La dulce vuelta al despiadado país de las maravillas

2 jun. 2014

La dulce vuelta al despiadado país de las maravillas


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Cronología del camino


Un hombre nunca será capaz de hacer lo imposible, pero sí tendrá siempre la esperanza de poder lograrlo. De esa forma, luchando por lo máximo, es como se ganan todas las pequeñas batallas. 

Tras mucho tiempo sin utilizar esta página, creí oportuno volver a ella hoy para cerrar un círculo que empezó en 2011. Recuerdo cuando, hace hoy justamente un año y un día, todo parecía .más oscuro de lo habitual en la noche coruñesa. Las farolas tenían un tono grisáceo y el cielo pareció convertirse en el techo de un oscuro túnel que parecía no tener salida mientras caminábamos de vuelta a casa tras perder el partido que nos mandaba, un año después, de vuelta al lugar que nunca quisimos pisar.

Fernando Vázquez fue, probablemente, el responsable máximo de que a día de hoy volvamos a pisar suelo de primera. Lo consiguió sin alardes, sin dar lecciones de fútbol moderno y sin falsos nueves. Lo hizo a la vieja escuela, de forma conservadora, sabiendo que esa es la forma menos arriesgada de conseguir las cosas y la más adecuada teniendo en cuenta que lo que el club se jugaba este año era, literalmente, la vida. El lema de esta temporada fue la seguridad como forma de vida, y fue una estrategia que dio sus frutos. Vázquez fue, en mi opinión, una figura clave de la feliz transición que vivió el equipo desde que tocó fondo aquel día en Riazor contra el Granada hasta el pasado sábado cuando consiguió devolver al equipo a su lugar después de tan sólo un año en la Liga Adelante, algo tremendamente complicado. Fueron muy pocos los equipos que lo lograron en la historia, y serán muchos menos los que lo hicieron dos veces seguidas (no tengo el dato, por lo que agradecería que alguien me resolviese la duda). El entrenador gallego nos dio esperanza cuando necesitábamos esperanza y puso cordura cuando necesitábamos calma y efectividad. Tuvo que confeccionar tres plantillas diferentes en un  mismo año, y eso es algo de una dificultad importante.

Diría que este ascenso me supo mejor que el de hace dos años. No sólo por el hecho de que fuese más sufrido y nos lo esperásemos menos, ya que la plantilla con la que comenzamos nos hizo plantearnos lo peor, sino también porque creo que este año todas las circunstancias fueron más naturales, lo de la temporada 11/12 fue una anomalía. Contábamos con una plantilla superior y no sabíamos muy bien lo que nos encontraríamos en una categoría que no pisábamos desde hacía décadas. Esos dos factores conllevaron que nos volviésemos a Primera División sabiendo que habíamos estado abajo, pero sin conocer del todo la categoría que nos acogió durante una temporada. Lo vivido este año nos dio buena cuenta de lo que es la actualmente llamada Liga Adelante, una categoría en la que hay que sufrir, en la que los presupuestos no permiten que casi nadie destaque por encima del resto y en la que la diferencia entre estar luchando con los de arriba o los de abajo es muchas veces cuestión de un puñado de partidos.

Muchas veces, el fútbol crea villanos, pero el sábado se forjó un elenco de héroes. No se caracterizaron por llevar la firma de Marvel ni disfraces llamativos, sino que vestían uniforme blanquiazul y lucharon por un ascenso que acabaron consiguiendo. En esto del fútbol sería ridículo no tener en cuenta que los profesionales se mueven por dinero, pero esta vez tenemos también el orgullo de que muchos de esos profesionales son de casa y se movieron también por el significado del escudo. Podría decirse que este año en el alambre incluso nos sentó bien. Luchamos y sufrimos. Conocimos el miedo y supimos ganarle la batalla esta vez, y eso nos convirtió en un equipo más fuerte. Supimos sufrir, y ahora toca disfrutar mientras podamos.

Sólo queda agradecer también a a los que demostraron el sábado que su vínculo con el Depor va más allá de una firma en un contrato: Turu Flores, Zé Castro, Paco Jémez, Donato y los todavía miembros del club Salomao, Rudy y Teles estuvieron apoyando al equipo desde la grada en el partido clave. Ahora queda esperar que se cumpla la frase que desde el club decidieron que acompañase a este ascenso: Primeira para sempre.

1 comentario :

  1. Felicitaciones a los hinchas del Depor por el ascenso, muy buen articulo

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