Hoy hablaremos de un jugador que generaba calidad y polémica (de esta última todavía genera de vez en cuando) a partes iguales.
Eric Cantona nació en
Marsella (Francia) el 24/05/1966, de madre española y padre de origen italiano, empezó a jugar al fútbol en el equipo de su localidad, el SO Les
Caillols, dónde empezó jugando de portero, posición que solía ocupar su padre, pero pronto sus entrenadores se dieron cuenta de que su calidad le permitiría ser un gran atacante.
En 1981 llegó al Auxerre, donde pasaría 2 años en categorías inferiores tras los que debutó en el primer equipo (el 5 de noviembre de 1983) a los 17 años, a las órdenes del siempre mítico
Guy Roux. Tras un año 1984 en blanco debido a tener que cumplir el servicio militar, Cantona fue cedido al
Martigues, de la 2ª división

francesa. Volvió al
Auxerre para la temporada 86/87, firmó un contrato profesional y
consiguió debutar como internacional absoluto. Tras conseguir el Europeo
sub-21 de 1988,
recaló en el club del que era seguidor de niño, el Olympique de Marsella, por una cifra record en su momento (22 millones de francos).
En esta etapa, sus problemas de disciplina (ya los había tenido en el
Auxerre) empezaron a hacerse más que evidentes.
Fue suspendido durante 10 meses del combinado nacional debido a que insultó al seleccionador Henri Michel: "Leí algo sobre
Mickey Rourke, un actor que me encanta, quien decía que el tipo que se ocupaba de los
Oscar es una bolsa de mierda. Pienso que
Henri Michel no está lejos". Poco después fue suspendido por el
Marsella durante un mes por unos incidentes en un amistoso ante el Torpedo de
Moscú, en el que lanzó con rabia el balón hacia la grada y se quitó y tiró al suelo la camiseta de su equipo.
Tras no terminar de adaptarse en el OM, encadenó dos cesiones consecutivas, primero al Burdeos y más tarde a
Montpellier, donde volvería a tener problemas

al lanzarle sus botas a la cara a su compañero
Jean-
Claude Lemoult, algunos jugadores pidieron su marcha del club, pero al ser apoyado por jugadores importantes en el vestuario como
Laurent Blanc, el castigo se quedó en 10 días de suspensión, algo de lo que no se arrepentirían, ya que fue fundamental para que el equipo ganara la Copa de Francia.
Sus buenas actuaciones convencieron a los responsables del Marsella para que la siguiente temporada tuviera su sitio en el equipo.
El siguiente año no fue del todo bueno para el jugador, ya que a pesar de que contaba con el apoyo del entrenador,
Franz Beckenbauer, los resultados no acompañaban al
OM, por lo que el alemán fue
destituido y su sustituto,
Raymond Goethals no le dio la confianza necesaria, por lo que
terminaría
marchándose al Nimes la siguiente temporada. Solo estuvo media campaña en el club, ya que fue suspendido por tres meses tras darle un
balonazo a un árbitro e insultar a todos los miembros del comité que juzgó su acción. Cabreado por este nuevo incidente
anunció su retirada del fútbol en diciembre del año 1991. Poco duraría esta retirada, ya que el por entonces seleccionador francés,
Michel Platini, le convenció de reanudar su carrera, y en enero del siguiente año
fichó por el Leeds United inglés, con el que ganó una Liga (justo la última temporada de la
First Division, que daría paso a la
Premier League) y una
Charity Shield (en la que marcó un
hat-
trick). Algo menos de un año después de llegar al
Leeds,
el Manchester United se haría con sus servicios, por poco más de 1
millón de libras.
En los 'Red
Devils' se convertiría con el tiempo en un auténtico mito para el club. Llegó a mitad de temporada al equipo, cuando
estos pasaban por un mal momento en Liga, con una falta de gol alarmante. Este problema se subsanaría pronto, ya que
Cantona se adaptó rápidamente, y no sólo marcaba sus goles, si no que además fabricaba ocasiones para sus compañeros. Aun así, la polémica seguía sin abandonarle, y cuando regresó a su antigua casa,
Elland Road, escupió a un seguidor del
Leeds, por lo que fue multado. De todas formas este incidente no impidió que el
Manchester hiciese una gran 2ª vuelta de campeonato gracias a la llegada del francés y consiguiera lo que parecía imposible antes de su
fichaje: ganar la
Premier a 10 puntos del 2º clasificado.
En su siguiente temporada, el equipo de Alex Ferguson consiguió el doblete. La FA
Cup y la
Premier fueron para
Manchester, con un Cantona que nuevamente fue uno de los pilares básicos,

aunque terminaría por ser expulsado en la final de la Copa de Europa (torneo que nunca llegó a ganar), un momento muy inoportuno y un borrón en su gran temporada. En la siguiente campaña, la 94/95, a pesar de que el equipo parecía que conseguiría su tercer título de liga consecutivo,
Eric cobró especial relevancia nuevamente por motivos de disciplina. En un partido contra el
Crystal Palace, fue expulsado por una dura entrada sobre un rival. De camino a los vestuarios, se volvió hacia un seguidor del equipo contrario que lo increpaba y sin pensárselo dos veces
se lanzó hacia él con una patada al mas puro estilo kung-fu, seguida por una serie de puñetazos. Este incidente le costaría una sentencia de cárcel (de la que cumpliría una mínima parte) y no volver a la selección. Además, el
Man Utd lo sancionaría por los restantes 4 meses de competición, que serían prolongados a 8. Finalmente la liga la ganaría el
Blackburn.

En la siguiente temporada, cuando parecía que no volvería a dar su mejor nivel, dio un pase de gol a
Nicky Butt y marcó un
penalty en su reaparición. No volvió en un gran estado de forma, pero cuando la fue recuperando,
el Manchester consiguió encarrilar una gran racha de resultados que los llevaron a ponerse líderes tras un inicio de temporada
renqueante,
ganando Cantona así su 4º título de Premier en 5 años con los 'Red Devils', además de conquistar nuevamente la FA
Cup. Su siguiente año sería el último como profesional, viendo que su nivel ya no era el de sus mejores
días (aunque todavía era un jugador decisivo)
decidió retirarse a los 30 años. Años más tarde dijo:
Me encantaba jugar, pero ya no tenía la pasión para ir a la cama temprano, para no salir con mis amigos, no beber, y no hacer muchas otras cosas que me gustan".
Como internacional jugó 45 partidos en los que anotó 20 goles, pero solamente disputó un gran torneo de selecciones, la
Eurocopa de 1992.
Actualmente es el seleccionador francés de fútbol playa, cargo que compagina con su faceta de actor ocasional.