4 nov. 2016

La Eurocopa que Franco no quiso ganar

Recientemente finalizó la celebración de la última edición del principal torneo de selecciones a nivel Logo oficial de la EURO 1960europeo con la victoria final de Portugal. No obstante, esta edición poco tuvo que ver con la primera de ellas, que tuvo lugar hace ya más de medio siglo. Las ideas sobre crear un campeonato de naciones a nivel europeo comenzaron a mediados de la década de 1920, pero debido al complicado panorama geopolítico del continente en aquel tiempo no fue hasta 30 años más tarde cuando se comenzaron a llevar adelante los trámites necesarios para hacerlo realidad .

La primera de todas las ediciones de este campeonato se disputó en 1960 y, de la misma forma que la que se disputó este año, Francia fue el país encargado de albergar su fase final. El formato era muy distinto a lo que conocemos ahora: Comenzó con 17 equipos (este atípico número se dio debido a que Eire y Checoslovaquia disputaron una ronda preliminar para decidir qué selección se metería entre los 16 elegidos) jugándose la clasificación para la fase final en eliminatorias a ida y vuelta. Serían los 4 mejores los que acabarían entrando en la fase decisiva en territorio galo.

Aquel pionero torneo contó con ausencias destacables, pues la RFA, Italia, Holanda e Inglaterra rehusaron participar en una competición a la que no veían sentido, pero el resto de las grandes naciones sí se decidieron a participar. La primera ronda eliminatoria transcurrió con normalidad, con España clasificándose de manera muy cómoda ante Polonia, con un acumulado de 7-2 tras los dos encuentros. El combinado español, con jugadores como Di Stéfano, Kubala, Luis Suárez o Selección española EURO 1960Gento, se perfilaba como una de las grandes favoritas para levantar la copa, pero en la segunda ronda (disputada por 8 equipos) un hecho insólito ocurrió: el azar llevó a España a emparejarse con la URSS, y el gobierno de Francisco Franco se lo tomó como algo personal.

Con un equipo cuya base estaba formado por el Real Madrid que había conseguido cinco Copas de Europa consecutivas y los añadidos de Kubala y Suárez, ni los más pesimistas podrían pensar que el equipo soviético (a pesar de que llegaban como vigentes campeones olímpicos) podría plantar cara a un conjunto que lo tenía todo para hacer algo grande. No obstante, su propio gobierno fue quien rompió el sueño de aquel soberbio grupo de jugadores. El anuncio de que la selección se retiraría de la competencia se produjo, de manera cruel, el 25 de mayo de 1960, justo dos días antes de que la expedición española emprendiese el viaje previsto al país soviético, gran enemigo del gobierno español después de que se convirtieran en la única gran potencia mundial en ofrecer apoyo activo e incondicional a la causa republicana durante la Guerra Civil.

Los jugadores se sintieron indignados y pidieron explicaciones inmediatas a la Federación, que se limitó a informar de que las órdenes llegaban de arriba. Nadie podría creerse que, a sólo una ronda de entrar en la fase final, asuntos políticos se inmiscuyeran en el trabajo realizado para conseguir alzarse con la victoria en el torneo. Se dijo que Franco no quería exponer a los jugadores a un viaje a terreno hostil, pero quizás la propia normativa de la competición pudo hacer que el orgullo del dirigente se viese herido al saberse obligado a reproducir en territorio español el himno comunista y permitir a los simpatizantes de la selección rival acudir al estadio a entonar sus cantos. El panorama era inaceptable desde su perspectiva, y mucho más teniendo en cuenta que la posibilidad de una derrota existía. De esta forma, el 26 de mayo la Federación anunció a la UEFA en un breve Viñeta soviética prohibición Franco URSScomunicado que su equipo no acudiría a la cita. Se consumaba así la autoeliminación del combinado español.

Las reacciones en el bando contrario no se hicieron esperar. Desde la URSS quisieron sacar rédito político acusando a Franco de cobarde y sumiso, insinuando que se había rendido a las exigencias de sus amos americanos (que toleraban su dictadura a cambio de ciertos privilegios en la península). Con el paso del tiempo y la llegada de la democracia, muchos antiguos internacionales lamentaron aquel incidente que les privó de conseguir el ansiado título, pero ya no había vuelta atrás. La decisión de Franco llevó a la  Unión Soviética a ganar el título y encumbró a Yashin como uno de los mejores porteros de la historia tras su magnífica actuación en la fase final del torneo.

Días de Premier

La Premier League es un lugar en el que nunca se puede dar nada por hecho, y menos en esta temporada en la que desembarcaron en la liga grandes proyectos tanto de entrenadores como de jugadores.

