21 sept. 2012

Iker Casillas, el líder sabio

Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


El fútbol español lleva años dividido entre los buenos y los malos. La opinión pública en general parece pensar que, desde la llegada de Mourinho, el Real Madrid es el lado oscuro y el Barcelona el ejemplo a seguir por todos. Pasó al revés en otras etapas de la historia, y en la actual las tornas giraron de este modo. Por supuesto cada bando tiene sus defensores, una defensa a muerte, y esta defensa sí puede ser que sin precedentes en la historia reciente de nuestro fútbol, es una defensa ciega e irascible. Es una lucha mucho más encarnizada que nunca por defender el modelo que creen acertado. Una mal entendida disputa entre lo 'políticamente correcto' que algunos consideran al Barcelona y la 'irreverencia obsesiva' con la que muchos etiquetan a este Real Madrid, y digo mal entendida porque ninguna de dichas etiquetas son reflejo de ninguno de los dos equipos. Ni unos son perfectos ni otros son inhumanos (roles que cada bando atribuye al otro), simplemente son personas con diferente forma de actuar. Por no hablar que lo políticamente correcto no es precisamente lo bueno, sino lo hipócrita, y el Barcelona en el campo, que es lo que importa en el fútbol, no es para nada un equipo hipócrita, sino un bloque que muere con sus ideas.

Como visión imparcial, y como persona a la vez entusiasta (al igual que cualquier aficionado al fútbol) del estilo de juego de este Barcelona y admirador de la sabiduría táctica de Mourinho me paro a analizar una situación que empieza a resultar esperpéntica. Una lucha por demonizar al rival sin ningún tipo de sentido, alentada en gran medida por unos medios de comunicación de pandereta a los que les gusta el morbo y el enfrentamiento para rellenar sus páginas de pan y circo en lugar de buscar la calidad de contenidos.

En medio de este sinsentido aparece una figura que en mi opinión resulta clave y necesaria. Una figura que busca la concordia entre todos los bandos implicados, intentando poner cordura en esta guerra a sangre fría. En un momento en el que todo vale para atacar al contrario, Iker Casillas ejerce de líder sabio de los suyos (por lo menos de una parte de los suyos) y deja unirse a su causa a todo aquel que busque lo más adecuado a sus propios intereses. La rivalidad es necesaria entre los opuestos, pero la guerra no lleva a nada, y menos si se hace desde los propios profesionales, enardeciendo a las avasalladoras masas que le siguen de una forma obtusa. No nos engañemos, las masas sociales humanas suelen ser uno de los entes con más 'inteligencia deficitaria' de este nuestro mundo.

El líder sabio es aquel que busca una actitud conciliadora con aquellos que le rodean. Sólo el avaricioso sin preocupación por el destino de los suyos busca un enfrentamiento ofensivo (caso distinto sería el defensivo), y más dentro de una actividad deportiva. Déjate guiar por alguien que busca la paz y vivirás en paz. Déjate guiar por el avaro belicoso y lucharás en vano toda tu vida.

2 comentarios :

David dijo...

Iker Casillas es ese mismo que en su día, al finalizar un partido dijo: Se habrán tirado, como siempre; o lindezas similares como otro robo más, vete a tomar una copa con ellos (al árbitro).
Si, un ejemplo a seguir... en frío, porque en caliente es peor que muchos otros....

Futbolconpropiedad.com dijo...

La virtud está en enmendar en frío lo que se hace en caliente.

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