31 oct. 2015

TOP 10 2015: Delanteros

 Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Llegó el momento de poner punto y final a esta serie de artículos con los jugadores que se desempeñan en el puesto de punta.

Vamos con los 10 mejores delanteros centro del mundo:

Nº1 Zlatan Ibrahimovic, 34 años

Zlatan Ibrahimovic 2015

Equipo: PSG
País:Suecia

El mejor delantero centro de la última década se acerca ya al ecuador de la treintena sin haber conseguido quitarse su eterna espina: la Champions League. El sueco tiene guantes en lugar de botas, y su altura, que le hace dominar el área rival con facilidad, no está reñida con una capacidad para conducir el balón más propia de un futbolista con un centro de gravedad mucho más bajo.Tiene 34 años, pero un físico tan brutal que le permite seguir siendo, probablemente, el delantero más dominador del mundo. No obstante, en su caso la palabra 'delantero' no se adecua del todo, ya que sus labores son mucho más que la de un hombre de área. En contra de lo que podría pensarse de un futbolista de su edad, esta temporada está muy fresco físicamente e incluso mejorando todo aquello que siempre hizo, consiguiendo tener todavía más repercusión en el juego del PSG. Influye en el juego desde zonas incluso más atrasadas que el círculo central, se ofrece a subir el balón en situaciones de atasco, participa en el juego combinativo durante la construccion, ejerciendo de centrocampista 'de facto' y todavía le sobra fuelle para ejercer de ariete. Lo tiene complicado, pero venderá muy cara la presente oportunidad de conseguir el ansiado máximo trofeo continental. Su carácter (contagiado de manera viral al resto de su equipo) no le permitirá actuar de ninguna otra forma. 

Nº2 Luis Suárez, 28 años

Luis Suárez 2015

Equipo: Barcelona
País:Uruguay

Messi encontró en el uruguayo al socio perfecto en el puesto de nueve, el único jugador interior de línea ofensiva con el que supo compenetrarse cómodamente y sin estorbos en mucho tiempo. Con dinamismo, inteligencia en sus movimientos y un olfato goleador excepcional, Suárez es un futbolista que supo aprovechar la libertad ofrecida por Luis Enrique y formar parte de un tridente ofensivo junto a Neymar y Messi en el que todos saben ser protagonistas, algo que es muy meritorio jugando en la mastodóntica zona de influencia de la estrella argentina. Tiene una gran capacidad para ofrecer alternativas y también una cierta independencia y confianza que le permiten ser capaz de crearse sus propias oportunidades incluso en contextos muy desfavorables.

Nº3 Robert Lewandowski, 27 años


Robert Lewandowski 2015


Equipo: Bayern Múnich
País:Polonia

Un definidor nato desatado por completo esta temporada, en la que lleva a día de hoy 17 goles en 15 partidos oficiales. Juega a un ritmo muy alto, y sabe aprovechar los huecos generados por las defensas rivales durante las transiciones de manera muy eficaz. Tiene un golpeo muy duro y afinado, alejado ya de aquella tendencia al fallo de su primera época en Dortmund. Quizás el esquema de Guardiola, que busca magnificar y proteger al grupo más que aprovechar individualidades no sea el que más le favorece, pero sabe aprovechar sus oportunidades con trabajo y disciplina. Su ideal de ritmo frenético, del que no pudo disfrutar demasiado la temporada pasada debido a las continuas bajas de su socio ideal, Robben, regresó este año debido a la llegada de Douglas Costa, que siempre que recoge el balón imprime un estilo idóneo para el juego del polaco.


Nº4 Sergio Agüero, 27 años

Kun Agüero 2015

Equipo:  Manchester City
País: Argentina

El futbolista clave de un equipo plagado de nombres estelares y al que cada año acaba sacando las castañas del fuego. Este City, a pesar de las estrellas, nunca supo ser dominante sin la presencia del argentino. Un delantero muy independiente, que suele saber rendir sólo ante el peligro aunque sus compañeros de ataque no le sigan el ritmo. Robarle el balón en conducción es un desafío para cualquier defensa, pues su bajo centro de gravedad le hace muy complicado de derribar y le permite girarse con extrema facilidad, lo que combinado con su potencia y su capacidad para el regate lo convierte en uno de los futbolistas más peligrosos del mundo más allá de la imaginaria línea de tres cuartos de campo.


