31 may. 2012

Fútbol

Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

'Football' le llaman sus fundadores. 90 minutos de evasión y sentimiento magnificado que provocan ardor colectivo en los corazones de miles de valientes asistentes a la fría grada y orgullo en los 22 elegidos que portan nerviosos el simbólico uniforme con insignia en el pecho que lo significa todo. Una historia representada en 10 centímetros de tela bordada a una prenda susceptible a las traiciones, que no perdona la vejación llevada a cabo por quien la utiliza. 

Espectadores expectantes que buscan ver sudor en las frentes y esfuerzo en las caras de sus 11 representantes, para quedarse satisfechos en el final sea cual sea el resultado. Momentos de tensión que provocan gritos, saltos y alboroto en el frío coloso de hormigón que durante casi dos horas se vuelve llameante, ocupando sus asientos por voces que convierten a las personas en colectivo buscando un fin común.

Estrategas que posicionan desde el banquillo a sus soldados para lograr perforar la puerta de la fortaleza de malla del rival, defendida siempre por un hombre que en cada partido expone su reputación a la gloria del implacable ariete del delantero estrella que viste los colores contrarios. Son hombres que portan el 1 a la espalda y eligieron ocupar una parcela poco apetecible para el cobarde, cuyos errores acaban en desastre, y que necesita la colaboración de sus férreos aliados de posición atrasada, escudos no siempre eficaces que con frecuencia provocan que intervenciones vitales sean necesarias.

Esferas bordadas y perfeccionadas por el tiempo son llevadas en volandas por elegantes organizadores de efectivos, cuyo objetivo se encuentra en buscar preparar a sus compañeros de batalla para asestar el golpe de gracia en el pecho del encarnizado rival. Cuentan con hábiles y rápidos escuderos que se internan por banda como puñales silenciosos para rifar el ansiado cuero entre aliados y enemigos. 

Todo está manejado, no siempre con acierto, por el infame juez vestido de destacado amarillo que porta, impasible, colores infames hechos cartulina que enseña cuando se rompen las normas de la guerra, y que pueden llegar a evitar que el castigado continúe participano en ella. Sus fieles ayudantes echan una mano para evitar que las líneas defensivas contrarias sean injustamente traspasadas más allá del límite permisible, evitando que la batalla se decida demasiado pronto

Un juego que se magnifica en el día a día y que se engalana en fechas señaladas. Finales y derbys encienden el espíritu ilusionante de quien siente en su interior la inevitable llama del sentimiento deportivo, que lleva al más frío de los humanos a emocionarse con el amor a sus colores. No es aconsejable hablar de esta pasión si no se siente, porque las sensibilidades se hieren con la facilidad con la que el hierro candente se hunde en la mantequilla.

Todo aficionado sueña con la celebración. El éxito es el fin último de este teatral mundo en el que ni siquiera el apuntador puede evadirse de los sueños de grandeza, y a pesar de que sean pocos los que pueden hacer algo en el campo, son muchos más los que se sienten parte de ello debido a empujarlos con el viento de sus voces. El fracaso se hace caro para quien está acostumbrado a ganar, y las mieles de la victoria se hacen droga una vez probadas.

Este elegantemente orquestado organismo es tachado por algunos de 'Opio del pueblo', pero se equivocan. Es un modo de vida que ilusiona sueños despertados por la despiadada realidad exterior, y que hace, por un rato que se hace demasiado breve para el fanático, sentirse parte por un momento de una experiencia colectiva en la que todo va bien, escapando del rutinariamente negativo día a día del que no tuvo la suerte de nacer con el pan bajo ninguna de sus extremidades. Mi reino a cambio del sordo sonido del cuero chocando en la red.

21 may. 2012

Grazie Alex, grazie Pippo


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Esta temporada marcará un antes y un después en el fútbol italiano. Leyendas como Gatusso, Nesta, o Seedorf y jugadores importantes que llevan toda una vida en Italia como Di Vaio, Kaladze, Iván Córdoba o Zambrotta  abandonarán definitivamente el Calcio para comenzar otros proyectos, ya sea para jugar en el extranjero o para dejar definitivamente el fútbol. Entre todos estos nombres para mí tienen especial importancia dos. Un par de jugadores que más que leyendas son reyes del fútbol de su país. Un dúo que formaría (y de hecho formó) la delantera perfecta. No son otros que Alessandro Del Piero y Filippo Inzaghi.

