diciembre 2011

16 dic. 2011

La paja en el ojo ajeno


 Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Resulta común ver como, en una sociedad mediatizada y globalizada, todo ser viviente juzga los actos de los demás de forma despreocupada. A veces por cuestiones de ideología, otras por cuestiones de aburrimiento, o incluso porque la polémica siempre da juego. Hay tantas excusas para atizar al prójimo que ni la más descabellada de ellas puede llegar a sorprendernos. Cabe destacar también el tipo de juicio según el número de participantes. Está el estilo 'sólo contra el mundo', típico del que se quiere erigir como portavoz de una minoría oprimida por la injusta masa popular aborregada. También podemos encontrarnos el estilo 'ajusticiamiento popular', en el que todos a una se suben al carro de atizar al objetivo de turno, a veces de forma justificada y otras simplemente porque defender a la minoría da pereza, y además es más entretenido hacer bromas cuando se está en el lado poderoso.

Me dejo en el tintero unos cuantos métodos de apedrear al vecino, pero ya todos conocemos de lo que hablo y si profundizara en el asunto me faltaría tiempo para hablar del tema. Todo esto viene a raíz del episodio que hace un par de días desató una pequeña polémica, de la que algunos no se enteraron, pero que los que sí lo hicieron (tanto de uno como de otro bando) consiguieron llevar a sus hígados a niveles biliares legendarios. Y es que el tema es de los que suele hacer ampolla en algunos sectores de la parroquia española. Me refiero al episodio vivido con Iniesta y su intención de usar el idioma catalán.

Resulta un poco surrealista, digno de  la idea más magistral de los Monty Python, ver como un sector de la sociedad de este país decidiera, movidos por un impulso 'odiatorio' de lo más interesante, despellejar al hombre que hace algo más de un año les hizo gritar de alegría, saltar de emoción o abrazar a la camarera del bar en un arrebato de oportunista euforia, por motivos que rozan la intromisión en la vida ajena. Y es que la noticia que linkeé al final del anterior párrafo habla sobre el último episodio, con los periodistas de TVE haciendo unas declaraciones públicas bastante prescindibles, pero viene de más atrás, cuando el jugador manifestó en redes sociales su intención de empezar a usar públicamente el catalán, con el que llevaba tiempo familiarizándose. En aquel momento le llovieron palos de todos los colores, ¿cómo se le ocurría a Don Andrés hablar catalán siendo manchego? Pues señores, supongo que igual que si uno va a Suiza se encuentra con que conviven oficialmente el francés, alemán e italiano, cuando él fue a Cataluña se encontró igualmente con dos idiomas cooficiales. Supongo que es difícil de entender cuando no se está acostumbrado, pero los que desde siempre convivimos con dos idiomas no solemos morir en el intento, lo mismo que comprobó Iniesta cuando emigró de su querida Albacete natal para triunfar en Barcelona. Supongo que hay quien tiene miedo de ir a hablar con Andrés, preguntarle la hora y que le responda en catalán y quedarse con la duda de si eran las 5 o las 8 y media. Siempre es más fácil odiar que intentar entender y respetar. Y además es una forma de economizar energía en tiempos de crisis, aunque luego, al igual que el dirigente que recorta por un lado para escurrir el bulto a otra parte, ese ahorro sale por otro lado convertida en desestresante cólera. El idioma es un patrimonio histórico como cualquier otro, y criticar a un catalán por usar lo que le tocó en herencia sería como ir a la zona Mediterránea a cortar olivos hasta convertir el paisaje en un páramo para que los habitantes de dicha zona no puedan aprovechar de ellos. Al final conseguiríamos un planeta completamente igual en todos sus extremos, y tendría la ventaja de que no haría falta viajar, con ver nuestro barrio conoceríamos todo.

