22 ene. 2013

Ensayo sobre el éxito

Por Rubén López | rubenlopezfcp@gmail.com

Éxito, palabra perseguida con entusiasmo por cualquier individuo sediento de triunfo. 'Éxito', un concepto que muchos creen conocer sin valorar lo más importante, lo que conlleva. Suele ser un arma de doble filo, que hace ser elevado al personaje hasta alturas cuya caída levanta la curiosidad de algunos asistentes a la ascensión. Muchos se preguntan qué daño haría un resbalón desde el borde del pedestal.

La vuelta a la primera plana de Pep Guardiola hace replantearse el peligro moral del éxito dentro del fútbol. Cuánto hombre privado de tener razón busca resarcirse del momento en el que un novato de los banquillos les privó de apostar por caballo ganador cuando pensaron estar seguros de que su etapa en aquel Barcelona en horas bajas sería un fracaso. La misma legión que otros, como su antagonista José Mourinho, también tiene detrás.

El éxito se cobra víctimas también en la cordialidad, o incluso en la admiración. La admiración por un ídolo que se va de su casa, del equipo que le dio todo, y su aficionado teme que encuentre en otro lugar un mejor acomodo. El que sigue a un referente sólo espera que en la búsqueda de la fama y fortuna no encuentre nada más que el sentimiento de que debe volver al hogar. 

Nunca sabemos si al final de la escalera encontraremos una reposada cima o una suave rampa descendente que nos transporte poco a poco a nuestro origen, pero tememos sobre todas las cosas que exista un precipicio con multitud dispuesta a empujarnos. Quien llega se aferra a la cúspide, pero no es tarea fácil. Nadie se salva de los rasguños.

Competitividad, fiel némesis del protagonista ávido de destaque, cura implacable a las alas puestas bajo plumaje equivocado, que nunca se amilana, al tener infinidad de personalidades. Duro camino es el del exitoso, un camino de dura escalada en el que el descenso no suele permitir frenos. 

0 comentarios :

Publicar un comentario en la entrada