Hablar de Del Piero es hablar de clase, de fidelidad a unos colores y de saber estar. Un símbolo vivo que durante su carrera defendió a la Vecchia Signora como nadie, con un sentimiento inigualable y con un talento fuera de toda duda que le llevó a ser apodado Pinturicchio, sobrenombre dado por Gianni Agnelli para destacar la plasticidad de su juego.Los chavales que siguen a la Juventus hace años que sueñan con ser como él, y los jóvenes que suben al primer equipo desde la cantera se sienten halagados e intimidados por poder entrenar a su lado, hasta que el capitán es el primero en darles la bienvenida y acogerles como uno más. La afición siempre le querrá y los responsables del club, empezando por la familia Agnelli, siempre lo vieron como a un hijo al que ahora verán irremplazable y esperan que regrese lo antes posible. Sus goles, sus jugadas y su liderazgo estarán siempre presentes.




Inzaghi, por su parte, nació para ser un futbolista distinto a Del Piero, pero complementario al estilo del '10' bianconero. Con un trato de balón competente, pero cuya seña de identidad dista mucho de ser la capacidad para crear jugadas de fantasía. Pippo es un jugador que vive por y para el gol, que siempre está en la posición perfecta para el remate y consigue que, como atraídos por un imán, los balones que significan una ocasión clara para marcar lleguen a sus botas. Si el legado de Alessandro fue orientado desde sus inicios a elevar su nombre más alto que ningún otro en Torino, Pippo tardó unos años en encontrar su amor futbolístico. Pasó por varios equipos, e incluso compartió vestuario con el otro protagonista de este artículo, pero tuvo que esperar a rondar la treintena para encontrar al equipo de su vida, el AC Milan. En Lombardía asentó su juego y su corazón, sus goles contribuyeron a los éxitos de un equipo que siente desde hace tiempo un amor recíproco por su número 9. Un amor que se labró a base de goles, títulos y manifestaciones de compromiso con los colores del club.



Dos jugadores con mucho en común, pero que sobre todo se llevan el respeto de todo el mundo del fútbol. No fueron grandes sólo dentro del campo, sino que fueron más allá y se hicieron grandes también fuera. No en vano ambos fueron nombrados caballeros de la Repubblica Italiana por su contribución. Dos futbolistas que están 3º y 4º en la tabla de máximos goleadores de la historia de la Serie A (justo por detrás de otro de los ídolos del que aquí escribe, Roberto Baggio), y que ahora dejan a sus respectivos equipos a la búsqueda de otro carismático símbolo que represente su gol y enseñe a los novatos el valor de la camiseta.

Sólo los mitos pueden permitirse una existencia idílica, en la que todo sea como debe ser. Sólo ellos son capaces de hacer que su último partido como futbolistas del equipo de sus vidas (en liga, ya que la Juve jugó Coppa este fin de semana) sea en su casa y arreglárselas para despedirse con un gol dedicado a los suyos. Eso los distingue del resto:



El fútbol italiano llorará la ausencia de los duelos de grandes capitani entre Del Piero y Totti (una de las leyendas que se resisten a abandonar junto a Zanetti, Buffon o Andrea Pirlo), al igual que el siempre sonriente semblante de Pippo, como si en cada momento tuviese la certeza de estar a punto de mandar el balón a la red. Pero sobre todo llorará la progresiva falta de jugadores que, ante todo, se esforzaron por hacerse a sí mismos mediante un método en extinción; el orgullo y el respeto como añadido necesario para el talento.

Grazie Mille, ragazzi.

18 may. 2012

'El fútbol a sol y sombra' - Eduardo Galeano



Editorial: Siglo XXI
Autor: Eduardo Galeano
País:Uruguay
Año de publicación:1995

Han pasado los años, y a la larga he terminado por asumir mi identidad. Yo no soy más que un mendigo del buen fútbol. Voy por el mundo sombrero en mano, y en los estadios suplico:
<<Una linda jugadita, por amor de Dios.>>
Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece.

¿Qué pasaría si convirtieramos en prosa el inclemente canto  poético salio de la pluma de los que saben demasiado de la vida y lo juntásemos con un mundo tan extremadamente pasional con en fútbol? Probablemente el único resultado posible sería la obra de Eduardo Galeano.

El escritor uruguayo se las arregló para crear un texto idealista y crudo, basado en su sentimiento creado por una vida dedicada a amar el fútbol. Explica las bases de este deporte de una manera muy personal, de forma abstracta, pero sin que haga falta explayarse más, ya que queda todo dicho. Cuenta sus anécdotas de manera que quien las lee las guardará irremediablemente en el recuerdo, ya que su lenguaje añade epicidad a la narración.

Un libro que merece estar en esta particular 'Biblioteca del fútbol', y que no será una lectura más para quien se decida a darle la oportunidad (no deberíais dudarlo) si es que no se la dio ya. El fútbol es un arte, pero cuando se cuenta con tanto cuidado y sentimiento como en las páginas de esta obra se eleva a la categoría de obra maestra.