Nº5 Karim Benzema, 27 años

Karim Benzema 2015

Equipo: Real Madrid
País:Francia

El francés es el eterno discutido, ya que siempre se le exigieron cosas que desde hace tiempo no tiene ni la intención ni la instrucción para hacer. Es el delantero ideal en su contexto, sabe magnificar la capacidad de otros para ser protagonistas y habilitar a sus compañeros en las posiciones donde son peligrosos. No entra en el perfil clásico de delantero goleador, sino que es más una clase de mercenario futbolístico al servicio de su patrón, un jugador que no busca ser el héroe, sino el compañero. Muy técnico y capaz de desenvolverse en espacios reducidos.

Nº6 Thomas Müller, 26 años

Thomas Müller 2015


Equipo: Bayern Múnich
País:Alemania

El alemán es un jugador de otro tiempo. Podría calificarse como un futbolista confeccionado a partir de tópicos alemanes, pues sus principales virtudes son la efectividad y la eficiencia. No destaca por su técnica, pero sí por una excepcional inteligencia en sus movimientos y capacidad para tomar la decisión correcta. Un gran goleador sin ser un delantero de referencia, al que gusta caerse a banda para combinar o habilitar (nunca para desbordar). Encontrar Thomas Müller en el campo es sencillo: siempre está en el lugar en el que más falta hace su presencia.


Nº7 Pierre-Emerick Aubameyang, 28 años

Pierre Aubameyang 2015

Equipo: Borussia Dortmund
País: Gabón

La progresión del gabonés desde su llegada a Dortmund fue considerable. Ya no se sólo aquel futbolista que con desparpajo y buen hacer con el balón que llevó a su selección a los cuartos de final de la Copa África en 2012, sino que está mucho más formado y tácticamente más disciplinado. Muy móvil, veloz y capaz de crearse espacios por sí mismo gracias a una buena inteligencia y electricidad en los movimientos. Se destapó este año como un goleador muy fino en el trepidante ataque del Dortmund de Tuchel.


Nº8 Edinson Cavani, 28 años

Edinson Cavani 2015

Equipo: PSG
País:Uruguay

El Matador siempre fue un delantero fiel a su apodo, al que puede que le faltara el saber dar un paso adelante al llegar al PSG, donde casi nunca fue considerado referencia. No obstante, se trata de un jugador que lleva el gol en la sangre y no suele fallar cuando lo tiene en sus botas. Con la presencia de Ibrahimovic en el equipo parisino, suele partir desde el extremo, aunque recoge el rol de punta en cuanto el sueco comienza su labor de jugador total y se desubica de la posición de ariete. Gran definidor, y aunque no tiene una técnica destacable si que resulta fiable con balón, aunque es sin el esférico en sus botas en el contexto en que sus movimientos le hacen más peligroso.

Nº9 Diego Costa, 27 años

Diego Costa 2015
Equipo: Chelsea
País: España

Tras su fama de futbolista de trato desagradable para el rival se erige un delantero de amplias capacidades. Muy físico, con gusto por sentirse libre en ataque y con una definición muy peligrosa, el hispano-brasileño vive una temporada complicada, en la que sus números y rendimiento no están a la altura de su nivel real.


Nº10 Christian Benteke, 24 años

Christian Benteke 2015

Equipo: Liverpool
País: Bélgica

Tras destacar en el Aston Villa durante los últimos años, el belga llegó a Liverpool para intentar remediar los problemas en el ataque red. Un jugador con un gran físico, pero que también tiene agilidad y se defiende bien con el balón en los pies. Es un rematador nato, con un gran juego aereo.


Menciones destacadas:

- Jackson Martinez, 29 años

Equipo: Atlético de Madrid
País:Colombia

Después de afianzarse como uno de los delanteros más peligrosos del panorama europeo durante su época en Oporto, el colombiano no llega a afianzarse del todo en el Atlético. Muy vertical, con una gran habilidad para el desmarque y una definición implacable, en Madrid todavía se espera mucho de un jugador que llegó para teóricamente ofrecer numerosos goles.

