Los cracks que nos perdimos (VI): Guti

19 abr. 2012

Los cracks que nos perdimos (VI): Guti


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


El caso que hoy trataremos en esta sección ganó Champions, jugó en un grande durante muchos años y llegó a ser internacional, pero muchos nos quedamos con la incógnita de lo que podría haber sido. Nunca disputó un Mundial o Eurocopa.
  
  • Guti, la eterna promesa


Contaba con tan sólo 9 años cuando el Real Madrid lo incorporó a sus categorías inferiores. José María Gutiérrez, al que terminarían llamando Guti, fue aprendiendo a jugar al fútbol en el  equipo merengue, mostrando un talento de futuro crack que hacía a sus entrenadores presagiarle un brillante futuro. Desde muy joven muchos ya profetizaban que llegaría al primer equipo madridista, pero había que esperar. Contaba con 18 años cuando debutó con el Real Madrid Castilla, en 1995, y sólo unos meses después, Jorge Valdano le dio su primera oportunidad en el primer equipo, en un partido contra el Sevilla en el Santiago Bernabeu que se saldó con victoria local por 4-1.

Sus primeros 3 años en el primer equipo fueron de rodaje, cumplía el papel de jugador de recambio mientras cogía experiencia en Primera División, pero en la 98/99 pasó a tener un papel más importante y debutó con la selección española de Camacho. La siguiente campaña, con la llegada al banquillo de Vicente Del Bosque (que se convirtió en su principal valedor) fue el espaldarazo definitivo que le llevó a conseguir un papel de peso en el equipo. Guti participó activamente en la consecución de la 8ª Champions League de la historia del Real Madrid cuando contaba con tan sólo 23 años. Un jugador de leyenda parecía estar llegando. Pero pasaban las temporadas, y aunque jugaba partidos y deslumbraba por momentos, algo fallaba. A pesar de ser uno de los jugadores con más talento de la plantilla, no llegó a hacerse con la titularidad en casi ninguna de sus muchas temporadas vistiendo de blanco. Se le acusaba de falta de profesionalidad y de estar más pendiente de lo que pasaba fuera del campo.

Su carencia de esfuerzo le llevó a convertirse en el habitual jugador número 12 en lugar del jugador total al que aspiraba convertirse. Se vio envuelto en diversos incidentes extradeportivos y aparecía en un tipo de prensa que no tenía nada que ver con el deporte demasiado a menudo. En algunos partidos de importancia se borraba de las convocatorias o desaparecía en la inmensidad del campo. Cuando Del Bosque se fue, la sucesión de entrenadores que llegaron fueron, alternativamente, considerándolo una pieza clave de su proyecto o relegándolo a suplente con gran facilidad.

La llegada de Schuster a punto estuvo de hacer que abandonara el club, pero finalmente el técnico alemán terminó por convencerse de su valía y le hizo sentirse importante. De hecho, en la primera temporada que 'el ángel rubio' dirigió al conjunto merengue, el nivel ofrecido por Guti fue el mejor en mucho tiempo, y se convirtió en el máximo asistente del campeonato. Todo se terció con la destitución del alemán y la llegada de Juande Ramos, que se olvidó del canterano y lo hizo pasar absolutamente desapercibido. A Juande no le gustaban los jugadores volubles.

En 2009 Florentino Pérez, que siempre mostró predilección por Guti, volvió a la presidencia del club merengue, y se llevó a Manuel Pellegrini de la mano. El chileno estaba dispuesto a volver a hacerle sentir importante, pero el jugador mordió la mano que le iba a dar de comer y se las apañó para emprender una campaña de desprestigio contra su nuevo jefe que terminó por empañar completamente su temporada, que a la postre sería su último año en Madrid. José Mourinho ni siquiera consideró contar con él en su proyecto.

Salió por la puerta de atrás de su club de toda la vida para firmar por el Besiktas. No llegó a triunfar en Turquía, y después de estar poco más de un año  en tierras otomanas, decidió rescindir su contrato de mutuo acuerdo. A día de hoy sigue sin equipo, y a pesar de que se vinculó con algunos proyectos, parece poco probable que pueda volver a vestir la camiseta de otro equipo profesional. Por fin tiene inmunidad para hacer todo lo que hacía pero no debía.

Guti fue un jugador con un talento desbordante, un talento mayor del que él mismo creyó tener. Fue durante mucho tiempo el jugador con mejor técnica del Real Madrid, y su mejor nivel no lo eclipsó casi ninguno de los cracks que pasaron por las filas del conjunto merengue, aunque su irregularidad lo condenó. Nos quedamos con la duda de qué podría haber sido de este jugador si tuviera la mitad de coraje y capacidad de sacrificio de su compañero Raúl. Si pudo permitirse ser un crack sin esforzarse, con un poco de trabajo pudo ser leyenda. Una lástima.

6 comentarios :

  1. cuanta razon,pena d no tener mas cabeza!!!

    ResponderEliminar
  2. El dia que le apetecia jugar era una gozada,repartia asistencias como churros.
    Un año con Del Bosque incluso jugo de 9 y firmo buenos registros.
    Por calidad tecnica de lo mejor de España en la ultima decada,pero con esa cabeza ya hizo bastante llegando hasta donde llego,menos con Del Bosque se peleo con todos los entrenadores que tuvo,que tio el dandy.

    ResponderEliminar
  3. Lo increible es que llegara a donde llegó sin trabajo alguno. Si se le diese por esforzarse puede que estuviesemos hablando ahora de un jugador muy distinto

    ResponderEliminar
  4. Siempre se ha dicho que si Guti hubiese tenido la cabeza de Raúl o éste último el talento de Guti, estaríamos hablando del mejor jugador español de la historia.

    Qué pena...

    ResponderEliminar
  5. Así es. No sé si el mejor de la historia, pero seguro que pasaría a ser leyenda. Pero nunca lo sabremos

    ResponderEliminar