26 feb. 2016

Perú - Austria: El partido discordante en los Juegos de Hitler

  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com
Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 tuvieron repercusión más allá del puro deporte. Fueron elPerú fútbol Berlin 1936 escaparate ideado por Adolf Hitler para enseñar al mundo una imagen idealizada de su Alemania nazi, y lo cierto es que en su día fueron bastante efectivos como elemento de propaganda. Muchos turistas y aficionados volvieron a sus hogares creyendo que aquel país era un lugar muy diferente de la cruda realidad debido a todos los artificios dispuestos por el NSDAP. Incluso Jesse Owens (contrariamente a la leyenda popular) dijo que se le había tratado mucho mejor en Alemania que en su propio país, reconociendo que no había sido Hitler quien le había despreciado, sino Franklin D. Roosevelt, quien ni siquiera le había enviado un telegrama tras su gesta.

Sea como sea, y política aparte, durante aquellos  JJOO existió una anécdota dentro de la competencia futbolística que vista desde la perspectiva actual llama la atención, no sólo por el hecho en sí, sino porque cerca de 80 años después todavía nadie sabe realmente bien qué ocurrió y cuál fue el motivo real por el que un partido de cuartos de final del torneo olímpico de Berlín tuvo que ser repetido.

El 8 de agosto de 1936 se enfrentaron en el Stadion am Gesundbrunnen (antecesor del Olympiastadion) las selecciones de Perú y Austria. El encuentro fue disputado hasta el último momento, con remontada incluida en el último suspiro por parte del equipo peruano, que anuló el 0-2 con el que se había ido ganando el conjunto austríaco al descanso. Hicieron falta 30 minuto de Juan Valdivieso Perú Austria 1936prórroga, en la que el combinado sudamericano se impuso marcando otros dos tantos, logrando la hazaña de clasificarse para las semifinales del campeonato, o al menos eso parecía.

Tras el partido, los austríacos solicitaron  repetir el encuentro basándose en que un nutrido grupo de seguidores peruanos (algunos, dijeron, armados con pistolas) habían invadido el campo durante el encuentro y se habían aliado con los futbolistas de su selección para amenazar y zarandear a los rivales. También alegaron que el estadio no estaba en las condiciones adecuadas para disputar un partido de fútbol profesional.

La demanda de la Federación de Austria llegó al Comité Olímpico y también al bando peruano, aunque estos últimos no pudieron llegar a defenderse, pues un desfile nazi se interpuso en el camino de su delegación impidiéndoles llegar a tiempo a la reunión organizada para tomar la decisión sobre el asunto. El Comité y la FIFA dieron la razón a Austria sin que Perú pudiese decir ni una palabra y el partido quedó fijado para redisputarse el 10 de agosto, dos días después del encuentro original.

Agraviados por esta decisión, la expedición peruana decidió abandonar el territorio alemán como Lolo Fernández Perúsigno de protesta y retirarse del torneo, con la consiguiente eliminación automática. En Perú, los ciudadanos indignados atacaron el consulado alemán e incendiaron banderas olímpicas en rechazo a una medida que consideraban injusta e irrespetuosa, y recibieron como héroes a los futbolistas que habían sido capaces de clasificarse en el campo para unas semifinales olímpicas, a pesar de que se las hubieran quitado en el despacho.

La historia no pasaría de una anécdota curiosa si no fuese porque a día de hoy, casi un siglo después, aún no está muy claro qué pasó. En Perú la tradición popular dice que Adolf Hitler interfirió para que su apreciada Austria no se quedara por el camino, pero lo cierto es que quien tuvo el peso de la decisión fue la FIFA, sobre la que el líder nazi no habría de tener poder alguno. También parece probado que sí existió invasión de campo, con lo que la denuncia austríaca tuvo fundamento. Si los detalles fueron exagerados y los organismos competentes decidieron en base a simpatías es ya otra historia que posiblemente nunca podamos aclarar.

25 feb. 2016

Un derby para seguir creyendo


El encuentro que enfrentará la siguiente jornada a Real Madrid y Atlético será un derby en el que
estará en juego una medicinal reivindicación para aquel que se lleve el enfrentamiento entre los dos poderosos de la capital de España. Será así porque ninguno de los dos vive su mejor momento en Liga, estando los dos muy alejados de su principal competidor por el título, el Barcelona.

Ambos equipos madrileños viven momentos antagónicos al del conjunto culé. Los de Luis Enrique parecen haber robado un poco del alma de sus rivales, pues esta temporada, están consiguiendo ganar esos partidos atorados que tan bien se le daban al equipo de Simeone y que tantos disgustos le dan al Cholo esta temporada, y también están exhibiendo un genial poderío en las contras, recurso que en los últimos años se asoció irremediablemente al estilo de juego merengue.

Será este un partido en el que estará en juego no sólo el prestigio, sino también toda la esperanza posible en conseguir algo en este campeonato doméstico. Arrebatarle la corona al Barça parece una tarea dificil y la remontada no tendría precedentes, pero la estadística siempre existió para romperse.

Será un encuentro con sabor a reválida para muchos de los presentes. En el Real Madrid, Zinedine Zidane debe demostrar que la mejoría en el juego del equipo desde su llegada no se debió al factor sorpresa, y que tiene argumentos para hacer que su equipo juegue acorde al nivel que su precio y calidad indican, mientras que James Rodríguez parece tener ante sí una oportunidad para reivindicar su nivel, que este año está siendo una sombra de lo que conocemos.