- Aritz Aduriz, 34 años

Equipo: Athletic Club
País: España

No parece que el delantero vasco vaya a cansarse nunca de hacer goles. Desde su vuelta a Bilbao se convirtió en uno de los buques insignia del Athletic, consiguiendo grandes cifras cada año. Un líder para su equipo, inteligente e imperial por alto, a pesar de no destacar por su altura
- Radamel Falcao, 29 años

Equipo: Chelsea
País: Colombia

La carrera de Falcao desde su marcha del Atlético fue una montaña rusa con predominancia de caídas en picado. Lesiones, malas rachas y suplencias le persiguieron allí a donde fue, sin permitirle mostrar en ningún momento el delantero que había demostrado ser en Madrid. Un hombre que antaño se disputó el título de mejor definidor de la Liga española con Messi y Cristiano Ronaldo pasa por una época muy complicada en su carrera deportiva.


- Harry Kane, 22 años

Equipo: Tottenham Hotspur
País: Inglaterra

La gran sorpresa de la pasada Premier League. Kane irrumpió de la nada, con grandes cifras goleadoras y gran capacidad de trabajo, tanto en la presión como en la ayuda incluso en posiciones muy retrasadas. No presenta una habilidad destacable para el regate, pero sí un gran remate que lo convierte en un peligro desde un amplio rango de posiciones.

- Anthony Martial, 19 años


Equipo: Manchester United
País: Francia

Su millonario traspaso al Manchester United el pasado verano sorprendió a casi todos, y es que Martial no parecía haber tenido tiempo a demostrar tanto como para pagar una suma tan alta por sus servicios. Un futbolista muy potente, fuerte y al que gusta caer a banda y abrir espacios. Todavía tiene mucho por pulir, pero parece que en Manchester confían ciegamente en su progresión.

- Romelu Lukaku, 22 años

Equipo: Everton
País:Bélgica

Hace unos años se veía en Lukaku al futuro 9 dominante del fútbol europeo. Con el paso del tiempo parece que su progresión se estancó por el camino, pero es igualmente un gran delantero, con un físico imponente y un remate envidiable. Peca de ser demasiado estático y de desaprovechar su fortaleza física, pero cerca del área resulta muy peligroso por su capacidad en la definición.

- Vincent Aboubakar, 23 años

Equipo: Oporto
País: Camerún

Un futbolista que sabe romper líneas y jugar de espaldas, además de ser veloz y tardar muy poco en armar la pierna para el disparo. El sustituto de Jackson en el club portugués todavía tiene mucho camino que recorrer para acercarse a los números de su predecesor, pero sus características hacen presagiar un gran futuro al camerunés.

23 oct. 2015

Goles míticos (XXIX): Juninho Pernambucano al Sedan-Ardennes (2008)

Juninho pasó a la historia del fútbol como uno de los mejores lanzadores de faltas de la historia, pero fue mucho más que eso: un gran líder dentro del campo para un Olympique de Lyon que dominó de manera incontestable el fútbol francés durante más de un lustro con mucha influencia en su juego. Sería ridículo reducir la figura del futbolista brasileño a la de un simple especialista a balón parado, pero lo que sí es cierto es que en ese aspecto destacó por encima de los demás, y debido a ello es obligatorio recordar en esta sección su habilidad para poner el balón donde se le antojaba. Su técnica no se basaba en la potencia, como la de Roberto Carlos, ni en otorgarle al balón una curvatura idónea como hacía Beckham, sino que buscaba un golpeo seco para darle al balón un movimiento de rotación impredecible que en multitud de ocasiones desviaba su trayectoria en el aire de manera aparentemente aleatoria. Sirva este extenso vídeo como un ejemplo más completo de la capacidad de sorpresa del brasileño.

Entre todos los goles conseguidos por la antigua estrella del Olympique de Lyon (incluido el que anotó haciendo chocar a Oliver Kahn contra el poste), me quedo con uno que además de servir para conseguir el hito de introducir a su equipo en la primera final de Copa en casi 30 años, también ejemplifica a la perfección la pesadilla que era para los porteros un balón salido de las botas de nuestro protagonista:

Era un 7 de mayo de 2008, y se disputaba el partido de la semifinal de la Copa de Francia de aquel año entre Lyon y Sedan-Ardennes, equipo que por aquel entonces estaba en Ligue 2. El partido estaba llegando a su final con un anodino 0-0, y en el minuto 87 se produjo una falta de las que no suelen resultar especialmente peligrosas, a más de 37 metros de la portería. Juninho, que había saltado al campo como suplente en la segunda parte, fue el encargado de lanzar el tiro libre, y lo que salió de sus botas fue una trayectoria casi imparable. El balón cambió de sentido en el aire en varias ocasiones para desesperación del portero, que no supo hacer más que mirar el balón sin decidirse sobre hacia donde tirarse. El gol supuso la clasificación para la final, que acabaría ganando el Lyon frente al PSG con un gol de Govou.

