber más y el mundo seguro que iría mucho mejor.
Un saludo desde http://laesenciadelgol.blogspot.com.es/

Futbolconpropiedad.com dijo...

En el mundo cotidiano por supuesto, pero además que se dejen ver como personajes públicos es muy beneficioso. Gente que huye de la búsqueda eterna de la vanidad típica del mundo mediático, con esa eterna corrección como pretendiendo aparentar ser perfectos siempre viene bien como ejemplo

Un saludo

Alberto Marcos Gallego dijo...

Marcelo es Marcelo con todas sus virtudes y sus defectos. Su mente llega a una complejidad que a la mayoría se nos escapa. Por eso le llaman loco. Como entrenador, no aporta dudas.
Un saludo.

Anónimo dijo...

quisiera tener el gusto de ser su ayudante gratis.vivo en tucuman.y soy tec de futbol me llamo ricardo sNCHEZ

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