La forma de actuar de Don Andrés fomenta el respeto entre 'diferentes' culturas, en este caso con mucho en común. En cambio, la forma de actuar de otros, todo lo contrario. Es muy humano pedir respeto sin darlo a cambio. Y como siempre pasa, los que por un lado enarbolan la teoría de que en España se habla español son, en algunos casos, los que más tarde presumen de ver las películas en V.O., o que critican al presidente de España por no conocer un idioma ajeno, como es el inglés. Todos tenemos nuestros defectos, el problema llega cuando, como sólo nos molestan los ajenos, no vemos los propios.

15 dic. 2011

Los últimos cartuchos de la ametralladora holandesa


Ruud Van Nistelrooy es un hombre tranquilo. No tiene problemas con nadie (broncas con Pellegrini aparte) y siempre levantó admiración allá por donde pasó, pero sobre todo dejó goles a sus espaldas, y en cantidades industriales. De hecho, una reciente estadística de la IFFHS (institución especializada en hacer estudios con resultados con los que nadie está de acuerdo) le situó como  el mejor goleador de la primera década del siglo XXI. Su carrera habla por sí sola, pero parece que en estos momentos se encamina hacia un ocaso inevitable en la vida de un futbolista.

Tras dejar cifras anotadoras de escándalo a su paso por equipos como PSV, Manchester United o Real Madrid, llegando a situarse como el 2º máximo goleador de la historia de la Champions, desde su llegada al Málaga sus cifras están dejando bastante que desear, consiguiendo un solo tanto en lo que va de temporada a pesar de haber sido titular en la gran mayoría de partidos oficiales, un dato que ya consiguió hacer que hasta los que más confianza en él tenían empiecen a reconocer que su participación en el equipo debería ser menor.

No obstante es imposible olvidar los mejores momentos de un futbolista que tiene ya escrito su nombre en el paseo de la fama de este deporte. Sus dos goles en la épica remontada del Manchester United contra el Aston Villa en los últimos minutos de un partido de FA Cup, aquel maradoniano gol al Fulham, su gran 1ª temporada en el Real Madrid que ayudó a su equipo a conseguir el título de liga a pesar de que algunos lo daban por acabado o su vengativa celebración en un partido ante Andorra después de que los jugadores rivales se burlaran de él tras fallar un penalty son sólo una parte de los pequeños grandes momentos que el holandés dio al fútbol. También existió un momento en el que su nombre era la respuesta de cualquier culé preguntado sobre qué jugador del eterno rival respetaba más.

Después de una intachable carrera tiene por delante el reto de, a sus 35 años y con la euforia desatada en Málaga por su fichaje cayendo en picado, demostrar que el paso de los años y las lesiones no se llevaron del todo a aquel definidor implacable que hacía del gol su forma de vida. Puede que el sistema del Málaga no favorezca la integración de un jugador de sus actuales características, pero volverá a tener oportunidades para tirar de orgullo y hacer lo que mejor sabe, poner el balón en la red defendida por el portero rival. Salga o no victorioso, Van The Man siempre estará en el recuerdo de todo aquel que disfrutara de su mejor época.


7 dic. 2011

Respect


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

El fútbol está lleno de gilipollas. Es un deporte bonito, entretenido, pero rodeado de gente dispuesta a ensuciarlo y lucrarse a su costa hasta el punto que hay a quien se le hace difícil seguir queriendo a este deporte viendo la fauna que pulula por sus alrededores. Otros creemos que el deporte rey va más allá de todos aquellos que manchan su nombre y que al igual que existió antes que ellos seguirá existiendo después, ya sea como el actual fenómeno de masas que es actualmente o, en caso de que terminen de reventar la gallina de los huevos de oro y cansen al gran público, como forma de entretenimiento de quién quiera practicarlo.

Llevamos tanto tiempo viendo como toda clase de gente indeseable se adueña de un pisito con vistas al mar en el edificio que constituye el fútbol, y se muda a él con la intención de pasar ahí el tiempo que haga falta para saciar su ansia de protagonismo, llenar sus bolsillos o desahogarse de sus problemas a costa de él que se hace difícil llegar a predecir cuando este virus que aumenta exponencialmente dará un respiro al sistema inmunitario de un deporte con el que todos soñábamos de pequeños.

