febrero 2012

29 feb. 2012

Desmontando el brazalete



 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

"Tú estás acostumbrada a ganar, y no se es un líder hasta que se ha perdido"

Leo la noticia sobre Scott Parker siendo nombrado capitán de Inglaterra y no puedo evitar reflexionar  sobre la figura del líder en un equipo de fútbol. Un rol determinado a simple vista por un simple brazalete, un trozo de tela adherido al brazo que denota quien es el jugador del equipo que lleva la voz cantante, a veces la extensión del entrenador, y otras simplemente un futbolista al que todos respetan. A veces damos demasiada importancia a esa banda diferenciada que luce en el bíceps del elegido, y nos pensamos que por portar dicho símbolo el futbolista es el faro que alumbra a sus compañeros. En algunos casos no es un pensamiento desencaminado pero, ¿qué buscamos en un capitán?.

Empecé el artículo nombrando el caso de Scott Parker. El mediocentro del Tottenham sólo lleva 10 partidos como internacional en casi otros tantos años, y no es capitán en su actual equipo (sí lo fue en etapas anteriores), pero Stuart Pearce decidió darle el brazalete, en una decisión que por el momento parece provisional y sólo para el partido frente a Holanda. La noticia sorprendió a todos, ya que el nombre esperado era el de Steven Gerrard. Pocos esperaban que sonase el nombre de Parker en este debate pero aún así creo que la decisión no es del todo desacertada. Usaré su ejemplo para determinar qué rasgos y funciones debe tener el líder ideal.

La principal característica que ha de tener un jugador que reciba la distinción de capitanear un grupo es, sin duda, la del liderazgo. Scott no es un jugador que destaque en cuanto a personalidad con respecto a otros gallos del vestuario como Gerrard, pero su concentración en el juego, orden táctico y trabajo incansable lo hacen ser respetado por todos. No en vano está siendo el director de orquesta del mediocampo del Tottenham durante toda esta temporada, con grandes resultados. Otra característica importante es la de ser un jugador con mentalidad de equipo, que se aleje de las individualidades y busque la mejor opción para todos, y no para sí mismo, algo que define perfectamente al '8' del Tottenham. En el campo realiza de forma efectiva el trabajo oscuro del fútbol, ese que hace que los genios puedan lucirse, y no busca la gloria para sí mismo.

También cabe destacar que es un jugador que a lo largo de su carrera pasó por etapas con altibajos, con lo que se labró una importantísima cualidad para un líder (puede que la más importante), la de saber ganar y también perder. Empezó pisando fuerte en el Charlton, convirtiéndose en una de las promesas de su generación. Este temprano éxito y posterior fichaje por un grande como el Chelsea hicieron que su actitud se tornara a veces poco profesional, pero su mala experiencia en el equipo blue, donde apenas contó con oportunidades, le devolvió nuevamente a la tierra, dándose cuenta de que el talento sin trabajo no sirve de mucho.Después de su infructuoso paso por el Chelsea triunfó en Newcastle y se convirtió más tarde en ídolo del West Ham, sufriendo en su último año en el equipo hammer la amargura del descenso. Harry Redknapp lo rescató de The Championship con la campaña ya empezada y lo convirtió en el pilar sobre el que se asienta el juego de los Spurs, con éxito notable.

Todo esto desemboca en una madurez, tanto futbolística como personal, que hacen que tenga aptitudes necesarias para llevar el peso del brazalete de una selección tan exigente como la inglesa. Tendrá que hacer frente a un gran handicap, el de la inexperiencia internacional, que le hará ser observado con lupa por la afición, pero si sobrepasa el obstáculo del debut de forma solvente habrá solventado el último escollo para convertirse en un gran capitán, la prueba de fuego. Personalmente creo que será un extra de motivación para un jugador que en cierta medida desaprovechó su primera gran oportunidad, pero supo darse cuenta y trabajar para recuperar el tiempo perdido. 

Por último, su posición en el campo es la idónea, si dirigiese a un equipo mi capitán siempre sería un centrocampista. Una de las funciones añadidas es también la de presionar, estar en todo momento en el lugar donde transcurren las acciones polémicas y, siempre de forma inteligente, hacer que el árbitro dude antes de señalar en contra del equipo, y jugando en el centro del campo tiene accesibilidad a todas las parcelas. Pearce confía en él, por lo que no tendrá inconveniente para ser la extensión del entrenador en el campo. Lo principal será que se dé cuenta de que su nuevo rol dista mucho de ser un entretenimiento, aunque sí es un orgullo, y que es una responsabilidad añadida.

De todas formas, creo que Steven Gerrard será el capitán de cara a la EURO, y que el motivo de que no lo sea hoy es por cuestión de intenciones técnicas, ya que después del duro partido en la final de Carling Cup del pasado domingo, seguramente Pearce no tenga intención de que el jugador del Liverpool juegue el partido completo.

26 feb. 2012

El día en el que un Goliat casi encuentra a su David


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com
 
Bonita la tarde de fútbol que se vivió en Wembley en el día de hoy. Era la final de un torneo, por así decirlo, menor, pero que no deja de ser un título oficial que da derecho a jugar Europa League. Se enfrentaban dos equipos con historias muy diferentes, uno de los históricos ingleses, el Liverpool, y uno de los dos equipos galeses (junto con el Swansea) que juegan en el fútbol profesional inglés: el Cardiff.

Londres acogía un año más (a diferencia de España, en Inglaterra las finales de Copa tienen sede fija, para evitar circos como el visto en las últimas semanas), la final de Carling Cup en su estadio de gala, Wembley. 90.000 espectadores se dieron cita en el recinto de las grandes citas británicas, llenándolo hasta los topes y tiñéndolo mayoritariamente de rojo, pero con toques de azul galés presentes para ver a su equipo intentando hacer historia, peleando por su primer título oficial en 85 años.

Dalglish sacaba su alineación de gala (dando a su predilecto Henderson la titularidad en lugar del siempre ambicioso Bellamy) para buscar ganar con comodidad, pero desde el principio quedó claro que el equipo de Malky Mackay no iba a dejarse ganar tan fácil. De hecho los Bluebirds se adelantaron en el marcador en el minuto 19, con una inteligente acción rematada por Joe Mason a pase de Kenny Miller. El gol llevó e los galeses a asentarse en el campo con intención de no encajar gol e intentar sorprender al contraataque, algo que fueron consiguiendo gracias a las grandes actuaciones del portero, Tom Heaton, y Ben Turner. El partido se transformó en algo diferente con el gol de Skrtel en el minuto 60, anotado con fortuna tras un corner botado por Downing y una serie de rebotes que propiciaron el 1-1. Ahora el Cardiff sabía que otro gol encajado borraría gran parte de sus aspiraciones, y aumentaron la intensidad en su juego. Con las ayudas defensivas de los delanteros (principalmente bajando en las salidas de balón para hacer que más jugadores pudieran emplearse en labores eminentemente defensivas) consiguieron llegar al final de los 90 minutos reglamentarios con empate en el marcador. Tocaba prórroga, con la ilusión todavía por las nubes.

