Futbol instantaneo (XIV): Dos minutos de gloria

6 oct. 2017

Futbol instantaneo (XIV): Dos minutos de gloria


 Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com


La Champions League 98/99 destacó por dos cosas: Por ser la de la consagración de Andriy Shevchenko liderando su sorprendente Dynamo de Kiev y por su apasionante final, una de las más recordadas de la historia de la competición.

'Dos minutos de gloria'


Manchester United y Bayern de Múnich comenzaron la Champions League de aquel año en el grupo de la muerte. Además de los dos todopoderosos clubes, en el grupo D de aquel año se encontraba también el Barcelona y un mucho más modesto Brondby liderado por Ebbe Sand. Con aquel panorama, resultaba complicado adivinar qué dos equipos conseguirían pasar a la siguiente ronda, algo que finalmente consiguieron ingleses y alemanes.

Debido a que habían coincidido en el mismo grupo, ambos equipos acabaron yendo por diferentes caminos hasta llegar a la final, donde se encontraron de nuevo. El United tuvo unos enfrentamientos mucho más duros (tuvo que dejar por el camino a Juventus e Inter), pero consiguió llegar al partido decisivo completamente imbatido en la competición y con cierta categoría de favorito debido a ello.

No obstante, la final empezó a pedir de boca para el equipo bávaro dirigido Ottmar Hitzfeld, ya que un gol de Mario Basler de falta en el minuto 6 les ponía las cosas de cara desde muy pronto. El futbolista alemán supo engañar a Peter Schmeichel (que jugaba su último encuentro como Red Devil) e introducir el balón en la portería para que su equipo empezase dominando el marcador. A partir de aquí, los alemanes optaron por hacerse fuertes atrás y tapar espacios, haciendo que el United se bloqueara y fuese incapaz de encontrar la forma de hacer daño.

Viendo que el partido no estaba para jugar a lo que estaban jugando, Ferguson optó por dar entrada a dos rematadores natos y buscar hacerles llegar el balón de la forma que fuera: Teddy Sheringham y Solksjaer entrarían para intentar cazar algún gol que les metiera en el partido.

Con este contexto, el de un Manchester volcado a por el gol y un Bayern cómodo dejando atacar, el partido parecía atrancado y las caras en el banquillo muniqués eran de alegría, apareciendo incluso algún gesto de celebración antes de tiempo. Pierluigi Colina señalaba el añadido y se agregaban 2 minutos: todo estaba casi hecho. Pero la alegría no duraría mucho más, pues un disparo de Giggs al poco de que la tablilla fuese mostrada fue rechazado por Oliver Kahn y el recientemente ingresado Sheringham aprovechó para recoger el balón e introducirlo en la meta. El empate se establecía a pocos segundos de haberse cumplido el minuto 90.

De este modo, con menos de dos minutos por jugarse, todo el mundo daba por hecha la prórroga. Pero el Bayern está noqueado, y sus jugadores perdieron el balón nada más sacar de centro. El United, inyectado de moral gracias al inesperado empate, tira de empuje y llega hasta la zona de peligro, donde consigue ganarse un corner, la última jugada del tiempo reglamentario. Sería Giggs quien golpearía el saque de esquina para remate de Sheringham, que esta vez no consigue marcar. No obstante, Kahn fue incapaz de nuevo de retener el balón tras su intervención, no pudiendo evitar que cayera al otro jugador recientemente incorporado al partido. Solksjaer estaba allí, dispuesto para rematar aquella ocasión, y no falló. El United había remontado una final de Champions en escasos dos minutos y no había tiempo para más. 

El por aquel entonces presidente de la UEFA, Lennart Johansson, había bajado del palco antes de la locura para entregar el trofeo, que inocentemente se encontraba ya engalanado con adornos con colores del Bayern para ganar tiempo. Johansson, mientras salía del túnel de vestuarios, se mostraba enormemente sorprendido y sin creérselo. Más tarde manifestó: "Estaba sorprendido. Veía a los ganadores llorando y a los perdedores saltando y no entendía nada". Eran las palabras de toda Europa, nadie podía creérselo salvo los 11 jugadores que lo habían conseguido y su técnico, que festejaban sobre el césped una gesta que pasó a la historia.

0 comentarios :

Publicar un comentario