2 may. 2011

Milán ríe, Milán llora

Por Rubén López | ruben@futbolconpropiedad.com

La ciudad de Milán tiene, como ya pasó en muchas otras temporadas, doble cara. La última jornada hizo que uno de los fratricidas enemigos (AC Milan) tenga a tiro un Scudetto que por momentos y desde la llegada de Leonardo al Inter llegó a parecer que no sería un paseo para los rossoneri, que veían como los eternos rivales se acercaban tras un inicio de temporada pésimo a las órdenes de Rafa Benítez.

No duró mucho la esperanza del equipo del Biscione ya que el conjunto dirigido por Allegri respondió sorprendentemente bien a la presión. No se arrugaron ante el acercamiento en la tabla del conjunto interista, ni siquiera ante los goles del infalible Cavani que hacían que el Nápoles siguiera siendo el sorprendente invitado a la fiesta del título, (una fiesta a la que hacía años que no asistían los celestes) y consiguieron encauzar desde hace unas jornadas una racha que no pudieron seguir ninguno de sus dos perseguidores.

Las contínuas ausencias de Ibra por sanción en un par de meses para olvidar del sueco hicieron que el entrenador no pudiera contar durante muchos de los últimos partidos con el héroe de la primera vuelta, y Allegri tuvo que arreglárselas con lo que tenía a su disposición. Robinho, Pato y Cassano respondieron en ataque y consiguieron hacer olvidar a base de goles la baja de un Zlatan que no atravesaba su mejor momento.

No fue un año fácil para el equipo de San Siro. Además de las sanciones ya comentadas de Ibra se unieron las múltiples bajas por lesión de muchas piezas básicas del equipo. Pirlo, Thiago Silva o el incombustible Inzaghi no se salvaron de la epidemia, que dejó muy mermados a los de Allegri en el comienzo de la 2ª vuelta, pero pudieron superarlo para llegar a los 3 últimos partidos con una ventaja de 8 puntos, lo que significa que ven el trofeo más cerca que nunca.

Fue la temporada en la que Abbiati se confirmó como un portero de garantías después de años sin un arquero que diese seguridad a la zaga milanista. El año también en el que Robinho demostró que no sabe sólo hacer bicicletas. Y además, casi con total seguridad, el último curso en el que una leyenda como Clarence Seedorf vestirá la elástica que luce desde 2002 y con la que consiguió el hito de ser el único jugador capaz de ganar la Champions con 3 equipos distintos.

Aún no está cerrado este Scudetto, pero sí muy encarrilado. Lo que está claro es que en Milán se llorará y se reirá a parte iguales, y pase lo que pase

1 comentarios :

Fleky95 dijo...

Es el equipo italiano que simpatizo. Se merecen el título. Aunque yo a Ibra lo mandaba a freir patatas... por muy bueno que sea.

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