Los jugadores volvían a saltar al campo para llegar hasta los 120 minutos. Apenas tuvieron descanso después del pitido final, pero había un trofeo en juego, no había lugar para el cansancio. El guión del partido continuaba por los mismos cauces, con el Cardiff consiguiendo aguantar las llegadas del todopoderoso rival. Al borde del final de la primera parte de la prórroga Dalglish decidió acabar las sustituciones, y sacó a Dirk Kuyt en lugar del desafortunado Andy Carrol. Escasos 5 minutos en el campo le hicieron falta al holandés para anotar el 2º gol de su equipo, que enardecía a la parroquia red. Mackay tenía claro que habían llegado demasiado lejos como para tirar la toalla y dio instrucciones de ir con todo a por el empate. El esfuerzo hacía mella, y algunos jugadores, como Gunnarsson jugaban con visibles problemas físicos, y las esperanzas se convertían en desesperación. Después de luchar con orgullo, cuando el final del partido ya asomaba, Ben Turner conseguía un empate que sabía a gloria en el 118'. La lotería de los penaltis se presentaba, inclemente e inevitable, en el horizonte de ambos equipos.

Se había acabado el correr detrás del balón, el detener ataques rivales y el buscar con ahínco el gol que diera la opción de levantar el ansiado trofeo, y llegaba el turno de la pura tensión. El momento en el que el corazón se dispara a pesar de que el movimiento es mínimo: 5 lanzamientos separaban al elegido (que aún estaba por determinar) de la gloria. Todo o nada para los dos bandos. El Liverpool empezó de forma preocupante, dos disparos errados para iniciar la tanda, pero respiraron con el fallo de Kenny Miller, que propició que la diferencia sólo se quedara en 1-0 después de los 4 primeros lanzamientos. Los 3 siguientes turnos del equipo de Dalglish acabaron en el fondo de las mallas, y con 2-3 en el marcador, todo pasaba por las botas de Anthony Gerrard y los guantes de Pepe Reina. Después de unos tensos segundos, el defensor del equipo galés remató a puerta, pero el balón salió desviado. El Liverpool celebraba y lo demás es historia. La historia del humilde que, a pesar de la derrota, abandonó Wembley con el orgullo intacto y la sensación del trabajo bien hecho. El equipo grande levantó el trofeo, pero el pequeño consiguió algo mucho más importante: hacer soñar a su afición durante unos mágicos 120 minutos.


24 feb. 2012

Futbolistas de cine (I): Encontrando a Eric


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

El fútbol es una búsqueda constante de mitos. Cada día, cada año, hay alguien que se atreve a pronósticar quien será el siguiente ídolo del fútbol mundial, el que perdurará durante años en el recuerdo de todos los aficionados. Son muchos los que se nombran, pero muy pocos los que consiguen cumplir las espectativas. Hay incluso unos pocos que son capaces de superar lo que se esperaba de ellos para convertirse en leyendas que superan la comprensión del que ve el fútbol como un simple deporte. El primer nombre que se me viene a la cabeza en este selecto grupo es el de un genio atípico, un entrañable y a la vez temible francés que no es un hombre, sino que simplemente es él mismo. A estas alturas muchos sabréis a quién me refiero, y su nombre es Eric Cantona, The King.


Los origenes del mito no fueron fáciles, y sí muy humildes, pero la humildad dejó paso al ansia de superación y creó con el tiempo a un personaje digno de mención en la historia de este deporte. En su infancia empezó de portero, pero pronto dió evidencias de que su destino era otro. El principio de la leyenda estaba en camino.
“Dejé de jugar al fútbol porque ya había hecho todo lo que tenía que hacer. Necesitaba algo que me ilusionara tanto como me había ilusionado el fútbol”
 
Puede que no todos entendáis lo que escribiré hoy aquí. Para algunos no será más que un muy buen jugador, pero para otros Cantona fue un jugador único, que se ganó el apelativo de Dieu por méritos deportivos y actitudes extradeportivas tan geniales (kung-fu aparte) como polémicas. Hablamos hoy de un jugador que consiguió ser idolatrado por sus aficionados como probablemente nadie en su época lo fue (no exagero ni un ápice con esta frase), y se convirtió en el hombre más consentido de la grada de Old Trafford en un equipo que contaba en sus filas con gente como Peter Schmeichel, Denis Irwin o un prometedor joven llamado Ryan Giggs.



Un delantero que resultaba por momentos conflictivo, de hecho se paso una importante parte de su estancia en Manchester sancionado, pero que era respetado por todos en el vestuario, siendo capaz incluso de levantar la admiración (que se convirtió en mutua) de un hombre tan impasible como Sir Alex Ferguson, que veia a su pupilo como alguien irrepetible que era capaz de compensar con el balón en los pies toda posible problemática acaecida en torno a él.

"I am not a man. I am Cantona"

Es imposible entender la figura de Eric sin tener encuenta lo que hubo detrás del futbolista. El protagonista de hoy es uno de los pocos jugadores de la historia que vale la pena estudiar más allá de un campo. La personalidad del King, demostrada sobre todo a partir de su multitud de citas célebres (seña de identidad) y su particular forma de pensar (alejada de lo que suele ser común en su profesión), es una imprevisible bomba de relojería capaz de explotar en cualquier momento en forma de frase filosófica o acto sorprendente.


Recuerdos nítidos en directo de este jugador no tengo demasiados (a partir de ellos me lancé  posteriormente a ver todos los partidos suyos que pude), su carrera en Manchester se desarrollo cuando a la vez yo desarrollaba mi más temprana infancia, pero esos pocos apuntes aislados son los que probablemente hicieron que el Manchester United sea uno de mis equipos predilectos. Recuerdo aquel equipo como una apisonadora, recuerdo a Peter Schmeichel como un portero impresionante, pero sobre todo recuerdo a un jugador que en aquel momento me parecía de dibujos animados y que se convirtió en uno de mis firmes ídolos. Ese jugador no era otro que el hombre que llevaba el 7 a la espalda y los cuellos de la camiseta subidos, y que hoy protagoniza estas lineas

“Nunca me he movido por dinero. Habría jugado sin cobrar nada. Habría pagado por jugar en Wembley”


No es extraño que, además de idolatrías, fuese capaz también de levantar odios entre rivales y detractores. Nunca le importó complacer a quien no hacía nada por ganarse su respeto, ni mucho menos a quien no lo respetaba, y actuó siempre de forma consecuente.



La película Buscando a Eric, de Ken Loach, es imprescindible para entender mejor la figura de este francés elevado a la categoría de dios en Old Trafford, y lo que significó para aquella afición de mediados de los 90. Un deportista que buscó la ilusión de sentir que lo que hacía era aquello para lo que estaba destinado y que nunca tuvo miedo a arrojar los dados para efectuar el siguiente movimiento. Unos dados que le llevaron, una vez retirado, a probar suerte en el fútbol playa,  la interpretación o incluso la política.

"Francia no merece al Auxerre. Inglaterra sin dudas, pero no Francia"

Esta es la vida y obra de un genio empañado por el recuerdo de un momento amargo (igual que pasó con Roberto Baggio y su famoso penalty), aquella patada que lo convirtió en villano y dió una excusa a sus detractores para criticarlo, pero que nunca hará olvidar lo que dio al fútbol.