Es hora de que todos los que algún día quisimos pertenecer al mundo del fútbol demos un golpe sobre la mesa. Que todos los que dimos patadas a un balón de pequeño soñando con jugar en primera división con el equipo de nuestra ciudad saquemos la basura y limpiemos de una vez nuestro (porque es de todos) deporte a los dirigentes inútiles, negligentes, cuentabilletes y guiados por los intereses de quién les paga. A la prensa manipuladora, forofa y selectivamente ciega que ve lo que quiere ver, dice lo que le interesa decir y influye negativamente en quien la lee sin reflexionar si es verdad o manipulación. A los aficionados de pacotilla que usan una rivalidad como excusa para sacar su lado más negativo y hacer pagar a otros sus problemas. A los presidentes que tragan lo que dicen los poderosos por miedo a perder su parte irrisoria del pastel en lugar de unirse a quien está en su misma situación para conseguir la fuerza a través de la unión. A los que se creen dueños de todo esto sólo por tener la capacidad de poner dinero sobre la mesa, y en general a todos los que actúan en contra del interés general.



Minutos musicales para reflexionar sobre lo anteriormente expuesto. Párrafos llenos de palabras pero vacíos de efectividad. Palabras que todos quieren escuchar pero nadie se atreve a llevar a cabo, por pereza, miedo o conformismo. No importa, ya que el resultado será igual. Nuestra cultura nos hace incapaces de conseguir nada, ni siquiera en un entretenimiento banal como el fútbol (y teórico deporte del pueblo) podemos cambiar lo que no gusta a nadie. Puede gustaros la idea que expongo en el anterior párrafo, pero después de la sensación de que es necesario hacer todo lo expuesto, reflexionad y pensad sinceramente si haréis algo por conseguirlo. La respuesta es no. Si no somos capaces de arreglar nada en ningún ámbito de la vida cotidiana y vivimos rodeados de gilipollas, ¿Cómo pretendemos cambiar el fútbol, en el que la personalidad más oscura de cada uno sale a la luz? La inteligencia es algo individual, no colectivo, y quién se pare a pensar en esta frase llegará a encontrar la razón por la cuál un cambio, irónicamente, no cambiaría nada.

Ahora os pido que olvidéis lo que acabáis de leer, olvidad los problemas expuestos y olvidad los gilipollas de los que estamos rodeados (y que en muchos ámbitos gobiernan nuestro rumbo). Olvidad este artículo con intención incierta, ya que el resultado será el mismo que si lo recordáis, y la tijera siempre cortará al papel. O recordadlo si os sobra espacio en la memoria, nunca se sabe. Me despediré de la misma forma que encabecé todo esto, con una palabra que no guía el rumbo del artículo, pero que usé, al igual que le gusta hacer a la FIFA cuando no tiene patrocinios que ocupen su sitio, para que os llevaseis de la lectura del mismo un consejo bastante útil en la vida: Respect.

5 dic. 2011

Roberto Soldado, merecer y no conseguir


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

En el fútbol a veces lo incomprensible se hace rutina. Un buen ejemplo de esto es la situación de Roberto Soldado, delantero del Valencia que desde hace mucho tiempo se viene mereciendo una oportunidad en la selección, algo que no llega según pasan los meses y las convocatorias internacionales.

Si hay una parcela del campo en la que las rachas cuentan y mucho esa es la de ataque, sobre todo en el puesto de '9', el del goleador del equipo. Precisamente es en ese puesto en el que España ve como sus teóricos indiscutibles no atraviesan por su mejor estado de forma. David Villa, el principal delantero de nuestro país está en su peor momento desde que debutó como internacional, y aunque su calidad está fuera de toda duda y en su mejor nivel es probablemente el mejor delantero del España, sus últimas actuaciones distan mucho de estar al nivel de titular en el combinado campeón del mundo. 


