Bandas sonoras (II): Working on a dream

18 feb. 2013

Bandas sonoras (II): Working on a dream


Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com



Bruce Springsteen - Working on a dream



Out here the nights are long, the days are lonely
I think of you and I'm working on a dream
I'm working on a dream 


Lucha. Ambición. Capacidad para recoger la toalla lanzada al suelo por el compañero para volverla a colocar en su mano con palabras de ánimo. No sólo eres tú, dependes también del buen hacer de otros para conseguir tu meta. Esta meta es oscura, la lucha se hace interminable y las noches parecen no acabar mientras esperas un nuevo día en el que seguir poniéndolo todo por conseguir tu objetivo, sin poder muchas veces evitar una profunda situación de soledad cuando ves que los tuyos no responden como esperabas. Eres futbolista, entrenador, aficionado... No importa el qué. Cuando entras en esa batalla todos deben remar en la misma dirección. Lo que está en juego es la subsistencia de lo que es de todos. El prestigio de un escudo siempre debe ser lo más importante durante las casi dos horas de pelea encarnizada de cada fin de semana.  




Now the cards I've drawn's a rough hand, darling
I straighten the back and I'm working on a dream
I'm working on a dream 

El reparto de cartas al inicio de la partida no fue bueno, por eso te encuentras ahora en esta situación. La indiscutible justicia de la tabla clasificatoria te aparta de la gloria y te hace luchar por otras metas. Luchas por sobrevivir mientras otros disfrutan de una agradable competición por alcanzar lo más alto. No lo ves justo, pero naciste con ese sino. Empiezas desde abajo cuando otros están arriba desde el principio, como si una ley que no comprendes así lo dictaras. Eres el esclavo lanzado a los leones para disfrute del resto, pero sin ti el circo no existiría. O, desde otro punto de vista, tu sufrimiento no existiría si no hubiese circo.


I'm working on a dream
Though sometimes it feels so far away
I'm working on a dream
And I know it will be mine someday 


Hay momentos en los que ves tu permanencia demasiado lejos, en los que sientes que a pesar de darlo todo sobre el campo no puedes hacer más. Que todas las batallas perdidas están empezando a decantar la guerra para darle la victoria a otros bandos de forma irremediable. Ves a tus contrincantes y están igual de abatidos, pero siguen golpeando y te preguntas por qué tú no eres capaz de dar lo mismo. Sabes que tres de los contendientes no sobrevivirán al final del conflicto y nadie quiere ser uno de ellos. Esto es un arte, todo se basa en no dar nada por perdido, poner caro el precio de tu vida. Quien gana es quien sabe que, por muy difícil que parezca, cuando llegue el día de la verdad el premio será suyo.



Rain pourin' down, I swing my hammer
My hands are rough from working on a dream
I'm working on a dream

Ves a esa afición entregada y empapada apoyándote en los días de lluvia desde la cercana grada y tienes aliento para intentar asestar otro golpe. Que sea certero o no tendrá mucha influencia en el momento definitivo, pero no siempre se consigue. A veces las fuerzas están gastadas del continuo trabajo en el territorio hostil que se crea en la lucha por el descenso. Las manos fallan, las piernas tiemblan, pero mientras hay vida hay esperanza, y miras a los ojos de los tuyos y ves que sólo tienen en mente un objetivo; el mismo que el tuyo, el de todos: no ser los responsables de la deshonrosa muerte del escudo, este año no. No mientras un sólo ápice de su supervivencia dependa de lo que tú puedas ofrecer. Sabes que lo darás todo y saben que lo darán todo. Es la única forma de hacer frente a ese terrible virus futbolístico que infecta a los pobladores de las zonas bajas del mapa con una desmedida sensación de inferioridad. Los que no consiguieron poner en práctica ese método de cura nunca fueron capaces de escapar de la enfermedad y los comió poco a poco, hasta que sus organismos cayeron a ese infierno del que nadie quiere hablar cuando se ve tan cerca de conocerlo en sus carnes.


I'm working on a dream
Though trouble can feel like it's here to stay
I'm working on a dream
Well our love will chase trouble away 


Puede haber momentos en los que parezca que la infame situación llegó para quedarse, de hecho llega un día en el  que no hay marcha atrás, en el que la única aspiración es salir victorioso de la criba. Conforme las jornadas pasan hay un punto de no retorno en el que el tiempo apremia y te deja sin mayor margen de reacción, te deja incapaz de pensar en otras metas diferentes a la de saltar el obstáculo en el último segundo. Cuando ese momento llega te sientes abatido y sin posibilidad de maniobra intentas pensar que tu liga es otra, que lo que ahora tienes que hacer es seguir trabajando. Porque aunque sea una guerra más amarga, el placer del sueño cumplido es tan satisfactorio como el sentido por quien obtiene la verdadera gloria de los trofeos. A su vez, la amargura de quien pierde se ceba más con quien se precipita en este abismo que con el que se queda a las puertas del título. No hay mucho que ganar, tan sólo una sensación. Pero esa sensación es brillante y magnificada porque, en cambio, sí hay mucho que perder. Se podría decir que se pierde todo.


I'm working on a dream
Though it can feel so far away
I'm working on a dream
Our love will make it real someday 


 La lejanía de los objetivos del derrotado se hace kilométrica. No es una carrera hacia un muro, si no a una valla que el buen atleta debe saber saltar. Todos los aspectos de la vida se asemejan a una carrera de obstáculos en la que el vencedor es el que mejor sabe anticiparse para superarlos en el momento justo. Un tropiezo es preocupante, pero no levantarse es fatal. La diferencia entre subir un puesto o bajarlo muchas veces es cuestión de milésimas y no hay lugar para pensamientos más allá de seguir adelante cuando la competición está en marcha.


The sun rise up, I climb the ladder
The new day breaks and I'm working on a dream
I'm working on a dream
I'm working on a dream
I'm working on a dream 


Según te acercas al final puedes encontrarte en mejor o peor posición, pero mientras hay vida no se puede dar nada por perdido. Te repites a ti mismo que lo conseguirás, y haces saber al resto que estáis juntos en esto, que nadie puede fallar. Te centras en ello, porque eres su capitán, eres el que lleva el brazalete y esperan de ti que contagies el espíritu necesario. Todo el vestuario te eligió para que consiguieras ser su referente y no puedes caer ante la presión. Llega el día definitivo, y en ese partido se juega todo. Saltas al campo y al mirar a tus compañeros ves que no sonríen, pero tampoco dudan. Están mentalizados, al igual que lo estás tú. Miras a la grada y ves esperanza. Miras al entrenador y demuestra confianza en los suyos. Estás en el escenario ideal. Saltas al campo convencido de que todo el trabajo puede llegar a buen puerto.



I'm working on a dream
Though it can feel so far away
I'm working on a dream
Our love will make it real someday
I'm working on a dream
Though it can feel so far away
I'm working on a dream
And our love will make it real someday


Sea cual sea el resultado has de saber que, si luchaste, el mal trago se hace menos amargo. Este, por fortuna, es un sueño al que se puede volver, aunque una vez te precipitas al vacío del cambio de categoría la visión se nubla y la dificultad de alcanzar de nuevo la cima se multiplica. Debes siempre encarar los partidos con la mentalidad de que nada está perdido mientras el marcador final no lo dice así. Porque la consecución de un sueño necesita de ilusión, constancia, pero, sobre todo, de trabajo. Porque todos los que estamos trabajando en un sueño sabemos que hasta que las matemáticas no nos lo quitan, nadie nos hará empezar nuestra pesadilla antes de tiempo.

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