23 feb. 2012

Las sorpresas también la saben jugar


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Esta edición de Champions League está dejándonos mucho lugar para la sorpresa. A parte de tener reservada una amarga noticia para todopoderosos como el Manchester United o Manchester City, eliminados en la fase de grupos de forma merecida, también mostró una cara amable dando a equipos humildes y poco habituados a las grandes citas europeas la oportunidad de disfrutar de unos Octavos de Final de la mayor competición continental a nivel de clubes.

Los dos equipos que se convirtieron en la sensación del presente torneo, por lo inesperado de su presencia a estas alturas, son sobre todo el Basilea y el APOEL, aunque también resulta curioso ver a dos equipos rusos entre los 16  que siguen compitiendo, tantos como aportan ligas importantes como la inglesa (Chelsea y Arsenal) o nuestra querida Liga BBVA (Barcelona y Real Madrid, como no podría ser de otra forma). Los primeros en hacer acto de presencia en la ronda de Octavos fueron los chipriotas del APOEL , que la pasada semana se enfrentaron al Olympique de Lyon como visitantes, consiguiendo un resultado que, aunque negativo (1-0), no le quita al equipo de Nicosia las ganas de soñar. Por su parte, el Basilea consiguió ayer ante su público una victoria por la mínima sobre la bocina ante el Bayern, que le da opciones de repetir su mejor resultado en la competición, Cuartos de Final, a los que llegaron en 1974.

Estos dos equipos son por ahora igualmente exitosos en cuanto a lo que a méritos de Champions League se refiere, pero lograron llegar hasta aquí utilizando estilos diametralmente opuestos. Las palabras clave que definen al APOEL son 'orden' y 'conciencia' de las limitaciones que tienen como equipo. Su entrenador, Ivan Jovanovic, consiguió formar en estos casi 4 años que lleva al frente del equipo de Nicosia un grupo férreo e inteligente en sus decisiones, un conjunto de jugadores que hizo historia primero llegando a la fase de grupos, algo que nunca habían conseguido hasta la fecha, y luego consiguiendo la épica de avanzar todavía un paso más. Puede que no sea un equipo vistoso en el sentido de espectacular, pero tácticamente es uno de los equipos más atractivos de la competición. 

El Basilea, por su parte, apuesta por un fútbol muy diferente, buscandole siempre la cara al partido, sin importar el poderío del rival. Comenzaron a forjar su estilo tras la llegada de Thorsten Fink al banquillo RotBlau, un entrenador que les dotó de caracter ganador y dió papel de importancia a jóvenes estrellas como Shaqiri o Xhaka (probablemente la gran sensación del partido de ayer). El conjunto suizo juega para ganar, conscientes siempre de que puede que no se encuentren entre los más talentosos ni temibles de la competición, algo que puede ser incluso una ventaja debido al factor sorpresa. Saben aguantar la presión cuando es necesario, ya que su defensa es más que correcta (con una pareja de centrales, Dragovic y Abraham, que personalmente me resultan muy seguros) y además su portero, Sommer, está dejando grandes sensaciones. Saben atacar en el momento justo, utilizando los puñales que poseen en las bandas (especialmente Shaqiri) y sobre todo saben que cada partido es un mundo y nadie es favorito cuando ambos equipos salen concentrados y sin miedo.

Esta fase final de Champions puede no tener tantos grandes nombres como en ocasiones anteriores, pero lo que está haciendo grande esta edición es, en gran medida, la presencia de equipos humildes, no acostumbrados a estar donde están y que llegan a poner en serios aprietos a rivales con alguna que otra Copa de Europa en sus vitrinas. Será atractivo ver hasta donde pueden llegar y a cuantos equipos pueden hacer frente.

18 feb. 2012

La semana en anécdotas XXXIII


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Sábado, por lo tanto ya sabéis lo que toca. Y si no lo sabéis os lo digo yo: anécdotas de la semana. 

  •  Zambia reina en África


El episodio más emotivo de la semana tuvo lugar en la capital de Gabón, Libreville. Allí aconteció, hace unos 20 años, la mayor tragedia de la historia deportiva de Zambia, cuando un avión que transportaba a casi toda la selección de fútbol (uno de los mejores combinados de su historia) se estrelló poniendo fin a la vida de todos los pasajeros que viajaban a bordo, cuando se encaminaban a disputar un partido contra Senegal y allí se coronaron el pasado domingo campeones del continente por primera vez en su historia. Curiosamente, uno de los ausentes en aquel vuelo fue el actual presidente de la federación de fútbol, Kalusha Bwalya, que presenció emocionado la gesta de los suyos. Todo cobró un sentido más épico si cabe con una dramática tanda de penaltis contra la todopoderosa Costa de Marfil, que se decantó del lado Chipopolo.

  • El lado paternal del seleccionador campeón


Hervé Renard es el entrenador de moda. Consiguió llevar al éxito a una selección que no partía como favorita en la Copa África, y además nos dejó momentos destacables con su presencia en el banquillo. Quizás el más entrañable llegó al acabar la final, cuando no quiso dejar sin celebración al lesionado Musonda y lo transportó en brazos hasta donde sus compañeros daban rienda suelta a su alegría.

  • La despedida de Thierry Henry  

Ya lo trate el otro día, pero tiene cabida también en esta sección. El francés dejó el Arsenal para regresar a la MLS después de su cesión de algo más de un mes de duración. En su estancia en Londres dejó un puñado de goles importantes y mostró su amor por unos colores que le dieron todo y a los que entregó su mejor fútbol. Hasta pronto.


  • El delicado momento de los Glasgow Rangers

Esta semana nos dejó una noticia sorprendente en el ámbito económico. Los Glasgow Rangers reconocían sus problemas financieros y se declaraban en suspensión de pagos, aunque transcurridos unos días se desmintió que el futuro del club corriese peligro.  Resulta chocante ver esta situación en uno de los dos equipos dominantes de la Liga Escocesa, pero la falta de interés debido al poco margen de sorpresa de una competición a dos bandas probablemente tenga mucha culpa. En Inglaterra, el Portsmouth pasa por una situación parecida, pero más delicada incluso, ya que nuevamente acude a la Administración debido a problemas económicos que se llevan reproduciendo a lo largo de la última década con preocupante reminiscencia.

  • Un aficionado nostálgico


La policía de Newcastle arrestó a un joven aficionado del equipo local debido a 'daños criminales' sobre el estadio del mismo, recientemente rebautizado como Sports Direct Arena. El hombre, de 29 años, no estaba de acuerdo con la política del club de acabar con un nombre mítico del fútbol inglés debido a motivos de patrocinio y decidió pintar en la fachada del recinto su anterior apelativo (St James Park) con pintura blanca. El club declinó hacer comentarios sobre el incidente

17 feb. 2012

La nórdica reivindicación rossonera




Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

El partido entre Milan y Arsenal del pasado miércoles me dejó marcado, tanto que después de hablar de él en el artículo de ayer, me toca hoy recuperarlo para hablar de una nueva reflexión que me sobrevino tras el pitido final que puso el punto y aparte a la contienda entre dos de los equipos históricos de Europa.

