Los cracks que nos perdimos (VII): Mateja Kezman

6 may. 2013

Los cracks que nos perdimos (VII): Mateja Kezman


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com 

 Rescato después de bastante tiempo esta sección dedicada a contar la historia de esos jugadores que se quedaron en el camino de ser lo que se preveía. Hoy hablaremos de un delantero serbio que deslumbró en Holanda y se apagó poco a poco: 

  • Mateja Kezman, el killer al que se le mojó la pólvora

Todo espectador que vio jugar a Mateja Kezman a partir de su desembarco en el Chelsea se quedó con la sensación de que supo aprovechar muy poco su potencial. Y digo a partir de ese momento porque poco antes hacía lo que quería cuando encaraba la portería.

Hijo de Zlatko Kezman, un ex portero que había jugado en las filas del FK Zemun, el pequeño Mateja dio sus primeros pasos en el fútbol alistado en el equipo al que había pertenecido su padre. Allí permaneció durante 10 años, hasta 1996, cuando el Radnicki Pirot (equipo por el que pasaron, entre otros, el actual entrenador de la Lazio Vladimir Petkovic o el héroe deportivista Zoran Stojadinovic) se lo llevó para hacerle debutar en el fútbol profesional con 17 años, y allí dio señas de su olfato goleador y llamó la atención de los grandes de su país. En los dos siguientes años pasó por el FK Loznica y Sartid (actual FK Smederevo, cuna futbolística también del 'Mortadelo' del Cádiz, Nenad Mirosavljevic) antes de fichar por uno de los dos grandes del por aquel entonces país de Yugoslavia, el Partizan, donde llegó a ser el máximo goleador de la 99/00 y obtuvo el empujón necesario para llegar una liga más grande cuando el PSV Eindhoven llamó a su puerta.

En Holanda se desató completamente. Sobrepasó los 30 goles en dos de las 4 temporadas que disputó en el equipo de la Philips, algo sorprendente teniendo en cuenta que en la Eredivise sólo hay 34 jornadas. Era un delantero de garra, de trabajo y amenaza constante en el área rival, aunque prefería el juego raso., y sobre todo con una confianza que le permitía ser capaz de marcar sólo con proponérselo. Puede que, precisamente perder esa confianza en sí mismo fuese lo que hizo que cuando dio el salto a una liga un escalón mayor le hiciese desinflarse. En sus dos últimas temporadas en el PSV coincidió con un joven llamado Arjen Robben con el que formó una dupla bestial, y ambos se ganaron el apelativo de 'Batman y Robben' en la grada del Philips Stadion. Tal fue la fama que ganaron que en 2004, Roman Abramovich fichó a ambos para su Chelsea, en la primera temporada de José Mourinho al frente del equipo blue.

La suerte de Mateja en Londres no fue la esperada. En los 41 partidos que disputó en todas las competiciones sólo pudo hacer 7 goles, una media muy escasa comparada con la de más de uno por partido que había logrado en años anteriores. No pudo hacer nada por competir la posición contra una bestia llamada Didier Drogba y después de un año sin suerte decidió emigrar a España y probar suerte en el Atlético de Madrid ocupando el lugar del campechano Demis Nikolaidis.

En Madrid no le fueron muy bien las cosas. Compartió delantera con Fernando Torres de forma habitual, pero no consiguió marcar más que 8 goles en 30 partidos. El espíritu de killer implacable ya no estaba dentro de ese cuerpo, así que dejó el Vicente Calderón por algo más de 6 millones de euros para desembarcar en el Fenerbahce en la temporada del centenario del club turco. Sus cifras goleadoras en liga siguieron sin llegar a la docena, pero esta vez permaneció más de un año en su equipo. Estuvo en Turquía hasta 2008, cuando el PSG se hizo con sus servicios.

En la Ligue 1 su declive empezó a ser ya una caída en picado. Nunca supo ganarle el puesto a dos jugadores como el siempre sobrevalorado Hoarau y el más sobrevalorado aún Luyindula, y fue un habitual del banquillo del equipo parisino hasta que fue cedido al Zenit en agosto de 2009 para cubrir la baja de Pavel Pogrebnyak, que había firmado por el Stuttgart en verano. Se fue con opción de compra, pero volvió en enero decepcionado, después de no poder ganarse la titularidad debido a que el entrenador Dick Advocaat se la confiase a Fatih Tekke. En noviembre del 2010 rescindiría su contrato de mutuo acuerdo para, unos meses después, firmar un pintoresco fichaje por el South China hongkonés, algo que le sirvió para poco más que jugar un puñado de partidos y criticar duramente la AFC Cup tildándola de 'competición estúpida'.

Al dar por terminado su contrato en South China volvió a Europa para firmar por el BATE, pero no pudo marcar ni un sólo gol ni en liga ni en Champions, donde el equipo quedó eliminado en la fase de grupos. Acabaría su carrera volviendo a South China para participar con el equipo en la AFC Challenge Cup, donde su última acción en un campo de fútbol profesional fue errar el penalty decisivo en la tanda de penaltys del partido por el tercer y cuarto puesto.

3 comentarios :

  1. ahhh mateja, alcanzó a ser grand y cayó en picada como un coco de una palmera. Me preguntó porqué se retiró a los 32 años sin lesión?

    ResponderEliminar
  2. como me gustaba a mi mateja ( en el Pro evolution soccer 5 )xD..IRse al chelsea se le vino grandisimo, y luego eran conocidas sus largas juergas por madrid en el atletico. Mas tarde se volvio loco empezo a tatuarse todo el cuerpo y finalmente acabo deseando vivir de cara a Dios por todos los pecados que habia tenido alo largo de su vida. Por ahi lei tambien que en Serbia no se libraba del servicio militar ni el papa, y el lo iba a hacer con treinta y pico, creo que ese, unido a su gran declive, han propiciado su retirada.. En serio ningun entrenador hubiera sido capaz d recuperarle?

    ResponderEliminar
  3. Te faltó decir que en Chelsea hizo una gran pretemporada, era el goleador del equipo, pero se lesionó y a partir de ahí nada fue igual, Mourinho lo marginó. Además un dato curioso es que Drogba metió su primer gol después de la lesión de Kezman, tiro largo de Lampard y Drogba la metió de rebote.

    ResponderEliminar