10 may. 2012

Mi lista para la EURO 2012

Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Todos llevamos un entrenador dentro. En cada partido de nuestro equipo nos gusta poner en duda las tácticas del técnico y comentar nuestras alternativas. Cuando se acerca un gran torneo internacional pasa lo mismo. Nos ponemos el mono de seleccionador nacional y soltamos nuestra lista de nombres. Yo no quiero quedarme atrás, por lo que aquí escribo mi lista:

Porteros:

Iker Casillas (Real Madrid): El portero merengue está terminando la temporada a un gran nivel y dejando atrás las críticas por su mala racha. Apareció en el momento clave del año para ayudar a su equipo a conseguir el título de liga.

Victor Valdés (Barcelona): La portería está bien cubierta con Iker y el portero catalán. Valdés es la antítesis de su competidor por el puesto, pero también es un seguro de vida. Será el Zamora de la Liga BBVA

Pepe Reina (Liverpool): No está en su mejor momento, y probablemente ahora mismo no es el tercer mejor portero de España (Andrés Fernández o Vicente Guaita piden paso), pero el rol de jugador nº23 es el de hacer vestuario, y eso se le da mejor que a nadie al madrileño.

Defensas:

¿Carles Puyol (Barcelona)?: (Seria duda por lesión) El mejor central de su generación (no sólo de España, sino probablemente del mundo) se merece jugar el que podría ser su último gran torneo a nivel de selección. Su trabajo incansable, potencia y nociones tácticas le hacen ser brillante a pesar de no ser destacable tecnicamente ni excesivamente alto. En el muy probable caso de que no pueda acudir, el convocado debería ser Juanfran o Cesar Azpilicueta.

Sergio Ramos (Real Madrid): Su nivel desde que fue desplazado al centro de la zaga es impresionante. Tiene todas las características que hacen destacable a un jugador de su puesto, y su titularidad debería estar asegurado. Tiene que aprender a evitar recibir tantas tarjetas.

Javi Martinez (Athletic): Mediocentro natural reconvertido a central. Lo considero defensa porque es donde viene jugando y el medio defensivo de la selección está bien cubierto. Un espectáculo táctico sobre el campo. Aportará mucho al equipo, y sin Puyol lo incluiría en el 11 titular.

Gerard Piqué (Barcelona): El central del Barcelona pasó por su temporada más aciaga, pero es un jugador en el que hay que confiar para volver a verlo a su mejor nivel. Tendrá que ganarse un puesto ante una dura competencia.

Jordi Alba (Valencia): Juventud y descaro para el lateral zurdo. Tiene carencias defensivas, pero atacando es un prodigio. Probablemente será el 3 del futuro de España.

Andoni Iraola (Athletic): Un pulmón que siempre cumple en defensa y al que le gusta sumarse al ataque, incluso marcando goles. A día de hoy no hay en España un lateral diestro en mejor forma que el vasco.

José Enrique (Liverpool): Aunque su 2012 no esté siendo especialmente bueno, lleva tiempo demostrando en la Premier que se merece contar con un sitio en el seleccionado español. Un lateral zurdo excelente en defensa.

Centrocampistas/trequartistas:

Xavi Hernandez (Barcelona): El cerebro del equipo español no atraviesa por su mejor momento, está en un momento de incertidumbre en el que no encuentra su juego e incluso cae en la intrascendencia, algo impensable hasta hace poco, pero eso no le priva de merecerse ir a la cita internacional, esperando que pueda encontrar su mejor nivel, el que le hacía ser el mejor organizador del mundo.

Andrés Iniesta (Barcelona): Un jugador clave en los planes de cualquier entrenador. Capaz de hacer de un ataque algo imprevisible, de llevarse el balón en una situación en la que ningún otro sabría y de sorprender con cualquiera de sus numerosos recursos técnicos. Indiscutible.

Sergio Busquets (Barcelona): Un medio defensivo atípico. Sabe distribuir el juego y actuar de enlace entre la defensa y el ataque con una soltura poco común en su puesto. Disputará su plaza en una dura disputa con Xabi Alonso.

Xabi Alonso (Real Madrid): El jugador madridista es el orden personificado. Siempre colocado, ejerciendo de líder silencioso en el que todos confían y con un guante en la pierna a la hora de los desplazamientos en largo. El puesto de medio defensivo está lujosamente cubierto en la selección.

Oscar De Marcos (Athletic): Una de las revelaciones del campeonato de liga. El 10 del Athletic se une al ataque y lucha en defensa con soltura y eficacia, y su derroche de energía es innegable. Un centrocampista completo que sería muy interesante en una plantilla en la que abundan los jugadores de roles diferenciados.

Juan Mata (Chelsea): Este año, y hasta la llegada de Di Matteo, que formó un equipo más acoplado, Mata era el Chelsea. Regate, velocidad, definición y polivalencia le hacen ser un recurso importantísimo en los tres cuartos de campo.