Se enfrentaban dos equipos en busca de la gloria perdida. El Milan, a pesar de estar en la zona alta del Calcio, lleva 3 años sin poder entrar en Cuartos de Final, en todos ellos siendo eliminado por equipos ingleses. En cuanto al Arsenal, el equipo gunner vive un momento de incertidumbre y dudas sobre el proyecto debido a los malos resultados cosechados de un tiempo a esta parte.La Champions es la cura a todos los males, y ambos equipos se lanzaron a buscar la panacea que hiciese olvidar la melancolía de los dorados tiempos pasados sabiendo que sólo uno lo conseguiría.

El partido empezó y un hombre sabía sobre el césped que ese era su día y que quien estuviese con él iba a tener también la oportunidad de resarcir sus pecados. Ese hombre era Ibrahimovic, considerado enemigo público por muchos y genio por otros tantos (entre los que me incluyo), que buscaba por fin una noche de gloria europea tras tanto tiempo sin encontrarla. Su acompañante, el que actuó como escudero en todo momento, fue otro jugador vilipendiado (injustamente) por un sector de la opinión pública, Robinho. La combinación de fuerzas y ganas entre estos dos futbolistas, combinados con la vuelta del siempre infravaloradísimo Kevin Prince Boateng y una actuación defensiva meritoria, que empezó en un Van Bommel inconmensurable y sin errores propició un golpe sobre la mesa de un Milan que sin Zlatan sufre, pero que cuando el sueco está en el campo sabe orquestarse perfectamente para producir el juego con el que se siente cómodo y hace subir un escalon a los suyos.

El Milan no tiene una plantilla a la altura de otras generaciones, no están los Maldini, Van Basten y compañía, pero tienen a un jugador que si no fuera por un caracter que le hece no caer en gracia en muchos sectores, probablemente habría estado ya alguna vez entre los tres candidatos a ganar el Balón de Oro. Un caracter, por otra parte, que le hace ser lider y encargarse de que sus compañeros se mantengan enchufados, el miedo a una represalia del influyente Zlatan (Allegri hace caso a muchas de sus peticiones, como la de darle la titularidad a Robinho) hace que nadie se permita cometer un error, y se nota.

Sólo hay una frase posible para pronunciar ante sus críticos: "Odiadlo, pero disfrutadlo", porque perderse la magia de este futbolista porque una vez fichó por el Barça y no lo hizo bien (algún día escribiré un artículo sobre este tema y sobre por qué no lo hizo tan mal como se dice) no es excusa para perderse uno de los mayores espectáculos que tiene el fútbol actual. Ibra es el Milan, pero el Milan también es Ibra, y de esa simbiosis nos beneficiamos todos los que buscamos ver buen fútbol en nuestras pantallas. La noche de Champions hizo llegar la reivindicación de que el Milan es un grande, y llevó la justicia a las figuras de Ibrahimovic y Robinho, dos jugadores que merecen ser vistos desde otra perspectiva, por lo menos por parte de la gente que busque en el fútbol un disfrute, y no la crispación.

16 feb. 2012

La despedida del hijo pródigo



Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

En el día de ayer nos tocó despedir a un mito del fútbol reciente. Thierry Henry jugó ante el Milan su último partido en Europa, al menos por esta temporada. El jugador francés puso así fin a un período de algo más de un mes de cesión en el que fue el equipo de su vida, el Arsenal, para cubrir la baja de Gervinho, convocado para la Copa África.

El delantero no lució su eterno 14, propiedad ahora de Theo Walcott, y tuvo que conformarse con portar el 12, número que la afición cedió gustosamente a su ídolo. Su debut llegó en FA Cup, contra el Leeds, y salió desde el banquillo para desatascar un partido dormido y marcar su primer gol en esta nueva etapa, dando la victoria a los de Wenger. Un comienzo inmejorable en su vuelta a casa. Habría que esperar unas semanas para ver su primer gol en Premier League, que llegaría en la victoria por 7-1 contra el Blackburn y no vino sólo, ya que la siguiente semana (en su último partido en Inglaterra) consiguió el gol que dio la victoria a su equipo contra el Sunderland.

Este fue el bagaje goleador de Tití en su retorno, 3 goles en un mes de competición que sirvieron para clasificar a su equipo a 4ª ronda de FA Cup y dar 3 puntos que ayudaron a Wenger a evitar, por una semana, las dudas sobre su proyecto. A sus 34 años, el incombustible delantero volvió a hacer un buen servicio al entrenador que confió en él cuando estaba en su peor momento en la Juventus e hizo de él un crack mundial.

Su fugaz vuelta al Emirates llegó a su final en el día de ayer, y no fue la soñada. Pudo despedirse por todo lo alto, en Champions League contra un equipo del nivel del Milan, pero el resultado fue la peor de las pesadillas para el equipo gunner. Henry salió en el descanso sustituyendo a Walcott, y aunque participó en varias acciones, no fue capaz de ayudar a su equipo a remontar un partido que supuso una debacle y posiblemente la eliminación de su equipo tras el 4-0 final.

Sin duda una triste forma de marcharse para el que fue (y sigue siendo) uno de los jugadores más queridos de la historia reciente del Arsenal. Nos despedimos de él después de ver que todavía guarda esa chispa que hacía de él un jugador excepcional y desequilibrante, capaz de ganar partidos por sí mismo. Le decimos adiós con la esperanza de que sea un hasta pronto, y poder disfrutar de sus últimos momentos como futbolista en Europa. Se encamina a Nueva York dejando atrás la esperanza de volver a verlo en poco tiempo de vuelta.

13 feb. 2012

TOP 10 2012: Porteros


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Empezamos una nueva hornada de TOPs por posición. Los que se publicaron hace un par de años quedaron ya bastante obsoletos y creo que es buen momento para iniciar una nueva serie. Comenzamos, como no podría ser de otra forma, por la posición del '1' a la espalda, los porteros. Evidentemente no deja de ser un ránking subjetivo, asi que os animo a que dejéis vuestra opinión y comentéis. Traté de hacer una valoración lo más justa que pude de dos factores: estado de forma actual y talento.




Nº1 Gianluigi Buffon, 34 años


Sintiéndolo mucho, no puedo evitarlo. Sí, el eterno 'Gigi' Buffon encabeza nuevamente la clasificación a pesar de que los años siguen pasando. 34 primaveras contemplan al guardameta italiano, recientemente elegido mejor portero de los últimos 25 años. Sigue dando lecciones de como ocupar una portería siempre que las lesiones se lo permiten y esta temporada los problemas físicos le dieron una tregua, permitiéndole salvar nuevamente a su equipo. Es una leyenda que probablemente se encuentre entre los 5 mejores de la historia en su puesto. El mejor portero que tuve la suerte de ver en directo junto con Peter Schmeichel. Sus reflejos son de otro mundo y los goles en contra que lleva encajados la Juventus en lo que va de temporada evidencian que los que dudaban de la vuelta de su mejor versión estaban muy equivocados.

Nº2 Iker Casillas, 30 años



Algunoos entraron aquí esperando ver quién se llevaba el duelo Casillas-Valdés. En este aspecto no tengo tengo dudas. Son dos grandísimos porteros, pero Iker demostró sobradamente que debe ser el número 1 en España mientras nada diga lo contrario. Sus reflejos no tienen competencia más allá de Buffon. Sus puntos débiles se encuentran en el juego con los pies y en su hábito de quedarse demasiado bajo palos.