video

13 oct. 2015

El escudo de Boca Juniors

  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Recuperaremos hoy la sección 'Símbolos de Fútbol' que no tenía nuevos contenidos desde hace tiempo, para hablar de la historia del escudo de uno de los clubes con más torneos internacionales del mundo. 
Escudo actual de Boca Juniors
Boca se fundó en 1905 como equipo de fútbol amateur, en una época en la que el fútbol estaba comenzando a asentarse como fenómeno de masas en su país. En aquella primera década del siglo XX se crearon centenares de nuevos equipos, y la liga de fútbol aficionado argentina era la segunda más antigua del mundo, sólo por detrás de la inglesa. El nombre elegido para el club fue debido a que sus orígenes se dieron en el barrio porteño de La Boca, y la historia de la elección de sus colores definitivos es ampliamente conocida. En 1907, después de pasar dos años variando con asiduidad el tono de la indumentaria, se decidió buscar la equipación definitiva. Juan Rafael Brichetto, uno de los primeros presidentes del club, propuso adoptar los colores de la bandera del primer barco que pasase durante su turno de trabajo al día siguiente (era operador de puerto). La casualidad quiso que el fuese un buque sueco.

En cuanto al escudo, no sería hasta 1922 (8 años antes de entrar en el profesionalismo) cuando se presentó su primera versión, que fue además la única en su historia con fondo blanco. Era una insignia simple, con las iniciales CABJ y una franja amarilla (azul en su paso por las letras) que recorría su parte central de izquierda a derecha. Ese fue el escudo que lucieron durante su gira europea de 1925, en la que jugaron una veintena de partidos para promocionar el fútbol de su país en el extranjero y consiguieron un alto porcentaje de victorias, algunas de ellas ante equipos como Real Madrid o Atlético.

El fútbol argentino pasó al profesionalismo en 1930, y Boca se disputó con River Plate la hegemonía de la nueva competición, ganando entre ambos 12 de los primeros 15 campeonatos. Además, en 1940 se inauguró otro de los inconfundibles símbolos del club: La Bombonera. No obstante, los malos años estaban a punto de llegar, y a partir de 1945 el equipo comenzó un bache que se prolongaría hasta finales de la década siguiente, encadenando un total de 15 años en los que sólo pudieron levantar un título. Fue durante esta aciaga época cuando desde el club sacaron a la luz su primer rediseño del escudo (1955), con motivo de la celebración del 50º aniversario de su fundación. En esta versión se aprecia por primera vez el fondo azul con una franja intermedia completamente amarilla, con las iniciales en negro en su interior. Se incluyen, además, dos ramas de laurel a cada lado con motivo del festejo. 

HIstoria escudo Boca Juniors


La nueva insignia con tintes conmemorativos duró sólo 5 años, y en 1960 se introdujeron algunas novedades importantes. Además de eliminar los laureles, se introdujo por primera y única vez en la franja intermedia el nombre completo del equipo en lugar de sus iniciales, y también se añadió un contorno negro para remarcar la forma de blasón. Este fue el logo que utilizaron durante su debut en la Copa Libertadores (en 1963) y hasta el primer año de Alfredo Di Stéfano como entrenador xeneize en 1969.

En 1970 se introdujo una novedad significativa y que continúa a día de hoy formando parte del escudo. Con la misma base que el diseño del '55 (sin laureles), y de nuevo utilizando sólo las iniciales CABJ, se dispusieron en el fondo azul 30 estrellas, que simbolizaban los títulos oficiales del club hasta el momento. Este fue el distintivo con el que lograron su primera Libertadores en 1977 y debutó Diego Armando Maradona en su primera etapa como xeneize, 4 años después. El Pelusa sólo aguantó un año jugando como local en La Bombonera antes de fichar por el Barcelona, y tras esto el equipo viviría una serie de altibajos, alternando lustros sin títulos (1982-1988) con épocas de éxitos como la vivida a principios de los 90. 