En cuanto al otro delantero que acude a los partidos internacionales de forma casi automática, sin que parezca que el seleccionador haga siquiera ejercicio de reflexión para estudiar si realmente merece su presencia es Fernando Torres. El delantero del Chelsea está también en el peor momento de su carrera. El club que apostó por él pagando una cifra estratosférica está desencantado con su fichaje y su público incluso le increpa cuando salta al césped, ya que sus goles brillan por su ausencia y sus actuaciones lo dejan por detrás no sólo de los pesos pesados, sino que además jóvenes valores como Sturridge (que dobla sus cifras goleadoras) también le ganaron la partida en la lucha por la titularidad.

Vistas cómo están las cosas con las dos 'vacas sagradas' del ataque español, y siendo ya muchos desde hace tiempo los que reclaman la presencia en la selección de Soldado se hace difícil de comprender qué es lo que lleva al seleccionador a no convocarlo en ninguna ocasión. Y es que el valenciano nunca entró en una lista de convocados desde que el actual encargado de dirigir a España tomó el mando. Si sólo nos guiásemos por números estaríamos hablando del mejor delantero español del momento, pero no parece ser suficiente. Aún más sangrante se hace la situación si la comparamos con la condescendencia existente con jugadores como Raúl Albiol, casi indiscutible a pesar de su continuada suplencia en el Real Madrid, o si nos paramos a pensar en la convocatoria hace unos meses de Martín Montoya, un jugador que llegará lejos, pero que aún es una promesa y juega en 2ª división. Muchos somos los que no encontramos razones para que no cuente con la confianza que lleva tiempo ganándose con goles y buenas actuaciones, pero como siempre, habrá que tener paciencia y esperar a que el hombre que dirige al equipo nacional se digne, con su ritmo pausado habitual en la toma de decisiones, a abrir los ojos y acordarse de Soldado cuando piense en confeccionar la siguiente lista, al igual que tuvo que.abrirlos hace unos meses para darle el protagonismo merecido a Silva.

4 dic. 2011

La segunda juventud del delantero currante


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

Yakubu Aiyegbeni es un jugador peculiar. Considerado por algunos una mito de la Premier y odiado por otros por diversos motivos, como su tendencia a la irregularidad durante algunas etapas  o sus fallos garrafales puntuales [1] [2], está claro que el nigeriano es un cazagoles auténtico. En la jornada de ayer consiguió salvar la cabeza de Steve Kean consiguiendo los 4 goles del Blackburn en la victoria por 4-2 ante el Swansea, e hizo que su media de goles en liga esta temporada fuese de 1 gol por partido (9 goles en 9 encuentros).

Los últimos años no fueron fáciles para el jugador del equipo de Ewood Park. Se rompió el tendón de Aquiles en 2008 y sus últimas temporadas en Everton fueron muy discretas, intentando sin éxito recuperar la forma después de la lesión, aquella forma que le llevó a conseguir una cifra centenaria de goles desde su llegada al fútbol inglés. En enero de 2011 el equipo de Liverpool y el jugador decidieron que era momento de buscar en otro sitio la vuelta del 'Yak', y se cerró su cesión con opción de compra al Leicester City, para intentarlo en la categoría de plata.

Su etapa en los Foxes fue más que satisfactoria, se convirtió en titular indiscutible y terminó como 2º máximo anotador, a pesar de estar sólo medio año, además de marcar el mejor gol de su equipo en la temporada [3], repartir 5 asistencias y ayudar a salvar la mala temporada que el equipo de Leicester estaba atravesando.