Nº3 Joe Hart, 24 años



Hart es el más firme aspirante a futuro mejor portero del mundo. La razón principal es evidentemente su talento, pero también su confianza en sus posibilidades, que le hace crecerse y ofrecer muy pocas posibilidades a los delanteros. A sus 24 años hace gala de una sangre fría de veterano. Los grandes registros defensivos del Manchester City empiezan en la defensa y culminan en su sobriedad bajo palos. Mejora temporada a temporada y se hace grande en los partidos importantes. Su defensa sabe que puede confiar en él y eso es de gran importancia en un portero. Por primera vez en mucho tiempo Inglaterra tiene bien cubierta la portería. La EURO será su prueba de fuego.


Nº4 Manuel Neuer, 25 años



El alemán tiene mucho talento, hace unos meses podría optar a estar en lo más alto de esta clasificación, pero su estado de forma es muy irregular esta temporada. Le está costando adaptarse del todo al Bayern de Múnich a pesar de que batió el record de minutos imbatidos a inicios de año, pero no debería haber dudas de su valía. Tuvo algunos errores importantes en lo que va de año, pero es un arquero superlativo. En cuanto consiga confianza será el digno sucesor de Oliver Kahn, tanto en el equipo de Baviera como en la selección. Además de su presencia bajo palos, que lo hace casi imbatible combinada con unos grandes reflejos, tiene un don para adivinar intenciones de los delanteros. Ha de mejorar, y mucho, en su seguridad en las salidas. Su gran reto llegará cuando se recupere René Adler, el único portero alemán de su generación que puede hacerle sombra. De hecho, el del Leverkusen fue un portero más completo que él hasta que se lesionó de gravedad y Neuer comenzó su progresión imparable la temporada pasada. Habrá que ver como vuelve tras su larga ausencia.


Nº5 Victor Valdés, 30 años



Para algunos es el mejor portero del mundo. Para otros está sobrevalorado. Yo me quedo en un punto intermedio, más cercano a la primera opción. Valdés es un grandísimo portero cuyo mayor hándicap era su tendencia a los fallos garrafales, tendencia que cada vez va a menos. En cuanto a reflejos, aunque son notables, no llega a la altura de otros arqueros como Buffon o Casillas. Sus puntos fuertes son las salidas y el uno contra uno, debido a su autoconfianza, y la agilidad a la hora de moverse por el área pequeña, además de un excelente juego con los pies que le hacen ser un seguro además de un apoyo impagable para los defensas en ciertas situaciones límite. Probablemente el portero más adecuado para este Barça y que también cuadraría muy bien como titular en la selección si algún día tuviese la oportunidad.


Nº6  Petr Cech, 29 años


El checo ya no es el que era, su estado de forma es mucho más bajo de lo que nos tenía acostumbrados, pero Cech siempre será Cech. Su altura hace parecer la portería minúscula y su sobriedad bajo palos es un signo de identidad tan arraigado como su ya mítico casco protector. Es un portero meticuloso, que se mantiene concentrado durante todo el partido, y es muy complicado ver en él el más mínimo ápice de duda en sus acciones.

Nº7 Hugo Lloris, 25 años


Francia tiene en el portero del Lyon a un seguro de vida. Sobrio, con una agilidad y reflejos de escándalo y mucho liderazgo a pesar de su juventud. Está esperando la oportunidad de poder jugar en una gran cita para poder confirmarse como uno de los mejores del mundo. Dentro de poco será el nombre de moda entre los porteros europeos.


Nº8 Júlio César, 32 años


Hace unos años luchaba por un puesto en el top 3, pero esa época quedó atrás, de hecho tuve incluso serias dudas sobre incluirlo aquí, pero su talento sigue latente. Su estado de forma hace tiempo que sufre altibajos, pero en su mejor nivel es un espectáculo. Sus métodos son poco ortodoxos, pero efectivos. Es un buen ejemplo del tópico de portero sudaméricano, con cierta indisciplina técnica, y sobre todo siempre se le recordará como un especialista en blocar disparos a bocajarro con una asiduidad fuera de lo común.

Nº9 Tim Krul, 23 años

 

La gran sensación de la presente Premier League. El portero holandés tiene mucho que ver en la buena temporada del Newcastle. Tiene una gran colocación y es un seguro de vida para los suyos. Se estira de forma felina para llegar a cualquier balón dirigido hacia su meta, por muy complicado que parezca. Algunos ya le catalogan como el nuevo Van Der Sar, pero para llegar a la altura del gran Edwin le falta todavía mucho camino.


Nº10 Samir Handanovic, 27 años


El portero esloveno puede no ser un habitual en este tipo de clasificaciones, pero cada vez que lo veo me sorprende. Es alto y ágil, combinación que le hace llegar a donde otros no pueden. Tiene cierta tendencia a la irregularidad, algo que a veces cuesta caro al Udinese, pero en su mejor nivel es habitual verle realizar actuaciones memorables. Di Natale pone el gol, y Samir se encarga del cerrojo en Friuli.

Bonus track:

Nº11 Shay Given, 35 años


No podía cerrar el Top sin nombrar al que lleva siendo durante mucho tiempo uno de mis porteros preferidos y uno de los más aberrantemente infravalorados de los últimos años junto a Sebastièn Frey. El veterano arquero, ahora en el Aston Villa, sigue dando clases maestras de posicionamiento a sus 35 años. Sabe donde tiene que estar, y sabe salir siempre que la ocasión lo requiere. Una leyenda de la Premier que a pesar de la edad sigue en buena forma. Resulta incomprensible que a lo largo de su carrera nunca defendiera la portería de un equipo ganador.


Mención de honor:

Edwin Van Der Sar, 41 años


Si hablamos de porteros, ¿cómo vamos a dejarnos en el tintero al que marcó a varias generaciones? El holandés fue un ejemplo durante más de 20 años como profesional. Defender a los 40 años con solvencia la portería de uno de los equipos más grandes del mundo y conseguir permanecer durante más de tres lustros entre los mejores del mundo está al alcance solamente de los elegidos. Todos los que lo vimos jugar lo recordaremos como uno de los más grandes.

11 feb. 2012

La semana en anécdotas XXXII


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Sábado, por lo tanto ya sabéis lo que toca. Sin más dilación, empezamos con las anécdotas:

  • Hugo Viana se marca un 'buzzer beater'

En baloncesto, se aplica el término 'buzzer beater' a las canastas que entran tras tiros hechos justo antes del sonido de la bocina (normalmente cuando además son puntos ganadores). El jugador del Sporting de Braga marcó en el último instante, el minuto 94, y de forma increíble, ya que aprovechó una falta desde su propio campo. El portero no se esperaba el tiro y estaba demasiado adelantado.


  • Balotelli presenta candidatura


Super Mario es un fijo en esta sección. El delantero italiano es una fuente inagotable de anécdotas y me veo obligado a agradecerle su ayuda. Estos días decidió hacer unas declaraciones cuanto menos curiosas. Hablando sobre el Balón de Oro, se mostró confiado de tener opciones, pero ''sólo en el caso de que Messi baje su nivel''. El jugador del City no ve a más jugadores que a Leo como competencia para conseguir el tan ansiado galardón. Suerte.