En 1996, con  Maradona de nuevo en el equipo para vivir sus últimos años como futbolista, se vivió la remodelación definitiva en el escudo, que pervive a día de hoy. Se eliminó la franja amarilla y se conservó el motivo de las estrellas, cambiando también la tipografía de las iniciales. En los años siguientes, se le efectuaron modificaciones en el número de estrellas conforme el club conseguía más campeonatos, pero el diseño de base siempre fue el mismo salvo en un corto periodo de tiempo (entre 2007 y 2009) en el que Nike introdujo en su equipación un modelo inspirado en la versión del `55, que no caló en la afición. Este último escudo acompañó al equipo desde la era Bianchi hasta la actualidad, y fue el que vistieron leyendas recientes del club como Juan Román Riquelme, Martín Palermo o Carlos Tévez.

11 oct. 2015

Fútbol instantáneo (V): El abrazo del alma

  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

La foto de hoy tiene título propio (debido al titular que la acompañó en su día en la portada de la revista El Gráfico), no hubo que buscárselo de manera improvisada para aparecer en esta sección. Se tomó hace ya 37 años, y es una de las fotografías más aclamadas de la historia de este deporte.

'El abrazo del alma'

El abrazo del alma


1978. El Mundial de aquel año se disputaba en Argentina, y la selección local se presentaba con una plantilla a la altura de la gran cita, a pesar de la ausencia de la jovencísima estrella de Argentinos Juniors, Diego Armando Maradona, que a sus 17 años fue excluído de la convocatoria por César Luis Menotti para dar entrada al más experimentado Omar Larrosa.

Aquel equipo, que contaba en sus filas con iconos como Kempes, Passarella o Fillol, consiguió llegar a la final del torneo y jugarse el campeonato delante de su afición ante una Holanda que ofreció una dura resistencia, empatando en el minuto 82 un partido que los locales habían ido ganando desde la primera parte, y forzando de esa manera la prórroga. En los 30 minutos de tiempo extra ambas selecciones dieron muestras de flaquear, pero la albiceleste supo aprovechar mejor ese contexto, anotando dos goles que les llevarían a conseguir su primer Campeonato del Mundo. 

Tras el pitido del árbitro, el argentino Alberto Tarantini se dejó caer al suelo, extenuado y sin poder creer todavía que lo habían conseguido. Tras unos segundos, se levantó y corrió hacia su portero, Ubaldo Fillol, que estaba postrado en el césped sin poder contener la emoción de la victoria. Ambos jugadores se abrazaron arrodillados en el suelo, y fue ahí cuando un aficionado que había conseguido saltar al campo apareció para compartir el momento. Ese aficionado, llamado Victor Dell'Aquila, tenía la particularidad de haber perdido ambos brazos en un accidente, y cuando se acercó a los futbolistas no pudo abrazarlos de manera física, pero su presencia fue un emotivo añadido a una imagen que pasó a la historia del fútbol. Un abrazo con el alma.

10 oct. 2015

La conjura de los necios y la inoperancia de los sabios

Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

No puedo evitar sentir un profundo rechazo (que según el día podría definirse más bien por una sensación de incontenible hastío) hacia buena parte de los aspectos que rodean al fútbol moderno. No hablo de esa recurrente nostalgia hacia el fútbol de los 90 -los años dorados de este deporte- ni de una crítica al salvaje proceso de monetización en el que se ve envuelto desde hace más de una década. Hablo de su contexto social. Un contexto con el que no comulgo y que suele suponer la elevación del menos avispado de los presentes como líder de acción de las mayorías.

España es un país con tradición de fútbol y eso está muy bien. Es cierto que en muchos aspectos cierra el paso a otros deportes, que se aprovecha su tirón de manera excesiva y perjudica enormemente a otras disciplinas debido a su monopólica presencia en medios de comunicación y vida cotidiana en general. Es un deporte que provoca pasiones positivas, pero también negativas entre quién no gusta de sus encantos. No obstante, creo que la moda del odio hacia el fútbol como el opio moderno del pueblo español no parte de preceptos acertados. Es normal que en este país exista mayor tendencia a identificarse con esto a lo que los locutores de antaño llamaban balompié pero cuyo anglicismo caló definitivamente en una sociedad demasiado hambrienta de buscar fuera la elegancia que no parece haber dentro de unas fronteras demasiado alejadas de las luces de Nueva York. No obstante, el problema no está en el deporte. El fútbol no es el opio del pueblo, sino que el propio pueblo es, en muchos casos, el parásito que hace que el fútbol sea sólo una versión marchita de sí mismo. Es un error odiar al deporte, ya que sólo es un concepto inanimado. Al fin y al cabo la afición a él existente en España es una herencia recibida tras muchos años de tradición y es perfectamente comprensible (e incluso positivo) no renegar de ella. No porque tengan mejor marketing las tradiciones ajenas son mejores y renegar de uno mismo es una práctica que un hombre cómodo consigo mismo (independientemente de lo insoportables que sean los demás) nunca se plantearía. 

