noviembre 2016

4 nov. 2016

Días de Premier


La Premier League es un lugar en el que nunca se puede dar nada por hecho, y menos en esta temporada en la que desembarcaron en la liga grandes proyectos tanto de entrenadores como de jugadores.

Si tenemos en cuenta las posiciones de partida de todos y cada uno de los equipos participantes en esta competición, parece que el City, el Liverpool y el Chelsea están consiguiendo mejorar la situación con respecto al año pasado, mientras que Mourinho y Ranieri non están consiguiendo consolidar sus proyectos en la zona alta que se esperaba para todo un Manchester United y se esperaba con más recelo en el caso de un Leicester que tras un año sorprendente se encontró un horizonte muy complicado para reeditar los logros del pasado inmediato en la Premier actual.

No obstante, y a pesar de que empiezan a abrirse las primeras brechas de la temporada en la tabla, no existe ninguna manera de presagiar todavía si lo que hemos visto hasta el momento será la tónica de la temporada, y baches como el que el City protagonizó en las pasadas semanas, haciendo por un momento planear sobre el Etihad ciertas dudas sobre el proyecto de Guardiola y que tras los últimos resultados parecen haber amainado, así lo demuestran.

La lucha por el título parece plantearse muy igualada, con el Arsenal mostrándose de nuevo con una solidez que ya había dejado entrever el año pasado, después de un buen número de temporadas diluyéndose en un segundo plano del que Wenger no parecía saber salir pero cuya tecla parece haber descubierto. Está por ver si su renovado estilo, así como el a veces demasiado valiente de Klopp y el pragmático de Antonio Conte servirán esta temporada para conseguir descabalgar del liderato, con sus respectivos equipos, al City. Es una situación en la que diferentes sport betting promo codes pueden resultar atractivos.

Por su parte, la zona baja resulta también un punto de interés, pues varios de los equipos más modestos de la categoría se están erigiendo como conjuntos muy incómodos y difíciles de batir. Si bien el Bournemouth o el Middlesbrough partían la campaña como dos de los equipos más débiles, lo cierto es que en este primer cuarto de año su rendimiento superó las expectativas y se asientan en posiciones más cómodas de lo esperado, dejando a rivales más ilustres como el Swansea y el Sunderland en los puestos coloreados en rojo.

De cualquier forma, habrá que esperar a la jornada 38 para poder hacer la valoración real de un liga que en cada una de sus ediciones se muestra como una de las más sorprendentes del panorama europeo.

La aleatoria levedad del Real Madrid


El Real Madrid tiene un problema, pero no está en los resultados. Hace poco más de cinco meses levantó la Champions tras una temporada en la que pocos habrían apostado por éxito alguno, y a día de hoy ocupa el puesto más alto de la clasificación liguera. No obstante, el ambiente del Bernabéu dista un poco de estar calmado, y tras el reciente tropiezo contra el Legia las aguas se revolvieron de manera palpable.

¿Qué pasa, entonces, con el Real Madrid de Zidane? Todo podría reducirse, quizás, a que el técnico francés no está demostrando demasiada capacidad para reaccionar cuando el plan A deja de funcionar. Por supuesto, dicho plan tiene tantos recursos que en la gran mayoría de las ocasiones es más que suficiente para despachar a la gran mayoría de rivales, pero es en esas veces en las que el contrincante consigue aparecer en un día inspirado cuando saltan las alarmas. Sobre todo cuando falta Casemiro, un jugador cuyo rol es especialmente necesario para el entrenador, al saber dar a los partidos ese toque de cierto desorden controlado en el que este Real Madrid suele saber sacar tajada.

Zidane no se está mostrando como un técnico con esa capacidad de voltear los partidos desde el banquillo, y su toma de decisiones en las variaciones muchas veces no es la más lógica. Es habitual ver que los cambios no aportan el resultado esperado, y dicho defecto pesa en la opinión externa. Evidentemente hablamos de un técnico con una Champions en su palmarés, por lo que en ningún caso debe entenderse esto como una crítica a todas sus aptitudes. No cabe duda de que, en inicio, los partidos comienzan siempre con un plan, pero simplemente existe cierto sufrimiento a la hora de variarlo en la dirección correcta.

Es quizás otro aspecto importante en el equipo madridista la falta de intensidad que demuestra cuando el partido se desarrolla en un contexto de caza menor, contra rivales de más bajo nivel que no plantean un partido de alta exigencia. Esta semana contra el Legia (Luckia Bono: Condiciones y uso), en un panorama de este estilo, el Real Madrid bajó los brazos de manera insostenible y lastró sus opciones de liderar el su grupo en la máxima competición europea tras tener el partido controlado.

Creo que Zidane no es todavía un entrenador hecho, sino que su aprendizaje todavía está en un punto importante que debe madurar, pero lo que resulta innegable es que los resultados acompañan y son los que dan y quitan razones en el fútbol. Deberá aprender a pasos agigantados a gestionar el fútbol de acción, pues en caso contrario no tendrá capacidad de respuesta cuando las castañas no se consigan apartar del fuego con el plan A.