  • El piscinazo más refrescante de Joel Obi

Sin que sirva de precedente, incluiré aquí un detalle de la semana pasada que se me pasó poner en la anterior edición. Joel Obi se lo pensará dos veces la próxima vez que tenga que forzar para llegar a un balón en un partido con nieve. El Giuseppe Meazza presentaba una densa nieve para el partido entre Inter y Palermo y, como es normal, los empleados del club se dedicaron a desplazarla a los laterales del terreno de juego para que el partido pudiera jugarse. El centrocampista neroazurro llegó muy forzado a por el balón y tuvo que saltar poer encima de la valla publicitaria. Detrás se encontró con el fruto del trabajo anterior al partido: un colchón de nieve.


  • Del Piero agiganta su leyenda


Pocos futbolistas existen en el fútbol actual tan emblemáticos como Alessandro Del Piero. El capitan de la Juve es toda una institución, y causa sensación entre los aficionados. Estos días fue más allá y logró poco menos que un milagro. Una grabación en la que animaba a una fan suya de 13 años logró despertar a la niña del coma en el que se encontraba desde hace unas semanas. Un nuevo logro que no ocupará lugar en sus vitrinas, pero del que seguro que se siente orgulloso


  • El racismo hace abandonar Twitter a Micah Richards

 El defensa del Manchester City, Micah Richards, anunció en el día de ayer el cierre de su cuenta de Twitter. El futbolista inglés reconoció que llevaba tiempo recibiendo continuados ataques racistas, y que no tenía ninguna necesidad de aguantar eso cada día, con lo que decidió dar por finalizada su estancia en la red social. Una pena que los que más se hagan notar sean siempre los menos indicados.


  • Ryan Giggs camino hacia la eternidad 

El jugador galés del Manchester United sigue dando muestras de su incombustibilidad. A sus 38 años, el eterno 11 de los red devils se comprometió por un año más con el equipo de su vida. El jugador no tiene todavía intención de dejar el fútbol, ya que todavía tiene mucho que decir con el balón en sus botas. Que sean muchos más.

  • Época de rebajas en Montilivi 


El máximo accionista del Girona, Josep Delgado, anunció en el día de ayer su intención de vender el club por la interesante cantidad de 1€. La falta de apoyo institucional fue uno de los principales motivos para tomar esta decisión. Habrá que esperar para encontrar el desenlace de la historia

  • El estadio de la final de Copa sigue siendo incógnita

En gran parte de los principales países de Europa, las finales de Copa tienen sede fija. En España se opta por hacer las cosas de otra forma y hacer que los aficionados, una vez sabido quienes disputarán el partido decisivo, no tengan ni idea aún de como organizar el viaje para ver a sus equipos. El asunto se encuentra en una discusión sobre el lugar más idóneo, que se solventará, a este paso, dos días antes del partido. Los grandes perjudicados son, como siempre, los seguidores de los equipos.

10 feb. 2012

De rivalidades mal entendidas


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

"Si perdéis, nunca os permitirán olvidarlo"

Entre las cosas que hacen grande al fútbol, una de las más importantes es la competencia. La lucha por conseguir ser el mejor. El ansia de superación que hace intentarlo aunque las fuerzas flojeen, la necesidad de sentir el trabajo bien hecho y, sobre todo, el sabor de la victoria contra el equipo rival de turno.

A todo el mundo le gustan los enfrentamientos directos con el equipo vecino o el rival histórico, jugadores y aficionados viven con nerviosismo los días previos y con tensión los 90 minutos que duran estos enfrentamientos, mejor conocidos como derbys. Auténticas fiestas del fútbol, en las que la derrota no es una opción y está el juego el orgullo de un escudo. Cada gol enciende a la grada, cada error provoca los lamentos de todo el estadio y una oportunidad clara es capaz de acallar todo sonido, a la espera del desenlace. Son días de fiesta local.

Lo narrado hasta ahora es lo bonito, lo que gusta contar, pero, como pasa en la mayoría de situaciones que nos rodean, no es oro todo lo que reluce. El fútbol posee un campo magnético que atrae en ocasiones lo peor de cada uno, y en momentos importantes como los que nos ocupan surgen discrepancias entre aficiones que pueden llegar a tener consecuencias lamentables. Actitudes que sobran en el fútbol aparecen con frecuencia y, utilizando la rivalidad como escudo, se encargan de aguar la fiesta a quien fue a ver el espectáculo y no a ganarse un papel en la próxima película de Jason Statham.

Realmente es triste. La rivalidad deportiva debería desembocar en piques y bromas verbales, y lo cierto es que en la gran mayoría de los casos desemboca en odio  y actos reprochables (no consideraré aquí los cánticos, dentro de ciertos límites holgados, no vamos a ponernos quisquillosos). La actitud más inteligente es pocas veces la que triunfa y el que más se hace oír casi siempre es el menos indicado, en un deporte que levanta pasiones y a la vez los instintos más primitivos hasta del aficionado más moderado. No deberían verse imágenes como la de una hinchada necesitando ser estrechamente escoltada por la policía por miedo a un ataque rival. Una cosa es calentar el ambiente y otra llegar al incendio.

No hablaré de casos concretos ya que todos conoceréis unos cuantos. Nos estamos perdiendo gran parte de la esencia del fútbol, y estamos dejando un ejemplo a seguir demasiado mejorable. Cuando se gana hay que disfrutar el momento y hacer que el rival tarde lo máximo posible en olvidar la derrota, pero no creo que una cicatriz sea la mejor manera de conseguirlo. Tampoco creo que sirva de nada decirlo, pero alguien tenía que hacerlo, ¿y quién mejor que yo? Pues mucha gente, pero os tendréis que conformar con el segundo plato.

7 feb. 2012

Rotulando, que es 'jerundio'


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Pido disculpas por el sangrado de ojos que pueda provocar esa 'jota' mal puesta en el título, pero el artículo de hoy tratará precisamente sobre errores, los gazapos más significativos que se pudieron encontrar en el mundo televisivo en los rótulos que cada día vemos describiendo a la persona, cosa, animal o ente imaginario que aparece en nuestras pantalla. No me centraré en faltas ortográficas, ya que al fin y al cabo es algo que de vez en cuando le puede pasar a cualquiera, y hablaré de fallos más significativos. Dejémonos ya de introducciones y pasemos al asunto que nos ocupa:

  • El imaginario calvario de Leo Messi...


Muy comentada hace unos meses la imagen de Leo Messi en el Telediario de TVE mientras hablaba sobre los premios anuales que concede la LFP. Un fallo técnico provocó que el argentino, además de cambiar de nombre, apareciera como aquejado de VIH. No hay datos sobre quien se llevó mayor susto, si la familia de Leo al leer el titular o la del hombre por quien realmente iba el rótulo al ver el sorprendente cambio físico de su pariente.

  • ...Que desembocó en la doble personalidad de Xavi

 Xavi Hernández es uno de los mejores centrocampistas del mundo (si no el mejor), pero además, el error anterior provocó que aparecierá también a la vista de todos como el mejor delantero. Un desajuste en la sincronización provocó esta reacción en cadena.

  • El Balón de Oro que nunca fue


En TVE tenían tanta confianza en Iniesta que prepararon un rótulo celebrando que el manchego había ganado el Balón de Oro 2010, se supone que al igual que tendrían preparados los correspondientes letreros sobre Messi y Xavi para ponerlos lo antes posible. La cuestión es que al final el realizador apretó el botón que no era (o la FIFA dió el galardón a quién no tocaba, según como se mire) y al final un Iniesta un poco más bajito y con más pelo recogió el premio.