Tengo bastante claro que lo que hace que otros deportes sean vilipendiados no es el fútbol, ni lo mucho que atrae a la mayoría, sino otros aspectos. Si miramos a EEUU (que no son ejemplo de casi nada más allá de saber venderse demasiado bien) podemos ver que también existe ese 'deporte de masas indiscutible', el fútbol americano, pero eso no impide que otras muchas disciplinas tengan notable éxito. Lo que rodea a un deporte es lo que realmente le hace ser lo que es. No hace falta más que echar un vistazo al rugby, un deporte de marcados valores de respeto y deportividad cuyas bases, sin embargo, harían pensar a cualquier incauto que es un juego hecho por y para salvajes. Es por eso que lo que hay que arreglar en el fútbol es lo de fuera, y a su vez lo de fuera no tiene nada que ver con el fútbol. En el citado caso del rugby, la tradición del deporte condiciona a sus aficionados, pero en el deporte rey son los aficionados los que consiguieron condicionar el deporte, y eso es algo que hay que atajar tanto fuera como dentro de él.

En esencia, el fútbol es un deporte rodeado de demasiada gente con inteligencia a estrenar a la que se permiten licencias inauditas, pero eso es algo que sabemos todos. Lo realmente preocupante es, sin embargo, cuando se disuelve ese factor (dando como resultado una mezcla fatal), en un disolvente muy poco idóneo: las masas. Hablar de masas sociales es hablar de un potencial casi infinito para la concatenación de actos desafortunados. En un grupo amplio, el que se erige en líder es el que más grita, y el que más grita suele ser el que menos dudas tiene. Por supuesto, el que menos dudas tiene suele ser también, en multitud de ocasiones, el más tonto. Y la combinación de líder tonto con cantidades industriales de seguidores sin demasiada capacidad de raciocinio individual una vez se ven aceptados formando parte de un colectivo ruidoso suele ser peliaguda.

Muchos, llegados este momento, podrían pensar, sin que les faltase razón: ¿Qué hace un tipo que lleva años escribiendo sobre fútbol haciendo una crítica tan falta de escrúpulos hacia lo que rodea a este deporte? La respuesta es sencilla, y es que este deporte no merece (como no merece nada que no tenga capacidad de raciocinio) que lo asocien como causa de los males de una sociedad que, si bien tiene muchas virtudes, también tiene mucho que arreglar en sí misma. Por supuesto, opinaría lo mismo si en lugar de pasar con el fútbol, pasaría lo mismo si el ambiente carente de lógica que se da en muchas ocasiones a cuento de partidos o sucesos futbolísticos varios sucediera con la natación o la petanca. Simplemente no es una relación de causa efecto entre lo que pasa en el césped y lo que pasa fuera, y deben separarse los conceptos.

Por poner algunos ejemplos, recientemente estamos asistiendo de manera reiterada a la misma escena en cada partido de la Selección. Aficionados enfurecidos pitan a Gerard Piqué cada vez que toca el balón, como reproche por tener ideas independentistas (aunque hay quien dice que le silba por tonto, lo que le da muchísima más lógica al asunto, dónde va a parar...). Por supuesto, un buen número de independentistas salen en una tromba de indignación a la defensa de su conciudadano catalán, aunque a su vez unos cuantos de ellos no escatimaron en pulmones para ejercer también hace unos meses su derecho a la libertad de expresión pitando el himno, siendo en este caso muchos de los del otro bando los que salieron indignados al ataque. En resumen, hordas de auténticos genios que no tienen muy claro que su libertad de expresión no sigue en pie una vez se falta al respeto a los demás y que hacen, creyendo que es una forma de reivindicar sus ideas (aunque, sin que me deje mucho más tranquilo, espero que sea más bien como forma de provocación) exactamente lo mismo que los de ideas opuestas pero se toman como un ataque imperdonable que los otros lo hagan.  