En el bando colchonero, también existen nombres a seguir de cerca. La continua búsqueda de un delantero titular que garantice goles es algo que llevó a Simeone de cabeza durante toda la presente campaña, y tanto Torres como Vietto buscarán poner un punto de inflexión a su discretísima temporada en un escenario tan distinguido como es el estadio del máximo rival.

La suerte está echada y sólo los aficionados de un equipo podrán salir del estadio con amplia sonrisa y opciones de seguir peleando por el título. El Real Madrid CF puso a la venta las últimas entradas en los medios habituales para que todo aquel que quiera soñar con pertenecer a ese selecto grupo de vencedores del partido de mayor rivalidad de la ciudad pueda vivirlo en directo. Mientras tanto, habrá que esperar a que el balón comience a rodar.

16 feb. 2016

Pesan los años (II): El rap del Dream Team

Si para algo se creó esta sección de la página fue para rememorar documentos audiovisuales como el que protagonizaron a principios de los años 90 varios futbolistas del Barcelona de Cruijff después de conseguir, en 1991, la primera liga ganada en la etapa del técnico holandés, tras varios años de sequía en la competición doméstica.

Aquel título suponía la confirmación de aquel Dream Team, y todo iba bien en el club azulgrana. Tanto era así que algunos de sus jugadores decidieron cantarlo a los cuatro vientos y editar un single entonado a modo de rap (o al menos eso fue el calificativo que ellos le pusieron), titulado 'Aquest Any sí!', llegando incluso a editarse en vinilo.

En el videoclip, el sexteto formado por Alexanco, Bakero, Begiristain, Eusebio, Laudrup y Koeman lo dan todo durante unos dos minutos, siendo el holandés el que arranca el tema con su particular y desgarrado tono de barítono. Los seis futbolistas, elegantemente uniformados, supieron regalar a su afición un montaje instrumental impecable y versos tan elegantes como: "Vamos, queremos que te muevas, hemos superado todas las pruebas" o "hemos ganado, ya lo has oído, no ha sido fácil pero sí divertido"

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15 feb. 2016

Una falta (de respeto) dentro del área

Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Una jornada más, el titular deportivo del fin de semana según los principales medios tiene poco que ver con el fútbol y mucho con la farándula. El penalty a lo Cruijff (aunque, como hace más de un lustro escribí aquí, su inventor oficial fue el belga Rik Coppens) de Leo Messi ocupó un altísimo porcentaje de los espacios dedicados a hablar de fútbol en prensa, pero ni mucho menos por ser una jugada sorprendente o haber conseguido pillar a todos desprevenidos, sino porque, según algunos (ninguno de ellos, por supuesto, jugador o técnico del Celta) lo que hizo el argentino fue una auténtica falta de respeto.

Por supuesto, cualquiera que se esté enterando ahora de que una polémica encarnizada se formó porque un jugador utilizó en un penalty un recurso que, si bien no es habitual, ya se había llevado a cabo en anteriores ocasiones (incluso con pésimo desenlace, como cuando lo probaron Pires y Henry en un partido contra el City) sin que se hubiese vilipendiado a nadie, pensará que no tiene mucho sentido, pero lo cierto es que ocurrió y todavía hoy es tema de debate, un debate al que se le añadió a posteriori - y a este añadido sí que no le falta razón - el hecho de que Suárez entra en el área antes de que Messi toque el balón. No obstante, sólo fue una oportuna circunstancia que hizo que algunos reivindicaran su caza de brujas inicial, enarbolándola como estandarte de la razón absoluta.

Mi opinión, diametralmente opuesta a la de esta corriente de no pensamiento, es cristalinamente clara: en el fútbol no existe una falta de respeto mayor que capar el propio talento para no hacer herida al rival. Bajar el nivel para no hacer más sangre de un oponente herido siempre me pareció sinónimo de falsa modestia y un indicio de que el equipo se cree por encima. El único que debe preocuparse de que el contrario no haga más goles es uno mismo y no el que ataca tu portería, y no existe mayor muestra de respeto al otro equipo que morir en el campo hasta el minuto 90. Lo demás es palabrería y excusa de mal perdedor.

Por otra parte, lo que sí me parece una falta de respeto al Celta es pregonar que lo que ocurrió en la última jornada fue irrespetuoso con el club gallego. Quejarse de una acción en la que el rival marcó un gol legal (y sí, ya sé que dije que más tarde se comprobó que no lo había sido, pero el argumento inicial de los críticos no tenía esto en cuenta) es de mediocres, y si algo demostró este Celta es no ser, ni mucho menos, una medianía. La única falta de respeto que cometió el Barça con el club de Vigo fue precisamente la que reivindicó su directiva no acudiendo al palco del Camp Nou, pero esa parece no interesar a esos medios a los que tanto les gusta crear crispación con este tipo de debates.

Sólo puedo pedir que esos mediocres no decidan lo que está bien y lo que está mal, porque para eso ya están los árbitros y el reglamento. Intentemos desterrar esa rancia ideología de que una patada a un rival que hace una filigrana es una reacción más aceptable que el propio regate. Dejemos de coartar en el fútbol la libertad de acción de los jugadores con talento bajo la excusa de no herir la sensibilidad de los más tosco (sean del Barça o del Anorthosis Famagusta) y permitamos que se juegue a este deporte como las reglas dicen que puede jugarse, dejando de regirlo por reglas no escritas, porque una regla no escrita no es más que una excusa de perdedores para que la legalidad real no les perjudique.