  • De perdidos al río


¿Qué hacer cuando la duda aprieta? En Canal + no se lo pensaron y optaron por el clásico método de la doble opción, y si no es una es otra. Montaron una serie de rótulos superpuestos para ir nombrando a los jugadores de la selección española, y cuando llegó el turno de Alonso pudimos ver como en uno ponía 'Xavi Alonso' y en el otro 'Xabi Alonso'. La mejor forma de acertar en esos casos en los que existe un 50% de posibilidades.


  • Me llamo Earl



Y por último el que más me gusta, el rótulo más entrañable de todos los que aparecen en este artículo tiene como protagonista al que fue el bajito oficial de la NBA durante años, recogiendo el testigo del mítico 'Muggsy' Bogues. 'Lentejita' Boykins se encontraba tan tranquilo en un partido con Milwakee sin temerse tan siquiera que lo bautizarían con un mote con el que las bromas se sucederían durante un buen tiempo, el de 'Jodido' Earl Boykins.

6 feb. 2012

La gran odisea de Cherno Samba


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


A lo largo de la historia del fútbol, existieron infinitos casos de jugadores que en su etapa juvenil llegaron a ser considerados futuros cracks, aspirando a llegar a lo más alto en este deporte, y  que al final se quedaron en anécdota, sin poder llegar a mostrar absolutamente nada en su carrera profesional. Uno de los casos más significativos es el de Cherno Samba, jugador al que algunos aún recordaréis debido a lo sonado que fue en su juventud.

Nuestro protagonista nació en Gambia en 1985, emigrando a los 6 años a la ciudad inglesa de Watford. En su nuevo país empezaría su interés por dedicarse al deporte en el que su padre ya había destacado en su lugar de origen, el fútbol. A diferencia de su progenitor, que desenvolvió su carrera en el puesto de portero, el joven Cherno tenía aptitudes para actuar como delantero. Llamó la atención de los buscapromesas ingleses a la edad de 13 años, cuando consiguió marcar 132 goles en una temporada (32 partidos) jugando para el equipo de su Academia. Esto sirvió para que poco después el Millwall lo incorporase a su sistema de juveniles. Su rendimiento era altísimo para la categoría, y además de empezar a iniciarse en el fútbol internacional, los equipos más grandes del país mostraron interés por el joven jugador, pero el Millwall llegó a rechazar ofertas más que importantes por un jugador de esa edad para ofrecerle un contrato profesional, esperando que se convirtiese en su estrella de futuro.
No salieron las cosas como era de esperar, y Samba veia como sus aspiraciones empezaban a verse truncadas al no poder rendir a un nivel suficientemente bueno como para tener la posibilidad de jugar en el primer equipo. Su superioridad en categoría juvenil no se mostró una vez llegó al fútbol 'mayor' (su superioridad física era un baza importante que se neutralizó al jugar con gente de más edad) y su estancamiento comenzaba a resultar preocupante, siendo un habitual del equipo reserva, en el que incluso se veía eclipsado por otros compañeros. Después de 2 años con contrato profesional y ni rastro de aquel jugador explosivo y goleador que deslumbraba en categorías inferiores el Millwall decidió rescindir el contrato del jugador, que hasta ese momento había sido internacional en casi todas las categorías junior de la selección inglesa. Su siguiente destino fue España. 

Llegó a la plantilla del Cádiz en la temporada del ascenso (04/05), con la esperanza puesta en recuperar su potencial, ya que todavía estaba a tiempo de hacerlo al contar con 19 años. No fue así y no legó a disputar ni un sólo partido de liga, con lo que el siguiente año fue cedido al Málga B. Los datos en su nuevo equipo fueron escalofriantes, 53 minutos repartidos en 4 partidos, en los que tendría tiempo para ser expulsado en una ocasión. Con este desolador panorama el Cádiz decidió despedirlo y desearle suerte en la búsqueda de nuevo equipo. Su destino se decidió en el último día del mercado de fichajes de 2006, fichando por el Plymouth Argyle, y consiguió volver a esperanzar a los que creían en él, marcando un gol en su debut, a los 8 minutos de entrar al campo. La esperanza fue efímera, pues no volvió a marcar ni un sólo tanto en toda la temporada. Fue cedido en enero de 2007 al Wrexham durante dos meses, pero no convenció y volvió a Plymouth, para volver a cambiar de aires otro verano más.

Su destino estaba fuera de Inglaterra, el país que lo encumbró en su día como el mayor talento emergente de su fútbol, y se fue a Finlandia para jugar en el Hakka, donde su sequía goleadora continuó hasta el punto de llegar a lo escandaloso, 1 sólo gol en 7 años de carrera profesional para un delantero otrora pretendido por Liverpool o Manchester United. Después de que el equipo finlandés prescindiera de sus servicios volvió fugazmente a Inglaterra para probar con Portsmouth, Norwich y algunos equipos más sin éxito. La solución la encontró en la 2ª división griega, a la que se fue tras firmar por el siempre competitivo Panetolikos, donde ni siquiera fue tomado en cuenta.

Dejó el equipo griego en 2010, y ese fue hasta la fecha su último contrato en el fútbol profesional. A día de hoy Cherno cuenta con 26 años y una carrera llena de decepciones a sus espaldas. No consiguió ganarse un contrato en ninguno de los equipos en los que probó suerte en la Conference National inglesa y su carrera está totalmente estancada en una edad en la que los futbolistas de su posición suelen estar en el mejor momento. Esta es la historia de un futbolista que falló cuando tenía que cumplir las espectativas, quizás uno de los casos más significativos de jugadores a los que el talento les dio la espalda cuando más lo necesitaban y no pudieron triunfar en un mundo del que lo esperaban todo y no les dio nada más que un puñado de recuerdos sobre lo que pudieron haber sido pero no fueron por diversos motivos. Habrá que ver si algún equipo vuelve a confiar en él, pero después de más de un año de práctica inactividad el futuro  futbolístico del gambiano se oscurece cada vez más

4 feb. 2012

La semana en anécdotas XXXI


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

 Sábado, turno de anécdotas semanales. Los últimos siete días estuvieron mecidos por ciertos aires de extrañeza. Estos fueron los hechos más destacados de la última semana:
 
  • Un esposado en Goodison Park

El partido entre Everton y Manchester City tuvo un protagonista inesperado. Un aficionado saltó al campo para esposarse al poste de la portería ante la pasiva mirada de Joe Hart. El hombre portaba una camiseta en la que protestaba contra la aerolínea Ryanair. Los encargados de la seguridad tardaron unos 5 minutos en liberarlo y expulsarlo del terreno de juego. Durante este tiempo el partido fue interrumpido para continuar poco más tarde, acabando con un resultado de 1-0 para el equipo local.

  • Pinto se pone Colorado

No, no es que el portero del Barça sufriese un ataque de timidez repentina, sino que en el partido de Copa del Rey contra el Valencia saltó al campo con su segundo apellido, Colorado, inscrito en la parte trasera de su camiseta. El motivo fue la reciente muerte de su abuelo materno, que provocó que el arquero decidiese poner su apellido en la camiseta a modo de homenaje.