Cesc Fábregas (Barcelona): Con 25 años ya disputó más de medio centenar de partidos internacionales. Un jugador  cuyo mayor handicap a lo largo de su carrera fue lo difícil que es alinearlo en su posición ideal, ya que Cesc juega de Cesc, sus características son muy concretas y no hay una posición de las cotidianas que se ajuste perfectamente a él. Aún así, será importante en el torneo.

Santi Cazorla (Málaga): Polivalencia y habilidad son virtudes que avalan al asturiano. Está en una temporada dulce, y la convocatoria debe ser el premio a un jugador que actuaría perfectamente como futbolista número 12.

David Silva (Manchester City): Hace pocos meses recibió muchos palos por unas declaraciones contra su falta de minutos en la selección y me tocó salir a defenderlo. No me arrepiento de haberlo hecho, ya que es un TOP 3 de la Premier y hoy por hoy el mejor jugador de España en su puesto. Un lujo de futbolista que debe ser, por primera vez desde que empezó a entrar en las convocatorias, titular indiscutible y pieza clave.

Iker Muniain (Athletic): Su temporada está siendo para recordar, y sorprende darse cuenta que lleva años destacando a primer nivel con tan solo 19 años. Se merece entrar en la convocatoria, sin que la juventud suponga un inconveniente. Electricidad y descaro para la banda.


Delanteros:

Fernando Llorente (Athletic): Una bestia que se agiganta con el paso de los años. Su altura no le impide mostrar un buen manejo de balón, su definición y potencia son inimitables en sus competidores por el puesto, y su juego de espaldas una ventaja muy interesante. Es un estilo diferente a lo visto en la selección en los últimos años, pero debe ser el titular.

Roberto Soldado (Valencia): Sus cifras goleadoras apartan toda duda que pueda haber sobre el merecimiento de su convocatoria. Olfato de gol y oportunismo le hacen ser un delantero imprescindible en este campeonato.

Adrián López (Atlético): Este año fue el de su explosión, y la lesión de David Villa (que en otro caso sería indiscutiblemente convocado) le haría llegar a la selección. Es más un segundo punta o extremo que un delantero 9, de hecho habría que evitar hacerlo jugar solo arriba, ya que su rendimiento baja mucho sin un compañero al lado.


Mi alineación:




Las ausencias:

David Villa (Barcelona): Lleva lesionado gran parte de la temporada. En otras ocasiones dio victorias clave y fue el hombre del campeonato, pero esta vez tuvo la mala suerte de encontrarse una grave lesión en su camino. Debe estar de vuelta en el Mundial.

Fernando Torres (Chelsea): Lleva unas semanas en racha, pero desde hace años perdió aquello que le hacía destacar, su don de la oportunidad para estar donde estaba el gol. 

Raúl (Schalke 04): Desde hace un tiempo surgió una corriente de opinión defendiendo la presencia de Raúl en la Eurocopa. Su nivel fue muy destacable este año, y no sería descabellado pensar en una convocatoria, pero puede que su tiempo ya haya pasado. No obstante, veo obligatorio convocarlo para los Juegos, para que pueda despedirse de la selección por la puerta grande y enseñando a los jóvenes mediante su experiencia.

Raúl Albiol (Real Madrid): Lleva años siendo convocado por inercia. No es ni mucho menos TOP 5 nacional en su posición.

Joan Capdevila (Benfica): Será el primer gran torneo internacional que se pierde desde hace mucho tiempo. Su temporada no fue buena y nunca contó con la confianza de su técnico. 

Thiago Alcántara (Barcelona): Necesita pulirse aún. Quizás su subida al estrellato fue demasiado temprana e inercial. Tiene defectos importantes que ha de corregir.

Jesús Navas (Sevilla): Un gran final de temporada combinado con un discreto inicio de la misma.Cuando está en forma es un lujo, pero es muy irregular, lo que hace que no sea una apuesta segura. Lucha por un puesto con Cazorla, al que veo vital convocar por haber sido líder de un equipo revelación, y Muniain, que llevaría por ser un jugador con una progresión brutal y que iría con toda la motivación del mundo.

Pedro (Barcelona): Soy muy defensor de Pedro, pero este no fue su año. Es un jugador que necesita estar muy en forma para rendir, y esta vez arrastró problemas físicos que se lo hicieron imposible.

3 may. 2012

Papiss Cisse: Gol imposible al Chelsea

Cada mucho tiempo, el fútbol nos deja ver goles de esos que no llegamos a comprender cómo pudieron llegar a entrar en la portería. En el día de ayer vimos uno de ellos, con Cissé como protagonista.

El delantero del Newcastle, uno de los grandes nombres de esta Premier League, enganchó un balón aparentemente inofensivo desde uno de los laterales del área y enganchó un derechazo que Cech no pudo atajar. El portero checo estará aún buscando la lógica a un disparo que desafía a la ley de la gravedad y que se coló en su portería de forma brillante.