Tras ofrecer un rendimiento de Premier en los 6 meses de cesión, el Blackburn Rovers confió en él para dotar de gol a una delantera de las menos anotadoras de la liga, y en menos de media temporada ya consiguió batir sobradamente a su máximo goleador de la 2010-2011 (Nikola Kalinic). Después de comenzar muy bien el año, el Yak pasó un tiempo sin marcar, pero ante el Swansea se volvió a destapar con 4 goles vitales que hacen soñar a Kean con la continuidad en el banquillo de los Rovers.

No es el blanco de los focos, trabaja a la sombra, y aunque no tiene una técnica individual asombrosa ni mucho menos, su definición es brillante. Yakubu trabaja por y para el gol, hace de su potencia una baza importante y de las jugadas a balón parado un filón, y parece que después de un calvario de 3 años el nigeriano vuelve a tener la puntería afinada. Un delantero amado u odiado, pero que siempre será sinónimo de gol y cuya mayor virtud es conocer sus limitaciones tan bien como sus puntos fuertes.

1 dic. 2011

Dos amarillas y un destino


Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com


Esta semana está siendo cuanto menos movida en lo referente al apartado disciplinario. Los errores arbitrales siempre traen polémica, pero ahora que se acerca el clásico, los fallos que atañen a la integridad de Real Madrid y Barcelona son magnificados por la prensa de uno y otro bando. Dejemos a un lado que ocurra algo tan lamentable como que la prensa deportiva (al igual que la generalista) se divida en bandos y busque beneficiar a los suyos en lugar de informar, y centrémonos en la polémica: las tarjetas amarillas a Xabi y Piqué fueron muy comparadas, con amplios debates sobre quién se merece más ser sancionado por provocar la tarjeta. 

No sé qué pensaréis, a mí me parece una frivolidad discutir tarjetas amarillas provocadas, porque sí, hay que decir las cosas como son y reconocer que ambas lo fueron y no hacer como los periódicos de referencia tanto catalanes como madrileños y escurrir el bulto diciendo que una fue más evidente que otra. El castigo se establece para quién lo hace, no para quién lo hace peor, y si te cazan no rechistas. Lo más sangrante del asunto es que a priori no los 'cazaron', ya que las actas arbitrales no reflejan la intencionalidad, un hecho clave a la hora de que el Comité decida sancionar con los dos partidos reglamentarios a los que provocan la 5ª tarjeta. 

Dilemas disciplinarios aparte, lo más grave de este asunto vuelve a ser obra de quién debería limitarse a informar sobre lo que pasa, es decir, la prensa forofa que no sabe callarse a tiempo. Una cosa es debatir en tertulias deportivas dando razones de forma civilizada de por qué se opina lo que se opina y otra crear discusiones de taberna, con gritos y acusaciones de patio de colegio, por no hablar de portadas como la de Marca de hoy mismo, que podéis ver a la derecha de estas líneas.

Este circo que rodea a dos amarillas totalmente justificadas e incluso deseadas contrasta con el gran olvidado de la jornada: Jeremie Toulalan, mediocentro del Málaga y una de las estrellas a la sombra en esta liga, que está haciendo una temporada para enmarcar sin que a ninguno de los que ensalzan a Neymar y encumbran a jugadores vestidos de blanco o blaugrana parezca importarles. El francés sufrió una injusta expulsión en el partido que enfrentó a su equipo contra el Villarreal (además la primera roja que vio en competición liguera en toda su carrera) y no apareció como tema principal en ningún periódico o programa deportivo. Al final el Comité anuló la sanción, pero el jugador del Málaga se enfrenta a otra curiosa anécdota, encarando el próximo partido con 4 amarillas en su cuenta y partidos importantes contra Atlético y Valencia a dos jornadas vista, por lo que provocar la 5ª sería interesante. En el caso del jugador francés lo más probable será que el árbitro sí ponga en el acta que fue intencionada (con los equipos que no son tan grandes siempre es más fácil no ser cobarde), se lleve dos partidos de sanción y a nadie aparte de los suyos le interese defenderle. ¿Por qué? La respuesta la conocemos todos