Por supuesto, en esta absurda guerra geopolítica que contamina el deporte no faltaron situaciones surrealistas por parte de ambos bandos, como los que criticaron a uno de los futbolistas más ejemplares de la historia de España, como es Carles Puyol, por ponerle un nombre español a su hija [pido disculpas por la subjetiva fuente] catalana, o los que criticaron a Iniesta por sentir aprecio por la tierra que le da de comer. Son sólo unos cuantos ejemplos, ambientados en ese tan de moda conflicto entre Catalunya y España que ilustran bastante bien la falta de inteligencia que asola nuestro país y de la cuál el fútbol no es responsable. Puestos a politizar el deporte, alguien podría haber utilizado el partido de España para criticar con fiereza el decreto (aprobado ayer mismo) sobre el Impuesto al Sol, digno de país tercermundista, pero se prefirió acosar a un jugador del propio equipo.

¿Qué se puede esperar de un lugar en el que el canal de televisión más visto es uno en el que se eleva la ignorancia a la categoría de diosa? Muchos pensarán que la respuesta es la resignación, pero yo espero otra cosa: cambio. El fútbol es un ejemplo de los males de una sociedad (también de muchas virtudes que en otro momento serán expuestas, pero hoy tocaba hablar de otro tema) que hay que remediar, pero que no son, para nada, provocados por él. En el fútbol de antaño (y cuando digo antaño hablo de muchas décadas atrás) había rivalidades más más vehementes en muchos aspectos, pero también más nobles. Lo de ahora son simples niñatadas, y la idea de aceptarlo como algo inmutable debería ser inmediatamente cambiada. Quizás un deporte como este, de la misma forma que es la manera más rápida de expandir actitudes de dudosa capacidad intelectual, es también el medio más acertado para corregirlas.

6 oct. 2015

Fútbol instantáneo (IV): Dos fenómenos contra El Fenómeno

  Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Hay fotos que quizás no llegan a la categoría de históricas, pero eso no les quita fuerza cuando lo que enseñan es un instante significativo. En el caso expuesto hoy, una imagen vale más que mil palabras para hacerse una idea del peligro que suponía en su tiempo el que posiblemente fue el mejor 9 de la historia del fútbol.

'Dos fenómenos para el fenómeno'

Paolo Maldini, Ronaldo, Fabio Cannavaro


Si hace un tiempo se exponía aquí la admiración que causaba Ronaldo en un homólogo posicional como Zlatan Ibrahimovic, es momento ahora de efectuar un necesario contraste y dejar clara la sensación que producía en sus rivales defensivos, que no era otra que la del más puro pánico. Ese miedo innato al peligro causado por el brasileño era muy palpable sobre todo en la época en la que se dió esta instantánea, cuando aquella fatídica lesión de 1999 todavía no había hecho acto de presencia y su capacidad física era todavía sobrehumana.

La imagen muestra al delantero haciendo irse al suelo a dos defensas con marcada huella en la historia reciente del fútbol: Fabio Cannavaro, Balón de Oro en 2006 y Paolo Maldini, una de las mayores leyendas del Calcio. En ese partido, jugado dentro del calendario de aquel Tournoi de France organizado en 1997 como una competición amistosa en forma de liguilla entre las selecciones de Francia, Inglaterra, Italia y Brasil y tomada como una especie de calentamiento para el Mundial, Ronaldo fue un quebradero de cabeza para la Azzurra. Marcó dos goles en un partido que acabó 3-3, siendo pieza clave para que su selección remontase el 3-1 que mostraba el marcador en el 70'. La foto muestra con claridad la urgencia con la que los rivales intentaban parar sus galopadas, porque una vez llegaba a su máximo de potencia en conducción de balón era un jugador imparable.

Ronaldo fue la referencia futbolística internacional indiscutible en el cómputo global de la década de los 90, el último líder temible de un ejército brasileño que desde su marcha ya no es tan fiero como todos conocíamos en los años en los que O Fenómeno comandaba su ataque. Un mito al que las lesiones impidieron mostrar todo lo que habríamos querido, pero que supo reponerse de ellas y reconvertirse en un jugador igualmente letal.