Si tenemos en cuenta las posiciones de partida de todos y cada uno de los equipos participantes en esta competición, parece que el City, el Liverpool y el Chelsea están consiguiendo mejorar la situación con respecto al año pasado, mientras que Mourinho y Ranieri non están consiguiendo consolidar sus proyectos en la zona alta que se esperaba para todo un Manchester United y se esperaba con más recelo en el caso de un Leicester que tras un año sorprendente se encontró un horizonte muy complicado para reeditar los logros del pasado inmediato en la Premier actual.

No obstante, y a pesar de que empiezan a abrirse las primeras brechas de la temporada en la tabla, no existe ninguna manera de presagiar todavía si lo que hemos visto hasta el momento será la tónica de la temporada, y baches como el que el City protagonizó en las pasadas semanas, haciendo por un momento planear sobre el Etihad ciertas dudas sobre el proyecto de Guardiola y que tras los últimos resultados parecen haber amainado, así lo demuestran.

La lucha por el título parece plantearse muy igualada, con el Arsenal mostrándose de nuevo con una solidez que ya había dejado entrever el año pasado, después de un buen número de temporadas diluyéndose en un segundo plano del que Wenger no parecía saber salir pero cuya tecla parece haber descubierto. Está por ver si su renovado estilo, así como el a veces demasiado valiente de Klopp y el pragmático de Antonio Conte servirán esta temporada para conseguir descabalgar del liderato, con sus respectivos equipos, al City. Es una situación en la que diferentes sport betting promo codes pueden resultar atractivos.

Por su parte, la zona baja resulta también un punto de interés, pues varios de los equipos más modestos de la categoría se están erigiendo como conjuntos muy incómodos y difíciles de batir. Si bien el Bournemouth o el Middlesbrough partían la campaña como dos de los equipos más débiles, lo cierto es que en este primer cuarto de año su rendimiento superó las expectativas y se asientan en posiciones más cómodas de lo esperado, dejando a rivales más ilustres como el Swansea y el Sunderland en los puestos coloreados en rojo.

De cualquier forma, habrá que esperar a la jornada 38 para poder hacer la valoración real de un liga que en cada una de sus ediciones se muestra como una de las más sorprendentes del panorama europeo.

La aleatoria levedad del Real Madrid

El Real Madrid tiene un problema, pero no está en los resultados. Hace poco más de cinco meses levantó la Champions tras una temporada en la que pocos habrían apostado por éxito alguno, y a día de hoy ocupa el puesto más alto de la clasificación liguera. No obstante, el ambiente del Bernabéu dista un poco de estar calmado, y tras el reciente tropiezo contra el Legia las aguas se revolvieron de manera palpable.

¿Qué pasa, entonces, con el Real Madrid de Zidane? Todo podría reducirse, quizás, a que el técnico francés no está demostrando demasiada capacidad para reaccionar cuando el plan A deja de funcionar. Por supuesto, dicho plan tiene tantos recursos que en la gran mayoría de las ocasiones es más que suficiente para despachar a la gran mayoría de rivales, pero es en esas veces en las que el contrincante consigue aparecer en un día inspirado cuando saltan las alarmas. Sobre todo cuando falta Casemiro, un jugador cuyo rol es especialmente necesario para el entrenador, al saber dar a los partidos ese toque de cierto desorden controlado en el que este Real Madrid suele saber sacar tajada.

Zidane no se está mostrando como un técnico con esa capacidad de voltear los partidos desde el banquillo, y su toma de decisiones en las variaciones muchas veces no es la más lógica. Es habitual ver que los cambios no aportan el resultado esperado, y dicho defecto pesa en la opinión externa. Evidentemente hablamos de un técnico con una Champions en su palmarés, por lo que en ningún caso debe entenderse esto como una crítica a todas sus aptitudes. No cabe duda de que, en inicio, los partidos comienzan siempre con un plan, pero simplemente existe cierto sufrimiento a la hora de variarlo en la dirección correcta.

Es quizás otro aspecto importante en el equipo madridista la falta de intensidad que demuestra cuando el partido se desarrolla en un contexto de caza menor, contra rivales de más bajo nivel que no plantean un partido de alta exigencia. Esta semana contra el Legia (Luckia Bono: Condiciones y uso), en un panorama de este estilo, el Real Madrid bajó los brazos de manera insostenible y lastró sus opciones de liderar el su grupo en la máxima competición europea tras tener el partido controlado.

Creo que Zidane no es todavía un entrenador hecho, sino que su aprendizaje todavía está en un punto importante que debe madurar, pero lo que resulta innegable es que los resultados acompañan y son los que dan y quitan razones en el fútbol. Deberá aprender a pasos agigantados a gestionar el fútbol de acción, pues en caso contrario no tendrá capacidad de respuesta cuando las castañas no se consigan apartar del fuego con el plan A.