  • Tragedia en Egipto


En la jornada del miércoles vimos imágenes tan sorprendentes como lamentables. La mayor tragedia de la historia del deporte egipcio se vivió en un partido entre el Al-Masry y el Al-Ahly, y se saldó con más de 70 muertos. El caos llegó al finalizar el encuentro, cuando una invasión de campo provocó una auténtica batalla campal que acabó en drama. Los jugadores y técnicos escaparon de la marabunta por sus propios medios. Tras esto el Al Ahly suspendió indefinidamente todas sus actividades deportivas y advirtió que no volverían a jugar en Port Said (lugar de los hechos) durante al menos cinco años. Además, tres jugadores del equipo de El Cairo anunciaron su retirada del fútbol después del suceso: Mohamed Aboutrika, Emad Motaeb y Mohamed Barakat, todos ellos internacionales en numerosas ocasiones con su selección.


  • Incendio interno en Xerez


 La dirección deportiva del Xerez estalló esta semana contra el presidente, Jesús Gómez. Todo empezó (aunque llevaba tiempo gestándose) con las declaraciones de Emilio Viqueira en las que acusaba al mandatario de querer echarlos a él y al entrenador, Vicente Moreno, nada más llegar al equipo hace un mes, además de dividir a todo el club. Gómez se defendió acusando al director deportivo de faltar al respeto al club, ante lo que Viqueira volvió a salir al paso diciendo que solamente había dicho la verdad de la situación. Tiempos complicados en Chapín.


  • Manolo Preciado deja el Sporting


El que era el entrenador con más tiempo en su actual club de Liga BBVA dejó de entrenar al Sporting de Gijón a principios de semana. Así lo anunció el presidente del equipo asturiano, Manuel Vega Arango. El entrenador que devolvió a los rojiblancos a la élite pone así punto y final a una larga estancia en Gijón, con la intención de quedarse a vivir en la que fue su ciudad durante tanto tiempo, como un socio más. Es el séptimo mister destituido en Primera División desde que empezó la presente campaña.

  • La norma del país de las maravillas

Esta semana se presentó el Acuerdo Nacional para el Juego Limpio en el Fútbol, en el que estuvieron implicados, entre otros, la LFP, el Comité de Árbitros o la AFE. Se pretende ''velar por la deportividad'' de una forma que, como opinión personal, resulta un poco curiosa. Se quiere dar ejemplo de juego limpio mediante medidas como dar la mano al finalizar un encuentro para dar al partido ''un final digno'' (y en muchos casos hipócrita habría que añadir). Compararon además la norma con la costumbre tenística del saludo entre los jugadores al finalizar el partido. Si tanto les gusta lo que ven en el tenis, ¿por qué no se plantean, al igual que en le deporte de la raqueta, incluir métodos tecnológicos en el fútbol? Probablemente porque da más trabajo que inventar normas absurdas que no solucionarán los problemas reales de este deporte.

  • Terry pierde el brazalete


El hasta ahora capitán de la selección inglesa, John Terry, dejó el viernes de serlo. Todo viene motivado por las acusaciones de racismo que pesan sobre él debido a un episodio vivido con Anton Ferdinand, defensa de los QPR. El juicio del central del Chelsea se celebrará en julio, pero la FA ya decidió que no llevaría más el brazalete en la selección nacional. Fabio Capello, entrenador de Inglaterra, protestó ante esta decisión, ya que no se pusieron en contacto con él para preguntarle su opinión sobre el asunto.

  • Carles Puyol, la magia de la garra



El capitán del Barça sorprendió a todos en el partido contra el Valencia. El central agarró el balón en el centro del campo y, lejos de entregársela a un compañero de la parcela ofensiva, decidió continuar él mismo la jugada realizando una doble ruleta que dejó en el sitio a David Albelda y a Adil Rami, para luego depositar el balón en las botas  de Leo Messi.

3 feb. 2012

Jugadores olvidados (XIV):Gabri


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

El nombre de nuestro protagonista de hoy estuvo ligado durante muchos años al Barça. Compartió vestuario con jugadores como Rivaldo, Guardiola o Xavi, teniendo una participación en el equipo bastante habitual, aunque se le recuerda como un jugador luchador pero sin la calidad de sus competidores por el puesto. Hoy repasaremos su carrera en su condición de 'Futbolista Olvidado'.


Gabriel Francisco García de la Torre



Demarcación:Centrocampista
Nacionalidad: española
Edad: 32
Sus equipos en España: Barcelona (1999-2006)


¿Cómo llegó a España y qué hizo en nuestra Liga?

Gabriel García de la Torre llegó al mundo en Sallent, Barcelona, un 10 de febrero del año 1978. Empezó a jugar en las categorías inferiores del modesto club de su localidad natal, el CD Sallent, desde donde llegó al Sabadell. Después de destacar en el equipo arlequinado, el Barça lo incorporó a su sistema de juveniles, donde fue llamando la atención de sus entrenadores debido a su gran condición física y trabajo, algo que le llevó a llegar al primer equipo culé en el mismo año que sus por aquel entonces compañeros Carles Puyol y Xavi Hernández gracias a sus buenas actuaciones con el filial.

En su etapa como barcelonista destacó como un jugador muy polivalente ya que, a pesar de que su puesto natural era el de interior derecho, supo adaptarse a numerosas posiciones como la de lateral o mediocentro. Dotado de un buena capacidad para robar balones y distribuirlos para iniciar el ataque, también poseía una técnica mejor de la que se le atribuía en muchas ocasiones, quizás eclipsado por sus compañeros de equipo. Su papel en el Barcelona fue el mismo con todos los entrenadores, el de comodín para cubrir ausencias en diversos puestos, algo que cumplía con garantías, e incluso llegó a debutar con la selección española de la mano de Iñaki Sáez en 2003. No obstante, su época dorada se vio truncada por una grave lesión de ligamentos, que le tuvo en el dique seco durante 8 meses. Fue en 2006 cuando, después de conseguir la Champions League, decidió poner fin a su andadura en el equipo de su vida, en la que consiguió, además del título recién citado, dos ligas, una supercopa y dos copas de Catalunya.

¿Qué fue de él?


Su destino fue el Ajax de Amsterdam, al que llegó de la mano de Henk Ten Cate, hasta ese año 2º entrenador de Riijkard en el Barcelona, y recién llegado a Holanda consiguió ganar su primer título, una Supercopa. Fue un jugador importante en su primer año en el equipo de Amsterdam, algo que repitió en la temporada siguiente, hasta que una inoportuna y grave lesión de tobillo lo apartó durante unos meses de los terrenos de juego. Su rendimiento nunca volvió a ser el mismo, y decidió cambiar nuevamente de equipo para buscar un nuevo reto. El destino elegido fue exótico: el Umm-Salal qatarí, donde permaneció durante un año para regresar en julio del año pasado a Europa, para unirse a las filas del Sion suizo, donde fue uno de los implicados en la polémica entre su nuevo equipo y la UEFA. No pudo jugar demasiado debido a los problemas legales derivados de dicho episodio, y a principios de año puso punto y final a su estancia en el país helvético, a la espera de encontrar nuevos proyectos.